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PROHIBIDO VOLVER A CASA

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Lunes 30 de Junio de 2008

PROHIBIDO VOLVER A CASA, NI DE TURISTA: ISRAEL IMPIDE REGRESAR A JERUSALÉN A LOS PALESTINOS QUE SE VAN A VIVIR FUERA

 

Por Juan Miguel Muñoz, Diario El País - España

Lo habitual es que los emigrantes sufran peripecias en el país de acogida, y que les tiendan puente de plata para regresar. Israel rompe moldes. Lo sabe Zeina Emile Saman Ashrawi, de 26 años, palestina cristiana y residente en Estados Unidos. A los 17 años emigró a Pensilvania para rematar sus estudios secundarios. Se casó y vive en Virginia. Regresaba cada año a su Jerusalén natal para visitar a su familia. Abomina de la violencia, como su madre, la diputada Hanan Ashrawi, vieja conocida de la política palestina que se dio a conocer en la Conferencia de Paz de Madrid (1991). Este año, salvo milagro, Zeina no verá a sus parientes. No puede volver a su casa. El Gobierno israelí se lo ha prohibido. “No soy una criminal, ni una amenaza. He sido expulsada de mi hogar. Soy una de tantos”, afirma Zeina.

 

Esta política afecta gravemente a la comunidad árabe cristiana

 

Los árabes jerosolimitanos sólo disponen de una tarjeta de identidad azul y de un documento de viaje expedidos por el Ministerio del Interior israelí. Zeina Ashrawi renueva cada año ese papel azul. Hace cola con su padre desde las 4.30. Y también acude anualmente, como hizo en agosto de 2007, a renovar su documento de viaje a la Embajada de Israel en Washington. Carece de alternativa. Se ha acostumbrado a este “vuelva usted mañana”, aunque en este caso no hay mañana, y a la arbitrariedad.

 

Primera sorpresa. La funcionaria de la embajada le explicó: “No sé si podremos extender su documento de viaje”, en el que se especificaba su condición de “residente” en Jerusalén. Tras algunos trámites, Zeina recibió una llamada. Le otorgaban el visado. Pero ya convertida en turista. Con tres meses de vigencia. De nada le valía hace 10 meses, porque pensaba viajar en julio de 2008. Zeina se tragó su cambio de estatus. A comienzos de este mes se presentó de nuevo en la embajada, aunque fuera para obtener el visado turístico. Segunda sorpresa. Le reclamaron la fecha de expiración de su pasaporte jordano y de la Carta Verde estadounidense, documento inútil para viajar al exterior desde Estados Unidos. Facilitó los datos por teléfono, después los envió mediante fax. “Les he proporcionado los documentos una y otra vez, y pensé que pretendían que pasara el tiempo y no pudiera lograr el visado a tiempo”, ha explicado Zeina. No se trataba de eso.

 

La tercera sorpresa llegó contundente. Horas después de remitir los datos y documentos, Zeina recibió una llamada. Escuchó a la funcionaria: “Su visado ha sido rechazado y sus documentos de identidad (azul) y de viaje ya no son válidos. Lo siento, pero esta decisión no es mía, procede de Israel”.

 

La medida afecta a todos los palestinos, pero Yusef Daher, secretario general del Consejo Mundial de Iglesias, dibuja un panorama sombrío para la comunidad cristiana de la Ciudad Santa. “Hoy somos 9.000 personas, pero esta política israelí provocará un descenso del 15% en la población cristiana”, afirma. “Mientras los judíos pueden inmigrar al amparo de la Ley de Retorno, incluso los conversos, los nativos de Jerusalén son considerados residentes temporales”, precisa Daher, alarmado por el endurecimiento progresivo de la normativa. “Originalmente, la ausencia durante siete años de Jerusalén significaba la pérdida del derecho a vivir en tu propia ciudad. Ahora, a Israel le basta la prueba de la residencia en otro país para laminar este derecho”.

 

La denegación de documentos es la punta del iceberg de una política que Hamoked -ONG israelí dedicada a la protección de los derechos individuales- califica sin tapujos de “limpieza étnica” y “racista”. El muro de cemento de nueve metros que rodea Jerusalén convierte en un suplicio la vida cotidiana de decenas de miles de palestinos, desvinculados paulatinamente de la ciudad; la prohibición de reunificación familiar a los ciudadanos árabe-israelíes casados con palestinos, y la denegación de permisos para construir viviendas a los vecinos árabes abonan el desarraigo.

 

Lunes 30 de Junio de 2008

INTENTOS FRACASADOS DE SIONIZAR LA RED

 

Fuente: Desertpeace/Rebelión

Traducción de Germán Leyens e Ilustración de Ben Heine

"Este sitio fue ‘hackeado’ por su manifiesto contenido antisionista. Israel no está interesado en gente como vosotros que son cargas en el proceso de una toma de decisiones en el gobierno. Si os oponéis a lo que llamáis la ‘ocupación israelí’ entonces aquí no hay sitio para vosotros.”

 

Lo anterior es lo que apareció ayer en numerosos sitios de la Red. Todos los sitios en cuestión lograron eliminar la inmundicia enviada por los hacker. Una vez más han fracasado los intentos de silenciar la verdad. La inspiración para semejantes acciones proviene de acciones similares iniciadas por Google, Blogspot, Daily Kos y Wikipedia. A diferencia del mantra del profesor que es “publica o muere” el suyo parece ser “publica y muere.”

 

Ayer, sólo instantes después de que mi asociado, Uruknet, publicó simultáneamente ESTO, ellos también fueron hackeados y durante varias horas no pudieron publicar nada, hasta que sus ingenieros rectificaron la situación.

 

Michael Rivero de What Really Happened dijo ayer que ‘Servidores en Israel, 195.189.140.23, sólo un ejemplo, han estado tratando de penetrar mediante la fuerza bruta a mis servidores durante los últimos días.’ En el pasado reciente, su sitio también fue hackeado exitosamente.

 

Otros ejemplos de sitios censurados (no es lo mismo que ser hackeados) por Blogspot o Google son:

 

• A Mother From Gaza

• An Arab Woman Blues

• Axis of Logic

• Crimes and Corruptions of the New World Order News

• DesertPeace

• DictatorshipWatch.com

• PeacePalestine

• Uruknet

 

Kos inició su censura persiguiendo primero a no palestinos quienes se pronunciaron por sus derechos. Poco después silenciaron a los propios palestinos... pero sólo en su sitio... ¡NADA O NADIE PODRÁ SILENCIARNOS!

 

Al revisar las listas de mis visitantes en mi contador de visitas, descubrí numerosas visitas repetidas de las oficinas de AIPAC, la ADL, varias oficinas gubernamentales de EE.UU. e Israel y, desde luego, por último pero no menos importantes, sionistas locales.

 

Los organismos mencionados podrán considerar que el contenido de mi blog es objetable. PERO, aún más objetable es que lo que escribo es verdad.

 

Al respecto estoy dispuesto a ‘llegar a un acuerdo’ con los que no gustan de mi blog... Si se cumplen las siguientes condiciones no volveré a escribir sobre ningún tema político, y me concentraré en la jardinería y en la cría de pájaros... Las condiciones a cumplir son las siguientes:

 

1. La ocupación de Palestina por los sionistas DEBE TERMINAR DE INMEDIATO.

 

2. El muro del apartheid DEBE SER DEMOLIDO DE INMEDIATO.

 

3. El sitio de Gaza y el permanente holocausto DEBEN TERMINAR DE INMEDIATO.

 

4. Las prácticas genocidas contra el pueblo palestino en su conjunto DEBEN TERMINAR DE INMEDIATO.

 

5. HAY QUE DECLARAR DE INMEDIATO UN ESTADO DE PALESTINA independiente, dirigido por el gobierno elegido por el pueblo palestino.

 

Si TODO LO MENCIONADO puede ser acordado DE INMEDIATO, mi blog será historia... Si no, estaré presente durante mucho tiempo, así como todos mis asociados y amigos.

 

Viernes 27 de junio de 2008

QUERELLA CONTRA MILITARES ISRAELÍES POR UN BOMBARDEO EN PALESTINA EN LA AUDIENCIA NACIONAL ESPAÑOLA

 

Por Antonio Segura, Gonzalo Boye, Raúl Maillo, Juan Moreno, al Quds/CSCA

Esta querella se presenta en la Audiencia Provincial promovida por el Centro Palestino de Derechos Humanos –y en su nombre Raji Sourani- en representación de seis familiares de los palestinos asesinados el día 22 de julio del año 2002, por una bomba de una tonelada de peso lanzada por la aviación israelí sobre el populoso barrio de Al Daraj, en la ciudad de Gaza. En Israel ha sido infructuoso enjuiciar a los acusados, correspondientes a la cadena de mando de dicha operación de terrorismo de estado, ante la evidente política de impunidad que ejercen los ocupantes. Diversas organizaciones sociales y de solidaridad, entre las que se encuentran la Asociación Al-Quds de Solidaridad con los Pueblos del Mundo Árabe y el Comité de Solidaridad con la Causa Árabe, han facilitado el trabajo del Centro Palestino en la elaboración de la documentación, traducción y recopilación de pruebas que se presentaron ante los abogados citados para que se procediera a la presentación de la misma. Caso en el que hemos trabajado todos conjuntamente durante dos años. Por fin, el día 24 de junio, se ha presentado la querella, esperando que, tras el juicio correspondiente, la sentencia de satisfacción política, moral y económica a las víctimas y sirva como aliciente para impedir la impunidad israelí. Las acciones coordinadas que están llevando a cabo las organizaciones sociales y solidarias en Palestina y en Europa vienen a llenar el vacío que ha dejado la Comunidad Internacional en el tema palestino, es más, suplantan a los gobiernos en su búsqueda de la justicia, mientras que estos mismos gobiernos, haciendo dejación de su papel político, se dedican a reuniones de donantes, actuando como simples organizaciones humanitarias que no tratan, en ningún caso, de resolver el problema de fondo: la ocupación de Palestina y toda la cadena de crímenes que se vienen cometiendo con total impunidad sobre la población civil palestina y sus bienes. El Centro Palestino de Derechos Humanos de Gaza ha iniciado y lleva casos abiertos por las acciones del ejército israelí en países tan diversos como Gran Bretaña, Estados Unidos Nueva Zelanda, Suiza y Holanda. Este es el primer caso que se presenta en España en búsqueda de justicia para las víctimas civiles de la ocupación israelí.

 

En unos momentos en que muchos se cuestionan los ataques indiscriminados que realizan las fuerzas armadas israelíes en contra de la población palestina, estamos ante la primera ocasión en la historia judicial europea en que se presenta una querella criminal en contra de personas que, por su condición de funcionarios dentro del Gobierno de Israel, y por su propia actuación personal aparecen como responsables de unos hechos incardinables entre otros en el artículo 611 del Código Penal español.

 

No se trata de una querella en términos generales sino que:

 

a.- se presenta en nombre y representación de víctimas directas de los ataques o de sus familiares más cercanos en los casos de las personas asesinadas,

 

b.- se dirige específicamente en contra de las personas que aparecen como responsables directos tanto en la cadena de mando como en la propia ejecución del hecho, y

 

c.- se interpone en España en cumplimiento de la legalidad nacional y de los compromisos internacionales suscritos por España.

 

Los hechos objeto de esta querella criminal sucedieron el día 22 de julio del año 2002, entre las 23.30 y las 24.00 horas, cuando un avión de combate israelí F16 lanzó una bomba de una tonelada sobre el barrio de Al Daraj de la Ciudad de Gaza. Según han manifestado los funcionarios israelíes el objetivo principal de dicho ataque era la casa de Sala Shehadeh, quien era sospechoso de ser un comandante de Hamas, por lo que el objetivo confesado de dicha misión era asesinarlo.

 

Si bien la casa de Sala Shehadeh fue alcanzada directamente por la bomba, como la misma se encontraba situada en uno de los lugares residenciales de mayor densidad de población en el mundo por lo que como consecuencia de la explosión causada por la bomba murieron quince personas –la mayoría de ellos niños y bebés- y 150 resultaron heridas –algunas de ellas con lesiones graves y secuelas permanentes, ocho casas de los alrededores fueron totalmente destruidas, otras nueve casas resultaron destruidas parcialmente y una veintiuna sufrieron daños moderados.

 

Al día siguiente del bombardeo, es decir el 23 de julio de 2002, el portavoz de las Fuerzas de Defensa Israelíes declaró que: “El ataque de anoche del IDF fue dirigido a Salah Shehade y solamente a él. El ataque fue preciso, y fue llevado a cabo con tecnología apropiada. El objetivo es frustrar actividades terroristas futuras próximas mediante un ataque a la fuente misma, es decir Shehade. No hubo intención de hacerles daño a miembros de su familia o a otros civiles.

 

El IDF siente todos los daños ocasionados a personas inocentes. Desgraciadamente, esto es lo que puede ocurrir cuando un terrorista utiliza a civiles como escudos humanos y sus hogares como lugares para refugiarse.”

 

La tecnología sofisticada que poseen las Fuerzas Aéreas Israelíes (IAF) incluyen vigilancia aérea y otros medios de inteligencia, por lo que el tamaño de la bomba –una tonelada- las características del barrio que fue atacado –una de las poblaciones que presentan más densidad en el mundo, hacían prever la magnitud de las muertes, lesiones y destrucciones causadas a personas que supuestamente no eran el blanco buscado, si nos atenemos a lo que han declarado desde la IDF.

 

Resulta aterrador revisar testimonios con el del testigo Ra’ed Mohamad Ibrahim Mattar, quien señaló que en el momento del bombardeo vivía en la casa de al lado de Salah Shehadeh, una construcción de tres pisos y de 160 metros cuadrados junto con su familia, y que relata:

 

“Eran alrededor de las 11.40 pm, yo estaba durmiendo en mi casa junto con mi familia. Me desperté con el sonido de una explosión y no había electricidad. Me di cuenta que estaba caminando en un terreno desigual en ruinas. No me di cuenta de que la casa ya estaba demolida. Cuando iba caminando me caí de mi piso en la primera planta al suelo. Grité por ayuda y toqué la puerta. Mi hermana Maha abrió la puerta y me dijo que la casa estaba destruida sobre nosotros. Entré al edificio para encontrar a mi padre y mi madre intentado salvar a mi hermano Ibrahim, que estaba atrapado debajo de un pilar de cemento. Intenté ayudarlo y levantar algunas de las ruinas que estaban sobre él. Luego lo dejé, busqué una linterna y fui a buscar a mi esposa en el piso pero no la encontré. Bajé nuevamente. Mi madre me preguntó por mi familia y le dije que no había encontrado a nadie. Después de eso no sentí nada hasta que desperté en el hospital. Supe lo que había sucedido al día siguiente, me dijeron que mi esposa y tres de mis hijos habían muerto como consecuencia de la explosión y que la casa, donde está mi piso resultó muy dañada y totalmente demolida en los tres pisos, incluyendo las posesiones y muebles.”

 

Cuando algunos se preguntan el motivo por el cual España ha de ser competente para la investigación y enjuiciamiento de estos hechos debemos remitirnos, junto a lo ya dicho en materia de legislación y compromisos internacionales, al no menos relevante hecho que tras los sucesos el movimiento “Yesh Gvul”, en Israel, tras varios intentos fallidos de correspondencia con las autoridades israelíes, presentó una solicitud el día 30 de septiembre de 2003 ante el Tribunal Superior Israelí instándole a que exigiera al Fiscal General y al Abogado General Militar a abrir una investigación criminal con vistas a iniciar una investigación y juzgar a todas las personas en la cadena del mando del bombardeo.

 

El Estado de Israel respondió con dos argumentos:

 

a.- el primero, que la operación fue proporcional al objetivo militar de asesinar a Shehadeh, y

 

b.- el segundo, que el resultado de dicha operación no había sido intencionado.

 

Tras la contestación de la demanda, el 3 de marzo de 2004, el Tribunal Superior suspendió el asunto a la espera de una decisión relativa a otra demanda interpuesta por el Comité Público contra la Tortura en Israel en enero de 2002, la cual cuestionaba la legalidad de la política de asesinatos del Estado de Israel. En relación con esta última demanda, el día 16 de febrero de 2005 tuvo lugar una vista, sin embargo el asunto fue también suspendido de manera indefinida como consecuencia del compromiso del entonces Primer Ministro en la Cumbre de Sharm-el Sheik en enero de 2005 de suspender la política de asesinatos o “matanzas preventivas”.

 

El movimiento Yesh Gvul solicitó al Tribunal Superior la reapertura de la investigación penal y solicitaron una vista, la cual fue fijada para el 27 de julio de 2005, que finalmente se celebró el 5 de septiembre de ese año siendo el asunto suspendido indefinidamente.

 

Con posterioridad, en noviembre de 2005, la oficina del Fiscal General aceptó volver a abrir las causas provenientes de ambas demandas, realizándose el día 11 de diciembre de 2005 una vista relativa a las dos, donde el Tribunal Superior dictaminó que la demanda relacionada al bombardeo de Al Daraj dependía del resultado de la demanda relativa a la política de asesinatos, dándole un plazo de 20 días al Fiscal General para presentar motivos legales, lo cual no fue realizado.

 

Finalmente el día 13 de enero de 2006 el Tribunal dictó sentencia con respecto al caso de la política de asesinatos, en la cual refrenda los principios de proporcionalidad y distinción, señalando que:

 

“El enfoque de la ley consuetudinaria internacional relativo a los conflictos armados de naturaleza internacional es que los civiles están protegidos de los ataques del ejército. Sin embargo, dicha protección no existe para los civiles “durante el tiempo en que participen en hostilidades” (§51(3) de El Primer Protocolo). Hacer daño a dichos civiles, inclusive si resulta en muerte, está permitido a condición de que no existan otros medios que les dañen menos, y a condición que civiles inocentes cercanos no resulten heridos. Los daños a los últimos deben ser proporcionales. Esta proporcionalidad está determinada en función de un criterio basado en valores que busca el equilibrio entre la ventaja militar y los daños civiles. Como hemos visto, no podemos establecer que un ataque preventivo es siempre legal, al igual que no podemos establecer que siempre es ilegal. Todo depende de si las normas del derecho consuetudinario internacional relativo a conflictos armados internacionales permiten dicho ataque preventivo o no.”

 

Sin embargo dichos principios no fueron aplicados al ataque realizado en Al Daraj, donde murieron 15 personas y hubo 150 heridos civiles, mediante una bomba de una tonelada lanzada en plena zona residencial. Por otra parte, tampoco se dictó sentencia en la demanda sobre este asunto. Por eso, el 21 de diciembre los abogados de Yesh Gvul solicitaron al Tribunal Superior que designara un nuevo tribunal para ver esta demanda, pero hasta la fecha de hoy no hay prevista una vista sobre el asunto.

 

En resumidas cuentas al Estado de Israel no le interesa investigar ni enjuiciar hechos sobre los cuales ellos mismos tienen una responsabilidad clara.

 

Dentro de las múltiples gestiones realizadas a lo largo de estos años, se solicitó al Ministerio de Defensa Israelí que se indemnizara a las víctimas, el cual se negó argumentando que el Estado no era responsable por los daños y perjuicios ocasionados. Con posterioridad, el 18 de diciembre de 2003, se presentó una demanda de indemnización en nombre de la familia Mattar, a los que se unieron otros demandantes, pero con motivo de la modificación de las leyes de ilícito civil en Israel, las que impiden que los Palestinos puedan reclamar daños y perjuicios del Gobierno de Israel, se espera que la demanda sea desestimada.

 

El Estado de Israel ha declarado, en sus contestaciones a las demandas, que el asesinato en sí mismo fue legal y que la operación militar realizada por este motivo fue proporcional al objetivo legítimo de asesinar a Shehadeh, ya que el potencial para la muerte de civiles y la destrucción de bienes fue tomado en cuenta antes de autorizar y llevar a cabo dicho bombardeo.

 

Así, el Estado de Israel ha señalado que:

 

“Es importante subrayar que una de las consideraciones centrales, que se tomaron en cuenta durante todas las fases de preparación de la operación contra Shehadeh y su aprobación fue la consideración de proporcionalidad – la obligación de asegurarse que el atacar a Shehadeh no supondría atacar la población civil de los alrededores, desproporcionado con los objetivos militares que la operación quería lograr. Las discusiones se centraron mayormente en el tema de atacar a civiles como consecuencia de atacar a Shehadeh”

 

“Después de la discusión, por ejemplo, se decidió de llevar a cabo el ataque tarde por la noche (alrededor de medianoche) cuando se suponía que habría pocos peatones en al calle cerca de la casa Shehadeh”

 

“También, toando estos factores en consideración, se decidió utilizar una bomba de 1000 Kg. (la cantidad de explosivos necesarios para lograr con probabilidad razonable el objetivo de la operación) y no dos bombas de 500 Kg.. cada una, porque la utilización de dos bombas aumentaría considerablemente el riesgo de no dar en el blanco, y como consecuencia poner en peligro un edificio cercano al blanco intencionado, ya que una de las bombas podría caer directamente en aquél.”

 

“Al final, después de recibir información precisa de inteligencia sobre el escondite de Shehadeh, se decidió ejecutar la operación conforme al esquema descrito anteriormente. Esta decisión se tomó al más alto nivel, habiendo descrito la importancia de poner fin a la actividad de Shehadeh, a pesar de la información y los cálculos de daños a otras personas que pudieron ocurrir como consecuencia del ataque.”

 

Estos hechos han sido repudiados por toda la comunidad internacional como ilegítimos y desproporcionados, debido a la adelantada y sofisticada tecnología militar con la que cuenta el Estado de Israel como también con el grado de muerte, lesiones y destrucción ocasionada con dicho ataque.

 

Así, el Reino Unido ha sostenido que dicho bombardeo no fue legal ni proporcional. El entonces Secretario de Estado de Asuntos Exteriores y de la Commonwealth de dicho gobierno señaló el día 23 de julio de 2002 en las sesiones de la Cámara de los Comunes:


“Me voy a asegurar de que la opinión del honorable caballero, que creo que es compartida por toda la Cámara, relativo a la naturaleza injustificada y desproporcionada del ataque y sus consecuencias sea transmitida al embajador, y mediante él, al Gobierno de Israel”.

 

Con posterioridad, y a raíz del asesinato del Sheik Yassin por el Gobierno de Israel, el 30 de marzo de 2004, confirmó que el Gobierno Británico considera la política de “los llamados asesinatos –matanzas sin más” son: “ilegales, injustificados y contraproducentes, y dañan al argumento que Israel sostiene frente al mundo. El hecho de que las matanzas causaron no sólo la muerte de las personas que Israel considera responsables del terrorismo, sino también transeúntes totalmente inocentes, niños inclusive, simplemente subraya el carácter ilegal del enfoque y su efecto contraproducente.”

 

De la misma manera, dicho ataque fue condenado en la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, el día 24 de julio de 2002, como ilegítimo y desproporcionado.

 

En resumidas cuentas existe, por parte de la comunidad internacional, un convencimiento sobre la brutalidad e ilegalidad de dichas acciones pero ningún tipo de actividad judicial se ha desplegado para exigir responsabilidades a los autores materiales y estatales de dichos sucesos, siendo esta la primera vez que se realiza.

 

Para una mejor comprensión de los hechos objeto de la querella que se presenta resulta interesante analizar el comportamiento de los querellados y su posicionamiento ante tan criminal actuación.

 

Dan Halutz responsable directo de estos hechos, quien ha aceptado con orgullo la responsabilidad de la misión en una entrevista realizada con Haaretz el día 21 de agosto de 2002 manifestando que:

 

“La información fue muy precisa. Sin embargo, a veces no se tiene control sobre todo tipo de cosas que ocurren en un espacio que no se tiene a la vista. En retrospectiva, resultó que simplemente no tenía parte de la información, que cambió en el transcurso de la operación...el proceso de toma de decisiones fue correcto, equilibrado, adecuado y prudente.”

 

A los pilotos que realizaron el ataque, con posterioridad, en la misma entrevista señaló que les dijo:

 

“por la noche podéis dormir tranquilamente. Por cierto, yo también duermo bien. Vosotros no sois los que eligen los objetivos, y no fuiste los que eligieron el objetivo en este caso particular. No sois responsables del contenido del objetivo. Vuestra ejecución fue perfecta. Fantástico. Y lo vuelvo a repetir: Aquí no hay ningún problema que les afecta. Hicieron exactamente lo que les dijeron hacer. No se desviaron de ello ni en un milímetro a la derecha o a la izquierda. Cualquiera que tenga un problema con esto que venga a verme.”, y “Es importante para mí que sepan que yo les apoyo al cien por cien, y que estoy al frente, delante de vosotros. Las críticas que se oyen en casa y en el exterior no tienen nada que ver con vosotros. Me pongo como mampara para hacer una separación entre vosotros y las críticas. Todos estos detractores y personas de grandes almas me pueden criticar a mí, y vosotros no tenéis nada que ver con esto.”

 

En el año 1982 asimismo, con motivo de protestas generalizadas por las muertes y lesiones de muchos civiles en el Líbano debido a las “operaciones militares” israelíes, señaló ante la televisión de ese país que no aceptaba el concepto de refugiados inocentes, sino que la mayor parte de ellos son colaboradores.

 

También en una entrevista en televisión con posterioridad al ataque de Al Daraj, cuando se le pregunta que se siente cuando se lanza una bomba sobre una vivienda residencial, señaló que lo único que sintió fue un pequeño temblor en el ala del avión.

 

En la entrevista antes señalada publicada en Haaretz niega admitir que los civiles son inocentes, y anteriormente en una entrevista dada a la BBC reconoce que “de vez en cuando ocurren incidentes y personas que no están involucrados pagan por esta guerra fea”, pasando a describir una misión de asesinato con cuatro helicópteros en el año 2001 en la cual estuvo al mando.

 

Cuando el Tribunal Superior de Israel le ordenó, en el transcurso de la solicitud de ascenso, justificar sus comentarios acerca de este bombardeo, aceptó dichos comentarios pero intentó “quitarles importancia”.

 

Otro de los querellados es Ariel Sharon, Primer Ministro de Israel en ese entonces, quien también solicitó que se llevara a cabo dicha operación y ha elogiado públicamente la misión de bombardeo como “uno de nuestros mayores éxitos”.

 

No menos relevante es Benjamín Ben-Eliezer, en el momento del bombardeo ocupaba el puesto de Ministro de Defensa Israelí. Éste, en una entrevista realizada a la BBC2 admitió ser responsable de la decisión de llevar a cabo el asesinato de Shehadeh Salah y relata su conversación con su secretario militar, Mike Hezog, como:

 

“Yo dije, ´¿has comprobado con todos?´ Quería decir el jefe de inteligencia, los tipos militares. Él dijo, ´he comprobado con todos. Todo está limpio, todos lo recomiendan´ Yo dije, ´Buena suerte´”

 

En el momento del bombardeo, Michael Herzog, era secretario militar de Ben-Eliezer. Este ha admitido que había actuado como enlace entre éste y las otras personas que tomaron la decisión de conseguir la autorización para la operación. Esta operación se llevó a cabo con su organización y asistencia.

 

Giora Eiland, era Jefe de la División de Planificación de las IDF. En una entrevista realizada por la BBC en febrero de 2002 establece cuatro condiciones para realizar asesinatos programados por parte del Ejército de Israel, en la cual no rechaza la posibilidad de víctimas civiles señalando que “lo hacemos cuando creemos que podemos garantizar muy pocas víctimas civiles”.

 

En otra entrevista al mismo medio, transmitida en octubre de 2005 admitió ser responsable como planificador principal de la operación, y tener responsabilidad conjunta por la decisión de utilizar una bomba de una tonelada: “Era posible que una bomba de menos de una tonelada no hiciera el trabajo...que era matarle...Decidimos utilizar la bomba grande. En retrospectiva, esto fue un error.”

 

Con respecto a Moshe Ya’alon, en la fecha que se realizó el bombardeo se desempeñaba como Jefe del Estado Mayor de las IDF y se reportaba directamente al Primer Ministro.

 

En una entrevista publicada en Haaretz el día 29 de agosto de 2002 admitió haber participado en la decisión de llevar a cabo el asesinato de Salah Shehadeh con el objetivo de derribar el edificio con una tonelada de explosivos y de tomar las medidas para llevarlo a cabo:

 

“Fuimos a atacar a una persona que no tenía precedentes, ya que era el comandante de brazo terrorista de Hamas, tanto en Gaza como en Judea-Samaria. Esta es una persona responsable de matar a centenares de personas. Se aferró de forma sistemática a la población civil porque conocía nuestras sensibilidades. En bastantes casos, evitamos atacarlo porque estaba con su mujer o con sus hijas, Shehadeh tenía seis hijas. Más recientemente, nos hicimos las cosas más fáciles y dijimos que aunque su mujer estuviera con él, le atacaríamos. Además hubo una discusión acerca de si no sería correcto atacarle aunque estuviera con sus hijas. Pero decidimos que no, decidimos que no le haríamos daño a sus hijas.”

 

“La tarde-noche del sábado anterior al ataque, tuvimos una discusión. Teníamos claro que para derribar el edificio nos haría falta una tonelada [de explosivos], y la pregunta era si usar una bomba de una tonelada o dos de media tonelada. Nuestra experiencia era de haber lanzado 160 bombas en territorio de Palestina sin matar una sola víctima civil inocente, pero la preocupación era que dos bombas elevaban el riesgo estadístico de fallar.”

 

“Entonces envié a las fuerzas aéreas para que hicieran sus deberes y volvieron con la respuesta de que una bomba de una tonelada era más segura. La evaluación que hicieran del resultado era que se destruiría la casa de Shehadeh y habría daños en el edificio vacío adyacente, y de ventanas rotas en la zona y revestimientos de hojalata de las chozas hojalata saldrían volando por los aires. Habría heridos, pero no muertos. En retrospectiva, sin embargo, resulta que el edificio contiguo no estaba vacío. La ejecución por parte de las fuerzas aéreas fue perfecta, pero la falta de información relativa a la casa adyacente presentó un problema. Se mataron a seis niños en esa casa.”

 

Abraham Dichter era el Director del Servicio General de Seguridad (GSS) y reportaba directamente al Primer Ministro, Ariel Sharon. El GSS trabaja en estrecha colaboración con las Fuerzas Aéreas Israelíes (IAF) y suministra la inteligencia necesaria para llevar a cabo “asesinatos selectivos”, incluido el proponer objetivos y proporcionar información sobre el paradero de los objetivos. La aprobación final para dispararle al objetivo desde el aire viene del GSS, mientras que las IAF deciden si se puede ejecutar una orden en cuanto a las condiciones meteorológicas en el momento del ataque.

 

La participación conjunta el GSS (también denominado Agencia de Seguridad Israelí o ISA) y las IDF a los niveles más altos está confirmada en el informe del Ministerio Israelí de Asuntos Exteriores del 2 de agosto de 2002. Dicho informe admite que el bombardeo fue una empresa conjunta entre las IDF y la ISA y concluye diciendo:

 

“Las ISD y la ISA seguirán luchando contra el terrorismo y evitar ataques terroristas contra ciudadanos israelíes, a la vez que seguirán tomando todas las medidas posibles para evitar herir a civiles inocentes en los alrededores.”

 

Debido a una demanda civil presentada contra Abraham Dichter en los EE.UU. en relación con este bombardeo, el embajador de Israel en dicho país señaló en una carta enviada al Tribunal que las demandas “cuestionaba[n] acciones soberanas del Estado de Israel, aprobadas por el gobierno de Israel en defensa de sus ciudadanos de ataques terroristas.”

 

Abraham Dichter participó en la decisión de autorizar el “asesinato selectivo” de Shehadeh y tuvo parte en la planificación de la operación de utilizar una bomba de una tonelada para ejecutarlo. Como jefe del GSS no tomó las medidas adecuadas y necesarias para impedirles a sus subordinados bajo su mando llevar a cabo el bombardeo, y/o no denunció, disciplinó o castigó a sus subordinados por llevar a cabo el bombardeo.

 

Doron Almog, por último, como Comandante del Mando Sur de las IDF (responsable de toda la Franja de Gaza) y sólo un nivel por debajo del Jefe del Estado Mayor, participó en la planificación de la operación y la aprobó personalmente.

 

De la misma manera, y como en todos estos tipos de operaciones de las IDF, el comandante de las tropas en la zona designada para ser destruida habría tenido que asegurarse que todas las tropas bajo su mando estaban fuera de la zona del objetivo del bombardeo en dicho momento, por lo que no se habría llevado a cabo ésta hasta que dicho comandante se hubiera asegurado de que no había tropas de las IDF dentro de la zona del objetivo.

 

Viernes 27 de junio de 2008

SACANDO EL CARNÉ DE CONDUCIR EN RAFAH:

LO QUE HA CAMBIADO ISRAEL EN 15 AÑOS

 

Por Neve Gordon, Counterpunch / Rebelión

Traducido para Rebelión por LB

Solo necesité un instante para comprender por qué mi relato acerca de unos cuantos incidentes relativamente anodinos que se habían producido hacía años en mi instituto produjeron semejante efecto en los universitarios a los que impartí clases durante el semestre del otoño del 2006.

