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Tras el cese al fuego votado por el Consejo de Seguridad

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NIKO SCHVARZ

 

SERÍA LÓGICO pensar que tras la aceptación por parte de los gobiernos de Israel y del Líbano de la resolución adoptada el viernes 11 por el Consejo de Seguridad de la ONU llamando “a un cese total de hostilidades fundada, en particular, sobre el cese inmediato por Hezbolá de todos los ataques y el cese inmediato por Israel de todas las ofensivas militares”, se habría detenido el derramamiento de sangre y reinaría la paz en la atormentada región. Pero sucede lo contrario. Israel intensificó su ofensiva, triplicó sus efectivos, continuó los bombardeos mortíferos sobre Beirut, Tiro y otras ciudades, y los mandos militares israelíes auguran varias semanas, al menos, de guerra intensificada.

 

General Halutz: guerra de larga duración

 

El jefe del estado mayor del ejército israelí (Tsahal), Dan Halutz, declaró el sábado 12 (o sea, después de votada la resolución en el Consejo de Seguridad) que cumplía la orden del primer ministro Ehud Olmert de lanzar una ofensiva en gran escala contra Hezbolá, para lo cual fueron concentrados 30 mil efectivos del Tsahal en el sur del territorio libanés. El general Halutz detalló el desarrollo de esta operación, que se cumple en dos tiempos: “el primero va a permitirnos tomar el control del terreno y durará algunos días, el segundo consistirá en limpiar (desbrozar) el terreno y se prolongará por varias semanas”. En la noche del viernes al sábado el Tsahal puso en obra los medios para una ofensiva de larga duración. “Continuaremos combatiendo contra Hezbolá hasta tanto no se instaure el cese al fuego y no se decida la forma en que las otras fuerzas (las del Finul reforzadas) tomarán posición”, explicó el general. Y agregó: “No sabemos cuánto tiempo transcurrirá entre la decisión de la ONU y su aplicación sobre el terreno. Durante ese lapso, que no está definido, continuaremos el combate”.

            En realidad, lo que están haciendo es intensificar su escalada al máximo grado. Crónicas de varias agencias concuerdan en que el sábado las tropas israelíes efectuaron su penetración más profunda en territorio del sur libanés, llegando hasta el pueblo de Ghanduriya, próximo al río Litani. En un mes de guerra, nunca los militares israelíes se habían alejado tanto de sus fronteras. Otro dato relevante: en la tarde del sábado, cientos de soldados israelíes fueron transportados en helicóptero al sur del Líbano. Según los medios de información de Tel Aviv, se trata de la más vasta operación de este tipo desde hace treinta años, con participación de más de 50 aparatos.

            Condoleezza Rice declaró que “nadie puede esperar un fin inmediato a todos los actos de violencia” ya que la resolución no era más que “un primer paso”, y apuntó contra Siria e Irán. Olmert envió su agradecimiento a Bush.

 En varios frentes 

Mientras tanto, la guerra no sólo se intensifica sino que se extiende en varios frentes. En las últimas horas, en actitud provocativa, la aviación y la marina israelíes volvieron a bombardear Beirut, cuyos barrios del sur están convertidos en amasijos de ruinas. Se registraron 18 explosiones y más muertes, en un cuadro de crisis humanitaria y penuria alimenticia. Fueron bombardeadas todas las colinas que rodean la ciudad de Tiro, a 20 kms. de la frontera, atacada por artillería pesada, la marina y la aviación en preparación de un asalto final con blindados. Se siguen atacando todos los vehículos, incluso las ambulancias y los que aportan ayuda humanitaria. Se reporta un raid israelí sobre una pick-up en Jarayeb, con la muerte de al menos cuatro civiles, y también ataques en la ciudad de Rchaf y en el valle de Bekaa. Antes de estos últimos hechos se habían cuantificado más de 1.100 civiles muertos en el Líbano y un millón de desplazados, así como 103 militares y 47 civiles israelíes caídos bajo el fuego de Hezbolá. Balance trágico, que se hubiera podido evitar.

            La resolución Nº 1701, aprobada por la unanimidad de los 15 miembros del Consejo de Seguridad, fue refrendada por el gabinete libanés en pleno y por el gabinete israelí por 26 votos y una abstención.

 La resolución Nº 1701 

A la vez que se felicitó por la votación, Kofi Annan lamentó que se hubiera tardado un mes en aprobarla. En su primer punto, la resolución (arriba trascrita) se refiere a un cese total de hostilidades (no dice inmediato). El segundo punto establece que desde el cese total de hostilidades, el Consejo de Seguridad solicita al gobierno libanés y a la Fuerza Interina de la ONU en el Líbano (Finul, cuyo número de efectivos se autoriza a elevar hasta 15.000) a desplegar sus fuerzas conjuntamente en todo el sur, y solicita igualmente al gobierno israelí, desde que comience este despliegue, a retirar en paralelo todas sus fuerzas del sur del Líbano.

 

Publicado en La República, 14 de agosto 2006, pág. 25

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