 

En una de mis anécdotas hacía alusión a algunos compañeros míos de clase que vivían en los asentamientos judíos del extremo norte de la Península del Sinaí. Era 1981 y al año siguiente se verían forzados a abandonar sus hogares como parte del acuerdo de paz entre Israel y Egipto; ahora bien, en ese momento, le dije a mis alumnos, la evacuación no parecía algo inminente, por lo menos para muchos adolescentes para los cuales cada año se prolonga indefinidamente. Una cuestión que sí nos preocupaba, continué, era aprender a conducir. Conté a mis alumnos cómo mis amigos de las comunidades agrícolas ubicadas en el Sinaí y en la pequeña ciudad de Yamit tomaban sus lecciones en la ciudad palestina de Rafah y fueron los primeros en obtener el carné de conducir.

 

A mis alumnos de la facultad de políticas y administración de la Universidad Ben-Gurion esta historia les pareció incomprensible. Simplemente, no podía imaginar a israelíes adolescentes tomando clases de conducción en el centro de Rafah, una población que en sus mentes no es más que un nido de terroristas plagado de túneles utilizados para el contrabando de armas procedentes de Egipto, armas que posteriormente serán utilizadas contra objetivos israelíes.

 

Aunque la diferencia de edad media entre yo y mis alumnos es tan sólo de 15 años, nuestras perspectivas son radicalmente diferentes. Cuando yo era estudiante en la escuela agrícola Eshel Hanasi, a menudo hacía auto stop para regresar de la escuela a mi casa en Beer Sheva en los taxis palestinos de la Franja de Gaza. En el contexto actual del conflicto palestino-israelí algo así es simplemente inconcebible. Los taxis de los territorios ocupados no pueden entrar en Israel, e incluso si pudieran obtener un permiso de entrada los judíos de Israel tendrían miedo de usarlos.

 

Hace dos décadas los palestinos eran parte integrante del paisaje de Israel, principalmente como obreros ínfimamente remunerados que construían casas, limpiaban calles y realizaban tareas agrícolas. Sin embargo, en los últimos años han desaparecido, literalmente. En la década de 1980 la mayoría de los israelíes y de los palestinos podían viajar libremente entre los territorios ocupados e Israel y, en muchos aspectos, se sentían seguros al hacerlo. En estos momentos los palestinos están encerrados en la Franja de Gaza y los israelíes no están autorizados a entrar en la zona. Los palestinos de Cisjordania están encerrados detrás de una barrera de separación y sólo los colonos judíos que viven se desplazan libremente entre Cisjordania e Israel.

 

En consecuencia, la mayoría de mis estudiantes nunca han hablado con palestinos de los territorios ocupados, excepto quizás como soldados durante su servicio militar. Su conocimiento de los palestinos se limita, por lo tanto, a pequeñas briznas de noticias de tres minutos de duración referidas casi siempre a ataques palestinos contra objetivos israelíes o a ataques militares israelíes contra ciudades palestinas.

 

La reacción de los estudiantes frente a mis experiencias adolescentes es, por lo tanto, comprensible, aunque pone de manifiesto una cuestión fundamental que a menudo se pasa por alto: a saber, que la ocupación israelí ha cambiado drásticamente en los últimos cuatro decenios, y en particular desde el estallido de la segunda Intifada en el año 2000. Algunos de los cambios —los más perniciosos son la actual expansión de los asentamientos y el cierre hermético de la Franja de Gaza y de Cisjordania, que en muchos sentidos han sido factores determinantes del ascenso de Hamas— se examinan con frecuencia en los medios de comunicación y son correctamente interpretados como obstáculos para la posibilidad de que los israelíes y los palestinos lleguen a un acuerdo de paz basado en la solución de dos Estados. El cambio que casi nunca se menciona es la actual falta de contacto entre los israelíes de a pie (en contraposición a los soldados y los colonos) y los palestinos.

 

El muro de separación construido en el interior de los territorios palestinos es lo que mejor simboliza este cambio. Uno de sus muchos efectos devastadores es la ruptura de prácticamente todo contacto cotidiano entre los dos pueblos. La generación más joven a ambos lados de la Línea Verde ya no ve a los “otros” como seres vivos de carne y hueso, sino como estereotipos a menudo empapados en prejuicios y suposiciones racistas.

 

La alienación entre los judíos de Israel y los palestinos sirve por tanto a los intereses de todos los que le gustaría presentar a la otra parte como un perpetuo y mortal enemigo.

 

Los efectos de este cambio no deberían subestimarse. Por decirlo rápidamente, parece que la generación (judía) más joven dentro de Israel es menos proclive que nunca a apoyar a un líder que tenga el coraje de iniciar un acuerdo de paz justo basado en la plena retirada a las fronteras de 1967, en la devolución de Jerusalén Oriental y en algún tipo de solución creativa para los refugiados palestinos.

 

Trágicamente, después de 41 años de ocupación la solución de dos Estados parece más lejana que nunca. La paz en el presente contexto, como ha argumentado convincentemente el activista pro paz israelí y ex miembro del Knesset Uri Avnery, es como franquear un abismo. No se puede hacer a pasitos cortos sino solamente dando un gran salto. Las reacciones de mis estudiantes sugieren que la distancia entre los dos pueblos está haciéndose cada día mayor.

 

Martes 24 de junio de 2008

REFUGIADOS PALESTINOS, UN CRIMEN CONTRA LA HUMANIDAD

 

Por Suhail Hani Daher Akel*, Rebelión

El exilio de los palestinos constituye una grave violación a los principios básicos de la ley internacional de los derechos humanos y un crimen contra la humanidad. Israel es el responsable.

 

La población de Palestina ocupada es de 3.8 millones de palestinos (según censo julio 2005), entre ellos casi 300 mil viven en Jerusalén ocupada. Por su parte, 1.4 millón de palestinos viven en la línea de 1948, bajo bandera israelí.

 

Se estima en más de 6 millones de desplazados y refugiados palestinos. Incluidos los refugiados palestinos de 1948, luego de la unilateral creación de Israel sobre Palestina y el robo de su tierra.

 

Las Naciones Unidas el 11 de diciembre de 1948, en su resolución 194, obligó a Israel el retorno de los refugiados palestinos a sus hogares. La potencia ocupante convirtió la resolución en tinta sobre papel y nunca la respeto. El mundo calló.

 

Los refugiados registrados por la UNRWA, superan los 4.5 millones de palestinos. Los no registrados desde 1948, alcanzan 1.54 millón. Luego de la guerra de ocupación israelí de 1967, 753 mil palestinos más fueron convertidos en refugiados, perdiendo sus hogares y sus tierras.

 

Según Naciones Unidas, el 20 de Junio se conmemora el “Día del Refugiado”. Después de 60 años de exilo, para los palestinos fue un día más en su largo camino de sufrimiento.

 

Con motivo de la fecha. Las estadísticas de la agencia de refugiados United Nations Relief Works Agency (UNRWA), registraron en los finales de 2007, la conmovedora cifra de 4.56 millones de refugiados palestinos. De ellos, el 41.7 por ciento vive en Jordania, el 23 por ciento en la Franja de Gaza, 16.3 por ciento en la Zona Norte de Palestina (Ribera Occidental), 9.9 por ciento en Siria y el 9.1 por ciento se encuentra en el Líbano.

 

El porcentaje de los refugiados en el territorio palestino ocupado, en el año 2006, representó el 44.6 por ciento de la población palestina. De los cuales, el 19.4 por ciento vive en la Ribera Occidental y 25.2 por ciento en la Franja de Gaza.

 

Según datos propiciados por la Oficina Central Palestina de Estadísticas (PCBS siglas en inglés), los refugiados en Palestina ocupada se caracterizan por ser una población joven. El 45.8 por ciento están por debajo de los 15 años de edad, en relación del 45.3 por ciento de los no refugiados. Mientras, el 2.8 por ciento son mayores de 65 años.

 

La terrorista sionista y luego premier israelí Golda Meir, solía decir en la década del ’70: “no les tengo miedo a los guerrilleros (fedayines) palestinos, sino al vientre de las mujeres palestinas”.

 

El grado de fertilidad de los refugiados en el territorio palestino ocupado en el 2006, fue de 5 nacimientos por mujer madre. Tasa similar, tuvo la mujer palestina refugiada en Jordania, en el 2000. En Siria, 3 en el 2003 y con más de 3 nacimientos en los campos del Líbano en 2006.

 

Más del 2.6 por ciento de los refugiados se ven afectados por discapacidad, a diferencia del 2.4 ciento de los no refugiados. Además, el 9.8 por ciento sufren enfermedades crónicas y están medicados.

 

Sobre el índice del desempleo. Los refugiados mayores de 15 años en Palestina, durante el primer trimestre de 2008, pasaron los niveles del 26.1 por ciento, comparado con el 20 por ciento de los no refugiados.

 

En el tema del analfabetismo. Los refugiados mayores de 15 años en el territorio palestino durante el primer trimestre 2007, marcó el 5.7 por ciento, frente al 6.5 por ciento de los no refugiados. El grado de analfabetismo entre los palestinos de los campos de refugiados de Jordania en el 2000, fue aproximadamente del 17.6 por ciento. En Siria, durante el 2006, superó el 16.5 por ciento y en el Líbano llegó al 25.5 por ciento.

 

Finalmente, la tasa de deserción escolar de los niños refugiados de 6 años en adelante, alcanzó el 22.6 por ciento en las escuelas palestinas durante el 2006. El 23.4 por ciento de ellos, fueron varones y 21.8 por ciento, mujeres.

 

En mi condición de refugiado palestino desde 1948, estoy apesadumbrado por la indiferencia y la falta de reacción del mundo por este flagelo.

 

(*) Ex Embajador del Estado de Palestina en la Argentina

 

Lunes 23 de junio de 2008

“ISRAEL NOS CASTIGA POR NEGARNOS A MORIR”, DECLARA UN PARLAMENTARIO PALESTINO

 

Por Khalid Amayreh, The Palestinian Information Center/Rebelión

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

Un parlamentario palestino recientemente liberado de las cárceles israelíes ha acusado a Israel de “adoptar tácticas nazis” y aplicárselas a los prisioneros palestinos. Bassem al Za’arir, de 45 años, que vive en la ciudad de Sammou, al suroeste de Hebrón, ganó un escaño en las elecciones para el Consejo Legislativo Palestino de enero de 2006.

 

Sin embargo, pocos meses después, Za’arir y docenas de parlamentarios, ministros de gabinete, alcaldes y otros funcionarios elegidos de orientación islámica fueron violentamente secuestrados por soldados israelíes como parte de un conjunto de actuaciones generalizadas contra los seguidores y simpatizantes de Hamas.

 

Israel manifestó que los secuestros eran una respuesta a la captura de un soldado del ejército ocupante israelí por parte de los combatientes palestinos por la libertad. Sin embargo, Hamas sostiene que la enemistad judía frente al Islam fue el principal motivo que impulsó esas actuaciones, que implicaron también el arresto de miles de supuestos activistas islámicos así como el cierre y confiscación de numerosas instituciones educativas y asistenciales islámicas.

 

ABSURDO SISTEMA JUDICIAL

Al-Za’arir calificó su detención de 24 meses de “inmensa experiencia traumática”.

 

“Si cualquier tribunal de cualquier lugar del mundo hubiera llevado mi caso, no habría permanecido en la cárcel ni un solo día. Pero Israel y Justicia son un escandaloso oxímoron. Y creo que los israelíes mismos son conscientes de ese escándalo”.

 

El parlamentario palestino dijo que, en un determinado momento, el fiscal del ejército israelí le confundió con otra persona y pretendió castigarle por las violaciones perpetradas por otro.

 

“No sé cómo describir el sistema judicial israelí. Imagine que querían culparme por las declaraciones hechas por Mahmoud al Zahhar (otro dirigente de Hamas de Gaza) a la cadena de televisión Al Yasira, como si yo fuera responsable de todas las palabras pronunciadas por personas y dirigentes que no le gustan a Israel”.

 

Al-Za’arir dijo que la principal razón tras la encarcelación colectiva de docenas de parlamentarios, alcaldes y ministros de gabinete fue “castigar al pueblo palestino por haber elegido a todas esas personas”.

 

“Su mensaje fue muy claro, nosotros estamos por encima de vosotros y por encima de vuestra voluntad nacional y que Israel, y sólo Israel, tenía la última palabra, y que es Israel, no el pueblo palestino, quien decide quién representa a los palestinos”.

 

Al Za’arir dijo que las acusaciones presentadas en contra de casi todos los secuestrados eran absolutamente parecidas.

 

“Me acusaron de pertenecer a una organización anti-israelí que actúa en contra de los intereses de Israel y de suponer una amenaza para la seguridad de la región en que vivimos”.

 

DESCRIBIÓ LAS ACUSACIONES COMO “PREPARADAS, IMPRECISAS Y FALSAS”.

“Cuando le dije al juez que yo participé en unas elecciones que el gobierno israelí había aprobado y que si la participación en esas elecciones iba contra la ley, Israel debía haber aclarado previamente que pensaba a arrestar a todos los que participaran en ellas”.

 

“Sin embargo, el fiscal general del ejército israelí sostuvo que el gobierno israelí tenía derecho a cambiar retrospectivamente de opinión. Entonces nos dijo que nos habían arrestado como represalia por la captura de Gilad Shalit”.

 

EXTENDIDA VIOLENCIA

Al-Za’arir definió el trato aplicado a los prisioneros palestinos de “esencialmente bestial”.

 

“Nos trataron exactamente como los nazis trataron a los judíos durante la II Guerra Mundial. Sí, no había cámaras de gas, pero la mentalidad, el rencor y la virulenta hostilidad eran las mismas. La forma en que tratan a los prisioneros palestinos está planeada para humillar, insultar, atormentar y causar tanto dolor psicológico y emocional como sea posible”.

 

Citó, como ejemplo, los registros de los prisioneros desnudos que de vez cuando llevan a cabo.

 

Señaló que incluso a Aziz Duweik, portavoz del Consejo Legislativo Palestino, le colocaron grilletes como si fuera un peligroso criminal.

 

Dweik, profesor de Planificación Urbana, formado en EE.UU., fue violentamente secuestrado de su casa en Ramalá hace casi veinte meses. Las tropas israelíes arrasaron y saquearon también su hogar.

 

“No hay justicia ni decencia ni civismo en el sistema de justicia israelí en lo que respecta a los no judíos en general y a los palestinos en particular. Sí, tratan a su propio pueblo (judíos) de acuerdo con la ley, pero el imperio de la ley termina en cuanto empiezan los derechos palestinos. Estamos fuera de la protección de la ley, nuestras vidas y derechos dependen casi completamente del humor y capricho del Shin Bet (la principal agencia de inteligencia interior de Israel).

 

Al parlamentario palestino se le castigó con la técnica de tortura del “viaje de la muerte”, por el que se hace viajar a los prisioneros cientos de kilómetros por todo Israel confinados en una cámara de metal que parece un horno y va sujeta encima de un coche.

 

“Imagine la agonía que supone estar metido hasta 24 horas en una cámara mugrienta a altas temperaturas y casi sin oxígeno. Es un auténtico calvario”.

 

Israel retiene en la actualidad a unos 12.000 prisioneros políticos y de la resistencia palestino, la mayoría sin acusaciones ni juicio.

 

Muchos de los detenidos son profesionales de alto nivel, como profesores de facultad, doctores, maestros y periodistas, que fueron arrestados por su oposición, no violenta, a la ocupación israelí.

 

En los últimos años, Israel ha venido aplicando cada vez más la denominada detención administrativa, por la cual un determinado activista político palestino y crítico de la ocupación israelí puede estar encarcelado hasta nueve años sin acusación ni juicio.

 

Lunes 23 de junio de 2008

CAMBIOS EN LA DEMOGRAFÍA PALESTINA

 

Por Iqbal Tamimi, Palestinian Think Tank/Rebelión

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

Desde que en 1948 se produjo la Nakba, Israel ha ido expulsando al 85% de la población palestina de su tierra. Esto ha hecho que Gaza se transforme en la zona del mundo más densamente poblada.

 

Desde la Nakba, la cifra de la población palestina se ha multiplicado por siete, a pesar de la dura situación y trágicas circunstancias en que transcurre su vida, según afirmó el Director de Estadísticas Palestinas, el Dr. Luai Shabana. En la actualidad, Israel ocupa las tres cuartas partes de Palestina y ha destruido 531 grupos de población.

 

La grave situación palestina representa una etapa oscura en la historia moderna. La población palestina fue expulsada de su patria, privada de sus tierras, casas y propiedades y obligada a buscar refugio por todo el mundo, enfrentando todo tipo de sufrimientos y tragedias.

 

NAKBA SIGNIFICA CATÁSTROFE = LIMPIEZA ÉTNICA

El término “catástrofe” se utiliza habitualmente para describir desastres naturales como terremotos, volcanes y huracanes.

 

Pero la grave situación palestina o “catástrofe” no es el resultado de ninguna causa natural, sino de un acto de limpieza étnica, destrucción y expulsión de gente desarmada de su tierra; el desplazamiento de una población con objeto de instalar a otro grupo ocupando su patria. Ese horror no sobrevino como fruto de una crueldad de la naturaleza, fue el resultado de esquemas militares inducidos y de colusión entre estados.

 

En 1948 había 1,4 millones de palestinos viviendo en 1.399 pueblos y ciudades de Palestina. 800.000 fueron expulsados y obligados a buscar un lugar donde refugiarse en los países vecinos y en otras partes del mundo.

 

Los datos documentados en la página de Internet “En memoria de Palestina” revelan que, desde la Nakba, Israel se ha apoderado de 774 pueblos y ciudades palestinas y destruido otros 531. Las fuerzas ocupantes cometieron más de 70 masacres contra los palestinos y asesinaron a más de 15.000.

 

HECHOS DEMOGRÁFICOS

La realidad demográfica actual es la siguiente: después de 60 años, la población palestina se ha multiplicado por siete.

 

La población palestina era de 1,4 millones en 1948, mientras que las estimaciones para 2008 son de 10,5 millones. Cinco millones siguen viviendo aún en Palestina, según las estadísticas de finales de 2007. Mientras, los continuos esfuerzos para importar judíos de todas las partes del mundo para albergarles en las tierras de los palestinos expulsados han logrado alcanzar los 5,5 millones, por lo que prosigue sin pausa el proceso de construcción de asentamientos para esos recién llegados en las tierras usurpadas palestinas.

 

Según estimaciones y estadísticas, los árabes palestinos y los judíos tendrán cifras de población similares en 2016.

 

Según datos de la Agencia de Ayuda al Refugiado, el número total de refugiados palestinos en Jordania, Siria, Líbano y los territorios palestinos, a finales de 2007, era de casi 4,6 millones. El 42% está en Jordania, el 10% en Siria, el 9% en el Líbano, el 16% en Cisjordania y el 23% en la Franja de Gaza.

 

Una tercera parte de los refugiados palestinos vive en 59 campos, repartidos en 10 campos en Jordania, 10 en Siria, 12 en Líbano, 19 en Cisjordania y 8 en la Franja de Gaza. El tamaño medio de la familia palestina en Jordania es de 5,1 personas, mientras que la media en Siria es de 4,1 y de 3,8 en el Líbano.

 

Estas son las cifras mínimas estimadas sólo de refugiados palestinos registrados. No se incluyen los palestinos que fueron expulsados después de 1949, o después de la ocupación de 1967. Y no incluyen a los palestinos que fueron evacuados a la fuerza de Cisjordania en 1967 tras la guerra (y que no eran refugiados de las zonas evacuadas en 1948).

 

Se estima que la cifra de residentes palestinos a los que Israel no consiguió echar a la fuerza de su patria en 1948 es de 154.000 ciudadanos. La cifra estimada en el sesenta aniversario de la Nakba reveló que esa cifra había crecido hasta convertirse en 1,2 millones (su ratio es de 103,7 hombres por cada 100 mujeres palestinas).

 

El tamaño medio de una familia palestina es de 4,7 personas. El 40,2% de la población es menor de 15 años, y el 3,2 supera los 65.

 

La densidad de población en Palestina en 1948 era de 73 personas por kilómetro cuadrado, comparado con 389 personas por kilómetro cuadrado de 2007.

 

La densidad de población total en los territorios palestinos al final de 2007 era de 625 personas por kilómetro cuadrado. En Cisjordania era de 417 personas por kilómetro cuadrado y en la Franja de Gaza había aumentado hasta 3.881 personas por kilómetro cuadrado.

 

En Israel, la densidad de población total, tanto árabes como judíos, en 2007 era de 317 personas por kilómetro cuadrado. La mayor parte de los colonos judíos están siendo ubicados en Jerusalén en un intento de transformar la ciudad en una ciudad completamente judía.

 

A finales de 2007, la cifra de asentamientos judíos en Cisjordania llegó a 144, y la de colonos a medio millón. El 54,6% viven en Jerusalén, el 42% de ellos en tierra palestina árabe robada por la fuerza tras la ocupación israelí de Cisjordania de 1967.

 

Fuentes:

* Oficina Central Palestina de Estadística

* Dr. Wael R. Ennab, Director del Programa Académico para el Estudio de las Migraciones Involuntarias

* Universidad Nacional de An Nayah, Cisjordania

* Dr. Justin McCarthy, Profesor de Historia, Universidad de Louisville, Kentucky.

 

Lunes 23 de junio de 2008

YA SON MÁS DE SEIS MILLONES LOS REFUGIADOS PALESTINOS REPARTIDOS POR TODO EL MUNDO, SEGÚN OCEP

 

Fuente: Agencia Europa Press

La Oficina Central de Estadísticas Palestina (OCEP) hizo ayer públicos los resultados de su último estudio, que asegura que el número de refugiados palestinos repartidos por el mundo supera ya los seis millones.

 

El informe, recogido por la agencia de noticias Wafa, cita fuentes de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Oriente Próximo (UNRWA por sus siglas en inglés), que apuntan a que el total de refugiados registrados era de 4,56 millones a finales de 2007. De ellos, el 41,7 por ciento viven en Jordania, el 23 por ciento en la Franja de Gaza, el 16,3 por ciento en Cisjordania, el 9,9 por ciento en Siria y el 9,1 por ciento en Líbano. Además, se estima que el número de refugiados no registrados podría ser de 1,5 millones.

 

El estudio del OCEP indica que en 2006 los refugiados suponían el 44,6 por ciento de la población de los Territorios Palestinos. “Los refugiados de los Territorios Palestinos se caracterizan por su juventud. El 45,8 por ciento tienen menos de 15 años, frente al 45,3 por ciento de los no refugiados. Además, el 2,8 por ciento tiene 65 años o más, frente al 3,1 de la población no refugiada”, explica el informe.

 

El porcentaje de población menor de 15 años entre los refugiados en Jordania en 2000 es del 41,7 por ciento, del 33,1 por ciento en Siria en 2003 y del 33 por ciento en Líbano en 2006.

 

La media de hijos de las mujeres palestinas refugiadas era de 4,9 en 2006. Esta tasa es similar en Jordania (4,6) por datos de 2000, mientras que ésta es inferior en Sira (2,4) y Líbano (2,3), según los datos de 2006.

 

De media, los hogares de los Territorios Palestinos cuentan con 6,3 personas, según los datos de 2006, mientras que en Jordania, Siria y Líbano son de 5,4, 4,1 y 3,8, respectivamente.

 

También los refugiados se ven más afectados por las discapacidades y lesiones, ya que un 2,6 por ciento de los refugiados tiene algún tipo de discapacidad frente al 2,4 por ciento de los no refugiados.

 

Además, el 9,8 por ciento de los refugiados padecen alguna enfermedad crónica y reciben medicación, un porcentaje superior al 9,4 por ciento correspondiente a la población no refugiada.

 

Con respecto a la tasa de desempleo, contando a los refugiados mayores de 15 años que viven en los Territorios Palestinos, el 26,1 no tenía empleo, frente al 20 por ciento de los no refugiados.

 

Y en educación, sin embargo, el analfabetismo en los mayores de 15 años era entre los refugiados del 5,7 por ciento, frente al 6,5 de los no refugiados, según los datos del primer trimestre de 2007.

 

En Jordania, la tasa de analfabetismo era del 17,6 por ciento, según datos de 2000, mientras que en Siria el porcentaje de 2006 llegaba al 16,5 por ciento. Por último, entre los refugiados de Líbano, llegaba en 2006 al 25,5 por ciento.

 

Domingo 22 de Junio de 2008

¿ENTONCES, OBAMA?

 

 Por Juan Gelman

El periódico israelí Haaretz se refirió a la cuestión: el Instituto de Washington para políticas en el Lejano Oriente (WINEP, por sus siglas en inglés) había publicado la versión final del informe preparado por su grupo de trabajo sobre el futuro de las relaciones EE.UU.-Israel. Señala: “El título es llamativo: ‘Cómo profundizar la cooperación EE.UU.-Israel frente al desafío nuclear iraní’. Pero no menos llamativa es la lista de las personas que avalaron el informe: Tony Lake y Susan Rice, de la campaña de Obama, Vin Weber, James Woolsey del campo de McCain” (www.haaretz.com, 15-6-08). Los dos candidatos a la presidencia, el pacifista (¿o no?) demócrata y el neohalcón republicano, juntos en la fundamentación de una guerra contra Irán.

 

El WINEP es un think-tank financiado por el Comité estadounidense-israelí de asuntos políticos (AIPAC, por sus siglas en inglés), el lobby más poderoso de Washington, pro Tel Aviv, desde luego. “Hay una manera –propone Haaretz– de ponerlo en forma de titular periodístico: los asesores de Obama y de McCain están de acuerdo: EE.UU. e Israel deben considerar una acción militar preventiva contra Irán”. Que, para que no ocurra, debe abandonar su presunto programa de fabricación de armas nucleares. Esto es curioso: al finalizar el año pasado, los 16 servicios estadounidenses emitieron por consenso su Estimación Nacional de Inteligencia (NIE, por sus siglas en inglés) en la que asientan que Teherán canceló en el 2003 la pretensión de fabricar bombas nucleares y que es improbable que produzca el uranio enriquecido necesario para ello antes del 2010 o el 2015 (www.odni.gov, 3-12-07). Pareciera que esa conclusión disgustó a Obama y McCain.

 

El informe del WINEP subraya que la NIE “tuvo la no buscada consecuencia de mitigar el sentido de urgencia de la presión (sobre Irán)”. Se preocupa por Israel, al que insatisfacen la distensión y contención a la manera de la Guerra Fría, hecho que lo puede empujar a una acción independiente. Tel Aviv, por lo demás, no oculta sus intenciones. El viceprimer ministro israelí Shaul Mofaz declaró públicamente que las sanciones de la ONU a Teherán son ineficaces y que “no hay otra alternativa” que la guerra. El primer ministro Olmert se reunió con W. Bush para concertar una acción conjunta, según anticipó el periódico israelí conservador Yediot Aharonot. Y el futuro mandatario de EE.UU. –sea demócrata, sea republicano– ya está de acuerdo.

 

Durante las internas demócratas, Obama habló de negociar con Irán, pero el informe del grupo de trabajo que firmaron sus dos asesores principales pide que se inicie “un diálogo nacional” para convencer al pueblo norteamericano de que Irán es un peligro nuclear. También recomienda que cada uno de los dos candidatos nombre un par de consejeros con capacidad de decisión para integrar un foro que analizaría la aplicación de “opciones coercitivas (como un embargo a las exportaciones de petróleo de Irán o a sus importaciones de productos petroquímicos”, así como “una acción militar preventiva”. Claro que el informe no menciona que Israel posee 150 bombas atómicas, según declaró el ex presidente Jimmy Carter (www.timesonline.co.uk, 26-5-08). Para qué recordarlo.

 

Obama se opuso a la guerra contra Irak desde el primer momento y habló de la necesidad de un cambio en EE.UU. que abarcara a la política exterior. Pero lo primero que hizo al día siguiente de ganar las internas fue presentarse ante una asamblea del AIPAC, amenazar a Irán, proclamar “Jerusalén indivisa, capital de Israel para toda la eternidad” –una muletilla que hasta los neoconservadores han retirado de circulación–, pedir 30 mil millones de dólares adicionales de ayuda militar a Tel Aviv y culpar solapadamente a los palestinos del congelamiento del proceso de paz callando que hace 40 años que las tropas israelíes ocupan los territorios destinados por la ONU a la creación de un Estado palestino. Los silencios de Obama son más elocuentes que él.

 

El Partido Demócrata basó su prédica en la retirada de los efectivos de Irak durante las elecciones intermedias del 2007 y así logró un tenue control en la Cámara de Representantes y el Senado. Nunca pudo imponer cláusulas vinculadas con el regreso a casa de las tropas a la asignación de sumas enormes para la ocupación de Irak y Afganistán. El Pentágono presiona: ahora exige que antes del 4 de julio que viene el Congreso apruebe una nueva partida de 165.000 millones de dólares para financiar las dos guerras. Los demócratas están dispuestos a votarla sin condiciones ya. Se habrán cansado.

 

Jueves 19 de junio de 2008

PREMIAR AL AGRESOR

 

Por Meir Margalit*, Rebelión

La iniciativa Europea que está por aprobarse próximamente, de elevar el nivel de cooperación entre Israel y la Unión Europea, es una bofetada a la paz y a la justicia.

 

Aquellos estadistas europeos que suponen que elevando el nivel de cooperación con Israel, le hacen a ella un favor, están muy equivocados. Dicho reconocimiento se percibe en Israel como una aprobación implícita de su política militarista, y por ende apuntala aun más la ocupación. La actitud europea no sólo no es ética, sino contraproducente para el propio Israel. Si la UE realmente apoyara a Israel, tendría que presionarla hasta que finalice la ocupación militar de los territorios palestinos. Esto es lo mejor que le podría pasar a Israel, ya que más allá de los estragos que provoca al pueblo palestino, la ocupación esta desgarrándola por dentro y terminara aniquilándolo. Israel está dotado de un mecanismo de auto-destrucción que funciona a partir de la ocupación de los territorios árabes durante la guerra de los 6 días en junio del 67, y desde entonces, el Estado de Israel va de mal en peor. Si Europa quisiera realmente salvar a Israel de sí mismo, tendría que desactivar ese mecanismo fatal, poniéndole en claro que la comunidad internacional no aceptara la violación masiva de derechos humanos que Israel esta perpetuando en los territorios ocupados.

 

Se trata por sobre todo de una actitud ética y moral, ya que aquel que recompensa al agresor se transforma en cómplice de sus agresiones. Más allá de lo ético, dicha iniciativa contradice sus propias reglamentaciones, que estipulan claramente, que cada Estado que firma acuerdos con la Unión Europea se compromete a respetar los derechos humanos. Israel no cumple con tales reglamentaciones y se ha convertido en una gran maquinaria de violación de derechos humanos. ¿Por qué, entonces, abrirle nuevas puertas y optimizar la relación con Israel en lugar de inducirla a acabar con estas descaradas violaciones?

 

Este tipo de respaldo es el abono con el que florece la ocupación. Israel oprime y Europa respalda al opresor. Esto constituye una falta de vergüenza, y de honestidad. Europa, que ya hace casi un siglo ha abandonado sus manías imperialistas, no puede apoyar a un Estado que todavía esta incrustado en su fase imperialista y expansionista. Europa, que ha implantado un código inmutable de respeto por los derechos humanos para con sus países no puede eximir a Israel de ese código. El mensaje que Europa transmite es doble y desconcertante. Por un lado la UE apoya a movimientos pacifistas israelíes a través de millones de euros invertidos en planes de apoyo a la paz, y por otro lado, refuerza la línea dura y la ocupación. Con una mano, acaricia a los activistas pacifistas que luchan contra la ocupación, con la otra apoya la política agresiva del gobierno responsable de aquella ocupación. En español esto se denomina- hipocresía! En nombre de todos aquellos israelíes que luchamos por la paz y la justicia, me tomo el permiso de hacer una propuesta a la Unión Europea- dejen de financiar a nuestras organizaciones y paralelamente dejen de apoyar al Estado de Israel. Si así lo hicieran, ustedes ahorrarían dinero mientras que nosotros ahorraríamos el sufrimiento que este conflicto produce a miles de palestinos e israelíes.

 

Por apego a mi país, le ruego a España que no apruebe dicho convenio. Lo mejor que Europa puede hacer por Israel es presionarlo hasta que cambie la política que está implementando en el Oriente Próximo. Más allá de intereses económicos o de presiones estadounidenses, Europa debe ser leal a sus principios y tomar una decisión ética que no premie a Israel por su conducta descarada, sino que le ayude a salir del pantano en el que está estancada.

 

Jerusalén, 16 de junio de 2008

 

* Meir Margalit pertenece al Israelí Committee Against Mouse Demolitions.

 

Jueves 19 de junio de 2008

¿EL PRIMER PASO HACIA UNA PAZ DURADERA?: UNA DISCULPA

 

Por Uri Avnery, Counterpunch/Rebelión

Traducido para Rebelión por LB.

Esta semana el Primer Ministro de Canadá ha realizado en el Parlamento una declaración dramática: ha pedido perdón a los pueblos indígenas de su país por las injusticias que durante generaciones cometieron contra ellos los sucesivos gobiernos de Canadá.

 

De esta manera, la Canadá blanca trata de hacer la paz con las naciones nativas, cuyo país conquistaron sus antepasados y cuya cultura los gobernantes blancos han tratado de extirpar.

 

Pedir perdón por los errores del pasado se ha convertido en parte de la moderna cultura política.

 

Una cosa así nunca es fácil. Los cínicos podrían decir: paparruchas. Sólo son palabras. Y las palabras, después de todo, son mercancía barata. Sin embargo, esos actos tienen en realidad un profundo significado. A un ser humano —y no digamos a una nación entera— siempre le resulta difícil admitir las iniquidades y atrocidades que ha cometido. Tal reconocimiento implica rescribir la narrativa histórica que constituye la base de su cohesión nacional. Requiere un cambio drástico en los libros escolares y en la perspectiva nacional. En general, los gobiernos suelen ser contrarios a tales iniciativas debido a la presión que ejercen en todos los países los demagogos nacionalistas y de los mercachifles del odio.

 

El Presidente de Francia ha pedido disculpas en nombre de su pueblo por las fechorías del régimen de Vichy, que entregó a judíos a los exterminadores nazis. El Gobierno checo ha pedido disculpas a los alemanes por la expulsión en masa de la población alemana al final de la Segunda Guerra Mundial. Alemania, por supuesto, ha pedido disculpas a los judíos por los crímenes del Holocausto. Recientemente, el gobierno de Australia ha pedido perdón a los aborígenes. E incluso en Israel se hizo un débil esfuerzo para curar una grave herida interna cuando Ehud Barak pidió perdón a los judíos orientales por la discriminación que han sufrido durante muchos años.

 

Pero nos enfrentamos con un problema mucho más difícil y complejo relacionado con las raíces mismas de nuestra existencia nacional en Israel.

 

Creo que la paz entre nosotros y el pueblo palestino —una paz real, basada en una conciliación real— debe comenzar con una disculpa.

 

En mi mente me imagino al Presidente del Estado o al Primer Ministro dirigiéndose a una sesión extraordinaria de la Knesset y pronunciando un discurso histórico del siguiente tenor:

 

“Señora presidenta, Honorable Knesset,

 

En nombre del Estado de Israel y de todos sus ciudadanos me dirijo hoy a los hijos e hijas del pueblo palestino, dondequiera que se encuentren.

 

Reconocemos haber cometido contra ustedes una injusticia histórica y les pedimos humildemente perdón.

 

Cuando el movimiento sionista decidió establecer un hogar nacional en este país al que nosotros llamamos Eretz Yisrael y ustedes Filastin, no tenía ninguna intención de construir nuestro Estado sobre las ruinas de otro pueblo. De hecho, casi nadie en el movimiento sionista había puesto sus pies en este país antes del primer Congreso Sionista de 1897, ni tenía la más remota idea de cuál era la situación real aquí.

 

El ardiente deseo de los padres fundadores de este movimiento era salvar a los judíos de Europa, donde se estaban arremolinando en aquel tiempo los ominosos nubarrones del odio antijudío. En Europa oriental los pogromos se sucedían con virulencia y en toda Europa se advertían indicios del proceso que eventualmente habría de conducir al terrible Holocausto en el que perecieron seis millones de judíos.

 

A ese propósito básico se sumaba la profunda devoción que los judíos han profesado a lo largo de generaciones al país en el que se escribió la Biblia, el texto que define a nuestro pueblo, así como a la ciudad de Jerusalén, hacia la cual los judíos han orientado sus plegarias durante milenios.

 

Los fundadores sionistas que vinieron a este país eran pioneros que portaban en sus corazones los más nobles ideales. Creían en la liberación nacional, en la libertad, en la justicia y en la igualdad. Nos sentimos orgullosos de ellos. Desde luego, no soñaban con perpetrar una injusticia de dimensiones históricas.

 

Todo esto no justifica lo que sucedió después. La creación del hogar nacional judío en este país ha supuesto una profunda injusticia para ustedes, el pueblo que vivía aquí desde hacía generaciones.

 

No podemos seguir ignorando el hecho de que en la guerra de 1948 —que para nosotros es la Guerra de la Independencia y para ustedes la Nakba— unos 750.000 palestinos se vieron obligados a abandonar sus tierras y hogares. Por lo que respecta a las circunstancias precisas de esta tragedia, propongo la creación de una “Comisión de la Verdad y la Reconciliación” integrada por expertos de ambos lados cuyas conclusiones serán incorporadas a los libros escolares, tanto a los suyos como a los nuestros.

 

No podemos seguir ignorando el hecho de que durante 60 años de conflicto y guerra se les ha impedido realizar su derecho natural a la independencia en su propio Estado nacional libre, un derecho confirmado por la Asamblea General de Naciones Unidas en aquella resolución del 29 de noviembre de 1947 que constituyó la base jurídica para el establecimiento del Estado de Israel.

 

Por todo ello, les debemos una disculpa, y quiero expresarla con todo mi corazón.

 

La Biblia nos dice: “Quien encubre sus pecados no prosperará, mas quien los confiesa y los abandona alcanzará misericordia” (Proverbios, 28, 13). Es evidente que la confesión no es suficiente. Tenemos también que abandonar los agravios que hemos causado en el pasado.

 

Es imposible hacer volver atrás la rueda de la historia y restablecer la situación que existía en el país en 1947, del mismo modo que ni Canadá ni los Estados Unidos pueden retrotraerse 200 años. Debemos construir nuestro futuro juntos a partir del deseo común de avanzar, de sanar lo que pueda ser curado y de reparar lo que pueda ser reparado sin infligir nuevas heridas, sin cometer nuevas injusticias y sin causar más tragedias humanas.

 

Les ruego que acepten nuestras disculpas con el mismo espíritu con el que se las ofrecemos. Pongámonos a trabajar juntos para una solución justa, viable y práctica de nuestro secular conflicto, una solución que no puede satisfacer todas las justas aspiraciones ni enderezar todos los agravios, pero que permitirá que nuestros pueblos vivan su vida en libertad, paz y prosperidad.

 

Esta solución es evidente para todos. Todos sabemos en qué consiste. Ha surgido de nuestras dolorosas experiencias, moldeada a golpes por las lecciones que hemos extraído de nuestros sufrimientos, cristalizada por los esfuerzos de nuestras mejores mentes, tanto de las suyas como de las nuestras.

 

Esta solución significa, simplemente, que ustedes tienen los mismos derechos que nosotros y que nosotros tenemos los mismos derechos que ustedes: derecho a vivir en un Estado propio, bajo nuestra propia bandera, regidos por leyes promulgadas por nosotros, gobernados por un gobierno libremente elegido por nosotros mismos, en la esperanza de que sea un Gobierno bueno.

 

Uno de los mandamientos fundamentales de nuestra religión —como de la suya y como la de todos los demás— fue formulado hace 2000 años por el rabino Hillel: No hagas a otros aquello que no deseas que otros te hagan a ti.

 

En la práctica, eso significa lo siguiente: su derecho a establecer de inmediato el Estado libre y soberano de Palestina en todos los territorios ocupados por Israel en 1967 y el reconocimiento inmediato del Estado de Palestina como miembro de pleno derecho de las Naciones Unidas.

 

Las fronteras del 4 de junio de 1967 serán restauradas. Confío en que a través de negociaciones libres podamos ponernos de acuerdo en torno a un mínimo de intercambios territoriales que sean beneficiosos para ambas partes.

 

Jerusalén, tan cara a todos nosotros, debe ser la capital de ambos Estados: Jerusalén Oeste, incluido el Muro Occidental, será la capital de Israel, y Jerusalén Oriental, incluyendo Al-Haram al-Sharif, que nosotros llamamos el Monte del Templo, será la capital de Palestina. Lo que es árabe será de ustedes y lo que es judío será nuestro. Pongámonos a trabajar juntos para mantener la ciudad como una realidad viva, abierta y unida.

 

Evacuaremos los asentamientos israelíes, que han sido fuente de tanto sufrimiento y tantas iniquidades para ustedes, y nos llevaremos a los colonos a casa, con excepción de aquellas pequeñas áreas que se unirán a Israel en el marco de los canjes territoriales que libremente acordemos. También desmantelaremos toda la parafernalia de la ocupación, tanto física como institucional.

 

Debemos abordar con corazón abierto, compasión y sentido común la tarea de hallar una solución justa y viable para la terrible tragedia de los refugiados y de sus descendientes. A cada familia de refugiados debe permitírsele elegir libremente entre diferentes soluciones: la repatriación y el reasentamiento en el Estado de Palestina con generosas ayudas; permanecer donde están; o emigrar a cualquier país de su elección, también con generosas ayudas. Y, sí: también ha de reconocérseles la posibilidad de regresar al territorio de Israel en un número aceptable consensuado con nosotros. Los propios refugiados deben ser un socio de pleno derecho en todos nuestros esfuerzos.

 

Confío en que nuestros dos Estados —Israel y Palestina—, viviendo uno al lado del otro en este amado pero pequeño país, rápidamente se equipararán en los ámbitos humano, social, económico, tecnológico y cultural, creando una relación que no sólo garantizará nuestra seguridad, sino también el rápido desarrollo y la prosperidad para todos.

 

Juntos trabajaremos por la paz y prosperidad en toda nuestra región sobre la base del mantenimiento de estrechas relaciones con todos los países de la zona.

 

Comprometidos con la paz y decididos a crear un futuro mejor para nuestros hijos y nietos, pongámonos de pie e inclinemos la cabeza en recuerdo de las innumerables víctimas —judías y árabes, israelíes y palestinas— de este conflicto nuestro que ya ha durado demasiado tiempo”.

 

Un discurso así es, a mi juicio, absolutamente necesario para abrir un nuevo capítulo en la historia de este país.

 

Tras pasar varias décadas reuniéndome con palestinos de toda condición he llegado a la conclusión de que los aspectos emocionales del conflicto no son menos —sino tal vez incluso más— importantes que los políticos. Un profundo sentimiento de injusticia impregna las mentes y acciones de todos los palestinos. Sentimientos de culpabilidad inconscientes o semiconscientes perturban el alma de los israelíes, alimentando en ellos una profunda convicción de que los árabes nunca harán la paz con Israel.

 

No sé cuándo un discurso así será posible. Depende de muchos factores imponderables. Pero sí sé que sin un discurso así los simples acuerdos de paz alcanzados mediante regateos entre diplomáticos no serán suficientes. Como demostraron los acuerdos de Oslo, construir una isla artificial en medio de un piélago de tormentosas emociones simplemente no sirve para nada.

 

Las excusas públicas presentadas por el Primer Ministro canadiense no son lo único que podemos aprender de ese país de América del Norte.

 

Hace 43 años, el gobierno canadiense adoptó una medida extraordinaria con el fin de hacer la paz entre la mayoría anglófona y la minoría francófona de sus ciudadanos. La relación entre esas dos comunidades ha sido una herida abierta desde el día en que los británicos conquistaron Canadá unos 250 años atrás. Se decidió sustituir la bandera nacional de Canadá, que se basaba en la británica “Union Jack”, por una nueva bandera nacional que exhibía la hoja de arce.

 

En aquella ocasión el Presidente del Senado dijo: “La bandera es el símbolo de la unidad de la nación, ya que, más allá de toda duda, ella representa a todos los ciudadanos de Canadá, sin distinción de raza, idioma, credo u opinión”.

 

De eso también podemos aprender algo.

 

Jueves 19 de junio de 2008

GAZA CON EXPECTATIVAS DIVERSAS

 

Por Matías Zibell, BBC Mundo

Las primeras horas de la tregua entre Hamas e Israel han encontrado a los palestinos de la Franja de Gaza entre cautelosos y esperanzados y han dividido a ese millón y medio de personas entre pesimistas y optimistas.

 

Khalil Zakariya se ubica en el bando de los pesimistas. Para él la tregua durará “unas horas, ni siquiera unos días”.

 

Su compatriota Jawad Ebeid es un poco menos negativo. Él cree que como otros períodos de calma en el pasado, éste se extenderá por una semana, pero ni siquiera eso lo contenta.

 

“La calma que nosotros queremos no debe servir sólo para la reapertura de las fronteras. Ellos (los israelíes) han convertido a Jerusalén en una ciudad judía, tomaron el control de Cisjordania y devastaron Gaza, y aquí estamos, ¿desesperados buscando un poco de paz para que se abran los pasos fronterizos? No necesitamos esta reapertura”, dijo a la BBC.

 

Pero Zienab Qassim no coincide con Jawad. “A mí como estudiante este acuerdo me da la oportunidad de moverme libremente dentro y fuera de Gaza. Yo estoy feliz”.

 

Aunque la reapertura de los pasos fronterizos aún no ha tenido lugar, Mohammed Salman también rescata motivos para celebrar. “Yo soy un hombre de negocios; tengo una fábrica que en este último año apenas ha trabajado, yo espero que la tregua entre palestinos e israelíes dure para siempre”.

 

EL DESVÍO DEL PAN

“La gente básicamente está esperando los resultados de la tregua en el terreno”, dijo por teléfono desde la ciudad de Gaza el periodista palestino Osama Damo a BBC Mundo.

 

“Muchos han llamado esta mañana a las estaciones de gasolina para averiguar si el combustible ya llegó. Las conversaciones en las oficinas tienen como tema central qué puntos del acuerdo han sido aplicados. Pero hasta el momento no ha ocurrido nada significativo en la vida cotidiana de las personas”, informó Damo.

 

Según el periodista palestino, más allá del pesimismo u optimismo general, la gente de Gaza tenía necesidad de esta tregua para sentir que podía vivir una vida normal.

 

Así lo confirmó a la BBC otro habitante de la Franja, Rami Abu-Dand, quien manifestó su esperanza de que el acuerdo “ayude a la gente a romper el aislamiento que le han impuesto y resuelva esta crisis”.

 

Pero no todos tienen la misma esperanza o la misma desconfianza. Algunos como Abu al-Abed creen que no se debió pactar “con el enemigo”.

 

“No al cese al fuego, no a la rendición y no a una solución pacífica con Israel, porque Israel sólo coopera cuando uno usa la fuerza contra ellos”, opinó este palestino.

 

Miércoles 18 de junio de 2008

UN VALLE ASEDIADO POR LOS ASENTAMIENTOS:

LAS EXPROPIACIONES CONTINÚAN EN CISJORDANIA.

 

Por Eugenio García Gascón, Público.es - España

Encajonado entre dos colinas y discurriendo por un valle muy estrecho pero fértil está Wadi Fuqqin, un pequeño y elástico pueblo palestino de Cisjordania que se estira todo lo que puede por las laderas, evitando ocupar las huertas de abajo, donde se cultivan berenjenas, pepinos, cebolletas y calabacines.

 

En estos días, los vecinos de Wadi Fuqqin recolectan las verduras, aunque el campo sólo da trabajo a una pequeña parte de sus 1.200 habitantes. El resto tiene que buscar empleo en la cercana Belén o incluso en los asentamientos judíos que hay en la zona, donde los palestinos generalmente construyen las viviendas que luego ocupan los colonos.

 

En lo alto de la ladera oeste está Tzur Hadasa. A primera vista aparenta ser un asentamiento judío, pero en realidad no lo es, ya que se encuentra del otro lado de la línea verde, la frontera entre Israel y Cisjordania desde 1948 hasta 1967.

 

VIVIENDAS DE JÓVENES

Aunque está dentro de Israel, en el límite de Cisjordania, en Tzur Hadasa los precios de las viviendas son muy competitivos y esto hace que una parte importante de la población joven de Jerusalén, que está 10 kilómetros al norte, venga a vivir aquí.

 

En la montaña este, también a la vista de Wadi Fuqqin, se encuentra Betar Ilit, un asentamiento en toda regla integrado por familias judías ultraortodoxas, que se asienta en tierras confiscadas a Wadi Fuqqin y a poblaciones de otras dos aldeas palestinas.


 

Fundado en 1985, Betar Ilit cuenta hoy con cerca de 35.000 habitantes y sigue expandiéndose por las colinas que Israel continúa confiscando en la zona, hasta el punto de que en la actualidad es la localidad israelí con el crecimiento de población más rápido, teniendo en cuenta tanto las ciudades israelíes como los asentamientos de los territorios ocupados.

 

También es la localidad con el mayor índice de natalidad. Se estima que la población alcanzará las 100.000 personas en 2010. “Continuamente tenemos problemas con los colonos”, dice Ibrahim Sukkar, de 52 años, mientras toma una taza de café turco en la terraza de su casa, en la ladera este de Wadi Fuqqin.

 

“Antes, los colonos bajaban de la montaña y se acercaban hasta la alberca del pueblo, una alberca que llena un pequeño manantial y que es el agua que utilizamos para regar las huertas y beber. Los colonos bajaban y se bañaban en la alberca. Decían: ‘Esta agua es santa porque aquí vivió el rey David”, relata.

 

“Ahora los colonos siguen bajando a la alberca, pero ya no se bañan. En lugar de ello, arrojan basura y animales muertos al agua para envenenarla. El resultado es que ya no podemos usar el agua para beber. Sólo para regar la huerta”, explica.

 

Ibrahim saca una abultada carpeta, la extiende sobre la mesa, y extrae un gran número de documentos escritos en hebreo y en árabe. Son órdenes de expropiación. Desde 1985, Israel ha expropiado grandes extensiones de Wadi Fuqqin. Las expropiaciones continúan a día de hoy.

 

“Hace unos años, contratamos a un abogado de Al-Haq -una organización de abogados que ayuda a los palestinos-, pero no sirvió de mucho. Las expropiaciones continuaron. El abogado nos contó la respuesta que recibió de los israelíes: ‘Esto no tiene nada que ver con el derecho a la propiedad, sino con la política”.

 

En 1948, cuando se creó Israel, Wadi Fuqqin tenía un territorio de 9.000 dunam-medida de superficie turca equivalente a 1.000 metros cuadrados-, es decir, 900 hectáreas. Tras las sucesivas expropiaciones ha pasado a tener sólo 1.500 dunam, equivalente a 150 hectáreas.

 

OTRO MURO

“Ahora los israelíes dicen que van a construir un muro que aísle completamente Wadi Fuqqin, un muro parecido al de Qalquiliya”, dice en referencia al muro de hormigón armado de ocho metros de altura que se está construyendo en Cisjordania, con 638 kilómetros previstos. “Rodeará todo el pueblo y sólo dejará una salida”, concluye Ibrahim.

 

Martes 17 de junio de 2008

PESCADORES DE GAZA EN LA RED ISRAELÍ

 

Por Nora Barrows-Friedman, IPS Noticias - Uruguay

Cuando el sol cae sobre el mar Mediterráneo, los pescadores de Gaza parten en sus barcos para recoger las redes con las capturas del día: caballa, sardinas y salmonetes, que se venden en los mercados callejeros. Pero bajo la presión militar israelí se hace cada vez más dificultoso para ellos ganarse la vida.

 

El bloqueo impuesto por Israel en junio de 2007, con el objetivo de aislar al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), que el año pasado tomó por las armas el control del territorio luego de haber triunfado en las elecciones parlamentarias de 2006, derivó en una severa escasez de combustible y en el colapso prácticamente total de la infraestructura económica.

 

Las fábricas se vieron forzadas a cerrar y las exportaciones cesaron a causa del bloqueo. El suministro de electricidad en Gaza es intermitente y las plantas de tratamiento de residuos cloacales debieron reducir su actividad o directamente abandonarla.

 

En consecuencia, millones de litros de desechos sin tratar son arrojados al mar, creando serios riesgos sanitarios en un momento en el que los hospitales sufren de falta de medicinas y equipos a causa del bloqueo israelí.

 

La escasez de combustible se agravó en los últimos meses y ahora los palestinos usan el aceite en el que cocinaron el tradicional falafel -croquetas de porotos y habas- o gas licuado, normalmente empleado en las cocinas, en sus automóviles, generadores y motores eléctricos.

 

Ya casi no se ven automóviles en las calles de Gaza, que solían estar atiborradas de ellos. Para quienes pueden comprar gasolina las colas son largas y el gobierno de Hamas impone un estricto racionamiento.

 

Los efectos devastadores del bloqueo económico se sienten en todos los sectores y el pesquero no es la excepción.

 

Mohammed Matar, un pescador que vive en el campamento de refugiados de Nuseirat, no tiene combustible para el pequeño motor de su barco. Es muy dificultoso encontrar repuestos y hasta resulta casi imposible conseguir redes a un precio razonable en Gaza.

 

Matar enfrenta serios problemas para mantener a su familia, agravados por las severas restricciones impuestas por Israel. Los barcos de los pescadores son hostigados por buques y helicópteros de ataque israelíes si se alejan más de 12 kilómetros de la costa.

 

“Vengo todas las madrugadas a las 2.30 para salir con mi barco a recoger las redes, con la esperanza de que estén repletas de pescado. Vuelvo a arrojarlas por la tarde, a las 17.30 y otra vez a las 22.30. Es una vida dura. Todo depende del clima y de los israelíes, que a veces prohíben que los pescadores salgan al mar”, relató a IPS.

 

“Forma parte de su política en Gaza y mencionan 'razones de seguridad' como excusa. Si nos permitieran salir a aguas internacionales, podríamos pescar atún, róbalo y otras especies grandes, lo que sería muy lucrativo para nosotros”, señaló Matar.

 

La industria pesquera de Gaza generaba casi 10 millones de dólares anuales antes de la imposición del bloqueo. Ahora se está hundiendo.

 

La médica y activista por los derechos humanos Mona al-Farra, de la Media Luna Roja palestina, dijo a IPS que la economía de Gaza ha estado históricamente centrada en torno de la actividad pesquera.

 

“Eso es parte del pasado. Si los pescadores necesitan redes, o repuestos, o si los motores deben ser arreglados, ¿qué pueden hacer? Con el bloqueo no se permite el ingreso de ningún tipo de mercaderías. En estos días es casi imposible ganarse la vida. La política israelí afecta directamente a 8.000 pescadores y, en total, a 40.000 personas, contando a las familias que dependen de esta industria”, agregó.

 

En Gaza viven 1,5 millones de palestinos, condenados a un desastre humanitario, dijo al-Farra. Israel, agregó, sólo permite el paso del mínimo imprescindible de combustible y suministros, para entonces comenzar una nueva ola de restricciones.

 

“La psicología de las personas ha cambiado muchísimo. Es desmoralizante para los pescadores no poder realizar su actividad”, señaló al-Farra.

 

“Ayudamos a Matar a comprar un nuevo barco y suministros, pero resulta caro. Quiero ayudar a todos los ciudadanos de Gaza a trabajar independientemente y no depender de la ayuda del exterior. Si sólo cuentan con eso es completamente desmoralizante. Este es uno de los objetivos de Israel: hacer que los palestinos dependan de las migajas que les otorgan”, aseguró.

 

A pesar de las condiciones adversas, Matar explicó a IPS por qué continúa con su actividad día tras día. “A veces nos encontramos con delfines en el mar. Ellos vienen y juegan con nosotros. No son un peligro. Amo sentarme en la plaza y mirar las olas. El mar me enseña a ser paciente”, afirmó.

 

Lunes 16 de junio de 2008

LEILA KHALED, LÍDER DEL FRENTE POPULAR POR LA LIBERACIÓN DE PALESTINA (FPLP): “TERRORISMO ES LA OCUPACIÓN”

 

Por Vieiros.com / Rebelión

Entre 1969 y 1970, con algo más de veinte años, participó en el secuestro de dos aviones de pasajeros. En la actualidad sigue luchando por una Palestina libre. Leila Khaled, presidenta de la Unión General de Mujeres Palestinas, miembro del Consejo Nacional Palestino, miembro del Buró Político del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) e historia viva de la resistencia visito Galiza el pasado mes de abril invitada por la asociación Galiza por Palestina.

 

¿Es usted una terrorista?

 

- Las instituciones, gobiernos y países que están en contra de la paz siempre consideraron la resistencia como un acto terrorista, pero en realidad la ocupación es el terrorismo. Por lo tanto, la base del terrorismo en el mundo es Estados Unidos e Israel. Yo me considero parte del pueblo palestino que resiste a la ocupación, y la resistencia es un derecho que tiene cualquier pueblo ocupado.

 

¿Qué es el terrorismo?

 

- El terrorismo se define con la ocupación y con las instituciones que ocupan territorios por la fuerza militar. Detener a la gente sólo por poseer una ideología distinta también se define como terrorismo. Como también lo es la destrucción de casas y de árboles en Palestina y apoderarse del agua. Todas esas formas de actuar que violan los derechos del pueblo palestino son terrorismo.

 

Durante los años cuarenta, la violencia golpeaba Palestina, debido a la actividad de grupos armados judíos como Irgun (Etzel). El 22 de julio de 1946, un centenar de personas mueren en el Hotel King David de Jerusalén tras una acción de este grupo -liderado por Menachem Bejín, que luego sería primer ministro de Israel y Premio Novel de la Paz. En este sentido, en el documental /Leila Khaled Hijacker/, de Lina Makboul, se hace una reflexión: “¿Es correcto ser terrorista? Siempre y cuando ganes...”

 

- Nunca aceptamos el terrorismo. Lo que sí se acepta es la resistencia; así lo reconoce todo el mundo. Incluso en la constitución de la ONU hay un artículo que reconoce a los pueblos ocupados el derecho a resistir incluso con las armas. Estados Unidos cambió el concepto de terrorismo acusando a pueblos como el de Irak, Líbano, Palestina, Afganistán de ser terroristas, simplemente por resistir ante la ocupación.

 

¿Por qué tras la guerra de los Seis Días, con 25 años, decide formar parte de la FPLP y tomar las armas? (En 1969 secuestró el vuelo TWA 840 Roma-Atenas y lo desvió a Damasco; en 1970, participó en el secuestro múltiple de cuatro aviones, en relación con el Septiembre Negro, y fue detenida -su compañero Patricio Argüello murió- y liberada 28 días después en un intercambio de prisioneros).

 

- Simplemente por el hecho de haber una ocupación y por ser una refugiada al igual que otros ocho millones que se encuentran fuera de Palestina.

 

¿Cómo evolucionó la relación de los palestinos con Jordania, tras los acontecimientos del Septiembre Negro, en 1970, y con el Líbano, tras los combates en el campo de refugiados de Nahr Al Bared, en 2007?

 

- En el año 1948 muchísimos palestinos huyeron (tras el fin del mandato británico y con el inicio de la Guerra de Palestina, el llamado /Nakba/ o Desastre) a refugiarse a Jordania, Líbano y Siria, viviendo en campos de refugiados. Pero tras varios años, empezaron a vivir en ciudades. En 1951, Jordania incluye a Cisjordania dentro de su territorio, por lo que los palestinos allí residentes se convierten en ciudadanos jordanos. Los palestinos en Jordania representan más del 75% de la población.

 

Por otro lado, en el Líbano hay palestinos que viven en las ciudades y los hay que viven en los campos de refugiados, pero a estos les está prohibido trabajar en el país. Esto dificulta mucho su vida y facilita su expulsión. Muchos jóvenes palestinos se vieron obligados a ir a trabajar a países del Golfo (Pérsico) para poder alimentar a sus familias. No obstante, hubo siempre una unión entre palestinos y libaneses para enfrentarse a la ocupación y a los ataques de Israel.

 

¿Cómo describiría la situación de los refugiados, en especial el de las mujeres?

 

- Hay dos tipos de refugiados: los que viven en la propia Palestina y los que viven fuera, en Jordania, Siria, .... La situación de cada refugiado depende del país. En Jordania son ciudadanos con los mismos derechos. En Siria también, pero no pueden trabajar en el gobierno ni votar y tampoco pueden solicitar la nacionalidad; cuentan con un documento identificativo especial. En el Líbano, como ya dije, no tienen derecho a trabajar, así que la UNRWA (Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Oriente Próximo) les ofrece puestos de profesores. La mujer sufre la ocupación por igual, pero si estamos hablando de que un hombre no puede encontrar trabajo, eso ya sería totalmente imposible para una mujer.

 

¿Qué política aplica Israel en relación con los campos de refugiados?

 

- Israel intenta eliminarlos. También aquellos que están fuera de Palestina. En 1982 cometió una matanza horrible en el Líbano, en los campos de Sabra y Shatila. Los refugiados palestinos sufren continuos ataques. Las condiciones de vida son pésimas... las condiciones sanitarias son muy malas.

 

La tasa de desempleo en Gaza y Cisjordania, según datos de 2001 de la Iniciativa Palestina para la Promoción del Diálogo y la Democracia Global (MIFTAH), ascendía al 57%. Esto incluye no sólo a los que perdieron sus empleos en Israel, sino también a los que no pueden salir a trabajar por culpa del bloqueo de las carreteras...

 

El motivo de que esta tasa sea tan alta es que la industria en Palestina no está asentada. Las últimas estadísticas señalan que el paro alcanza el 80% en Gaza y el 45% en Cisjordania. La mayoría de los palestinos dependen de la agricultura; plantan principalmente olivos, almendros, naranjos y también verduras. Pero la situación impide que puedan comercializar estos productos fuera de Gaza, porque está rodeada y nadie puede salir de allí. En Cisjordania tienen menos dificultades. Por otra parte, el gobierno israelí confiscó y continúa confiscando tierras, muchas para construir sus colonias y asentarse.

 

Dejando a un lado la política, ¿cuál es la actitud de la Unión Europea hacia Palestina en el campo económico?

 

- La mejor ayuda que puede aportar la UE a los palestinos, además de la económica, es la política. Sin embargo, tal y como se vio en 2006, cuando Hamas ganó las elecciones, la UE cerro el grifo. Aportan dinero al gobierno palestino según sea su comportamiento político. Además, cualquier ayuda tiene que pasar por el control de los EUA. La UE está muy influenciada por los EUA.

 

El pasado 29 de noviembre, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, advertía en una entrevista en el diario /Haaretz/: “O se establecen dos estados, o Israel desaparecerá”. Comparaba la situación con Sudáfrica, cuando la mayoría negra consiguió pasar por encima del /Apartheid/. ¿Es la demografía el arma más poderosa de los palestinos?

 

- No he oído hablar de esa noticia, pero lo que sí te puedo decir es que Israel siempre va a permanecer allí por motivos militares, económicos... Es una reacción muy natural por parte de los palestinos tener hijos al ver que cada día se están muriendo. Además, tradicionalmente les gusta tener muchos miembros en la familia. Normalmente, alrededor de siete y en otros casos, doce o trece.

 

El FPLP ha solicitado a la comunidad internacional que rompa los acuerdos económicos con el gobierno del Estado de Israel, concretamente piden “un boicot a los productos israelíes, así como la anulación de los acuerdos militares”...

 

- Tenemos la esperanza de que los países socialistas apoyen de alguna manera a los palestinos. No les pedimos que vayan a luchar a Palestina, sino que simplemente no les faciliten armamento a los israelíes. También pedimos el boicot para que se resientan sus empresas y esto provoque pérdidas en la economía de Israel y, de este modo, se nos facilite un poco continuar resistiendo contra la ocupación.

 

Y llegado el momento de negociar, hacerlo en unas condiciones más equilibradas entre las dos partes.

 

En las negociaciones realizadas hasta el momento no se ha visto para nada esta igualdad. Son negociaciones sin rumbo, porque por el momento siempre fueron favorables a los intereses israelíes. Por eso nosotros, desde la FPLP, rechazamos las negociaciones. Somos conscientes de que no nos van a llevar a ningún punto de encuentro entre las partes.

 

¿Se refiere a las conversaciones de Annapolis entre Mahmud Abbas y Ehud Olmert del pasado mes de noviembre?

 

- Hablo de todas, desde las de Oslo hasta las de Annapolis.

 

¿No comparten lo acordado en Oslo?

 

- En esas negociaciones se habló de todo excepto de nuestros derechos. No se habló de retirar las tropas israelíes del territorio palestino, de las fronteras de 1967 (antes de la Guerra de los Seis Días); no se habló de Jerusalén, ni tampoco de los asentamientos ilegales de los colonos; ni de los refugiados ni del agua. Por tanto, ¿que se fijó?

 

Israel simplemente se reunió con dirigentes palestinos y no se responsabilizó de comportarse como una fuerza ocupante, delegando en ellos toda la responsabilidad. El gobierno de Palestina no tiene ningún poder sobre su situación, ni sobre el agua, ni sobre sus fronteras. Si el presidente quiere salir del país tiene incluso que pedirle permiso a Israel.

 

Sin embargo, con Oslo llegó el reconocimiento mutuo de ambos Estados.

 

- Nunca se reconoció nada en esos acuerdos. Por eso los EUA presentaron otra hoja de ruta para solucionar el conflicto. No consiguieron nada... tener un Estado palestino, sí, pero en la práctica no existe.

 

¿Cuál son para usted los principales errores y los principales logros de Yasser Arafat?

 

- Fue, principalmente, quien dirigió la resistencia armada y también el representante de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y por lo tanto el representante del pueblo palestino y de la revolución. El error que cometió fue a firmar los acuerdos de Oslo con Israel. Pudimos ver como lo mantuvieron tres años 'encarcelado' (recluido y bombardeado en la Muqata, sede de la Autoridad Nacional Palestina) hasta que murió. Por los hechos se ve que Arafat intentó formar un Estado palestino junto con el israelí, pero Israel no quiere ni eso.

 

¿Cuál sería para el FPLP el mapa soñado de la región?

 

- La mejor solución sería que los refugiados regresaran la Palestina, y que Israel lo aceptara y trabajara en ese sentido. Así podríamos convivir con los israelíes en esa tierra, con los mismos derechos y con la posibilidad de tomar decisiones políticas en igualdad. Creemos que formar un estado político único democrático puede solucionar el conflicto.

 

¿Un estado en el que convivan palestinos e israelíes, no dos estados?

 

- Sí, absolutamente.

 

¿Qué papel juegan los países del entorno de Palestina, especialmente Irán, y las corrientes islamistas más extremistas de estos países, en su enfrentamiento con el Estado de Israel?

 

- Los países más próximos a Palestina son Egipto, Siria, Líbano y Jordania. Egipto y Jordania firmaron acuerdos de paz con Israel. Israel invadió el Líbano cuatro veces y aún ocupa parte de su territorio. También una gran parte de Siria está ocupada. Por lo tanto, palestinos, sirios y libaneses compartimos el mismo sufrimiento.

 

Siria, además, es uno de los países que rechazó el proyecto israelí-americano para la zona, y apoya la resistencia del pueblo palestino; también lo hacen grupos religiosos libaneses. Yo no conozco ningún país extremista islamista, sólo conozco Irán, que es un país islamista.

 

En Palestina se aprecia una progresiva islamización de los movimientos de la resistencia cuando, tradicionalmente, este espacio estuvo ocupado principalmente por formaciones laicas. ¿A qué es debido?

 

- Es cierto. El movimiento nacionalista de Gamal Abdel Nasser (ex presidente de Egipto y símbolo del anticolonialismo árabe) no se llevó a cabo. Tampoco los proyectos nacionalistas de los movimientos laicos dentro de Palestina. Eso facilitó a los movimientos islamistas el atraer cada vez más gente hacia su ideología. Las creencias religiosas influyen mucho en el pueblo palestino; muchos creen que les va a ayudar a conseguir la paz. Por otra parte, los movimientos comunistas acabaron por desintegrarse.

 

El 11 de abril de 1944, dos días después de nacer usted, en plena II Guerra Mundial, Anna Frank escribía en su diario: “¿Quién hizo a los judíos diferentes al resto de la gente? ¿Quién permitió que sufriéramos tanto hasta el día de hoy? Fue Dios quien lo hizo, pero será también él quien nos vuelva levantar una y otra vez...”. ¿Considera que la situación que están viviendo los palestinos en el Estado de Israel es similar a la vivida por los judíos en Europa?

 

- En primer lugar, Dios no tiene nada que ver con la creación de gentes diferentes. Todos somos iguales. Toda la gente nace igual, a pesar de las diferencias de color, de sangre o de cualquier otra cosa. El propio humano es el que crea las diferencias. El movimiento sionista usó este tipo de pensamientos para divulgar que el judío es diferente del resto de la humanidad y, por lo tanto, justifican ahora su sufrimiento al que le seguirá la paz.

 

Es cierto que los nazis arrasaron con toda Europa y que mataron muchísima gente. Pero no sólo mataron a judíos, también a otras personas. Lamentablemente, estamos viendo que las barbaridades que antes cometieron los nazis contra el pueblo judío, actualmente las están cometiendo contra los palestinos.

 

Lunes 09 de junio de 2008

ENTREVISTA CON ILAN PAPPÉ Y NOAM CHOMSKY:

EL FUTURO DE ISRAEL Y PALESTINA

 

Por Frank Barat, CounterPunch/Rebelión

Traducido para Rebelión por Sinfo Fernández

Barat: Gracias por aceptar esta entrevista. En primer lugar, me gustaría preguntarles si en estos momentos están trabajando en alguna cuestión que deseen que conozcamos.

 

Ilan Pappé: Estoy terminando varios libros. El primero es una sucinta historia de la ocupación israelí de Cisjordania y la Franja de Gaza, tengo otro sobre la minoría palestina de Israel y un tercero sobre los judíos árabes. Y estoy completando un volumen corregido en el que se compara la situación de Sudáfrica con la de Palestina.

 

Noam Chomsky: La serie habitual de artículos, charlas, etc. No tengo tiempo ahora para proyectos mayores.

 

Barat: Un parlamentario británico manifestó hace poco que había notado un cambio en los últimos cinco años respecto a Israel. Los parlamentarios británicos están actualmente firmando peticiones EDM [las conocidas como “Early Day Motion”, moción sin fecha fija de debate] de condena a Israel en mayor cantidad que nunca antes y nos dijo que ahora era más fácil expresar críticas hacia Israel aunque se estuviera hablando en un campus estadounidense.

 

También, en las últimas semanas, John Dugard, investigador independiente sobre el conflicto palestino-Israelí para el Consejo de los Derechos Humanos de Naciones Unidas manifestó que el “terrorismo palestino es la consecuencia ‘inevitable’ de la ocupación”; el Parlamento Europeo adoptó una resolución que decía que “la política de aislamiento de la Franja de Gaza ha sido un fracaso tanto a nivel político como humanitario” y las Naciones Unidas y la UE han condenado a Israel por el uso excesivo y desproporcionado de la fuerza en la Franja de Gaza.

 

¿Podría eso interpretarse como un cambio general en la actitud hacia Israel?

 

Ilan Pappé: Los dos ejemplos indican un cambio significativo en la opinión pública y en la sociedad civil. Sin embargo, el problema permanece igual que en los últimos sesenta años: estos impulsos y energías no se concretan, y no es probable que lo hagan en un futuro próximo, en políticas actuales sobre el terreno. Y así, la única forma de enriquecer esta transición y apoyar desde abajo las políticas actuales es desarrollando la idea de las sanciones y el boicot. Esto puede dar una orientación clara a los muchos individuos y ONG que durante años han venido mostrando su solidaridad con la causa palestina.

 

Noam Chomsky: Ha habido un cambio muy evidente en los últimos años en los campus estadounidenses y también en relación a las audiencias generales. No hace tanto tiempo que la protección policial era la nota habitual en las charlas en las que se criticaban las políticas israelíes; las reuniones se interrumpían, las audiencias eran muy hostiles y ofensivas. Pero ahora es bien diferente, con excepciones aisladas. Los apologistas de la violencia israelí tienen ya que estar, frecuentemente, a la defensiva y actuar a la desesperada en vez de mostrarse arrogantes y despóticos. Pero la crítica frente a las acciones de Israel es débil, porque se suprimen, sistemáticamente, los hechos fundamentales. Esto es especialmente verdad en el decisivo papel estadounidense bloqueando todas las opciones diplomáticas, minando la democracia y apoyando el sistemático programa de Israel de socavar cualquier posibilidad de eventual acuerdo político. Es típica la caracterización de EE.UU. como “honesto intermediario”, incapaz, de alguna manera, de ejercer sus cualidades benéficas y no sólo en este terreno.

 

Barat: La palabra apartheid es cada vez más utilizada por las ONG y organizaciones asistenciales para describir las acciones de Israel hacia los palestinos (en Gaza, en los Territorios Ocupados Palestinos, pero también en el mismo Israel). ¿Se puede comparar la situación en Palestina e Israel con el apartheid sudafricano?

 

Ilan Pappé: Hay similitudes y diferencias. La historia colonialista tiene muchos capítulos en común y pueden encontrarse algunos de los rasgos del sistema del apartheid en las políticas israelíes hacia su propia minoría palestina y hacia los territorios ocupados. Sin embargo, algunos aspectos de la ocupación son aún peores que la realidad del apartheid de Sudáfrica, y algunos aspectos de las vidas de los ciudadanos palestinos de Israel no son tan nefastos como lo eran en los días del apartheid. Bajo mi punto de vista, el principal punto de comparación es de orden político. El movimiento anti-apartheid, el ANC, las redes de solidaridad que se desarrollaron con el pasar de los años en Occidente, deberían inspirar una campaña más firme y eficaz a favor de los palestinos. Por esto se necesita aprender de la historia de la lucha contra el apartheid, en vez de insistir demasiado en comparar el sistema sionista con el del apartheid.

 

Noam Chomsky: No hay una respuesta definitiva a esas cuestiones. Hay parecidos y diferencias. Dentro del mismo Israel hay graves discriminaciones, pero se está lejos del apartheid sudafricano. Dentro de los territorios ocupados, ya es otra historia. En 1997, al dar la temática de un discurso en la Universidad Ben Gurion en una conferencia sobre el aniversario de la guerra de 1967, leí un párrafo de la historia de Sudáfrica. Y no fue necesario comentar nada.

 

Mirándola más de cerca, la situación en los territorios ocupados difiere en muchas formas del apartheid. En algunos aspectos, el apartheid sudafricano era más vicioso que las prácticas israelíes, y en otros al contrario. Por mencionar un ejemplo, la Sudáfrica blanca dependía del trabajo negro. No podían expulsar a la inmensa mayoría de la población. Durante una época, Israel confió en la mano de obra barata palestina fácilmente explotable, pero ha sido reemplazada desde hace tiempo por los miserables de la tierra de Asia, Europa del Este y algunos otros lugares. Los israelíes respirarían en su mayoría aliviados si los palestinos desaparecieran. Y no es ningún secreto que las políticas que han ido conformando se ajustan bien a las recomendaciones de Moshe Dayan de después de la guerra de 1967: Los palestinos “continuarán viviendo como perros, y el que lo desee puede largarse”. Recomendaciones más extremas se han hecho por muy considerados humanistas de la izquierda en los EE.UU., por ejemplo, Michael Walter, del Instituto de Estudios Avanzados en Princeton y editor del periódico socialista democrático Dissent, quien aconsejó hace 35 años que ya que los palestinos eran “algo marginal en la nación”, se les debería “ayudar” a marcharse. Se estaba refiriendo a los ciudadanos palestinos del mismo Israel, una posición que se ha hecho familiar más recientemente a causa del ultraderechista Avigdor Lieberman, y que ahora está siendo recogida por los medios dominantes israelíes. Dejo a un lado a los auténticos fanáticos, como el Profesor de Derecho de Harvard Alan Dershowitz, que declara que Israel nunca mata a civiles, sólo a terroristas, por lo cual la definición de “terrorista” sería la de “asesinado por Israel”; e Israel confiaría en conseguir una ratio de matar de 100 a cero, lo que significa “exterminar completamente a las bestias”. No es poco significativo que los defensores de estos puntos de vistas sean considerados con respeto en círculos cultos de EE.UU., y también de Occidente. Uno puede imaginar la reacción si esos comentarios se hicieran sobre los judíos.

 

Sobre la pregunta, repito, no puede haber una clara respuesta porque la analogía no es apropiada.

 

Barat: Israel ha dicho recientemente que boicoteará la Conferencia sobre los Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Durban porque “va a resultar imposible impedir que la conferencia se convierta en un festival de ataques contra Israel” y también ha cancelado un encuentro con funcionarios de Costa Rica sobre la decisión de la nación centroamericana de reconocer formalmente un Estado palestino. ¿Es probable que Israel se muestre renuente a aceptar cualquier tipo de crítica hacia sus políticas para hacerlas finalmente fracasar?

 

Ilan Pappé: Uno confía en que en algún momento les salga el tiro por la culata. Sin embargo, esto depende de los equilibrios de poder regionales y globales, no sólo de la “reacción desmesurada” de los israelíes. Los dos, principalmente el equilibrio de poder y la intransigencia israelí puede que estén interconectados en el futuro. Si se produce un cambio en la política estadounidense o en su papel hegemónico en la política de la región, más que una continuada inflexibilidad israelí, eso puede animar a la comunidad internacional a adoptar una postura más crítica contra Israel y ejercer presiones sobre el estado judío para que ponga fin a la ocupación y desposesión de Palestina.

 

Noam Chomsky: Uno puede estar de acuerdo o no con esas decisiones, pero eso no supone “una negativa a aceptar cualquier tipo de crítica hacia sus políticas”. Dudo que esas decisiones particulares vayan a fracasar, incluso que se les preste mucha atención.


Barat: ¿Cómo puede Israel llegar a un acuerdo con una organización que declara que nunca reconocerá a Israel y cuya carta pide la destrucción del estado judío? Si Hamas quiere realmente un acuerdo, ¿por qué no reconoce a Israel?

 

Ilan Pappé: La paz se hace entre enemigos no entre amantes. El resultado final del proceso político puede ser un reconocimiento islámico político sobre el papel de los judíos en Palestina y en Oriente Medio como un todo, ya sea como estado separado o conjunto. La OLP entró a negociar con Israel sin cambiar su carta, lo que no difiere mucho de la actitud de Israel…. Por eso se debería buscar un texto, una solución y una estructura política que sea inclusiva, que posibilite que coexistan todos los grupos ideológicos, religiosos, étnicos y nacionales.

 

Noam Chomsky: Hamas no tiene por qué reconocer a Israel más que Kadima a Palestina, o que el Partido Demócrata en EE.UU. tiene que reconocer a Inglaterra. Uno podría preguntarse si un gobierno dirigido por Hamas reconocería a Israel o si un gobierno dirigido por Kadima o por el Partido Demócrata reconocería a Palestina. Hasta ahora todos se han negado a hacerlo, limitándose a la posición de rechazo que EE.UU. e Israel han mantenido durante unos treinta años de aislamiento internacional. En cuanto a las palabras, cuando el Primer Ministro Olmert declara en una sesión conjunta del Congreso de EE.UU. que cree “en el derecho histórico y eterno de nuestro pueblo a toda esta tierra”, provocando entusiastas aplausos, no se está refiriendo, presumiblemente, sólo a la Palestina desde el Jordán hasta el mar, sino también a la otra orilla del río Jordán, la proclama histórica del Partido del Likud de que era su hogar político, una proclama que nunca se ha abandonado formalmente, hasta donde yo conozco. Sobre Hamas, pienso que debería abandonar esas estipulaciones de su carta y que debería evolucionar de la aceptación de un acuerdo entre dos estados al reconocimiento mutuo, aunque debemos tener en mente que sus posturas son más flexibles que las de EE.UU. e Israel.

 

Barat: Durante los últimos meses, Israel ha aumentado sus ataques contra Gaza y se está hablando de una invasión inminente por tierra, hay también muchas posibilidades de que haya estado implicado en el asesinato del dirigente de Hizbollah Mughniyeh y está presionando para que se impongan sanciones más duras (incluidas las militares) contra Irán. ¿Creen que el ansia de Israel por la guerra podría conducirle finalmente a su autodestrucción?

 

Ilam Pappé: Sí, creo que la agresividad va en aumento y que Israel no sólo se enfrenta al mundo palestino, sino también al árabe y al islámico. El equilibrio militar de poder, por el momento, está del lado de Israel, pero esto puede cambiar en un momento determinado, especialmente si EE.UU. le retira su apoyo.

 

Noam Chomsky: Escribí hace décadas que esos que se llaman a sí mismos “partidarios de Israel” son en realidad partidarios de su degeneración moral y probable destrucción final. Durante muchos años he creído también que la opción clara de Israel por la expansión en vez de la seguridad, una vez que rechazó la oferta de Sadat de un tratado total de paz en 1971, puede muy bien llevar a esa consecuencia.

 

Barat: ¿Qué supondría para EE.UU. retirar su apoyo internacional a Israel?

 

Ilan Pappé: A nivel externo, el colapso de su política en Oriente Medio, principalmente por la pérdida de uno de sus aliados. Como alternativa, aunque menos probable, la aparición de una contra-política europea. Internamente: una crisis económica importante y el éxito de la actual coalición de fuerzas que trabajan en el interior de la sociedad civil para amortiguar tal cambio.

 

Noam Chomsky: Para responder a eso, tenemos que considerar las fuentes de ese apoyo. El sector corporativo en EE.UU., que controla la conformación de la política, parece estar muy satisfecho con la situación actual. Un indicador es el flujo creciente de inversiones hacia Israel por parte de Intel, Hewlett-Packard, Microsoft y otros elementos importantes de la economía de tecnología punta. Las relaciones de inteligencia y militares siguen siendo muy fuertes. Desde 1967, los intelectuales estadounidenses han tenido una relación amorosa virtual con Israel por razones que, en mi opinión, tienen más que ver con EE.UU. que con Israel. Eso afecta en gran medida a la representación de los hechos y a la historia en los medios y en los periódicos. Los palestinos son débiles, están dispersos, sin amigos, y no tienen nada que ofrecer a la concentración de poder en EE.UU.. Una gran mayoría de estadounidenses apoyan el consenso internacional de un acuerdo para dos estados, e incluso piden que se iguale la ayuda a Israel y a los palestinos. En este como en muchos otros aspectos, ambas partes políticas se sitúan más a la derecha que sus poblaciones. El 95% de la población estadounidense piensa que el gobierno debería prestar atención a los puntos de vista de la gente, una posición rechazada por todo el espectro de las elites (algunas veces muy explícitamente, en otras tácitamente). De ahí que un paso hacia una posición más equitativa debería sustentarse en un “avance democrático” en los EE.UU.. Además de esa eventualidad, lo que debería tenerse en cuenta son los hechos que conducen a un nuevo cálculo de intereses entre los sectores de elite.

 

Barat: CounterPuch puso de relieve el pasado mes un interesante debate acerca de la solución de un estado único frente a la solución de los dos estados. Se empezó con un artículo de Michael Neumann en el que decía que “la solución de un único estado era una ilusión” y fue seguido por artículos de Assaf Kfouri titulado “¿Un Estado o Dos Estados? – Un Debate Estéril sobre Falsas Alternativas” y otro de Jonathan Cook titulado “Ni un estado ni dos, el problema es el sionismo”. ¿Cuál es su opinión sobre este aspecto, piensan que en vista de los “hechos sobre el terreno” (asentamientos, carreteras de circunvalación…) creados por Israel, es aún posible la solución de los dos estados?

 

Ilan Pappé: Las realidades sobre el terreno han hecho que la solución de los dos estados sea imposible desde hace ya tiempo. Los hechos indicaban que nunca hubo y que nunca habrá aprobación israelí a un estado palestino, a no ser que sea un estado sin estado dentro de una serie de bantustanes en Cisjordania y Gaza bajo control total israelí. Hay ya un estado y la lucha se centra en cambiar su naturaleza y régimen. Si el nuevo régimen y la base constitucional debieran ser democráticas y binacionales, o quizá incluso ambas cosas, es menos importante en este punto. Cualquier organización política que reemplazara el actual estado racista de cosas es bienvenida. Esa organización debería también posibilitar el retorno de los refugiados e incluso el más reciente de los inmigrantes a poder quedarse.

 

Noam Chomsky: Tenemos que distinguir entre propuesta y defensa. Podemos proponer que todo el mundo debería vivir en paz. Se convierte en defensa cuando trazamos un sendero realista de aquí hasta allí. En mi opinión, la solución de un único estado tiene poco sentido, pero un estado binacional sí lo tiene. Fue posible defender tal acuerdo desde 1967 hasta mediados de la década de 1970. Y así lo hice, en muchos escritos y charlas, incluido un libro. La reacción fue mayoritariamente de furia. Después de que los derechos nacionales palestinos entraron en la agenda internacional a mediados de la década de 1970, ha seguido siendo posible defender el binacionalismo (y así continúo haciéndolo), pero sólo como un proceso que atraviesa etapas intermedias, la primera sería la del acuerdo para los dos estados, según el consenso internacional. Ese logro, probablemente el mejor que podamos imaginar a corto plazo, casi se alcanzó en las negociaciones de Taba en enero de 2001 y, según los participantes, podría haberse alcanzado si el Primer Ministro israelí Barak no les hubiera puesto fin de forma prematura. Ese fue el único momento en los últimos treinta años en que dos estados que se rechazan consideraron por un breve tiempo unirse al consenso internacional, y la única vez en que pareció estar a la vista un acuerdo diplomático. Mucho han cambiado las cosas desde 2001, pero no veo ninguna razón para creer que lo estaba aparentemente al alcance entonces sea imposible hoy.

 

Reviste algún interés, y yo creo que es instructivo, que las propuestas de “solución de un estado único” se toleren hoy en día en los medios dominantes, a diferencia del período en que su defensa era inviable y constituían un anatema. En la actualidad, se publican en el New York Times, en New York Review of Books y en otros sitios. Uno no puede por menos que concluir diciendo que se consideran ahora aceptables porque son completamente inviables, siguen siendo propuestas que no cuentan con apoyos. En la práctica, las propuestas apoyan el rechazo estadounidense-israelí y socavan la única defensa viable de una solución binacional por etapas.

 

En la actualidad, los palestinos tienen dos opciones. Una es el abandono estadounidense-israelí de su posición de rechazo, y un acuerdo muy parecido al que casi se alcanzó en Taba. La otra opción es que continúen las políticas actuales, que llevan, inexorablemente, a que Israel se anexione todo lo que quiera: al menos, el Gran Jerusalén, las zonas dentro del Muro de Separación (que ahora es un Muro de Anexión), el Valle del Jordán y los puntos principales a través de Ma’aleh Adumim y Ariel y más allá, dividiendo de hecho lo que queda en tres partes, que será hecho pedazos en cantones inviables por inmensos proyectos de infraestructura, cientos de controles y otras estratagemas para asegurar que los palestinos vivan como perros.

 

Hay quienes creen que los palestinos deberían sencillamente permitir que Israel se apropie completamente de Cisjordania y entonces llevar a cabo una lucha al estilo de la de los derechos civiles-antiapartheid. Sin embargo, eso no deja de ser una ilusión. No hay razón alguna por la que Israel-EE.UU. vayan a aceptar las premisas de esta propuesta. Continuarán con las directrices que están ejecutando y no aceptarán responsabilidad alguna por los palestinos que se vean dispersados fuera de las regiones que intentan incorporar a Israel.

 

Barat: Durante mi reciente viaje a Israel/Palestina se me hizo obvio (hablando con la gente, leyendo periódicos, viendo las noticias) que hay algo que a Israel le da mucho miedo: un boicot. ¿Están a favor de ese tipo de acciones y piensan que podrían dar frutos?

 

Ilan Pappé: Sí, estoy a favor y creo que tienen posibilidades de desencadenar procesos de cambio sobre el terreno.

 

Noam Chomsky: Los boicots tienen sentido muchas veces. Por ejemplo, esas acciones contra Sudáfrica fueron eficaces, incluso aunque la administración Reagan evadió las sanciones del congreso mientras declaraba que el ANC de Mandela era uno de los “más infames grupos terroristas” del mundo (en 1988). Las acciones fueron eficaces porque durante muchos años se estuvo impulsado el trabajo de campo mediante la educación y el activismo. En el momento en que fueron implementadas, recibieron apoyo sustancial del sistema político estadounidense, de los medios e incluso del sector corporativo. Nada parecido ni remotamente se ha conseguido en este caso. Y además, los llamamientos al boicot fueron invariablemente contrarrestados reforzando las más duras y brutales políticas hacia los palestinos.

 

Si se formulan con cuidado, los boicots selectivos podrían producir algún efecto. Por ejemplo, un boicot a los productores militares que proporcionan armas a Israel, o a la Corporación Caterpillar, que suministra el equipamiento para destruir Palestina. Todas sus acciones son absolutamente ilegales, y los boicot habrían sido mejor comprendidos por el público en general, para que así pudieran haber sido eficaces.

 

Los boicots selectivos podrían ser también eficaces contra los estados que aún tienen un record peor de violencia y terror que Israel, como ocurre con EE.UU.. Y, desde luego, sin su apoyo y participación decisivos, Israel no podría llevar a cabo expansiones ilegales u otros crímenes. No hay llamamientos para boicotear a EE.UU., no por cuestión de principios sino porque es sencillamente demasiado poderoso, hecho que plantea algunas cuestiones obvias sobre la legitimidad moral de las acciones dirigidas contra sus clientes.

 

Barat: Volviendo de Israel/Palestina hace pocas semanas, el director del ICAHD [siglas en inglés del Comité Israelí Contra la Demolición de las Casas] del Reino Unido dijo que, a pesar de Annapolis, “no ha habido mejora alguna sobre el terreno {…} y el ver la judaización de Israel me dejó pasmado y enfadado”. En relación con este aspecto, ¿podría la resistencia palestina (que hasta ahora ha sido fundamentalmente no violenta) volver a la lucha armada y comenzar a una tercera intifada mucho más dura?

 

Ilan Pappé: Es difícil entender ese ‘podría’, teóricamente puede y debe, la cuestión es si va a haber resultados diferentes de los anteriores dos levantamientos, el sentimiento existente es que no es probable.

 

Noam Chomsky: Mi opinión ha sido siempre que los dirigentes palestinos están ofreciendo a Israel y a sus patrocinadores estadounidenses un gran regalo al recurrir a la violencia y adoptar posturas revolucionarias, además del hecho de que, consideraciones tácticas aparte, el recurso a la violencia conlleva una carga muy pesada de justificación. Hoy en día, por ejemplo, nada hay que les guste más a los halcones israelíes y estadounidenses que los cohetes Qassam, que les permite gritar de alegría sobre cómo van a aumentar hasta el infinito el número de muertos (definiendo a todos las víctimas como “terroristas”). También estoy de acuerdo con amigos personales que tenían contactos con el liderazgo palestino (en especial, con Edward Said y Eqbal Ahmad) de que una lucha no violenta habría tenido considerables perspectivas de éxito. Y pienso que todavía las tiene, en realidad es la única perspectiva que puede tener éxito.

 

Barat: ¿En qué deberían centrarse en los próximos meses las ONG y las organizaciones asistenciales que trabajan por la justicia en Palestina?

 

Ilan Pappé: Ellas lo saben bien y no me atrevo a aconsejarles nada. Creo que nos orientan con su llamamiento al boicot y si continúan con iniciativas como esa puede ser muy productivo. Pero lo que es más importante es que prosigan con su trabajo por la reconciliación y unidad del campo palestino.

 

Noam Chomsky: La tarea diaria y urgente es centrarse en las terribles violaciones en curso de los más elementales derechos humanos y en los ilegales proyectos y desarrollo de asentamientos que EE.UU. respalda y que están planeados para socavar un acuerdo diplomático. Una tarea más general es intentar sentar las bases para una lucha exitosa por un acuerdo que tenga en cuenta las justas demandas de las partes en lucha, el tipo de trabajo organizativo y educativo persistente, dedicado y duro que ha proporcionado los fundamentos para otros avances hacia la paz y justicia. He indicado ya que pienso que eso supone, y que no es precisamente lo menos importante, la promoción de una democracia eficiente en la superpotencia reinante.

 

Lunes 09 de junio de 2008

PALESTINA, LA INTENSIFICACIÓN DE LA COLONIZACIÓN ISRAELÍ

 

Por T. Hocine* en Sinpermiso, Kaos. Internacional

Traducción para www.sinpermiso.info: Santiago Rodríguez

¿A qué motivos obedece la decisión del gobierno israelí de intensificar el proceso de colonización en los territorios palestinos?

 

Esta decisión, anunciada el 1 de junio, habría sido tomada, según algunos analistas, teniendo en cuenta la contraoferta por parte del gabinete sobre la retirada, lo que, por otro lado, multiplica los discursos de paz, a la vez que permite confiar en el encuentro, anunciado para hoy, entre el primer ministro israelí y el presidente de la Autoridad Palestina.

 

Pero indiscutiblemente, esto no es más que la continuación de una política en la que el Estado de Israel está comprometido desde el inicio de la ocupación en 1948, y es una decisión que ni siquiera comparten todos los políticos israelíes, cualquiera sea su color político, pero que figura en el primer lugar de lo que los israelíes llaman cuestiones consensuadas.

 

No hay pues nada de asombroso en el hecho de que Israel haya anunciado ayer la reactivación de la colonización en el sector oriental de El Qods. De hecho, es la continuación del proceso en cuestión, y este anuncio ha sido hecho en vísperas de un nuevo encuentro entre Ehud Olmert y el presidente Mahmud Abbas. Y todo ha sido hecho de manera que la licitación se comunicase con ocasión del 41º aniversario de la ocupación de este sector de la Ciudad Santa, que se hizo efectiva en junio de 1967.

 

Uno de los principales negociadores palestinos, Saeb Erakat, en seguida condenó duramente esta medida, “como todas aquellas que perpetúan la colonización”. “Los Estados Unidos deben poner término a esto. Está claro que los esfuerzos de paz van a verse afectados por estas medidas que retoman el proceso de ocupación”, prosiguió. De todo esto van a hablar entonces Olmert y Abbas, que se encontrarán en el marco de las negociaciones tendentes a llegar a un acuerdo sobre la creación de un Estado palestino antes del fin del mandato del presidente estadounidense, George W. Bush, en enero de 2009.

 

Podemos decir que todo transcurre según las previsiones: los israelíes siguen mostrándose como los asesinos de la esperanza, mientras que los palestinos no se hacen absolutamente ninguna ilusión sobre las actuales negociaciones. Su último encuentro se remonta al pasado 5 de mayo, y las conversaciones se celebrarán mientras que la clase política israelí se prepara para unas eventuales elecciones anticipadas debido a un asunto de corrupción en el que está implicado Olmert. Según diversos responsables políticos israelíes, esta votación podría tener lugar el próximo noviembre, aunque la legislatura debería acabar en noviembre de 2010.

 

Las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos se refieren a las cuestiones claves del conflicto (el trazado de las fronteras, el estatuto de El Qods, la suerte de los colonos israelíes y de los refugiados palestinos) y han sido relanzadas en noviembre en Annapolis (Estados Unidos) después de permanecer siete años congeladas. Por ahora no han tenido ningún desarrollo efectivo. En el marco de un acuerdo permanente negociado con los palestinos, Israel espera concretamente poder asegurar, aprovechando los intercambios territoriales, su control sobre los asentamientos en Cisjordania y sobre los barrios judíos de El Qods. La “hoja de ruta”, un plan internacional de paz lanzado en 2003, prevé precisamente el fin de la violencia y el fin del proceso de colonización israelí.

 

El 21 de mayo, el Estado hebreo había anunciado el lanzamiento de una licitación para la construcción de 286 viviendas en la colonia de Betar Ilit, al sur de El Qods. Más de 200.000 colonos judíos vienen instalándose desde 1967 en una docena de barrios erigidos en el sector oriental de El Qods. Según las estadísticas publicadas el último domingo (1 de junio) por el Instituto de Jerusalén para Estudios de Israel, la Ciudad Santa contaba a finales de 2007 a 489 480 judíos y 256.820 palestinos. Una situación a la que estos últimos llaman también la judaización de sus territorios.

 

Las escasas organizaciones internacionales presentes en la zona advierten contra este proceso, considerando a Israel como una potencia ocupante, pese a estar sometida en principio a los diversos convenios internacionales. ¿Pero a quién preocupa eso?

 

* T. Hocine es un analista político especializado en temas árabes.

 

Lunes 09 de junio de 2008

PALESTINOS SE HAN MULTIPLICADO POR SIETE VECES DESDE LA NAKBA (CATÁSTROFE) DE 1948

 

Fuente: Delegación General de Palestina, Rebelión

El Dr. Luay Shabaneh, presidente de la Agencia Central Palestina de Estadísticas y Director Nacional del Censo poblacional, habitacional y de establecimientos del año 2007, consideró a la Nakba del pueblo palestino como un punto de partida negro en la historia moderna de los palestinos. Estos fueron expulsados de sus hogares y de sus propiedades, sus casas fueron arrebatadas y ellos fueron desterrados y desplazados por el mundo, padeciendo todo tipo de sufrimiento y tragedia. Más de tres cuartos de la Palestina histórica fue ocupada en la Nakba de 1948. Además, 531 pueblos y aldeas fueron destruidos y el 85% de la población palestina fue desterrada y desplazada.

 

Dr. Shabaneh describe la situación de la población palestina en vísperas del 60° aniversario de la Nakba, utilizando los siguientes datos estadísticos.

 

Nakba: limpieza étnica y reemplazo de la población

 

Nakba en términos literarios es la forma de expresar las catástrofes naturales como los terremotos, las erupciones volcánicas y los huracanes. No obstante, la Nakba de los palestinos es un proceso de limpieza étnica como así también de destrucción y de desplazamiento de una nación desarmada para ser reemplazada por otra. Contrariamente a las catástrofes naturales, la Nakba palestina fue el resultado de la planificación militar de la mano del hombre y de las conspiraciones de Estados generando la mayor tragedia del pueblo palestino. Más de 800,000 de un total de 1.4 millones de palestinos (la población palestina que vivía en aldeas y pueblos para 1948 era alrededor de 1.3 millones de personas) fueron expulsados de sus hogares a la Ribera Occidental y a la Franja de Gaza, así como a los países árabes vecinos y al resto del mundo. Según los datos de la documentación de www.palestineremembered.com, los israelíes controlaron 774 pueblos y aldeas durante la Nakba. Destruyeron 531 aldeas y pueblos. Las atrocidades de las fuerzas israelíes también incluyen más de 70 masacres contra los palestinos, asesinando 15,000 palestinos durante el período de la Nakba.

 

Situación demográfica: los palestinos se han multiplicado 7.5 veces desde la Nakba de 1948

 

Según los datos estadísticos, la población total de Palestina en 1948 era de 1.4 millones de personas, comparada con los 10,5 millones del 2008. Por lo tanto, el número de palestinos en el mundo se ha multiplicado 7.5 veces desde la Nakba en su 60° aniversario. Además, los datos muestran que el total de los palestinos viviendo en la Palestina histórica (entre el Río Jordán y el Mar Mediterráneo) para fines del 2007 demuestra un total de 5.5 millones comparado con los 5.5 millones de judíos. A la luz de los nuevos informes aportados por el Censo poblacional, habitacional y de establecimientos del año 2007, se espera que el número de palestinos y judíos, en la Palestina histórica, se equilibre para el 2016.

 

Los datos estadísticos muestran que los palestinos refugiados están constituidos por más de la mitad de los palestinos del mundo. Los documentos de UNRWA de fines del 2007, demuestran que el número de palestinos refugiados en cinco áreas de UNRWA es alrededor de 4.6 millones de personas, de las cuales el 42% viven en Jordania, 10% en Siria, 9% en el Líbano, 16% en la Ribera Occidental y el 23% en la Franja de Gaza. Cerca de un tercio de los palestinos registrados como refugiados viven en 59 campamentos para refugiados, de los cuales existen 10 en Jordania, 10 en Siria, 12 en el Líbano, 19 en la Ribera Occidental y 8 en la Franja de Gaza. El tamaño promedio de las familias palestinas en Jordania es aproximadamente 5.1 comparado con el 4.1 de Siria y el 3.8 del Líbano.

 

Estas estadísticas basadas en el crecimiento mínimo de los palestinos refugiados, según las estimaciones de la UNRWA y tomando en consideración los refugiados no registrados, los palestinos refugiados conforman más de la mitad de la población palestina del mundo en el 60° aniversario de la Nakba. Es importante destacar que las estadísticas mencionadas, requeridas por la UNRWA, no incluyen a los palestinos que fueron desplazados entre 1949 y la guerra de 1967 o los no refugiados que emigraron o que fueron expulsados durante esta guerra. El número de palestinos que no se fueron de sus hogares en 1948 se estima en alrededor de 154,000; comparado con los 1.2 millones de palestinos en el 60° aniversario de la Nakba. La proporción de sexo es de 103.7 hombres a 100 mujeres y el tamaño promedio de las familias es de 4.7. Además, el porcentaje de personas que se encuentran por debajo de los 15 años alcanza el 40.2% comparada con el 3.2% de aquellos mayores de 65 años. Esto demuestra que la sociedad palestina es joven y está en crecimiento.

 

Los resultados del Censo poblacional, habitacional y de establecimientos del año 2007, demuestran que el número de palestinos en los Territorios Palestinos era de 3.76 millones en 01/12/2007, de los cuales 2.34 millones viven en la Ribera Occidental y 1.42 millones en la Franja de Gaza. El número de palestinos en Jerusalén era de 363 mil habitantes, de los cuales el 60% de ellos vive en las partes de Jerusalén que fueron forzosamente anexionadas por Israel en 1967.

 

La base de datos muestra que el 44.6% de la población de los Territorios Palestinos son refugiados (aproximadamente 1.7 millones), de los cuales el 31% están en la Ribera Occidental y el 67.6% en la Franja de Gaza. La tasa de fertilidad de los Territorios Palestinos es alta en comparación con otros países. La tasa total de fertilidad en el 2006 fue de 4.6 nacimientos (4.2 nacimientos de la Ribera Occidental y 5.4 en la Franja de Gaza).

 

Densidad de población: La Nakba ha hecho a la Franja de Gaza el lugar más poblado del mundo

 

La densidad histórica poblacional de Palestina en 1948 alcanzó los 73 individuos/Km2 de árabes y judíos comparada con los 389 individuos/Km2 en 2007. La densidad de población en los Territorios Palestinos alcanzó los 625 individuos/Km2 de los cuales 415 individuos/Km2 se encontraban en la Ribera Occidental y 3,881 individuos/Km2 en la Franja de Gaza. Por otro lado, en Israel, la densidad poblacional alcanzó a 317 individuos/Km2 de árabes y judíos en 2007.

 

Asentamientos: la mayoría de los colonos viven en Jerusalén para judaizarla.

 

La mayoría de los colonos judíos viven en Jerusalén. Según los datos, el número de asentamientos israelíes en la Ribera Occidental llegaba a un total de 144 hacia el 2007. Estimaciones primarias demuestran que el número de colonos judíos en la Ribera Occidental conforman medio millón de personas en el 2007. Los datos demuestran que la mayoría de los colonos viven en Jerusalén, lo cual representa un 54.6% del total de asentamientos en la Ribera Occidental, incluyendo el 42% en J1 (Aquellas partes de Jerusalén que fueron anexadas por Israel en 1967).

 

El Muro de expansión y anexión absorbe el 15% del área de la Ribera Occidental

 

El largo total de la expansión y anexión del Muro es de 770 Km. 406 Km. (52.7%) del Muro han sido completados. Hay un adicional de 322 Km. planificado para ser construido y la construcción de 42 Km. está llevándose a cabo. El muro aísla 733 Km2 de tierra. La parte oriental, que se expande de norte a sur, se estima en 200 Km. de largo. Este Muro le permite a Israel aislar y controlar el área del Valle del Jordán, la cual es considerada como la canasta alimenticia de Palestina y la principal fuente de alimentos para la población palestina.

 

La construcción del Muro en la Ribera Occidental entre el año 2003 y 2006 afectó a ocho gobernaciones conteniendo a 159 localidades. El número de localidades afectadas por el Muro para fines de mayo del 2008 será de 180. La mayoría de estas localidades han sufrido la construcción completa del Muro así como las localidades del norte de la Ribera Occidental y la gobernación de Jerusalén. La construcción del Muro todavía se encuentra en proceso en algunas localidades de la gobernación de Ramallah, de al Bireh y de Hebrón. El largo total del muro en Jerusalén es aproximadamente de 168 Km. incluyendo 5 Km. de espacio verde y el resto se encuentra dentro del territorio de la Ribera Occidental. La construcción del Muro en Jerusalén fue en gran parte acelerada entre el 2006 y el 2007. EL Muro separa localidades como Shufat y Kufur Aqab de Jerusalén. Estas localidades tienen 30,000 habitantes con cédulas de identificación de Jerusalén.

 

Uso de la tierra: Las restricciones israelíes privan a los palestinos de utilizar más de un tercio de la Ribera Occidental.

 

El área de los Territorios Palestinos es de 6,020 Km2, incluyendo 5,655 Km2 de la Ribera Occidental y 365 Km2 de la Franja de Gaza. El porcentaje de construcciones en los asentamientos israelíes es del 3,3% del área de la Ribera Occidental (excluyendo las áreas circundantes a los asentamientos, a los sitios militares, a las carreteras, etc.). La tasa de tierra agrícola constituye el 24.6% del Territorio Palestino.

 

Agua: los palestinos tienen escasez de agua mientras los israelíes consumen 10 veces más que los palestinos

 

El Territorio Palestino consume 270 millones de m3 de agua anualmente, incluyendo 150 millones de m3 en la Ribera Occidental y 120 en la Franja de Gaza. No obstante, la necesidad actual del Territorio Palestino es de 400 millones de m3. Por lo tanto, el déficit es de 130 millones de m3, en un momento de crecimiento poblacional y de proyectos económicos donde se necesita el consumo de agua. Además, los recursos acuíferos están decreciendo debido a que Israel anula los mantenimientos y mejoramientos de los recursos hídricos.

 

Según las recomendaciones de WHO en relación al consumo diario de agua por individuo, el requerimiento mínimo es de 100 litros por día. No obstante, un palestino consume entre 30-50 litros de agua por día comparado con los 150 litros por día que consume un israelí y con los 300 litros de agua por día que consume un colono de los asentamientos israelíes. Adicionalmente, Israel prohíbe el desarrollo de las fuentes hídricas palestinas por parte de los propios palestinos en un momento en donde el nivel de las lluvias está decreciendo. Además, Israel aisló 26 pozos de agua detrás del Muro de expansión y anexión (capacidad productiva de 7 millones de m3) los cuales consideró como una Gran Fuente de Agua para las gobernaciones de Tulkarem y Qalqilia.

 

Los Acuerdos de Oslo estipulaban un incremento anual del porcentaje de agua para los palestinos de entre 70 y 80 m3 desde la cuenca este y noreste y de la cuenca oriental así como el agua del Río Jordán. Pero a pesar de esto, en los últimos 12 años Israel ha permitido solamente el uso de la cuenca noreste. La cuenca requiere excavaciones de 600-1000 metros de profundidad para poder alcanzar el agua, y a veces lidiar con agua salinizada lo que requiere un proceso de desalinización que encarece su costo. Por lo tanto es inútil hablar de un independiente y viable Estado Palestino sin poder integrar la tierra y el agua. Israel ha robado siempre tierra y mediante su control, también ha controlado los recursos hídricos. De esta manera no existirá un Estado Palestino independiente sin poder utilizar libremente los derechos palestinos de sus propias fuentes hídricas así como su derecho a la devolución de Jerusalén y su legítimo derecho.

 

LUCHA CONTINUA PARA LIBERAR LA TIERRA Y CONSTRUIR UN ESTADO

 

Mártires

 

El número de mártires de la Intifada de al Aqsa entre el 29 de septiembre del 2000 y el 31 de marzo del 2008 alcanzó los 5.368, incluyendo 5,061 hombres y 307 mujeres. El número de mártires en la Ribera Occidental alcanzó los 2,130 incluyendo 2,107 hombres y 123 mujeres. El número de mártires de la Franja de Gaza alcanzó los 3,201, incluyendo 3,019 hombres y 182 mujeres. El resto de los mártires son de la tierra de 1948 y de afuera del Territorio Palestino. El año 2002 fue el más sangriento de la Intifada donde 1,192 palestinos fueron asesinados seguidos por 895 en el 2004. El número de mártires menores de 18 años sumaron un total de 969 (18.1%). La mayoría de los mártires tenían entre 18 y 29 años siendo un total de 2,966 (55.3% del total del número de mártires). El total de mártires del grupo de edad de 30-49 alcanzó los 992 (18.5%). El número de mártires mayores a 50 años alcanzó los 298 (5.6%). Los datos muestran que el número de heridos alcanzó las 32,700 personas entre el 29 de septiembre del 2000 y el 31 de marzo del 2008. El 26.6% de las heridas fueron causadas por municiones pesadas, seguidas por balas de metal y goma en un 21.7% y 20.5% respectivamente.

 

Detenidos

 

Según los datos del Ministerio de Detenidos y Ex detenidos publicados en un informe en el Día del Prisionero (17 de Abril del 2008), Israel detuvo a más de 60,000 palestinos durante la Intifada de Al-Aqsa. El Informe también mostraba que todavía existen 11,000 palestinos detrás de las rejas israelíes incluyendo 98 mujeres detenidas, 355 niños, cientos de enfermos y 352 personas detenidas antes de la firma de los Acuerdos de Oslo. Los detenidos también incluyen 237 personas que han pasado más de 15 años en prisión y decenas de árabes detenidos sin causa.

 

La información del Ministerio también demuestra que Israel ha detenido a 800,000 desde 1967, lo que representa el 20% de la población. Este porcentaje es el más alto del mundo. Además, aparte de las miles de personas que fueron arrestadas y detenidas por cortos períodos y luego liberadas.

 

Condiciones de vida en el Territorio Palestino

 

La Nakba de 1948 y la ocupación israelí del 77% de Palestina ha llevado a un gran deterioro de las condiciones de vida de la población palestina. Sistemáticamente la ocupación israelí ha desarraigado a la población palestina de sus hogares y de sus tierras, lo que constituye su sustento de vida. De manera consecuente los palestinos han sido desplazados, desterrados, dejados sin casas y si ningún tipo de ingreso o trabajo, y, además, sufriendo una pobreza miserable. La ocupación ha continuado imponiendo sus medidas arbitrarias durante los pasados 60 años; dichas medidas apuntan al debilitamiento y empobrecimiento de la población palestina y obligarlos a huir de sus propias tierras.

 

Pobreza: los palestinos sufren todavía la pobreza después de 60 años de la Nakba

 

Desde 1948, y debido a las medidas adoptadas por Israel como el robo de los recursos naturales, el fortalecimiento de la dependencia de la economía israelí, la economía palestina ha sufrido profundas heridas y deterioros en todos sus indicadores sociales y económicos tanto en la Ribera Occidental como en la Franja de Gaza. La calidad de vida de los palestinos ha empeorado. Según las estimaciones, la tasa de pobreza durante el 2007 entre las familias palestinas, en relación con los patrones de consumo, es del 31.5% incluyendo el 20.4% para la Ribera Occidental y el 51.4% en la Franja de Gaza. El ingreso mensual del 58.3% de los hogares palestinos está por debajo de la línea de pobreza nacional incluyendo el 46.5% para la Ribera Occidental y el 79.3% para la Franja de Gaza.

 

La situación sanitaria: lentos mejoramientos en los indicadores sanitarios palestinos

 

La información muestra que las mejoras en los indicadores sanitarios de la población palestina son lentas. Además, hace décadas que no se ha mejorado la mortalidad infantil de los niños menores a 5 años. Según un informe de UNICEF, los palestinos ocupan el puesto 108 del mundo respecto a la prevención de la mortalidad infantil. La tasa para limitar las muertes infantiles palestinas supera un 40% a la tasa requerida. Además, la malnutrición crónica alcanza al 10% de los niños menores a 5 años, con una tasa de incremento del 36% en comparación a 1996. La situación empeora en la Franja de Gaza donde 50,000 niños sufren malnutrición. La mitad de los niños de menos de 2 años de edad sufren anemia y el 70% de falta de vitamina A.

 

Hubo un incremento del 31% del número de individuos que sufren enfermedades crónicas entre el 2004 y el 2006. Esto significa que el peligro de esparcir dichas enfermedades se encuentra en alza. Adicionalmente, en el Territorio Palestino existen varias dificultadas para enfrentar cualquier mejoramiento tangible en la salud de las madres y el poder limitar las tasas de muertes de ellas, incluyendo la carencia de los servicios proveídos para las mujeres y la falta de acceso a los servicios de salud debido a los procedimientos israelíes. Según la información, los palestinos de la diáspora sufren numerosas dificultades de salud, principalmente una alta mortalidad de niños. Las tasas más altas de mortalidad entre los palestinos refugiados se encuentran en el Líbano, comparadas con los niños palestinos refugiados en Jordania y Siria. Estas tasas suman entre 26 y 31 por 1000 de los nacimientos producidos en el Líbano en el 2006. También hay un alza de las tasas de malnutrición entre los niño palestinos refugiados menores de 5 años, que llegan al 27% en Siria y al 20% en el Líbano.

 

Agricultura: medidas israelíes empleadas contra los árboles, piedras y animales después de la ocupación de casi el 90% de Palestina.

 

La información estimada demuestra que el número de horticultura destruida en el territorio palestina desde el 28/09/2000 al 31/12/2007 alcanza los 1.6 millones de árboles. El área destruida comprende alrededor de 2,851 dunams de invernaderos, 13,147 dunams de vegetales y 14,076 dunams de campos sembrados. Por el otro lado, el número de animales asesinados fue de 15,862 cabezas de ovejas y cabras, 1,350 cabezas de ganado y 1,310 aves de corral, además de la destrucción de 18,508 colmenas. Consecuentemente las firmas agrícolas y constructoras destruyeron, desde el 28/09/2000 al 31/12/2005, 455 pozos con equipamientos, 37,929 dunams de redes de irrigación, 1,070.940 metros de tuberías centrales, 1,878 estanques de riego, 930 depósitos agrícolas y 1,862 establos de animales y graneros.

 

El resultado revela que 1,862 dunams de las granjas palestinas estaban cultivadas en los Territorios Palestinos durante los años 2005/2006 de los cuales el 90.2% se encontraba en la Ribera Occidental y el 9.8% en la Franja de Gaza, donde los árboles frutales constituían el 62.2% del área cultivada del Territorio Palestino. Mientras que los vegetales y las granos sembrados constituían el 10.6% y 27.2%, respectivamente, del área palestina cultivada, el 69.1% del área cultivada en la Franja de Gaza descansaba en la irrigación, comparado con el 8.4% de la Ribera Occidental.

 

Condiciones habitacionales: unidades habitacionales superpobladas y un alto número de unidades habitacionales dañadas por la ocupación

 

Según las fuentes del Ministerio de Obras Públicas y Viviendas del año 2007, el número de construcciones dañadas de los Territorios Palestinos desde el estallido de la Intifada de Al-Aqsa hasta el 30 de abril del 2007, debido a las incursiones israelíes, es de 77,433 construcciones incluyendo 69,330 con daños parciales y 8,103 demolidas o severamente dañadas.

 

La información de la Investigación de Condiciones de Vivienda del 2006 demostró que el promedio del número de personas por cuarto en los campamentos de palestinos refugiados es de 2.0, incluyendo 1.8 personas por cuarto para los refugiados en los campamentos de la Ribera Occidental y 2.0 personas por cuarto para los refugiados en los campamentos de la Franja de Gaza. El promedio de la densidad habitacional de tres o más personas por cuarto en los campamentos de refugiados de los Territorios Palestinos es de 23.3% incluyendo 18% en la Ribera Occidental y 25.5% en la Franja de Gaza. Además, el 99.5% de los hogares palestinos están conectados a la red de electricidad, según el Informe de Energía de los Hogares, de Julio del 2006.

 

Mercado de trabajo: altas tasas de desempleo y baja participación en la actividad económica.

 

La tasa de participación de la fuerza de trabajo en los Territorios Palestinos en el 2007 alcanza el 41.9% (40% entre los refugiados y 43.3% entre los no refugiados). La tasa de participación en la Ribera Occidental alcanza el 44.1% (43.8% entre los refugiados y 44.2% entre los no refugiados) comparado con el 38% de la Franja de Gaza (37% entre los refugiados y 39.8% entre los no refugiados). La tasa de desempleo en el Territorio Palestino alcanza el 21.6% (25.3% entre los refugiados y 16.8% entre los no refugiados). La tasa de desempleo en la Ribera Occidental es del 18.6% (20.1% entre los refugiados y 16.8% entre los no refugiados) comparada con el 29.7% en la Franja de Gaza (30.2% entre los refugiados y 28.7% entre los no refugiados). El sector de servicios, considerado como el mayor empleador del sector de los refugiados en la Ribera Occidental, con una tasa del 35.8%, seguido por el sector de comercio con el 21.1%. En la Franja de Gaza, el sector de servicios emplea más de la mitad de las personas refugiadas (57.8%) seguido por el sector de comercio con el 16.1%. El salario diario en los Territorios Palestinos es de 74.3 NIS (NIS 72.9 para refugiados y 75.4 para los no refugiados). En la Ribera Occidental, el salario diario es de 78.5 NIS (77 NIS para los refugiados y 79.2 para los no refugiados). Por otro lado, en la Franja de Gaza, el salario diario es de 65.4 NIS (69 NIS para refugiados y 57.1 para no refugiados). El promedio de dependencia proporcional en el Territorio Palestino para el año 2007 es de 5.6; 4.9 en la Ribera Occidental y 7.3 en la Franja de Gaza.

 

Educación: inversión palestina en educación como una opción estratégica

 

La información primaria para el año escolar 2007/2008 indica que el número de escuelas en el Territorio Palestino era de 2,430, distribuidas por las autoridades supervisoras de la siguiente manera: 1,833 escuelas gubernamentales, 309 escuelas de la UNRWA y 288 escuelas privadas. De estas, 1,809 escuelas estaban en la Ribera Occidental y 621 estaban en la Franja de Gaza. El número de estudiantes en estas escuelas era de 1.1 millón de personas de los cuales 549,000 eran hombres y 549,000 eran mujeres. El número de estudiantes en la Ribera Occidental era de 654,000 y en la Franja de Gaza 448,000, distribuidos de acuerdo a las autoridades supervisoras de la siguiente manera: 767,000 matriculados en escuelas gubernamentales, 253,000 matriculados en escuelas de la UNRWA y 78,000 matriculados en escuelas privadas. El número de maestras de escuelas era de 43,559, 19,430 hombres y 24,129 mujeres de las cuales 27,448 estaban en la Ribera Occidental y 16.111 en la Franja de Gaza. La tasa de analfabetismo entre los individuos a partir de los 15 años de edad era de 6.3%. Esta tasa varía entre los hombres y las mujeres: 2.8% para los hombres y 9.7% para las mujeres.

 

En el Territorio Palestino hay 11 universidades y 13 colegios universitarios, ofreciendo programas, entre los que se destacan los diplomas de bachiller: 3 universidades y 4 colegios universitarios están en la Franja de Gaza y 8 universidades y 9 colegios universitarios en la Ribera Occidental. Existen 19 colegios comunales intermedios, 14 en la Ribera Occidental y 5 en la Franja de Gaza.

 

Contrariamente a los indicadores de pobreza y desempleo, la tasa de analfabetismo entre los palestinos refugiados que viven en los Territorios Palestinos es menor comparada con la tasa de los no refugiados. La tasa de analfabetismo de los palestino refugiados en 2007 de mayores de 15 años era del 5.7% mientras que el de los no refugiados era del 6.5%. También creció la proporción de palestinos refugiados mayores de 15 años que obtuvieron el diploma de bachillerato, siendo el 9.2% de los refugiados mayores de 15 años, mientras que el de los no refugiados fue del 8.4%. Los datos relevados en el 2007 sobre la tasa de alfabetismo de individuos mayores a 15 años demuestran que no existen diferencias estadísticas en el nivel de los refugiados ya que estas conforman el 94.3% (97.6% para los hombres y 90.9% para las mujeres), mientras que la tasa de los no refugiados es del 93.5% (97% para los hombres y 89.8% para las mujeres).

 

A partir de la información del 2006, la tasa de inscripción de individuos mayores de 6 años de los palestinos refugiados ha alcanzado el 47.2%, siendo 46.6% para hombres y 47.8% para mujeres, la cual es mayor que la tasa de los no refugiados, siendo esta del 45.2% (44.8% para los hombres y 45.5% para las mujeres). El porcentaje de deserción escolar en el Territorio Palestino, en el año 2006, entre los refugiados mayores de 6 años fue del 22.6%, siendo 23.4% para los hombres y 21.8% para las mujeres, mientras que los datos proporcionales a los no refugiados fueron del 27.2%, siendo 28.6% para los hombres y 25.7 para mujeres.

 

La información de la Institución Al-Haq muestra que el número de escuelas y universidades cerradas por órdenes militares israelíes hasta el 22 de mayo del 2006 fue de 12. La enseñanza en 1,125 escuelas y universidades se vio dificultada por actos de agresión de los israelíes. Además, 359 escuelas, departamentos de educación y universidades fueron bombardeadas por las tropas israelíes, quienes también convirtieron 43 escuelas en cuarteles militares y asesinaron 845 estudiantes hiriendo a 4,780 estudiantes y empleados del sector educativo.

 

Macroeconomía: alza de precios, Gaza sitiada, caída de la performance de sectores económicos.

 

El índice de precios al consumidor aumentó en los Territorios Palestinos en un 6.84% durante diciembre del 2007 comparado con diciembre del 2006 (5.6% para la Ribera Occidental y 10.17% para la Franja de Gaza). Mientras que el índice de precios al consumidor aumentó durante diciembre del 2007 un 33.5% en comparación con septiembre del año 2000 en el Territorio Palestino (33.58% en la Ribera Occidental y 27.60% en la Franja de Gaza). El índice de precios al consumidor aumentó durante el mes de diciembre del 2007 un 64.01% comparado con el año 1996 (65.56% en el resto de la Ribera Occidental y 55.42% en la Franja de Gaza). Mientras que el índice de precios al consumidor del mes de marzo del 2008 aumentó un 38.58% en el Territorio Palestino en comparación con septiembre del 2000 (38.55% en la Ribera Occidental y 34.81% en la Franja de Gaza). El aumento de precios en el Territorio Palestino, el sitio impuesto a la Franja de Gaza y los repetidos cierres de pasos, aumentaron las barreras del territorio palestino, sumado a esto las constantes agresiones israelíes sobre los derechos de la tierra y la riqueza de los palestinos. Todas estas medidas premeditadas han tenido un impacto significante en la economía palestina. El sitio impuesto a la Franja de Gaza ha llevado a un colapso del sector comercial y ha impedido el comercio exterior desde y hacia la Franja de Gaza sumando los efectos negativos sobre el sector de la construcción, debido a que Israel prohíbe la entrada de materiales para la construcción desde y hacia la Franja de Gaza. Además se vieron afectados los sectores de servicios, como por ejemplo, los sectores privados.

 

Las Cuentas Nacionales Palestinas del 2007, a un precio constante, demuestran que el Producto Bruto Interno (PBI) en el resto de la Ribera Occidental y en la Franja de Gaza fue de US $ 4.136 millones. El ingreso per cápita del PBI fue de ,178. El PBI en las actividades de servicios, construcción, minería y manufacturas disminuyó un 3.6%, 0.2% y 0.7% respectivamente, durante el 2007 en comparación con el 2006. Además, el PBI registró una tasa de disminución del 2.9% comparada con el 2000. También la tasa de crecimiento del 29.5% compara con el 2005 y el PBI per cápita en el 2007 disminuyó un 19.2% en comparación con el 2000, y a su vez un 15.1% en comparación con 1995.

 

Intercambio Comercial

 

Según la información, el valor de las mercancías importadas en el 2006 sumó U.S. $ 2,835 millones; por otro lado, el valor de los servicios importados para el mismo año sumó un total de U.S. .2 millones. El valor de las mercancías exportadas en 2006 sumó U.S. $ 339 millones. El valor de los servicios exportados a Israel en 2006 sumó U.S. $ 102,4 millones. El balance de intercambio de mercancías neto tuvo un déficit de U.S. $ 2,469 millones en el 2006, con un 6% de incremento en relación al 2005. La balanza del intercambio de servicios para el 2006 marcó un excedente de U.S. $ 9.2 millones.

 

Establecimiento Económico: crecimiento a pesar del sitio

 

El resultado final del Censo de Establecimientos del 2007 muestra que el número de establecimientos económicos en los Territorios Palestinos, entre el 20 de octubre y el 10 de noviembre del 2007, es de 132,874. Los datos no incluyen aquellas partes de la gobernación de Jerusalén que fueron anexadas por Israel en 1967. No obstante, los datos incluyen 94,205 establecimientos en el resto de la Ribera Occidental y 38,699 en la Franja de Gaza. Existen 109,686 establecimientos operando en los Territorios Palestinos, dentro del sector privado, ONGs y compañías gubernamentales. Estos establecimientos emplean a 296,965 personas.

 

Lunes 09 de junio de 2008

CONSEJO MUNDIAL DE IGLESIAS CONMEMORA LA NAKBA EN LA NATIVIDAD

 

Fuente: Agencia EFE

El Consejo Mundial de Iglesias conmemoró hoy el 60 aniversario de la “Nakba” o “desastre nacional” palestino, con un acto de protesta frente a la Basílica de la Natividad en Belén en el que pidieron “justicia para Palestina” y “fronteras seguras para Israel”.

 

En una concentración de cientos de personas, la mayoría religiosos de distintas órdenes y dirigentes de comunidades católicas en la Autoridad Nacional Palestina (ANP), los participantes exigieron al mundo que reconozcan un estado palestino y ayuden a traer la paz a Tierra Santa.

 

“Ha llegado el momento de Palestina, de darles la libertad a los palestinos, de terminar la opresión, de terminar con los asentamientos”, dijo a Efe el secretario general del Consejo, Yussef Daher, poco antes de que se leyera una proclama por la paz para los dos pueblos.

 

El Consejo lo forman unas 300 iglesias de distintos países y su objetivo es fomentar la paz en Tierra Santa, mediante la creación de un estado palestino y en cumplimiento de las resoluciones de la ONU.

 

“Es tiempo de terminar tanto conflicto, para la libertad, para la igualdad de derechos, para terminar la discriminación, la segregación y la restricción de movimientos”, dice la proclama leída en el acto, donde los religiosos sostuvieron cada uno un número con los años transcurridos desde 1948.

 

En rojo estaban las cifras 60, que marca el aniversario de la creación de Israel y la Nakba palestina, y el 41, los años transcurridos desde la ocupación de Cisjordania, Gaza y Jerusalén este en la Guerra de los Seis Días.

 

En la proclama, los religiosos abogaron por la solución de dos estados para dos pueblos y dijeron que “es tiempo para que los ciudadanos israelíes tengan seguridad, y fronteras seguras acordadas con sus vecinos”.

 

Igualmente, con antorchas en las manos, los manifestantes abogaron para que “Jerusalén sea la capital de dos naciones” y “la ciudad santa capital de las tres religiones” monoteístas.

 

Esta es el tercer año consecutivo que el Consejo Mundial de Iglesias convoca esta suerte de asamblea por la paz, que hace coincidir siempre con el aniversario de la Guerra de los Seis Días, entre el 5 y el 10 de junio.

 

Lunes 09 de junio de 2008

HOY EL HOLOCAUSTO ESTÁ EN GAZA

 

Por Miguel A. San Miguel Valduérteles*

Estos días las autoridades judías conmemoran el 60 aniversario del estado de Israel. Y como es habitual, a tales fastos, no van a faltar las visitas al más alto nivel institucional. En consonancia muchos de los medios se hacen eco del evento y, de paso, ponen sordina a ese holocausto, que en la actualidad es Gaza.

 

Son momentos para preguntarse si la gente, de bien, tiene algo que celebrar. Porque el estado de Israel, desde su origen, vive con el estigma de la barbarie. ¿Qué otro calificativo merecen los asesinatos masivos y selectivos, los millones de refugiados, el apartheid, la limpieza étnica, la rapiña, los atentados permanentes contra los derechos humanos, el incumplimiento de la legislación internacional?

 

Los palestinos, en cambio, conmemoran la Nakba, esto es «el desastre», porque en 1948, la Haganá, asesinó a 13.000 y forzaron el exilio de 750.000. Desde entonces hasta ahora el trágico escenario es: seis millones de refugiados, el 60 por ciento de la población palestina; Cisjordania viviendo en régimen de apartheid; más de millón de penosas en Gaza, una cárcel donde se muere de disparos, hambre y enfermedades; ochocientos mil en Israel sin derechos. Situación que ha llevado al historiador judío Ilan Pappé, forzado también al exilio, a afirmar que «en Palestina se produce una Nakba continua».

 

Desde su origen el estado de Israel viene practicando la rapiña de un modo sistemático: de casas, tierras: ya sólo les resta el 11 por ciento de la Palestina histórica; les han quitado el 75 por ciento del agua a dos millones de palestinos para dársela a 250,000 colonos. Y además les niegan el derecho a la vida: les han arrancado cientos de miles de olivos; y con la construcción del muro y los cientos de check points están desarticulando la sociedad palestina y hacen imposible las actividades económicas y los servicios.

 

Sin ningún rubor la ministra de exteriores israelí Tzipi Livni comunicaba a su interlocutor palestino Ahmed Qureia: «Ocurra lo que ocurra, Israel se quedará con el valle del Jordán, Jerusalén y amplias zonas de Cisjordania».

 

Además han convertido Palestina en una inmensa prisión. Hay 11.000 presos políticos, entre ellos el 40 por ciento del parlamento palestino; aunque, mejor dicho, toda Palestina es una cárcel, especialmente Gaza, donde en 250 kilómetros sobreviven al hambre y a las enfermedades más de un millón de personas.

 

A esta estrategia, corresponden las palabras de un ministro israelí: «A los palestinos les espera el holocausto». Una afirmación que espanta, por sus connotaciones nazis.

 

Y de paso que destruyen Palestina se están destruyendo moralmente: han conformado una sociedad con la violencia como forma de vida. Hace unos días Yoram Kaniuk afirmaba sin ningún remordimiento: «Tenía 17 años y maté a personas antes de haber besado a una chica».

 

Todo ello pasa sin que la comunidad internacional tome medidas. Ante esta situación la pregunta es: ¿se iba a consentir esto a otros países? Con toda seguridad que, en tal caso, el desembarco de tropas americanas sería inmediato.

 

En lugar de legitimar la política del estado de Israel, la comunidad internacional debe presionarle para que cumpla la legalidad internacional, ponga fin a las agresiones y reconozca el derecho del pueblo palestino a su soberanía y al retorno de los refugiados.

 

El estado de Israel está llevando a Oriente Medio a una guerra permanente, cuyas consecuencias, si no lo evitamos pueden ser catastróficas para todos. A esto se corresponden las palabras de Ilan Pappé: «Israel quizá esté condenado a seguir siendo un país lleno de rabia, cuyas acciones obedecen al fanatismo religioso y a la búsqueda de venganza. ¿Por cuánto tiempo más podemos pedir, que nuestros hermanos palestinos sean leales con nosotros y no sucumban por completo a la desesperación?»

 

* Miguel A. San Miguel Valduérteles. Del Comité de Solidaridad con la Causa Árabe.

 

Lunes 09 de junio de 2008

UN AÑO DE BLOQUEO ISRAELÍ DIRIGE A GAZA HACIA EL DESASTRE SANITARIO

 

Por Ricardo Mir de Francia, El Periódico - Cataluña, España

• La contaminación del agua y el aire amenaza a los 1,5 millones de palestinos que viven en la franja

 

• Cada día se vierten en el litoral mediterráneo entre 50 y 60 millones de litros de aguas negras

 

Un grupo de niños pesca en las orillas del puerto de Gaza. Sumergidos hasta el torso, hunden la red y esperan a que algún pececillo caiga en la trampa. No saben que son ellos quienes realmente están en peligro. A escasos 100 metros, miles de litros de aguas fecales se vierten sin tratamiento en la dársena. El impacto medioambiental es atroz.

 

La arena apesta y la marea expulsa peces muertos que los más pobres recogen para cocinarlos. No es un hecho aislado. Los desechos de 1,5 millones de palestinos se están vertiendo al mar sin depurar. Con el verano a punto y la playa como único refugio contra el calor, las autoridades sanitarias han advertido del riesgo de epidemias e infecciones gastrointestinales.

 

SIN DEPURADORAS

Cada día se vierten en el litoral mediterráneo de Gaza entre 50 y 60 millones de litros de aguas negras para evitar que salgan a la superficie en las áreas residenciales. Hasta que Israel endureció el bloqueo, las aguas del alcantarillado se bombeaban a las depuradoras, donde eran tratadas antes de recalar en el mar.

 

Pero desde hace cuatro meses, los continuos cortes de electricidad provocados por las restricciones israelíes de combustible, unidos a la escasez de cloro para la depuración y la falta de piezas de recambio para las plantas de tratamiento, han colapsado el sistema. “La situación es desastrosa. Tenemos cuatro estaciones bombeando aguas fecales al mar. La polución está dañando la vida marina y amenaza la salud pública”, explica a este diario Maher el Najjar, director adjunto de la Autoridad del Agua en Gaza.

 

NIÑOS CON DIARREA Y VÓMITOS

En el hospital Shifa se advierten las primeras consecuencias. Crece el número de pacientes con diarrea y vómitos, especialmente niños, según el doctor Eihab Hindi. Es difícil aún calibrar el problema porque hasta la semana pasada no comenzaron las vacaciones escolares. “Estamos preocupados porque si no se toman medidas podría desatarse hasta una epidemia de cólera”, afirma el doctor. Peor lo pasan los pescadores. Para evitar la contaminación del litoral tienen que faenar mar adentro. Pero Israel solo les permite adentrarse cinco kilómetros. Cuando los superan, las fragatas hebreas les disparan.

 

Además se enfrentan a la pesadilla de la falta de combustible, que Israel limita al mínimo como castigo por el lanzamiento de cohetes contra su territorio. “La mitad de la flota está varada. A nosotros se nos conoce por nuestra paciencia, pero no aguantamos más. Vivimos en un infierno”, protesta el palestino Husein al Amudi, padre de 12 hijos.

 

LA DESTRUCCIÓN

Este mes Gaza cumple un año de fronteras cerradas. El bloqueo israelí está destruyendo todos los ámbitos de la vida. Sin materias primas que importar, no hay trabajo. Con cortes de luz y sin diesel para bombear el agua de los pozos, escasea el agua corriente (el 70% de la población la recibe solo durante nueve horas cada cuatro días). También falta el butano para cocinar. Algunas familias llevan dos meses esperando una bombona y sobreviviendo con cocinillas eléctricas o leña como en el medioevo.

 

La impresión es que Gaza retrocede en el tiempo hacia una sociedad preindustrial. En las carreteras los burros han sustituido a los taxis como medio de transporte. Israel solo permite la entrada de un 5% de las necesidades de gasolina para el transporte. Para asegurar el funcionamiento de un mínimo de los servicios, el depuesto Gobierno de Hamás la raciona con cupones. Tienen prioridad las ambulancias, los bomberos, los agricultores, las instituciones públicas y los pescadores. Para los ciudadanos de a pie, no queda una gota. En el mercado negro el litro cotiza a 10 euros, de modo que la mayoría utiliza aceite vegetal reutilizado como combustible.

 

Las calles apestan a fritanga y falafel, pero más allá del hedor y el daño irreparable para los motores, el problema es que el humo que desprende este aceite es cancerígeno, según los especialistas. Ante esta realidad, Gaza se aferra a la supervivencia. Al preguntarle a alguien cómo está, muchos responden: “Muy bien, porque estoy vivo y en estas condiciones, ya es mucho”.

 

Viernes 06 de junio de 2008

LA OTRA INTIFADA:

MANTENER LA IDENTIDAD PALESTINA EN JERUSALÉN

 

Por Ana García Jiménez*, por Revista Pueblos

Sumud en árabe significa Firmeza, la impenetrable solidez. Sumud es el sentimiento de apego a la tierra, es el espíritu de resistir ante todo. Sumud es también el principio adoptado por el movimiento palestino de liberación nacional de no abandonar la tierra. Sumud es un fondo monetario, establecido en la cumbre árabe de Bagdad de 1978, para desalentar la emigración de palestinos de los territorios ocupados por Israel en 1967. Sumud era el nombre de un campo de refugiados que resistía las políticas israelíes de reducir radicalmente el número de palestinos que viven en Jerusalén y que, en la primavera de 1998, fue arrasado. 75 familias quedaron sin techo.

 

Sumud es nombre de mujer en Palestina.

 

Sumud se llama hoy un colegio ocupado en Jerusalén por familias palestinas de ese campo de refugiados arrasado en 1998. Desde entonces este edificio es símbolo de la resistencia palestina. Allí se instalaron 20 familias. Todos palestinos de Jerusalén. Resistieron y siguen resistiendo las políticas de judaización de Jerusalén.

 

El edificio, situado en Jerusalén Este, en el barrio de Sheik Jarrah, es un colegio sin terminar de Al Waqf al Ismami. Su construcción se paró por problemas económicos. Algunas familias del campo de refugiados que había sido arrasado por aquellas fechas lo ocuparon con el apoyo de la Casa de Oriente (oficina informal de la Autoridad Palestina), actualmente cerrada.

 

El colegio no tiene ventanas para todas las familias y el espacio está dividido en cubículos separados por chapas y maderas.

 

En la actualidad, de aquellas primeras 20 familias quedan pocas, y han ido ocupando su lugar otras familias pobres que no pueden encontrar alojamiento en Jerusalén debido al elevado precio de la vivienda y, como el resto de las familias, temen que les retiren el carné de jeruza lemitas (carné de residencia) si residen en lugares más baratos, al otro lado del muro. La lucha para conseguir agua potable, luz, etc. no ha cesado desde la llegada de las primeras familias. Al ser un edificio inacabado, los más pequeños están expuestos a diario a cortes o accidentes debido a la gran cantidad de hierros y cascotes que se encuentran esparcidos por el suelo.

 

En paralelo a su lucha por la supervivencia cotidiana, siguen batallando por mantener sus derechos de residentes en Jerusalén.

 

Las políticas de judaización que se aplican en esta ciudad tienen como principal objetivo reducir la población palestina. El gobierno israelí, desde la ocupación de Jerusalén en 1967, considera a los palestinos como residentes y a Jerusalén, la capital del Estado hebreo (“eterna e indivisible”).

 

La administración israelí considera la residencia un privilegio, y, por tanto, puede revocarla en cualquier momento, de modo que las mujeres y los hombres palestinos de Jerusalén para mantener dicho “privilegio” deben estar totalmente en regla: quien no reside en una casa legal en Jerusalén, o no paga la arnona (impuesto sobre la vivienda), o no cotiza a la seguridad social o no tiene trabajo puede perder su derecho de residencia, lo que significa que deja de ser de Jerusalén, de la ciudad donde ha nacido, donde están sus orígenes y se convierte en “ilegal”. La persona que se halla en esa situación de ilegalidad se ve obligada a vivir del otro lado del muro, y allí se encuentra con que la Autoridad Palestina no puede legalizar su situación, es decir, darle “papeles”, pues eso significaría reconocer que los palestinos de Jerusalén pueden ser de Cisjordania y perder así su sueño de Jerusalén como capital del Estado Palestino.

 

También pierden la residencia quienes viven en el extranjero durante varios años. A pesar de que una persona que padece una enfermedad crónica desde antes de la ocupación en 1967 cotice todos los meses a la seguridad social, esta no se hace cargo de su tratamiento: el simple hecho de acogerse a la seguridad social palestina, que es más barata y si se lo garantiza, se convierte en motivo de expulsión. Los hijos de un matrimonio mixto (Cisjordano/a con Jeruzalemita, Gazawis-Jeruzalemitas) pueden olvidarse de obtener la residencia, y sus hijos e hijas nacidos en Jerusalén son “ilegales” en la ciudad que los ha visto nacer.

 

Las familias palestinas que viven en una casa antigua que necesita reforma, no pueden hacerla, el ayuntamiento de Jerusalén no da permiso, de modo que tal vez abandonen esa casa y busquen otra; si optan por construir una nueva, lo más probable es que renuncien: conseguir el permiso es prohibitivo ya que solo entablar el litigio y pagar a buenos abogados puede acabar con el capital que se disponía para la construcción.

 

En realidad, no existen leyes, son regulaciones aleatorias y se modifican en virtud del objetivo de judaizar la ciudad. Durante el año 2006, el gobierno israelí batió todos los récords en su brutal política de judaización de Jerusalén: confiscó 1360 carnés de residencia a palestinos y palestinas, alegando diversas excusas como las ya expuestas.

 

La más habitual es considerar que la casa en la que viven es “ilegal”, y, como consecuencia, se derriba, y sus habitantes pasan a no tener residencia; en otros casos, la excusa es que las personas —a quienes el precio astronómico de las viviendas ha expulsado de Jerusalén “intramuros”— han abandonado su residencia al irse a vivir a lugares más baratos; o, echan mano de impagos de impuestos, cotizaciones, etc.

 

El objetivo de Israel desde el 1967, fecha de la ocupación de Jerusalén, es mantener 2/3 de población judía y un tercio de población palestina, pero no lo ha conseguido, ya que las palestinas y los palestinos que se fueron a vivir, entre 1967 y 1994, a los barrios aledaños de Jerusalén (Azariye, Abu Dis y otros, actualmente en Cisjordania, tras el muro), alentados por el propio ejecutivo israelí — pues de esa forma seguían pagando impuestos, trabajaban como mano de obra barata y vivían fuera de la ciudad que se trataba de judaizar a todo precio— están regresando a Jerusalén, porque al haber pasado dichos barrios a pertenecer de facto a Cisjordania, estas personas corren el peligro de dejar de ser residentes de Jerusalén. Este fenómeno se ha acelerado con la construcción del muro. El regreso no es generalizado: no todos los que desean volver pueden, principalmente por motivos económicos.

 

La municipalidad de Jerusalén no consigue, pues, alcanzar esos 2/3 de población judía deseado, de modo que han optado por no censar. Si no pueden conseguir el objetivo con personas de carne y hueso lo logran en el censo. Tampoco crean leyes específicas para los residentes de Jerusalén: si los criterios antes expuestos se plasmaran en leyes sería como reconocer que Israel es el Estado de Apartheid en el que se ha convertido.

 

La destrucción sistemática de casas palestinas, la construcción del muro de separación y el incremento sostenido de las colonias existentes en territorios palestinos del municipio de Jerusalén es parte de la misma política de judaización de Jerusalén Este.

 

Creación de colonias israelíes en el Este de Jerusalén. Hay unos 185.000 judíos colonos en el Este de Jerusalén.

 

TRATO DISCRIMINATORIO A LA POBLACIÓN NO JUDÍA EN LA CIUDAD.

Derechos de residencia: es el centro de sus políticas: hasta ahora unos 7000 mil palestinos han perdido sus derechos de residencia porque han vivido o estudiado fuera por un periodo de tiempo.

 

La ley de reunificación familiar: desde el año 2002 han quedado congelados los procedimientos entre los ciudadanos palestinos-israelíes (Israel), los residentes permanentes (Jerusalén) y los/as esposos/as de territorios ocupados palestinos (Cisjordania-Gaza). Esta decisión ha afectado a unas 20.000 familias.

 

Restricciones para construir: desde 1967 Israel ha expropiado a Jerusalén Este el 34% del territorio para uso público y un 35% del territorio para la construcción de colonias israelíes. A los palestinos les queda un 13% de su tierra para construir y vivir. Las políticas discriminatorias de las zonas para construir en el Este hacen extremadamente difícil la construcción. A pesar de ello, las/os palestinos/as construyen sin permiso. Israel ha destruido más de 2000 casas en Jerusalén Este.

 

Tasas: los palestinos constituyen mas del 30% de la población (Este y Oeste) de Jerusalén y reciben un 5-10% de gastos en servicios sociales de Jerusalén, un 16.6% del presupuesto de educación y un 6.2% del presupuesto de la seguridad social.

 

Aislamiento:

1. Desde Oslo en 1994, Israel ha prohibido la entrada a 3 millones de palestino/as de Cisjordania y Gaza a Jerusalén Esta medida se reforzó con la introducción del sistema de checks points y permisos.

 

2. El muro alrededor de Jerusalén Este: el muro se adentra profundamente en territorios de Jerusalén Este para anexionar las colonias israelíes que están alrededor de Jerusalén. se prevé que el muro alrededor de Jerusalén va a anexionarse un 5.6% de Cisjordania.

 

* Ana García Jiménez es técnica de proyectos para ACSUR-LAS SEGOVIAS en Palestina

 

Viernes 06 de junio de 2008

MORDECHAI VANUNU, QUE PASÓ 18 AÑOS EN PRISIÓN POR REVELAR EL ARSENAL NUCLEAR ISRAELÍ, TIENE PROHIBIDO SALIR DE JERUSALÉN

 

Por Ricardo MIR de Francia, El Periódico de Cataluña / España

Para sus compatriotas es un traidor de la peor calaña, un judío renegado que odia a los judíos. Para sus admiradores es un mártir de la libertad de expresión, un apóstol contra la proliferación de las armas nucleares. Desde un punto de vista menos emocional, Mordechai Vanunu, el antiguo técnico del reactor nuclear de Dimona que reveló a la prensa británica en 1986 los secretos atómicos de Israel, es simplemente un hombre atrapado por su pasado. Ha cumplido rigurosamente una condena de 18 años de prisión, pero una vez reconquistada la libertad se le niegan los derechos de cualquier hombre libre.

 

Para toparse con Vanunu, nacido en Marruecos hace 53 años en el seno de una familia religiosa judía, solo hay que dejarse caer por las cafeterías de los hoteles con más solera del Jerusalén oriental y palestino. No tiene pérdida. Desde que salió de la cárcel, hace cuatro años, vive en libertad condicional. Tiene prohibido salir de Jerusalén sin permiso policial o acercarse a menos de 100 metros de cualquier embajada, puerto, frontera o aeropuerto. Tampoco se le permite hablar con extranjeros. Pero Vanunu está harto y ha optado por desafiar la condicional hablando con la prensa. “Quiero que me dejen salir de Israel. No tengo más secretos. Todo lo que sabía lo dije en 1986, y si algo queda es demasiado viejo”, afirma a este diario.

 

Aquel año, este hombre menudo de piel oliva y calva rasurada protagonizó su sonada entrada en la historia. Tras nueve años trabajando en el reactor de Dimona “produciendo materiales para la bomba de plutonio”, Vanunu abandonó la central y viajó al Sureste Asiático antes de recalar en Australia. Para entonces ya había recopilado todas las pruebas necesarias para desenmascarar la política de ambigüedad nuclear mantenida hasta hoy por Israel, que ni afirma ni desmiente la posesión de armas atómicas. “No fue difícil sacar las fotos del reactor”, confiesa frente a una cerveza palestina. “Cada día iba al trabajo con una bolsa llena de libros donde guardaba la cámara. Nadie sospechó porque allí todos son patriotas”.

 

En Sydney, Vanunu se convirtió al cristianismo y entró en contacto con el periodista del Sunday Times al que revelaría los detalles del arsenal nuclear israelí. “Lo hice para advertir al mundo de lo que un pequeño país estaba haciendo. A países como España no se les permite procesar uranio, debe hacerlo en Francia. Pero Israel lo lleva haciendo sin permitir las inspecciones internacionales desde los años 60”, afirma.

 

LA TRAMPA DEL MOSAD

Días antes de que el Times publicara que Israel tenía entonces al menos un centenar de cabezas nucleares, Vanunu fue secuestrado por el Mosad. Haciéndose pasar por una turista estadounidense, la agente Cheryl Bentov lo convenció para acompañarla a Roma y él, obnubilado por su debilidad por las mujeres hermosas, cayó en la trampa. “Era muy guapa, me dijo que quería ayudarme para llegar a EE.UU.”, reconoce 22 años después.

 

Ahí empezó su calvario. Secuestrado y drogado en Roma, fue trasladado a Israel, donde se le acusó de traición y espionaje en un juicio secreto. Pasó 18 años en la cárcel, 11 de ellos en total aislamiento. Vanunu hizo lo posible para no volverse loco. Hablaba solo, cantaba, hacía yoga y veía la televisión. Desde que entró en prisión dejó de hablar o leer hebreo. Para irritar a sus carceleros incluso escuchaba a todo volumen las óperas de Wagner, el compositor favorito de Hitler.

 

Es difícil entender cómo Israel no descubrió antes los planes de Vanunu. Ya en la universidad, donde estudió física y matemáticas, criticaba la política de su país. Participó en grupos estudiantiles por la reconciliación entre palestinos y judíos e incluso salió a la calle a protestar contra el bombardeo israelí del reactor nuclear iraquí de Osirak en 1981. “Nunca me gustó este Estado judío porque no es una democracia. Se rige por la ley judía y discrimina a los palestinos”, afirma ahora.

 

RUPTURA FAMILIAR

Cinco años después de entrar en la cárcel rompió con su familia. Sus padres no aceptaron su conversión al cristianismo y fueron víctimas de la ola de odio contra el apellido Vanunu. Su padre, asegura, llegó a ser despedido de la sinagoga en la que ejercía de rabino. “Le decían que era el padre de Arafat. Lo siento por ellos, lamento haberles hecho daño”, reconoce ahora.

 

El año pasado Vanunu volvió a ser condenado a seis meses de prisión por hablar con periodistas. Recurrió contra la sentencia y de momento vive en libertad condicional. Para Amnistía Internacional es un “preso de conciencia” que está siendo tratado de forma “cruel, inhumana y degradante”. Noruega le ha premiado con el Novel alternativo y varias universidades europeas han reconocido su lucha contra la proliferación nuclear. Pero a Vanunu no le sirve de nada. Sigue atrapado. Ha cumplido condena, pero le impiden salir del país para volver a ser libre.

 

Jueves 05 de junio de 2008

Y EL VENCEDOR ES... ¡EL LOBBY DE ISRAEL!

 

Por Pepe Escobar*, Asia Times/Rebelión

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Están todos presentes – y listos para celebrar. Los tres candidatos presidenciales de EE.UU. - John McCain, Hillary Clinton y Barack Obama. La señora presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi. La mayoría de los senadores de EE.UU., y virtualmente la mitad del Congreso de EE.UU. La esposa del vicepresidente Dick Cheney. Lynne. La Secretario de Estado Condoleezza Rice. El asediado primer ministro israelí Ehud Olmert. Y una multitud de pesos pesados políticos y académicos judíos y no-judíos, entre los 7.000 participantes.

 

Un tal poder electrizante, una semejante versión de los Oscar en Washington, es una cualidad exclusiva del AIPAC – el Comité Estadounidense Israel de Asuntos Públicos, el actor crucial en lo que generalmente es conocido como el lobby de Israel, que realiza esta semana en Washington su Conferencia Política anual, en la que presentarán conferencias la mayoría de las personas de influencia.

 

Pocos libros en los últimos años han sido tan explosivos o controvertidos como “The Israel Lobby and US Foreign Policy” [El lobby de Israel y la política exterior de EE.UU.], escrito por Stephen Walt de la Universidad Harvard y John Mearsheimer de la Universidad de Chicago, publicado en 2007. En esa obra, los profesores Walt y Mearsheimer argumentaron el caso del lobby israelí no como “una cábala conspirativa que ‘controla’ la política exterior de EE.UU.”, sino como un grupo de intereses extremadamente poderoso, compuesto de judíos y no judíos, una “coalición amplia de individuos y organizaciones que trabajan incansablemente por mover la política exterior de EE.UU. en la dirección de Israel.”

 

Walt y Mearsheimer también expusieron el argumento crucial de que “cualquiera que critique las acciones de Israel o diga que los grupos pro-Israel tienen una influencia significativa sobre la política de EE.UU. en Oriente Próximo enfrenta una buena probabilidad de ser calificado como antisemita.” Cualquiera, en realidad, que “diga que existe un lobby israelí” también corre el riesgo de ser acusado de antisemitismo.

 

TODOS LOS CANDIDATOS EN LA CÁMARA DICEN SÍ.

El candidato presidencial republicano McCain abrirá la francachela del AIPAC de este año; Clinton y Obama la cerrarán el miércoles. El veredicto de Walt y Mearsheimer sobre las amistades peligrosas entre candidatos presidenciales y el AIPAC sigue siendo incuestionable. “No es probable que alguno de los candidatos critique a Israel de alguna manera significativa o sugiera que EE.UU. debería seguir una política más equitativa en la región. Y es probable que los que lo hagan queden al borde de la ruta.”

 

Veamos lo que dijo en febrero Clinton en una reunión del AIPAC en Nueva York: “Israel es un fanal para lo que es justo en un vecindario ensombrecido por los males del radicalismo, el extremismo, el despotismo y el terrorismo.” Un año antes, Clinton estaba a favor de sentarse y hablar con la dirigencia de Irán.

 

Y veamos lo que Obama dijo en marzo en una reunión del AIPAC en Chicago; no hay una sola referencia a los “sufrimientos” de los palestinos, como lo había hecho durante la campaña en marzo de 2007. Obama también dejó en claro que no haría nada por alterar la relación EE.UU.-Israel.

 

No es sorprendente que el AIPAC sea considerado por la mayoría de los miembros del Congreso de EE.UU. como más poderoso que la Asociación Nacional del Rifle o la Federación Estadounidense del Trabajo (AFL) y el Congreso de Organizaciones Industriales (CIO).

 

El AIPAC tiene raíces sionistas explícitas. Su fundador, “Si” Kenen, fue jefe del Consejo Sionista Estadounidense en 1951. Fue reorganizado como lobby estadounidense – el Comité Sionista Estadounidense para Asuntos Públicos – en 1953-1954, y luego rebautizado AIPAC en 1959. Bajo Tom Dine, en los años setenta, fue convertido en una organización de masas, con más de 150 empleados y un presupuesto actual de hasta 60 millones de dólares. Dine fue removido posteriormente por no ser considerado suficientemente agresivo.

 

La dirigencia máxima – en su mayoría antiguos presidentes del AIPAC – es siempre más belicista respecto a Oriente Próxima que la mayoría de los estadounidenses judíos. El AIPAC sólo abandonó su oposición a un Estado palestino – sin apoyarlo – cuando Ehud Barak llegó a ser primer ministro de Israel en 1999.

 

El AIPAC mantiene una relación muy estrecha con una serie de ‘think-tanks’ influyentes como el Instituto de la Empresa Estadounidense, el Centro para la Política de Seguridad, el Instituto Hudson, el Instituto Judío para Asuntos de Seguridad Nacional, el Foro de Oriente Próximo, el Proyecto para un Nuevo Siglo Estadounidense (PNAC) y el Instituto Washington para Política de Oriente Próximo. Los neoconservadores esparcidos en estos ‘think-tanks’ pueden ser considerados como un microcosmo del lobby favorable a Israel – Judíos y no judíos. (Es importante recordar que Richard Perle, Douglas Feith, David Wurmser y cinco otros neoconservadores redactaron el infame documento “Un cambio limpio” [A Clean Break: A New Strategy for Securing the Realm] dirigido a Benjamín Netanyahu en 1996 – el supremo mapa de ruta para un cambio de régimen incondicional en todo Oriente Próximo.

 

LA CASA CONSTRUIDA POR AIPAC

AIPAC en el Congreso de EE.UU. es ciertamente una fiera salvaje. El ex presidente Bill Clinton lo definió como “sorprendentemente efectivo.” El ex presidente de la Cámara de Representantes, Newt Gingrich, lo calificó de “el grupo de interés general más efectivo en todo el planeta.” El New York Times lo llama “la organización más importante respecto a la relación de EE.UU. con Israel.” El asediado primer ministro israelí Ehud Olmert, antes de su implicación en un escándalo de corrupción, dijo: “Gracias a Dios tenemos al AIPAC, el mayor partidario y amigo que tenemos en todo el mundo.”

 

AIPAC mantiene un virtual dominio total sobre el Congreso de EE.UU. Otros críticos del lobby de Israel, fuera de Walt y Mearsheimer, también sostienen que el AIPAC impide esencialmente toda posibilidad de un debate abierto sobre la política de EE.UU. hacia Israel. Hay que compararlo con un informe de 2004 del Consejo de Ciencia de la Defensa del Pentágono según el cual “los musulmanes no odian nuestra libertad, más bien odian nuestras políticas.”

 

Más vale no enojar al AIPAC. Recompensa a los que apoyan su agenda, y castiga a los que no lo hacen. A fin de cuentas, todo tiene que ver con dinero – específicamente con contribuciones a las campañas electorales. De 2000 a 2004, según el Washington Post, los mandamases de AIPAC contribuyeron un promedio de 72.000 dólares cada uno a campañas electorales y comités políticos. Para los políticos favorables al AIPAC, el dinero llueve en todo EE.UU.

 

Cada miembro del Congreso de EE.UU. recibe el periódico informativo bisemanario del AIPAC, el “Near East Report”. Walt y Mearsheimer subrayan que los miembros del Congreso y su personal “normalmente se vuelven hacia AIPAC cuando necesitan información: Piden a AIPAC que redacte discursos, que trabaje para preparar legislación, que aconseje respecto a tácticas, que investigue, que reúna co-patrocinadores y reúna votos.”

 

Hillary Clinton aprendió hace tiempo que no debe molestar a AIPAC. Clinton solía apoyar un Estado palestino en 1998. Incluso abrazó a Suha Arafat, la esposa de Yasir, en 1999. Después de numerosas reprimendas, se convirtió repentinamente en una vigorosa defensora de Israel y, años más tarde, apoyó de todo corazón la guerra de Israel contra Hezbolá en el Líbano en 2006. Es posible que Clinton haya recibido la parte principal de las donaciones judías estadounidenses para su campaña presidencial de 2008.

 

Rice también aprendió los hechos en el terreno. Trató de reiniciar el eternamente moribundo “proceso de paz” cuando visitó Oriente Próximo en marzo de 2007. Antes del viaje, recibió una carta de AIPAC firmada por no menos de 70 senadores, diciéndole que no hablara con el nuevo gobierno palestino de unidad hasta que “reconozca a Israel, renuncie al terror y acepte respetar los acuerdos palestino-israelíes.”

 

AIPAC E IRAK

Se ha puesto relativamente de moda que algunos miembros del lobby israelí nieguen toda participación en la preparación para la guerra contra Irak. Pero poca gente recuerda lo que el director ejecutivo de AIPAC, Howard Kohr, dijo al New York Sun en enero de 2003: “El cabildeo silencioso del Congreso para que aprobara el uso de la fuerza en Irak fue uno de los éxitos del AIPAC durante el pasado año.”

 

Y en un perfil en el New Yorker de Steven Rosen, director de política del AIPAC, durante en el período previo a la guerra contra Irak, se señaló que “AIPAC cabildeó al Congreso a favor de la guerra en Irak.”

 

Hay que compararlo con un estudio de Gallup en 2007, basado en 13 sondeos diferentes, según el cual un 77% de los judíos estadounidenses se opusieron a la guerra de Irak, en comparación con un 52% de los estadounidenses en general.

 

Walt y Mearsheimer afirman que “la guerra se debió en gran parte a la influencia del lobby, y especialmente de su ala neoconservadora. El lobby no es siempre representativo de la comunidad en general por la que frecuentemente afirma que habla.”

 

AIPAC E IRÁN

Ahora es la hora de Irán. Walt y Mearsheimer afirman que “el lobby lucha para impedir que EE.UU. dé marcha atrás y busque un acercamiento con Teherán. En su lugar, sigue promoviendo una política cada vez más antagónica y contraproducente.” No difiere en mucho del asediado Olmert, quien dijo a la revista alemana Focus en abril de 2007 que “bastarían 10 días... y 1.000 misiles crucero Tomahawk” para detener el programa nuclear de Irán.

 

Una medida del poder de Walt y Mearsheimer para afectar reputaciones es que los círculos dominantes sionistas tuvieron que sacar a relucir toda su artillería pesada para refutar una y otra vez sus argumentos.

 

Walt y Mearsheimer no son ideólogos. Son profesionales de la política de la realidad – que se sienten en su terreno en los altos círculos dominantes de la política exterior de EE.UU. Tal vez el aspecto más fascinador de su libro sea que presentaron cuatro puntos que los círculos gobernantes nunca mencionan en público. Esencialmente son:

 

EE.UU. ha ya ganado sus principales guerras en Oriente Próximo, contra el nacionalismo laico árabe y contra el comunismo, y ya no necesita tanto a Israel.

 

Israel es ahora tanto más poderoso que todas las naciones árabes combinadas que puede cuidarse a sí mismo.

 

El apoyo incondicional para Israel, independientemente de sus vergonzosos actos, daña los intereses de EE.UU., desestabiliza a regímenes pro-EE.UU. como el de Hosi Mubarak en Egipto y del rey Abdullah en Jordania, y hace el juego de los radicales salafíes-yihadistas.

 

Librar las guerras de Israel por su cuenta es el método más seguro para conducir al colapso del poder de EE.UU. en Oriente Próximo.

 

Parece que Walt y Mearsheimer tampoco aceptan que el petróleo, y la rivalidad con Rusia y China, también hayan jugado un papel crucial en el motivo por el que EE.UU. se lanzó a la guerra en Irak y podría atacar a Irán en el futuro cercano. En todo caso, sólo gente informada como ellos – con credenciales inatacables en los círculos dominantes – podrían haber comenzado, a los niveles más altos del debate público, una discusión seria del pro-sionismo extremo en la vida pública y política de EE.UU.

 

Mientras tanto, el poder del lobby parece inexpugnable. En marzo de 2007, el Congreso de EE.UU. trató de agregar una provisión a una ley de gastos del Pentágono que habría exigido que el presidente George W Bush obtuviera aprobación del Congreso antes de atacar a Irán. AIPAC se le oponía enérgicamente – porque consideraba que la legislación “sacaría de la mesa” la opción militar. La provisión fue liquidada. El congresista Dennis Kucinich dijo que se debió al AIPAC.

 

AIPAC armó un lío en 2002, cuando el tema de la reunión anual fue “EE.UU. e Israel firmes contra el terror.” Todos atacaron al mismo tiempo a Arafat, Osama bin Laden, Sadam Hussein, al talaban, Hamas, Hezbolá, Irán y Siria – igual como en la carta del PNAC a Bush en abril de 2002 en la que se afirmaba que Israel también combatía a un “eje del mal” junto con EE.UU.

 

Durante la francachela del AIPAC en 2004, Bush recibió 23 ovaciones de pie al defender su política hacia Irak. El año pasado, la estrella fue Cheney, al justificar la “oleada” de las tropas en Irak. Pelosi estuvo presente, como se debe. Pero fue el pastor John Hagee, cuyo apoyo fue rechazado recientemente por McCain, quien hizo su agosto – a pesar de que Hagee sostiene que el “antisemitismo es el resultado de la rebelión de los judíos contra Dios.”

 

Sobre Irán, fue Hagee quien definitivamente marcó las pautas: “Es 1938; Irán es Alemania y [el presidente Mahmud] Ahmadineyad es el nuevo [Adolf] Hitler. Debemos detener la amenaza nuclear de Irán y estar osadamente junto a Israel.” Recibió múltiples ovaciones de pie. McCain puede estar seguro de que recibirá el mismo trato este año – y ciertamente no le será difícil mantener el mismo mensaje.

 

* Pepe Escobar es autor de “Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War” (Nimble Books, 2007) y de “Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge.” Para contactos, escriba a: pepeasia@yahoo.com

 

Jueves 05 de junio de 2008

LA EXPANSIONISTA GUERRA ISRAELÍ DEL ‘67

 

Por Suhail Hani Daher Akel*, www.suhailakeljerusalem.com/Rebelión

En el 41º aniversario de la ocupación israelí del resto de Palestina, incluida su capital Jerusalén y l a falta de reacción internacional por el baño de sangre que cubrió al pueblo palestino, favoreció a los halcones israelíes de la muerte. Cortejados por su relación carnal con Estados Unidos, acuñaron la célebre frase de Sharon: “Hay que golpear a los palestinos y tiene que dolerles. Debemos causarles pérdidas y víctimas, para que conozcan el alto precio de sus acciones”.

 

Aquel acuerdo secreto entre el rey Addallah de Transjordania (actual Jordania) y la señora Golda Meir del movimiento terrorista sionista el 30 de abril de 1948, facilitó a la agencia europea judía declarar el Estado de Israel en mayo del ‘48 con un mayor porcentaje de la tierra de Palestina otorgada por la ONU, ocupando el sector Occidental de Jerusalén. Por su parte, el Estado Palestino con Jerusalén Este se vio eclipsado bajo la administración de Transjordania, llamándolo ‘Cisjordania’, mientras, la Franja de Gaza quedó bajo el control egipcio. Frente al punzante exilio y la mirada atónita del pueblo palestino. Un convidado de piedra en la repartija de su tierra.

 

La señora Golda Meir, de terrorista convertida en premier israelí, al igual que sus coterráneos sionistas, no sólo violaron las leyes jurídicas internacionales, sino violentaron el propio acuerdo secreto con el rey. Desatando el 5 de junio de 1967, una guerra de expansión sobre los territorios árabes. Ocupando militarmente el restante 22 por ciento del territorio de Palestina, incluyendo a Gaza y su capital Jerusalén Este, regida ilegalmente por Jordania; las alturas del Golán a Siria; parte del desierto del Sinaí a Egipto (más adelante devuelto) y algunos kilómetros de Jordania.

 

Desde 1967, los ciudadanos palestinos de Jerusalén vivieron con angustias las trágicas medidas extremas de las autoridades de la ocupación israelí contra el área de la sagrada Jerusalén. Demoliendo centenares de casas palestinas para construir rutas y asentamientos de colonización. Las medidas israelíes para arrasar con las propiedades en los poblados y aldeas en torno a la ciudad, fue parte de la estrategia política y el esquema israelí de judaizar y extender toda el área de Jerusalén. Con atropello legal. El pasado 1° de junio de 2008, el ministro de Vivienda israelí Zeev Boim y el premier Ehud Olmert, aprobaron la construcción de 884 viviendas en 2 asentamientos ilegales en el territorio palestino de Jerusalén Este.

 

En el arte de la tergiversación. Israel intentó permanentemente demostrar que Jordania era Palestina. Ariel Sharon el 3 de junio de 1991, vociferó: “Hay que invitar al rey Hussein a tomar café para decirle: ha dejado de ser el rey de Jordania, ya que dicho reino es el Estado Palestino”. En la competencia de la verborragia colonial, vale recordar al general de la invasión Moshe Dayan, que en 1967, ironizó: “Tendemos nuestras manos de paz a los árabes, pero retornamos a Jerusalén para no abandonarla nunca”. Entre otros, la premier Golda Meir, derramó su racismo en 1969: “No hay nada que pueda llamarse palestinos, ellos no existen”.

 

Luego de 35 años. El cáliz de sangre del fanatismo se derramó sobre el pueblo palestino. En abril de 2002, la potencia ocupante comenzó a construir un Muro de Apartheid para extirpar el 58 por ciento del territorio y convertir al Estado Palestino ocupado en un Bantustan. Dividido en cantones, sin soberanía y servil a los intereses israelíes. Impulsó la ‘limpieza étnica’. Mantuvo crucificada a Jerusalén y acrecentó los asentamientos.

 

Según el general Amos Yaron, director general del Ministerio de Defensa israelí en el 2003, admitió que “el 85% del Muro esta trazado dentro del territorio palestino y fueron arrancados 66 mil árboles (frutales y de olivos palestinos) para posibilitar el mismo”.

 

El Muro privó a los ciudadanos palestinos de un adecuado transito entre las ciudades y el acceso a sus servicios básicos como el agua, el cuidado de la salud y la educación. Como también, a sus fuentes de ingresos de la agricultura y otras formas de empleo. Las ciudades y aldeas palestinas situadas entre la ‘Línea Verde de 1967’ y el Muro, quedaron efectivamente separadas del resto de la sociedad palestina. Hoy, el Muro de Apartheid alcanzó los 800 kilómetros de longitud, por sobre la Línea Verde fronteriza de apenas 365 kilómetros de extensión.

 

En el recuento del dolor. Desde la reocupación de las ciudades palestinas en septiembre 2000, Israel asesinó a casi 10 mil palestinos, entre ellos el mártir sheik Ahmad Yassin, líder espiritual de Hamas y al Padre de la Patria, mártir presidente Yasser Arafat, envenenado por Sharon. Con cifras que crispan, los mártires de las últimas seis décadas superaron el millón de palestinos.

 

En septiembre de 2007, la potencia ocupante declaró a la Franja de Gaza como ‘entidad hostil’. Intensificó su cerco, continuó con el cierre de todos los pasos de fronteras, obstruyó el acceso y el movimiento. Bloqueó las asistencias humanitarias, el alimento y el soporte médico, También redujo el combustible y la energía eléctrica. Este grave cerco inhumano e ilegal afectó todos los aspectos de la vida civil palestina en Gaza, hasta el presente.

 

A 41 años nada cambió. Los acuerdos firmados y las obligaciones internacionales sobre la base de las resoluciones de la ONU, fueron vulnerados del mismo modo que los jerarcas sionistas violaron el acuerdo secreto con el rey transjordano en el ’48 y las promesas al mundo.

 

Entre 1948 y 1967 hasta el 2008, fueron años fatídicos. Palestina y su pueblo quedaron envueltos en sangre, dolor, destrucción, castigos colectivos y sufrimiento. Miles de niños resultaron sepultados bajo los escombros. Mujeres, hombres y ancianos quedaron enterrados bajo la ruina y la destrucción aplicada sistemáticamente por la potencia nuclear israelí con sus aviones de guerra, helicópteros, blindados y gases tóxicos. Miles de niños, mujeres, hombres y jóvenes fueron secuestrados, encarcelados y torturados, y centenares de ellos deportados.

 

Mientras tanto, los tambores de la indiferencia sonaron en la comunidad internacional y el pueblo palestino creció en la humillación y la miseria durante estos 60 años del Nakba (catástrofe) y los 41 años de ocupación total sionista-israelí.

 

¿Seguirá tolerando el mundo esta prolongada tragedia y la tempestad que padece el pueblo palestino?...Cuanto más

 

Jueves 05 de junio de 2008

 

(*) Ex Embajador del Estado de Palestina en la Argentina

 

Jueves 05 de junio de 2008

MUSTAFÁ BARGHUTI:

«ABBAS NO TIENE LEGITIMIDAD E ISRAEL NO OFRECE NADA»

 

Por Oscar Abou-Kassem, Público - Madrid, España

El político independiente palestino Mustafa Barghuti cree que cuando el proceso de Annapolis fracase, EE.UU. e Israel volverán a culpar injustamente a los palestinos.

 

Invitado para participar en las jornadas en las que Casa Árabe en Madrid que recuerda la Nakba, la tragedia que según los palestinos supuso la creación del Estado de Israel hace 60 años, el político independiente palestino Mustafa Barguthi, de 54 años, analizó la situación en la que se encuentra el proceso de paz con los israelíes.

 

¿Qué espera del próximo presidente de EE.UU.?

 

- El mundo necesita el mayor cambio posible en la política de EE.UU.. Lo que hace poderoso a EE.UU. es su capacidad para autocorregirse. Ha habido cambios radicales tras Vietnam, tras la era de Reagan. La cuestión es si van a autocorregirse o no. Si no cambian van a afrontar graves problemas, empezando por una grave crisis económica. En ese sentido Barack Obama representa el mayor cambio posible y potencialmente el más favorable para los palestinos. La agenda de Bush ha sido una locura inmoral basada en retórica religiosa. Los neocons han llevado al mundo a una situación límite y muy peligrosa.

 

¿Cuál es la situación actual?

 

- Estamos sufriendo mucho. En Palestina ahora hay una combinación de la ocupación con el sistema de apartheid de Israel. Es el peor sistema de apartheid del mundo. Continúa la construcción del muro en tierras palestinas y la ampliación de los asentamientos, pagamos el doble por el agua y la electricidad. Los colonos pueden usar 48 veces más agua que los palestinos.

 

¿Cree que se puede hacer algo con el acuerdo de Annapolis?

 

- El problema con Annapolis es que deja todo el proceso en manos de EE.UU. y deja fuera al resto. Y alguien que se declara con retórica religiosa “el más firme aliado de Israel”, como dijo Bush en su última visita al parlamento israelí, no puede ser un mediador justo.

 

¿Con una mediación así que debe hacer Abbás?

 

- Debería recuperar la unidad nacional, pero creo que el único acuerdo posible entre israelíes y palestinos será aquel que se base en términos democráticos y eso es algo que ahora no se podría alcanzar porque Abbás no tiene legitimidad y porque Israel no ofrece nada.

 

¿No teme que sea ya imposible lograr ningún acuerdo de paz?

 

- Con la situación interna de Israel eso es bastante probable por dos razones. La primera es que hay un establishment inflexible controlado por la industria militar y la otra es que el sistema político israelí es absolutamente corrupto y eso afecta a todo.

 

Ahora que Olmert parece acabado, ¿qué espera que pase?

 

- Tendrán nuevas elecciones y luchas internas en los partidos y dirán que no tienen tiempo para la paz. Usarán esto de nuevo para huir de las negociaciones y darán una excusa a Bush para decir que no ha sido culpa suya y acusar de todo a las verdaderas víctimas: los palestinos.

 

¿Qué pueden hacer los palestinos para cambiar la dinámica?

 

- Tenemos que pensar en una estrategia basada en cuatro pilares. Una resistencia popular sin violencia, en la que tenemos que convencer a Hamás que ese tipo de resistencia funciona. Resolver los problemas internos de los palestinos de forma democrática. Tenemos que ayudar a la gente a sobrevivir, especialmente en Gaza. Necesitamos la solidaridad de la comunidad internacional.

 

¿No son demasiadas condiciones?

 

- Soy optimista a largo plazo, Quizás nos encontremos como los activistas antiapartheid de Sudáfrica en los 70.

 

¿La causa palestina ha perdido apoyos?

 

- Sólo a nivel gubernamental. Seguimos contando con el apoyo de la gente.

 

¿Se sienten como ciudadanos de segunda?

 

- Peor que de segunda. Incluso los surafricanos me dicen que nuestro apartheid es peor.

 

Martes 03 de junio de 2008

EL BLOQUEO ISRAELÍ OBLIGA AL 64% DE LOS HABITANTES DE GAZA A VIVIR EN LA POBREZA

 

Fuente: El Telégrafo (Ecuador) - Agencia EFE

La investigación agrega que el 27 por ciento de los gazaníes se encuentra en la desocupación, mientras que sólo el diez por ciento trabaja de forma esporádica.

 

Un nuevo estudio dado a conocer hoy, martes, muestra que el 64 por ciento del millón y medio de habitantes de la franja de Gaza vive por debajo del umbral de la pobreza.

 

La investigación, elaborada por el instituto demográfico Near East Consulting agrega que el 27 por ciento de los gazaníes se encuentra en el paro, mientras que sólo el diez por ciento trabaja de forma esporádica.

 

El instituto, con sede en Cisjordania, atribuye el deterioro de las condiciones de vida de los residentes en Gaza al bloqueo israelí, así como las sanciones económicas impuestas a este territorio palestino, endurecidas desde que el movimiento islamista Hamás tomara por la fuerza el control de la franja mediterránea.

 

En relación a un estudio similar llevado a cabo en el mes de abril, en el mes de mayo la tasa de pobreza en Gaza se incrementó en un seis por ciento.

 

Los datos revelan asimismo que el 73 por ciento de los habitantes de la franja padece de escasez de alimentos, mientras que el 76 por ciento sufre falta de medicinas.

 

Así, el 96 por ciento considera que la situación ha empeorado desde entonces, mientras que sólo el tres por ciento cree que no ha cambiado.

 

Unido a la escasez de alimentos, medicinas y combustible, esa localidad es blanco constante de ataques del ejército israelí, más de un centenar de personas, en su mayoría mujeres y niños han muerto desde noviembre pasado como consecuencia de los bombardeos y el bloqueo, según fuentes palestinas.

 

En reiteradas ocasiones la comunidad internacional ha condenado esas medidas al considerarla castigos colectivos contra la población civil, lo cual es condenado por el Derecho Internacional Humanitario.

 

Martes 03 de junio de 2008

LA SITUACIÓN DE LOS REFUGIADOS BEDUINOS EN CISJORDANIA

 

Fuente: Comité Español de la UNRWA

Es difícil determinar el tamaño exacto de la población beduina. Las asociaciones de beduinos estiman que unos 50.000 de ellos viven en Cisjordania; muchos son refugiados aunque no todos están registrados con la UNRWA. Muchos beduinos aún llevan vidas seminómadas dentro de los confines de unas restricciones cada vez mayores impuestas por el ejército israelí y por las zonas de asentamientos. Otros han sucumbido o han optado por vivir en pueblos generalmente ubicados en la periferia de las áreas palestinas establecidas. Muchas comunidades beduinas se sienten aisladas y abandonadas por la sociedad media palestina y por los políticos, quienes no se están ocupando de sus problemas y necesidades.

 

En las siguientes líneas se destacan los principales problemas inmediatos que afectan actualmente a los refugiados beduinos, entre ellos la sequía y el precio de conseguir agua; la falta de pienso para los animales y su elevado precio; las limitaciones de las tierras de pastoreo; las órdenes de evacuación y demolición; la ausencia de centros sanitarios accesibles y la dificultad en los procedimientos relacionados con los servicios y registro de refugiados en la UNRWA. Asimismo, se detallan los problemas más urgentes dentro de ciertas comunidades de refugiados y las posibles estrategias de intervención que se han sugerido.

 

ENTORNO Y LOCALIZACIÓN

La mayoría de los refugiados beduinos en Cisjordania provienen de la región de Beer Sheva. Después del conflicto de 1948, se asentaron principalmente en los distritos de Hebrón, Belén y Jerusalén, así como en el valle de Jordán, especialmente en los alrededores de Jericó. Los beduinos se dividen en clanes, entre los que se incluyen los Jahalin, Rashayida y Qa’abneh, que a la vez se subdividen en pequeños subclanes familiares. Por ejemplo, el clan de los Jahalin se divide en las familias Abu Darok, Salamat y Saraya.

 

Los clanes y subclanes de beduinos siguen siendo comunidades muy cerradas, lo que supone una dificultad a la hora de recoger datos exhaustivos para las comunidades mixtas de clanes: los Mukhtars (jefes de un clan) no suelen colaborar o contar con los Mukhtars de los pueblos vecinos. Esta falta de un frente unido dentro de la comunidad beduina perjudica los intentos de conseguir ayuda y reconocimiento.

 

Las entrevistas con las comunidades beduinas se llevaron a cabo en las zonas de Ramadin (al sur de Hebrón, en las proximidades de la Línea Verde), Rashayida (Belén); al sur del desierto de Judea, en los alrededores de Ar Rawa’in; en el pueblo de Al Eizariya (Jerusalén); en Arab al Jahalin (entre los asentamientos de Ma’ale Adumim y Kedar); en el área de Abu Daros, en los alrededores de Al Jib y Beit Hanina; en el área de Mu’arrajat (entre Jericó y el pueblo de At Tayba); en Ras el Asin, cerca de Al Auja; en el pueblo de Fasayil en el valle de Jordán; y en los Zfin beduinos, en la llamada seam zone (aquellas tierras entre el Muro de Separación y la Línea Verde), cerca de Qalqiliya.

 

En las entrevistas con las diferentes comunidades beduinas, que se han centrado especialmente en las comunidades de refugiados, se refleja la necesidad de trabajar urgentemente en las siguientes áreas:

 

AGUA

Las comunidades que viven en el sur de Cisjordania, en especial al sur de Hebrón y sur de Belén en el desierto de Judea, se enfrentan a la peor sequía en una generación. Durante el invierno de 2005-2006, hubo escasas precipitaciones en estas zonas ya de por sí áridas; en la actualidad la mayor parte de los pozos del pueblo están vacíos o se encuentran a menos del 20% de su capacidad habitual.

 

El consejo del pueblo de Um Ad Daraj-Az Zuweidin, ubicado en el desierto de Judea al sureste de Hebrón, declaró que en abril de 2006 los pozos del pueblo tenían 30mm de precipitaciones y que la media anual tenía que haber sido de 150mm. A causa de esto actualmente las comunidades beduinas que viven al sur de Cisjordania se enfrentan a graves problemas con el agua.

 

Muchas comunidades no cuentan con sistemas de canalización por lo que el agua tiene que comprarse y transportarse en camiones cisterna, una medida cara e insostenible debido a su precio: 5 shékels por metro cúbico. Para pagar el agua, las familias tienen que vender su ganado, lo que reduce el número de sus bienes, o comprar a crédito. Sin embargo, muchas comunidades se encuentran actualmente tan consumidas por la deuda que los proveedores están negando los servicios hasta que no se hayan efectuado todos los pagos. Los beduinos del pueblo de Ramadin con los que se ha hablado estiman que cada familia tiene una media de 2.000 dínares jordanos de deuda.

 

Las comunidades también han perdido muchos animales debido a la sequía. En febrero de 2006, los beduinos de Abu Mousa, al sur de Ar Rawa’in en el desierto de Judea, perdieron entre 5 y 6 corderos al día debido a las extremas condiciones del tiempo. Esto se vio empeorado por el hecho de que algunos beduinos, principalmente refugiados en esta región, fueron apartados de las tierras de pastoreo por el ejército israelí durante la época de parición de las ovejas.

 

Los efectos de la sequía no sólo afectan a los beduinos y a los refugiados, sino a todos aquellos que dependen de la tierra, incluyendo miles de personas que viven en las cuevas y los fellahin (agricultores) de la zona. Tan graves son los problemas que muchos están considerando vender todos sus rebaños y abandonar su vida seminómada, clara señal de la desesperación de las comunidades. Se necesita ayuda urgentemente. Las comunidades no pueden permitirse comprar agua al precio de mercado y necesitan cierta ayuda económica como apoyo al dinero con el que viven.

 

Todos los refugiados con los que se han mantenido conversaciones en las comunidades de Ramadin; Arab Ar Rashayida; Ar Rawa’in al sur del desierto de Judea; las zonas de Hathaleen y Hameeda An Najeda; Al Eizariya; Bir Nabala; Ras al Ein; Jericó y Fasayil, han manifestado la urgente necesidad de ayuda con el agua.

 

PIENSO PARA ANIMALES

La sequía ha llevado de nuevo a la escasez de tierras de pastoreo, especialmente en la zona sur de las montañas de Hebrón y el desierto de Judea; como resultado, los beduinos tienen que comprar cantidades considerables de pienso que no pueden permitirse pagar. Al igual que sucede con la crisis para pagar el agua, las comunidades venden su ganado o compran pienso a crédito. De nuevo y es comprensible, algunos proveedores no quieren continuar vendiéndoles si no les pagan.

 

Algunas comunidades han abandonado sus tradicionales khirbets (pequeñas aldeas) y tierras de pastoreo, y se han ido al norte en busca de tierras de pasto naturales. Un ejemplo son los refugiados beduinos Abu Mousa, situados varios kilómetros al sur del pueblo de Ar Rawa’in. La comunidad, de entre unos 200-300 refugiados, vive normalmente todo el año en la zona de Immartadah, y aunque de forma regular se ven sometidos al hostigamiento del ejército israelí, confiscación de animales y demoliciones, han conseguido permanecer en la zona. Sin embargo, durante marzo de 2006, toda la comunidad emigró hacia Ar Rawa’in al norte, con la esperanza de encontrar tierras para pastar y un mejor acceso al agua, pues esta zona cuenta con canalizaciones. Esto supuso una carga mayor para la comunidad existente y causó rivalidad sobre el acceso a la tierra y servicios. Las tierras de pastoreo de esta zona no son mucho mejores que en el sur, y en abril de 2006 varias familias del área de Wadi Ghar del pueblo de Ar Rawa’in, metieron a sus animales en un camión (pagando 1.000 shékels por camión) y los transportaron a la región de Nablus en busca de tierras.

 

También existen casos de familias de otras zonas, como los Jahalin en el área de Al Eizariya, cerca del asentamiento de Ma’ale Adumim, que transportaron sus animales a la región de Nablus. Aunque esta es una medida cara y drástica, muchas familias piensan que no hay otra alternativa si quieren seguir con sus vidas seminómadas.

 

ACCESO A LA TIERRA, RESTRICCIONES Y DEMOLICIONES

Además del problema del acceso a tierras improductivas, las tierras para pastoreo se están viendo limitadas por el ejército israelí por la ampliación de los asentamientos y puestos militares ilegales. Esto añade más presión al estilo de vida beduino así como incrementa los efectos de la sequía. El ejército israelí ha declarado muchas áreas en el sur del desierto de Judea y valle de Jordán como zonas militares cerradas, aunque en la mayoría de los lugares no existen carteles que indiquen este estado.

 

Extensas zonas al sur y este del desierto de Judea se encuentran oficialmente prohibidas a los beduinos, aunque estos siguen utilizando muchas zonas como pasto cautelosamente, pues no tienen lugares alternativos donde acudir. Si se les descubre, pueden ser detenidos, su ganado confiscado y sus refugios demolidos.

 

Otras áreas tradicionales de los beduinos están siendo desalojadas para la ampliación de los asentamientos. Inextricablemente conectado a esto, se encuentra la política de demolición de las autoridades israelíes de todas las construcciones hechas sin permiso en el Área C.

 

Arab ar Rashayida y sur del desierto de Judea

 

En el pasado, los beduinos Rashayida que vivían en Arab ar Rashayida y las zonas al sur del desierto, tenían acceso libre a la zona sur del desierto de Judea, al sur de Ar Rawa’in hacia Rujm en Naqa y Ein Gedi. Sin embargo, durante los últimos dos años, el hostigamiento de las Fuerzas de Defensa de Israel ha aumentado y en el año 2005 se llevaron a cabo diversas demoliciones en las áreas de refugiados beduinos al sur de la antigua base jordana en Immartadah. Desde entonces los refugiados al sur del desierto de Judea han vivido con el temor constante de sufrir más demoliciones y se han desplazado de forma regular para evitar las patrullas itinerantes del ejército israelí.

 

Muchas familias del pueblo Ar Rawa’in solían pasar los meses de invierno en Wadi Ghar, pero en noviembre de 2005 el ejército israelí dio órdenes de evacuación a varias familias. En enero de 2006 cuatro viviendas de familias beduinas fueron demolidas, y además se mató a varios de sus animales y se confiscaron varias de sus herramientas. Otras familias se arriesgaron a permanecer en el valle hasta que en abril de 2006 tuvieron que marcharse debido a la aridez de las tierras. Varias de estas familias se desplazaron a las áreas de Nablus, otras a Ar Rawa’in.

 

At Giga

 

El aislado pueblo de At Giga ubicado a 4 Km al sureste de Hameeda An Najada y cercano a la Línea Verde también ha sufrido demoliciones recientemente. El pueblo lo componen 30 familias de las cuales doce son refugiadas registradas. El pueblo se encontraba antiguamente en Israel pero en 1948 fue desarraigado por completo y desplazado 400m hacia el interior de Cisjordania. Hace tres años, el ejército israelí demolió por completo el pueblo, pero los aldeanos han vuelto y reconstruyeron sus casas en la zona.

 

Desde la reconstrucción de cada edificio, incluyendo la escuela y la mezquita, se han recibido órdenes de demolición. Las últimas se recibieron en abril de 2006 y ahora las familias viven con el constante temor de sufrir las demoliciones en cualquier momento. En la actualidad, muchos beduinos llevan a pastar a sus animales a Israel, pues tienen acceso limitado en Cisjordania, pero son conscientes de que si se descubren los rebaños, estos serán confiscados.

 

Refugiados en la barrera del asentamiento de Karmel

 

Unos 100 refugiados beduinos registrados en la UNRWA viven cerca de la barrera del asentamiento de Karmel, frente a la carretera 317. Todos ellos son miembros de la familia Il Hadeel y en junio de 2005 recibieron órdenes de demolición de varios de sus refugios. Si las demoliciones se llevan a cabo, siete familias de refugiados, sumando un total de entre 35 y 40 personas, se quedarán sin hogar. El caso está actualmente en manos de los tribunales. Esta familia ha vivido aquí desde 1948, y proviene originalmente de Arad.

 

Existen aproximadamente veinte órdenes de demolición, recibidas a principios de 2005, en las cercanas áreas de Hameeda An Najada y Khashem Ad Daraj-Hathaleen. La zona alberga un total de unos 4.000 beduinos, parte de ellos refugiados y otra parte no refugiados, ambos grupos enfrentándose tanto a los problemas de las demoliciones como a los problemas con el agua y el pienso para animales mencionados anteriormente.

 

Área de Al Eizariya

 

La comunidad beduina de Al Eizariya ha sufrido desplazamientos y demoliciones debido a la ampliación del asentamiento de Ma’ale Adumim y la construcción de la barrera. Unas 250 familias beduinas, todas ellas refugiadas y la mayoría registradas, viven ahora en “al Jabal”, en las afueras de El Eizariya.

 

Anteriormente en 1997, sin previo aviso, el ejército israelí demolió las casas y construcciones de 35 familias beduinas Salamat-Jahalin que vivían de la tierra, y que ahora es Ma’ale Adumim. El ejército israelí llegó una mañana, acordonó la zona y transportó las posesiones de los beduinos a “al Jabal”. Los beduinos se negaron a desplazarse y pasaron nueve noches durmiendo en el suelo mientras un abogado israelí llevaba el caso a los tribunales. El tribunal sentenció que el ejército israelí no podía desplazarles sin encontrar antes unas tierras alternativas. El ejército israelí se vio obligado a negociar con los beduinos y como consecuencia se acordó una oferta de compensación.

 

Cada familia recibió entre medio y un dunum y medio (unidad de superficie equivalente a 1.000 m2), de tierra y entre 15.000 y 38.000 shékels dependiendo del tamaño de la familia, para reubicarlas en “al Jabal”, una pequeña montaña entre el pueblo de El Eizariya y un vertedero cercano. Las 35 familias, todas refugiadas y la mayoría registradas en la UNRWA, se desplazaron a este lugar entre 1999 y 2000 después de haber recibido las compensaciones. Desde entonces más familias beduinas que viven en los alrededores han recibido órdenes de evacuación y demolición para dejar sitio a la ampliación de Ma’ale Adumim, y ahora 250 familias, las últimas llegadas en 2003, se encuentran hacinadas en las tierras de “al Jabal”. La montaña está atestada y no hay espacio para guardar los animales, por lo que muchas familias tienen que vender su ganado y buscar trabajos de baja categoría en los asentamientos o pueblos cercanos.

 

La propiedad de la tierra es un problema de gran importancia. Según las autoridades israelíes, la tierra que se dio a los beduinos, en arrendamientos a 98 años, era tierra del Estado. Sin embargo, los habitantes de Abu Dis la reclaman como suya, aunque no poseen documentos que lo prueben ante un tribunal. A los Jahalin les preocupa que cuando se termine la barrera alrededor del asentamiento de Ma’ale Adumim se encontrarán en la zona cisjordana y entonces las familias Abu Dis reclamarán su tierra y serán de nuevo desplazados, pero esta vez sin ninguna compensación.

 

Además de este desplazamiento, en septiembre y octubre de 2005, otras 140 familias (55 pertenecientes al clan Salamot y 85 al clan Sayara) recibieron órdenes de evacuación de las tierras entre “al Jaba” y Ma’ale Adumim, y entre los asentamientos de Ma’ale Adumim Kedar eb Wadi Abu Hindi. Todas las familias son refugiadas aunque no todas ellas están registradas en la UNRWA. Un abogado israelí ha aceptado el caso en nombre de la comunidad y se han comenzado las negociaciones.

 

Las Fuerzas de Defensa de Israel quieren desplazar a las familias a otra montaña situada entre el vertedero y el pueblo de As Sawahira ash Sharqiya, pero los beduinos se niegan a ello porque las tierras pertenecen al pueblo de Sawahira y no habrá lugar suficiente para las nuevas casas, ni tierras para el pasto de los animales. Los beduinos no quieren ser como las familias que viven en las montañas, quienes se han visto obligadas a abandonar su tradicional forma de vida y cambiar a un estilo de vida semi-urbano.

 

El ejército israelí ha propuesto otra opción: reubicar a las familias en las tierras entre Mishor Adumim y Jericó. Esta zona se encuentra lejos de otros pueblos y comodidades y las tierras de pastoreo se verían limitadas por la carretera 1 y la base militar al sur. Los beduinos no quieren aceptar una compensación de las autoridades israelíes y desean quedarse donde se encuentran actualmente, donde han vivido desde 1948.

 

Existen un total de 2.000 beduinos Jahalin, la mayoría refugiados registrados, en los alrededores de Ma’ale Adumim, y todos ellos se verán en algún momento desplazados por el ejército israelí a zonas fuera de la burbuja de Ma’ale Adumim. Actualmente están pagando un representante jurídico, pero resulta demasiado caro y están buscando ayuda exterior. Igualmente les gustaría conocer qué acciones tomará la UNRWA si se ven desplazados y qué nuevos servicios se establecerán en una futura localización especialmente si se encuentra muy lejana a los limitados servicios que ahora existen. También hay beduinos Jahalin que viven en la Ruta 1, cuya situación necesita una nueva evaluación.

 

El pueblo de Fasayil

 

El 8 de febrero de 2006 el pueblo de Fasayil en el valle de Jordán sufrió varias demoliciones. Los beduinos, muchos de ellos refugiados, han vivido en este lugar desde la década de 1980, pero en los últimos dos años han sufrido de forma continua los hostigamientos el ejército israelí para desocupar la zona.

 

Algunos de los refugios recibieron órdenes de demolición entre 2003 y 2004, y en septiembre de 2005 el ejército israelí demolió los refugios de ocho familias en el mismo lugar. Aunque los reconstruyeron, en diciembre de 2005 el ejército israelí volvió y dieron a las familias 45 días para desalojar la zona. El 8 de febrero de 2006 llegó el ejército israelí y demolió las casas y refugios para los animales. Algunos de los beduinos desmantelaron sus propios refugios para evitar los destrozos del ejército israelí. Diecinueve familias se vieron afectadas, de las cuales ocho desmantelaron sus propios refugios para evitar que el ejército israelí destrozara sus otras posesiones. De las otras once familias, ocho eran beduinas refugiadas. Como algunas de las familias refugiadas estaban registradas en Belén y no en Jericó, no recibieron la ayuda de la UNRWA, lo que causó ciertos enfrentamientos entre las familias. Los refugiados han conseguido reconstruir algunos de los refugios en el mismo lugar, otros viven en tiendas y no tienen intención de marcharse de la zona, colindante con otros 200 beduinos aproximadamente que también han vivido en la zona desde la década de 1980.

 

Acceso a centros de salud

 

Todas las comunidades de beduinos refugiadas con las que ha hablado la UNRWA han hecho hincapié en la falta de centros de salud y en la creciente necesidad de atención sanitaria dadas sus condiciones de vida cada vez peores, especialmente debido a la falta de suministros de agua tratada en muchas zonas. El personal sanitario con el que ha hablado la UNRWA ha venido notando un mayor aumento de las enfermedades producidas por el agua en mal estado, especialmente en las zonas periféricas. Se espera que durante los meses de verano, la salud de muchas comunidades empeore aún más.

 

Las grandes áreas de refugiados beduinos al sur del desierto de Judea carecen de centros de salud permanentes en sus alrededores y normalmente reciben el servicio de una clínica de la UNRWA o de las autoridades palestinas una vez a la semana o cada dos semanas. Esto es lo que ocurre en las zonas de Hameeda An Najada y Ar Rawain, y en la zona sur del desierto.

 

Los refugiados beduinos en el área de Al Eizariya están registrados en la UNRWA, pero en la Ciudad Vieja de Jerusalén, y ahora que se ha construido la barrera, tienen graves problemas para acceder a los centros de salud; los beduinos refugiados en Mu’arrajat y Ras el Ein no tienen fácil acceso a estos servicios en ninguna dirección.

 

Todas las comunidades han pedido a la UNRWA que reconsidere su política de salud con respecto a ellos y que establezca más puntos de salud y clínicas móviles para las zonas más aisladas.

 

Áreas de At Giga y Hameeda An Najada

 

At Giga se encuentra a 4 Km al sureste de Hameeda An Najada, muy cercana a la Línea Verde. El pueblo alberga a 30 familias, de las cuales 12 son refugiadas registradas. No existen centros sanitarios. El punto más cercano es una clínica palestina móvil que pasa una vez a la semana durante solo 2 horas en Hameeda An Najada. En el pueblo vive un hombre refugiado que está paralizado de cuello hacia abajo y necesita atención médica constante. Depende de la buena voluntad de los otros vecinos para que le lleven al centro de Yatta. También necesita urgentemente una silla de ruedas. Serían de gran ayuda en esta región las visitas del equipo sanitario móvil de la UNRWA.

 

El incidente acontecido el 2 de marzo de 2006 refleja la necesidad de instalaciones sanitarias en esta zona, cuando una mujer mayor refugiada fue atacada cerca de su casa por personas del asentamiento de Karmel, al lado de la valla que separa el asentamiento. En el incidente, a la mujer le rompieron una pierna y aunque el ejército israelí estaba cerca, nadie le ofreció ayuda médica. Unos niños la llevaron arrastrando hasta su casa y un vecino la llevó en coche hasta el centro de salud de Yatta.

 

Se suma a lo anterior la falta de centros de salud en los pueblos vecinos de Najada, Hathaleen, Um Malhere y Zuweidin, todos ellos con poblaciones de refugiados parciales que están sufriendo gravemente por los efectos de la sequía. Las clínicas de las autoridades palestinas de estos pueblos solo abren una vez a la semana durante un par de horas. Fuera de este horario los habitantes de los pueblos, más de 4.000 personas, tienen que desplazarse hasta Yatta para recibir asistencia sanitaria, y para ello tienen que pasar el asentamiento y cruzar la carretera 317, lo que resulta un problema y continuará siéndolo hasta que se coloque la barrera en esta carretera.

 

Área de Al Eizariya (Jerusalén)

 

En su mayoría los beduinos de Al Eizariya, que suman varios miles en total y muchos de ellos refugiados en la UNRWA, están registrados para recibir asistencia sanitaria en la Vieja Ciudad de Jerusalén. Sin embargo, con la construcción de la barrera alrededor de Jerusalén, es difícil acceder a estos servicios. Recientemente el ejército israelí ha prohibido entrar a varias mujeres que intentaban cruzar la barrera para ir al centro de salud. Ahora las familias tienen que pagar por asistencia sanitaria que no pueden permitirse, lo que resulta una carga extra a las ya difíciles condiciones en las que viven, especialmente debido a la sequía de este año y los gastos extras para pagar el pienso de los animales y el agua.

 

La comunidad pidió que el equipo sanitario móvil de la UNRWA visite las zonas beduinas que se encuentran alrededor del pueblo de Al Eizariya y los asentamientos de Ma’ale Adumim y Kedar hasta que se pueda llegar a una solución permanente como son los puntos de salud.

 

Áreas de Mu’arrajat y Ras el Ein

 

El área de Mu’arrajat ubicada a lo largo de la carretera 409 entre el pueblo de At Tayba y Jericó la componen varias zonas separadas de beduinos refugiados. La mayor parte de las familias pertenece al clan Qa’abneh y están registradas en Jericó, Ramala o la Vieja Ciudad de Jerusalén. No existen centros de salud cercanos, y aquellos que se encuentran registrados en Jerusalén tienen los mismos problemas que los beduinos de Al Eizariya, con la carga añadida de la distancia y más puntos de control militares, que también suponen un problema para los que se dirigen a Ramalá o Jericó.

 

Las áreas beduinas de Ras El Ein cuentan con una mayoría de refugiados principalmente registrados en Jericó o Ramalá. Sin embargo, no pueden abandonar la zona sin pasar antes por el punto de control de Yitav, por lo que a menudo tienen problemas en el control de An Nuwei’ma cuando intentan entrar en Jericó. La alternativa es un centro de salud privado en Al Auja. El acceso a la asistencia sanitaria es un gran problema para las comunidades de estas áreas; las visitas de centros de salud móviles podrían ser parte de la solución.

 

EDUCACIÓN

La mayoría de las áreas beduinas que se han visitado cuentan con escuelas y la mayor parte de los niños refugiados asisten a las instalaciones disponibles. Sin embargo, con frecuencia las distancias a las escuelas son agotadoras, especialmente para los más pequeños, y en general no existen medios de transporte o tiene que contratarse un medio privado.

 

Los niños del pueblo de At Giga (al sur del desierto de Judea) caminan 4 Km cada día por terrenos irregulares pues no existe medio de transporte. Los niños de primaria se quedan en el pueblo pero la escuela construida recientemente tiene una orden de demolición y si se lleva a cabo estos niños también tendrán que caminar largas distancias para ir a otra escuela.

 

Los niños beduinos de las áreas de Ras El Ein asisten a la Escuela Básica de la UNRWA en Al Auja y cada día tienen que pagar un taxi que les lleve. Sin embargo, todos los días el mini bus sufre retrasos en el punto de control de Yitav y los niños llegan tarde con frecuencia. El transporte es caro y en el autobús los niños van hacinados. Debería estudiarse el problema del transporte escolar para los niños refugiados beduinos, especialmente hacia las escuelas de la UNRWA.

 

Los niños beduinos refugiados que van a escuelas donde son una minoría, a menudo tienen problemas para integrarse y ser aceptados por los otros niños. Esto conlleva una alta tasa de abandono escolar en estas zonas. Un ejemplo de esto son los niños beduinos Salfit: 10 de ellos iban a la escuela palestina en Salfit, pero ahora tienen una pequeña escuela privada montada en una tienda en su propia comunidad. Aunque reciben fondos privados, actualmente esta situación no es sostenible y se necesita una solución alternativa para los niños. Muchos niños beduinos refugiados necesitan ayuda para integrarse en el nuevo sistema escolar establecido.

 

REGISTRO DE REFUGIADOS

 

Zfim

En la zona interior entre el Muro y la Línea Verde (la llamada seam zone), al norte de Qalqiya, viven 100 beduinos refugiados, entre el muro y el asentamiento de Zfim. Son la familia Jihadmi, originarios del área de Ramadin. Esta área es oficialmente conocida como Arab ar Ramadin ash Shamali y estos beduinos son parientes de los que viven en el otro lado, justo al sur del punto de control de la Línea Verde de Jaljoulia en Arab ar Ramadin al Janu y Arab Abu Farda.

 

Cada viaje a la oficina de la UNRWA en Nablus les cuesta a los refugiados 50 shékels, y pueden tardar hasta cuatro horas debido a los puntos de control. Por esto se estima que un 25% de la población refugiada de Zfim no está registrada. Sería muy útil si se pudiera concertar una reunión con un representante en Qalqiliya para intentar solucionar este problema.

 

Fasayil – Valle de Jordán

Como se ha indicado en el apartado anterior sobre las demoliciones, el 8 de febrero de 2006 el ejército israelí demolió varios refugios de beduinos refugiados en Fasayil por estar construidos ilegalmente en las tierras del Área C, aunque la comunidad llevaba viviendo allí desde la década de 1980.

 

HOSTIGAMIENTO DE LOS ASENTAMIENTOS

Existen una serie de problemas para los beduinos relacionados con las gentes de los asentamientos: muchas zonas de refugiados beduinos se encuentran en los alrededores por lo que el acceso se ha visto limitado o se ha vuelto peligroso debido a la presencia de los asentamientos y los puestos militares ilegales. Un ejemplo de esto es el área de Om il Hair cerca de la barrera del asentamiento de Karmel.

 

REFUGIADOS EN LA BARRERA DEL ASENTAMIENTO DE KARMEL

Los refugiados beduinos en esta zona solían vivir de la tierra que ahora es el asentamiento. Fueron desahuciados en la década de 1980. Desde entonces se han visto sometidos a hostigamientos continuos y despiadados, amenazas y abusos físicos. El incidente más reciente ocurrió el 2 de marzo de 2006 cuando una mujer mayor, una refugiada registrada en la UNRWA, fue atacada físicamente por miembros del asentamiento, quienes le rompieron la pierna mientras caminaba cerca de su casa. Estas personas sólo pararon cuando llegó el ejército israelí e intervino. Se presentó una denuncia en la policía israelí, pero como suele ser habitual, no se ha recibido ninguna respuesta y sin duda no se actuará contra los atacantes. En 2005 miembros del asentamiento de Karmel robaron veinticinco ovejas; también ha aumentado recientemente el número de asaltos. El objetivo de estas personas es incorporar las tierras beduinas a la extensión del asentamiento.

 

Martes 03 de junio de 2008

INTRODUCCIÓN AL PUEBLO DE NI’LIN

 

Por Hindi Mesleh, Rebelión

Traducido del inglés para Rebelión por Carlos Sanchis

El pueblo de Ni’lin está situado en Cisjordania a 26 Km al oeste de la ciudad de Ramallah. Está en el centro de otros siete pueblos: Al Midia, Qibya, Shoqba, Shebteen Budrus, Deir Kades, y Kharbatha Bani Hareth.

 

Históricamente, Ni’lin ha servido como centro económico, de educación, salud y de servicios públicos para las poblaciones circundantes. La escuela secundaria de Ni’lin es la escuela superior del área y alberga a estudiantes de varios y distintas otras poblaciones. El pueblo cuenta también con un pequeño hospital, con equipamiento básico, además de un número de fábricas que producen zumo, cola y caucho. También posee el único proveedor de gas y gasolina para ciudades de Cisjordania.

 

TERRITORIO

Hasta 1948, los vecinos de Ni’lin poseían 58.000 dunums (580 hectáreas: 1 dunum = 0.01 hectárea) de terreno, que se extendían hasta Ramle y Lod, ciudades que ahora están dentro de Israel. Tras la Nakba de 1948, 40.000 dunums de estas tierras fueron anexionadas al recién creado estado israelí.

 

Tras la ocupación de Cisjordania en 1967, los ilegales asentamientos de Kiryat Sefer, Mettetyaho y Makabbem fueron construidos en tierras del municipio. Además, fueron construidas nuevas carreteras para la creciente expansión de las colonias de Ni'lin y Na’le. Juntos, estos asentamientos y su infraestructura asociada se comen más de otros 8.000 dunums adicionales de tierras de Ni’lin.

 

Por otra parte, una base militar israelí y numerosos puntos militares de control han sido levantados en el área.

 

Estas confiscaciones dejan a Ni’lin con sólo 10.000 de sus originales 58.000 dunums de tierra. Aún más, la construcción del Muro en el lado oeste del pueblo, y una base militar en la parte sur, va a robar otros 2.500 dunums de tierra.

 

A esto se le añade el cierre de la entrada principal para reemplazarla por un túnel que discurrirá bajo la carretera separada para uso exclusivo de los colonos que implicará la confiscación de otros 200 dunums. Esto va a convertir efectivamente a Ni’lin en una prisión, donde los militares israelíes van a tener el poder de abrir y cerrar el túnel a la población indiscriminadamente y a capricho.

 

Finalmente, esto dejará al pueblo con sólo 2.300 dunums, incluyendo la tierra donde las casas están construidas.

 

POBLACIÓN

En 1948 había 2.500 habitantes viviendo en Ni'lin. Hoy, 60 años después, hay unos 5.000. Bajo cifras normales de crecimiento, la población debería ser cinco veces mayor. Pero la continua confiscación de tierras y la pobreza y el paro resultantes, junto a los cierres, han llevado a la gente a abandonar el pueblo en busca de mejores oportunidades de trabajo.

 

ARQUEOLOGÍA

Algunos lugares arqueológicos pueden ser hallados en Ni’lin que datan del período cananeo, incluyendo el lugar de Al-Natof que tiene cientos de años, el de Zebda, las cuevas de Shoqba, así como castillos y edificios que son cinco veces más antiguos que la ocupación. Los lugares constituyen el legado cultural colectivo a pesar de que Israel lo está destruyendo día tras día al construir el Muro o tratando de tomar el control de estos lugares arqueológicos.

 

RECURSOS HÍDRICOS

La compañía privada israelí ‘Mekorot’ ha controlado los recursos hídricos en el distrito del oeste de Ramallah bajo la autorización de los militares israelíes desde 1967, robando efectivamente el agua de los palestinos y vendiéndosela a precios desorbitados.

 

Agua supletoria a Ni’lin y las poblaciones circundantes está siendo suministrada por manantiales y un pozo situados en la población de Shebteen. Así y todo la cantidad de agua que pueden obtener de estas fuentes está controlada por los militares israelíes. Mientras tanto, los colonos que viven en los asentamientos de los alrededores pueden acceder a cuatro veces más agua que los palestinos, pagando cinco veces menos por ella que los palestinos, propietarios de estos recursos hídricos. A menudo los lugareños se enfrentan a severos desabastecimientos de aguan en verano porque Israel corta el suministro de agua a las poblaciones, forzando a sus residentes a comprar cubas de agua a un alto coste.

 

CARRETERAS DE CIRCUNVALACIÓN

Con los años, centenares de dunums de terreno de Ni’lin fueron clasificados como Área C por el ejército israelí, que permitió a continuación la construcción de la carretera de circunvalación 446 sobre esas tierras. El pretexto oficial empleado para justificar esas confiscaciones y construcción era que esas carreteras conectarían Ni’lin con los pueblos lindantes. Ya se les ha prohibido a los palestinos, desde el 2003, usar esta carretera. Por el contrario, la carretera 446 conecta tres asentamientos del área entre sí. Ahora, Israel está planeando conectar estos asentamientos con Tel Aviv construyendo incluso otra carretera de circunvalación por la parte norte de la población, lo cual significa que todavía más tierras de los municipios de Ni'lin, Qebya y Budrus se perderán. La construcción de esta nueva carretera aislará también a los pueblos colindantes unos de otros; este nuevo plan israelí aislará los nueve pueblos occidentales en tres guetos y prisiones.

 

ASENTAMIENTOS

A continuación de la ocupación de Israel de Cisjordania y la Franja de Gaza en 1967, los sucesivos gobiernos israelíes adoptaron una política de confiscación de tierras para varios propósitos que fueron principalmente ejemplificados en el establecimiento de asentamientos, carreteras de circunvalación y bases militares.

 

Consecuentemente, el pueblo de Ni'lin fue testigo de la confiscación de sus tierras para el establecimiento de cinco asentamientos israelíes que se asientan sobre 1.963 dunums (D = dunums), el 13.3% del total de tierras del área del pueblo. Los asentamientos suponen vivienda para más de 40.000 colonos israelíes como se ilustra en el cuadro de abajo:

 

 

Tabla 1:

             Clasificación de tierras en el pueblo de Ni'lin según el, acuerdo de Oslo II de 1995

 

Nombre del asentamiento: Hashmona'im

Fecha de establecimiento: 1985

Población (2006): 2400

Superficie del asentamiento dentro de los lindes del pueblo (D): 934

Superficie total del asentamiento (D): 1050

 

Nombre del asentamiento: Mattityahu

Fecha de establecimiento: 1980

Población (2006): 1400

Superficie del asentamiento dentro de los lindes del pueblo (D): 661

Superficie total del asentamiento (D): 683

 

Nombre del asentamiento: Mejora

Fecha de establecimiento: 1998

Población (2006): 1804

Superficie del asentamiento dentro de los lindes del pueblo (D): 20

Superficie total del asentamiento (D): 759

 

Nombre del asentamiento: Shilat

Fecha de establecimiento: 1977

Población (2006): 376

Superficie del asentamiento dentro de los lindes del pueblo (D): 74

Superficie total del asentamiento (D): 978

 

Nombre del asentamiento: Mod'in Illit (Qiryat Sefer)

Fecha de establecimiento: 1991

Población (2006): 34500

Superficie del asentamiento dentro de los lindes del pueblo (D): 274

Superficie total del asentamiento (D): 3973

 

Superficie Total: 40.480

Superficie del asentamiento dentro de los lindes del pueblo (D): 1963

Superficie total del asentamiento (D): 7443

 

Fuente: ARIJ GIS UNIT 2007

 

El pueblo también padece por las emisiones de aguas fecales de los asentamientos israelíes tales como Hashmona'im y las de los asentamientos dentro de la Línea Verde a sus terrenos. Los vertidos de aguas fecales se hacen al cauce de agua que separa el pueblo de Ni'lin del de Al Midya (al sur de Ni'lin).

 

EL TÚNEL

El ejército israelí ha informado al pueblo sobre un nuevo túnel que está planeando construir a la entrada de Ni’lin en el lado oeste del municipio. Unos 150 dunums de tierras de la población serán confiscadas para este propósito. La actual entrada será cerrada, y el túnel será construido bajo la carretera 446 para tomar su lugar.

 

La primera intención del túnel es controlar la vida de los 5.000 habitantes de Ni’lin’s y separarles de sus relaciones en los pueblos de alrededor y de la ciudad de Ramallah. Será construida en la mejor tierra agrícola del pueblo y verá la destrucción de cientos de olivos que sirven de medio de vida para la población local.

 

La dirección del túnel vendrá de oeste a este, dividiendo al pueblo en dos partes: el alto y el bajo Ni’lin. Una dirección aislará a 1.000 habitantes que viven en la parte alta y les impedirá acceder a la parte más baja. Esto significará que van a quedar separados de sus servicios educativos, de salud y otros en la parte alta. Así como de sus relaciones sociales y familiares. Su movimiento dependerá del antojo de los soldados israelíes, que abrirán la puerta a Ni’lin alto durante 45 minutos al día, como en Jayyous y otros pueblos de Cisjordania, por ejemplo.

 

La segunda intención de la puerta es destruir la economía del pueblo y la tercera es aislar a los campesinos de sus terrenos agrícolas.

 

VIVIENDA

Desde 1967, los militares israelíes han practicado a diario violaciones de los derechos humanos contra los palestinos: matándoles, hiriéndoles y arrestándolos, robándoles tierras etc. Estas violaciones también incluyen demoliciones de hogares bajo el pretexto de que los propietarios no tienen los necesarios permisos de construcción, pese al hecho de que están construidas dentro de Cisjordania.

 

El ejército israelí ha destruido cinco casas en los recientes años. Hace poco, el ejército de ocupación informaba a 20 familias en Almed que sus casas serán demolidas porque fueron construidas sin permiso, pese al hecho, una vez más, que están construidas en Cisjordania.

 

DESASTRE HUMANITARIO, POBREZA Y DESEMPLEO

La tasa de desempleo se ha incrementado rápidamente e los años recientes como resultado directo de la confiscación de tierra, los cierres y el asedio. Actualmente más del 80% de los lugareños dependen de los salarios de talleres y fábricas. La presente política israelí de cierres, cese de permisos de trabajos en Israel para los palestinos, construcción del Muro etc., ha conducido a una tasa de desempleo del 60% aproximadamente (no hay estadísticas oficiales todavía). Cuando el Muro esté finalizado, y sea para los lugareños todavía más difícil llegar a sus trabajos en Israel, está cifra será incluso superior. Además, como la tierra agrícola, el primer ingreso alternativo para el pueblo, ha sido y está siendo confiscada en beneficio de los asentamientos colindantes, la gente de Ni’lin’n y de los pueblos de alrededor se está quedando sin medios para asegurarse unos ingresos. Esto ha convertido la localidad de un cesto de pan a una población hambrienta, ha minado su derecho a vivir una vida digna y les ha impedido la realización de otros derechos humanos mínimos consagrados en las leyes internacionales.

 

Informe escrito por: Hindi Mesleh

E-mail: hindimesleh@gmail.com y mohethman@gmail.com

Móvil: 00972 599 839842

Skype ID: hindim1

 

Martes 03 de junio de 2008

ACEPTAR OCUPACIÓN, APARTHEID Y EXILIO: EL EXTERMINIO

 

Por Miguel Ángel Llana, Rebelión

El analfabetismo se asimila de inmediato a ignorancia para los que no poseen instrucción pero, es un insulto para los que pensando saberlo todo se creen bien informados aunque sean los más ignorantes, pero esto sólo sucede en teoría porque en realidad, los analfabetos, seguramente por marginados y por menospreciados, sienten en sus carnes la violencia de la discriminación y son conscientes de que su situación y la realidad no sólo es injusta, sino que además, los persigue y explota. Los cultos, los listos, hartos de telediarios y de banalidades informativas interesadas, regularmente falsas de principio a fin, dan por bueno -les es más cómodo- seguir el discurso oficial amañado porque de alguna manera esperan obtener tajada arrimándose al poder y, es comprensible, porque gracias a ello viven bien, viven mejor a costa de los marginados, por eso la mentira conviene que pase por verdad y sea la vedad oficial.

 

Los palestinos, aunque muy pobres y explotados -por expropiados- no son analfabetos, pero son culpables por obstinados, se niegan año tras año a abandonar sus casas, sus tierras y se oponen al exilio; dicen que son, además, violentos y fanáticos. Son osados, temerarios, se enfrentan al ejército ocupante y, por supuesto, se empecinan en no reconocer ni al ocupante ni a la ocupación cuando todo está legalizado, reconocido y aprobado por la comunidad internacional, por Naciones Unidas, EE.UU. y por la Unión Europea incluyendo al Gobierno español con Mortiños y Solana al frente de cualquier misión dispuesta a mantener el derecho a la ocupación de Israel sobre Palestina y a la “negación” de cualquier derecho de los palestinos.

 

Todos ellos tienen relaciones comerciales de favor con Israel, le suministran armas, hacen maniobras militares conjuntas y apoyan cualquier incursión contra cualquiera de los países vecinos -como la destrucción de Líbano en el verano de 2006- pero sólo los palestinos son un peligro para el poderoso ejército israelí cuando un tanque de 60 toneladas o una pala excavadora se acerca a sus casas y los reciben a pedradas; es la prueba de su violencia.

 

La realidad es bien simple: existen tres clases de palestinos a juzgar por la relación que mantienen con el ejército ocupante israelí y con la comunidad internacional que impuso la ocupación, la mantiene y la apoya para incrementar, si puede, los intereses hegemónicos o neocoloniales en la zona. Un palestino sólo puede vivir -y así es como vive- de tres maneras: bajo Ocupación, en Apartheid o en el Exilio, aparte de en las cárceles israelíes en las que mal viven 11.000 palestinos.

 

OCUPACIÓN

Denominan Territorios Ocupados, TTOO, solamente a lo invadido por Israel, por la fuerza, en 1967, Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este, que abarcaba una superficie de 5.600 Km2 pero, olvidando que el resto de Palestina -la mayor parte, el 78%- ya había sido barrido y masacrado por los sionistas que expropiaron y diezmaron a los palestinos en lo que fue la primera y más importante ocupación que culmina en 1948. Ahora los tres millones de palestinos de estos territorios viven aislados -cautivos- en sus propios pueblos o aldeas y a merced, en todo, del ejército israelí: El Muro, las alambradas, los 700 puestos de control israelíes que hacen la función de rigurosas aduanas separando tierras de cultivo, lugares y familias, más las carreteras de uso exclusivo de los sionistas, cuando no las incursiones con tanques, toques de queda de semanas o de meses en los que nadie puede moverse ni salir de su casa.

 

Pero nada de todo esto es sorpresa, la ocupación de un territorio es como el asalto a una vivienda habitada que sólo puede hacerse con violencia y sólo puede mantenerse con más y más violencia, tal como está sucediendo en Palestina. La violencia es la esencia de la ocupación, nunca lo es de la resistencia. Y, la violencia -la ley de la ocupación- que ha de mantenerse y repetirse una y otra vez, conduce al asesinato, al crimen y a toda clase de atrocidades, tantas como sean necesarias para mantener la ocupación, no hay otro modo.

 

Pero los palestinos siguen siendo obstinados, tercos y hasta violentos ¡no aceptan la ocupación!, y dicen que no están dispuestos a ceder su lecho, su casa, sus enseres, sus haciendas y su vida a los ocupantes por mucho que la “democrática” comunidad internacional diga que la resistencia es una violencia inadmisible – fanática y terrorista- condenable y criminal como así repiten a cada segundo, en la prensa, en los telediarios y en todos los foros los que, precisamente, están ejerciendo la violencia.

 

El expolio y la ocupación lo es porque otras razones geoestratégicas lo justifican y porque esta auto denominada democracia Occidental lo aprueba, situando a Naciones Unidas siempre a favor, y nunca en contra, de la ocupación y de sus dramáticas consecuencias, legalizando así el genocidio.

 

APARTHEID

En régimen de apartheid es como viven ahora, en Israel, 1,2 millones de palestinos que no fueron expulsados al exilio en 1948 por “error” o por que se camuflaron, pero acabaron atrapados dentro de su propia tierra con la invasión israelí. Seguramente son demasiados para hacerlos desaparecer con prisa, lo mejor es proceder con cautela y para ello nada mejor que concederles una identidad de marginados, sin derechos y con toda clase de dificultades y problemas; así viven los palestinos en su propia tierra bajo la ocupación.

 

EXILIO

Es el destino de la mitad de los palestinos, casi cinco millones, como consecuencia directa de la Resolución 181 de NU por la que se legalizó su expulsión en 1947 a la que denominaron “partición” de Palestina que la dividía en dos mitades, una para los sionistas y otra para los palestinos. Al año siguiente, en 1948, cuando los sionistas ya habían ocupado el 78%, NU les reconoce el derecho al retorno a los palestinos, Resolución 194, pero como no hay espacio en su propia tierra porque es la predestinada de los sionistas y es, además, la tierra prometida para los planes estratégicos de EE.UU., Reino Unido y Francia que acababan de iniciar el reparto de la descolonización de Oriente Medio que, en 2008, aún no han terminado y ni siquiera saben cómo pueden hacerlo porque, cuando media la ambición neoliberal, las líneas fronterizas y los recursos nunca son suficientes.

 

EXTERMINIO

Es la solución final; es el propósito y el camino al que lleva la actuación belicista e implacable de EE.UU., la UE y de Naciones Unidas con su apoyo a Israel. Su permanente complicidad está propiciando el genocidio de los palestinos; apretando cada vez más el nudo del hambre y de la asfixia, y provocando una degradación social en la Franja de Gaza, en cada localidad de Cisjordania y en los Campos de Refugiados llevando a todos ellos al límite de la subsistencia, paulatinamente, y causando muchos más muertos que los que diariamente comete el ejército sionista israelí, pero que los telediarios repiten cada día como si de una crónica de sucesos se tratara.

 

La comunidad internacional ha decidido exterminar a Palestina, no está en su mapa, y, para ello, presta todo el apoyo necesario. Sarkozy recibe de forma oficial al Presidente israelí Simon Peres y Ángela Merkel se suma a la política israelí en su parlamento, etc. El ministro de asuntos exteriores español Mortiños no ha perdido la ocasión de viajar a la Palestina ocupada para prestarle todo el apoyo necesario y más a Israel, principalmente desde el bombardeo de Líbano y el posterior asedio a Gaza y a Cisjordania, siempre de la mano de Condoleza Rice y por supuesto de Solana, máximo representante de la Unión Europea de la guerra.

 

BLOQUEO

Los palestinos llevan sesenta años de bloqueo, de asedio y de exilio, más aún que Cuba, pero cada vez tienen más identidad. En cambio, Israel, no sobreviviría más allá de una semana sin la cuantiosa ayuda y protección que recibe, pero no a causa de ninguna agresión externa, sino porque sus propias contradicciones lo asfixiarían en pocos días, aunque sólo fuera por la huida masiva, por la desbandada. Todo es una pura contradicción, Israel, cuanto más expande sus fronteras, cuanto más territorio roba y ocupa, menos dice tener y más y más dice necesitar. Cuantas más incursiones militares, bombardeos y asesinatos comete más inseguros dicen estar, más amenazados se sienten y más ayuda recaban. Es la evidencia de ser un país impuesto por la fuerza, artificial, en retroceso y en coma. Obsesionado por incrementar y apurar al máximo la violencia, cree que sólo la violencia lo salvará pero, ¿Hasta cuando?, pues hasta que su propia violencia lo devore.

 

Ni los tanques, ni los fusiles, ni las bombas, ni siquiera los miles y miles de millones de dólares son suficientes para dar vida al sionismo israelí, para hacer un pueblo, en cambio, con todo esto encima, cinco millones de adolescentes palestinos menores de 15 o 16 años esperan, desde la miseria pero con mucha más convicción y tenacidad, por el carné de palestino que tan violentamente les arrebataron y cada día les niegan.

 

Lunes 02 de junio de 2008

ILAN PAPPÉ: LA LIMPIEZA ÉTNICA DE PALESTINA

 

Por Kamal Cumsille Marzouka, La Haine.org

"Nosotros, los nuevos historiadores, nunca contribuimos de forma significativa a la lucha contra la negación de la Nakba, pues evitamos la cuestión de la limpieza étnica”

 

No sabemos si casual o intencionalmente, pero este año 2008, a 60 años de la Nakba, nos ha llegado la traducción al español del último libro del historiador israelí Ilan Pappé: La limpieza étnica de Palestina, publicado originalmente en inglés el año 2006. No se trata de un libro de denuncia, como tampoco de una mera descripción histórica, se trata más bien de un libro con un propósito político claramente bien definido, a saber: asentar el paradigma de la “Limpieza Étnica” para comprender lo que viene sucediendo en Palestina desde hace 60 años, para reemplazarlo por el de la guerra.

 

Es un trabajo que, además de estar dirigido al lector especializado en el tema, se plantea como una intervención en el espacio público bajo la única inquietud que le produce a un intelectual israelí el hecho de que un crimen de tal magnitud, haya podido ser negado por sus perpetradores e ignorado por la comunidad internacional con tanta facilidad. “Trata de la sencilla pero horrible historia de la limpieza étnica de Palestina, un crimen contra la humanidad que Israel ha querido negar y hacer olvidar al mundo. Recuperarla del olvido es una tarea de la que somos responsables, no sólo porque una labor de reconstrucción histórica tanto tiempo aplazada es una labor profesional, sino porque, en mi opinión, hacerlo implica una decisión moral: es el primer paso que debemos dar si queremos que la reconciliación tenga una oportunidad y la paz eche raíces en las desgarradas tierras de Palestina e Israel” (p.18).

 

REVISIONISTAS REVISADOS

Sabemos que, desde la década de los 80' tuvo lugar en Israel una corriente llamada “los nuevos historiadores”, dedicados a revisar y cuestionar la versión sionista oficial de lo que había sucedido en 1948. Ilan Pappé formaba parte de esta corriente de la cual una de sus principales figuras fue Benny Morris. El primer paso que da Pappé hacia una revisión del trabajo de estos nuevos historiadores, es el dar cuenta que esta revisión historiográfica había comenzado al menos una década antes por parte de historiadores palestinos como Walid Khalidi y Nur Masalha, sin embargo, sus trabajos no lograron el crédito del que gozaron los “nuevos historiadores”. Después de todo, eran palestinos, eran las víctimas de los hechos que investigaban, lo que les restaba “credibilidad” y “objetividad”. Pappé resitúa la validez de estas investigaciones, tomando como un primer referente el trabajo de Nur Masalha que trata sobre cuán arraigado estaba en la ideología sionista el concepto de “transfer” de población, y por otro lado, se apoya en la reconstrucción del cuadro histórico que hace Khalidi en All that Remains .

 

En cuanto a la revisión del trabajo de los “nuevos historiadores” propiamente tal, leemos lo que sigue: “Podríamos haber tenido un avance político en la batalla por la memoria de Palestina en la década de 1980 con la aparición de la denominada «nueva historia» en Israel. Éste fue el intento de un pequeño grupo de historiadores israelíes de revisar la versión sionista de la guerra de 1948. Yo era uno de ellos. Sin embargo, nosotros, los nuevos historiadores, nunca contribuimos de forma significativa a la lucha contra la negación de la Nakba, pues evitamos la cuestión de la limpieza étnica y, en un gesto típico de los historiadores diplomáticos, nos concentramos en los detalles.

 

Pese a ello, al usar principalmente archivos militares israelíes, los historiadores revisionistas sí consiguieron demostrar cuán falsa y absurda era la afirmación de que los palestinos se habían marchado «por decisión propia», ya que lograron confirmar muchos casos de expulsión masiva de aldeas y ciudades y revelaron que las fuerzas judías habían cometido un número considerable de atrocidades, incluidas varias masacres. (…) Una de las figuras más conocidas que escribieron entonces fue Benny Morris. Dado que su trabajo se basó exclusivamente en documentos de los archivos militares israelíes, Morris terminó proponiendo una imagen muy parcial de lo que había ocurrido sobre el terreno. Con todo, eso ya fue suficiente para que algunos lectores israelíes entendieran que la «huida voluntaria» de los palestinos era un mito y que la idea de que en 1948 su país había librado una guerra «moral» contra un mundo árabe hostil y «primitivo» tenía serios defectos y, posiblemente, era por completo insostenible. (…) El cuadro era parcial porque Morris aceptó literalmente e incluso como verdad absoluta todo lo que decían los informes militares que encontró en los archivos israelíes. (…) Si Morris y otros autores hubieran usado fuentes árabes o acudido a la historia oral, habrían logrado una mejor comprensión de la planificación sistemática que sustentó la expulsión de los palestinos en 1948 y, por tanto, hubieran podido ofrecer una descripción más veraz de la enormidad de los crímenes cometidos por los soldados israelíes” (pp.13-14).

 

A esta luz es que Pappé ve la necesidad de ir más allá de las descripciones históricas, para reorientar el trabajo de la “nueva historia” hacia un cambio de paradigma que consiste, en primer lugar, en inscribir el caso palestino en una serie de acontecimientos que tienen relación con ese modo de operar en política que sólo el siglo XX tuvo la “fortuna” de conocer, a saber: el exterminio. Y en segundo lugar, consiste en examinar el régimen discursivo y los dispositivos ideológicos que han posibilitado la negación y el olvido de la Nakba.

 

EL PARADIGMA DE LA LIMPIEZA ÉTNICA

Para sostener que lo que ha ocurrido en Palestina es efectivamente una limpieza étnica, Pappé toma las definiciones del concepto en su más amplio espectro, desde organizaciones políticas como ONU o el Departamento de Estado de EE.UU., enciclopedias de reconocido prestigio como Hutchinson, pasando por definiciones populares como las que aparecen en la enciclopedia virtual Wikipedia (a la que le atribuye la validez como definición popular, ya que en ésta, son los mismos usuarios quienes introducen los textos), hasta las definiciones académicas, como las que aparecen en los trabajos de Drazen Petrovic, uno de los más reconocidos expertos en el tema.

 

De todas ellas, el autor extrae elementos comunes que encajan uno a uno con el Plan Dalet, que fuera el plan maestro de las milicias sionistas para la conquista de Palestina: “…, la limpieza étnica es una política bien definida de un grupo particular de personas para eliminar sistemáticamente de un territorio dado a otro grupo de personas por razones de su origen nacional, étnico o religioso. Una política semejante es violenta, y con frecuencia, se conecta con operaciones militares” (Petrovic, citado en p.19). “La enciclopedia Hutchinson define la limpieza étnica como la expulsión mediante la fuerza con el fin de homogeneizar una población, heterogénea desde el punto de vista étnico, en una región o territorio particular. El propósito de la expulsión es causar la evacuación de tantos residentes como sea posible, por todos los medios a disposición del expulsor, incluidos los no violentos,…”. (…) “Esta definición es también aceptada por el Departamento de Estado de Estados Unidos, cuyos expertos añaden que parte esencial de la limpieza étnica es la erradicación, por todos los medios disponibles, de la historia de una región. El método más común es el de una despoblación dentro de «una atmósfera que legitima actos de castigo y venganza».

 

El resultado final de tales acciones es la creación de un problema de refugiados” (p.20). “La comisión de Derechos Humanos de la ONU (UNCHR por sus siglas en inglés) vincula el deseo de un Estado o un régimen de imponer un dominio étnico en un área étnicamente variada (la creación de una Gran Serbia en los Balcanes, por ejemplo) recurriendo a expulsiones y otras acciones violentas. Tal y como los define el informe de la UNCHR, los actos de limpieza étnica incluyen «la separación de los hombres de las mujeres, la detención de los hombres, la voladura de casas» y la posterior repoblación de las viviendas restantes con miembros de otro grupo étnico. En ciertos lugares de Kosovo, señalaba el informe, las milicias musulmanas opusieron resistencia: donde esta resistencia fue tenaz, la expulsión estuvo acompañada de masacres. (…) El Plan D de Israel en 1948, (…), contiene un repertorio de métodos de limpieza que encajan, uno a uno, en los medios que la ONU describe en su definición de limpieza étnica. Y ese plan constituye el trasfondo de las masacres que acompañaron la expulsión masiva” (p.21).

 

Proponer el paradigma de la limpieza étnica, tiene varias implicancias importantes para comprender lo que viene teniendo lugar en Palestina desde 1948, tanto desde un punto de vista historiográfico como teórico político. Primero, porque supone una interrupción de toda narrativa oficial, ya sea palestina o israelí, lo que significa salir de la polémica para situarse en la crítica. “Los dos relatos históricos oficiales que compiten por dar cuenta de lo que ocurrió en Palestina en 1948 ignoran el concepto de limpieza étnica. Mientras la versión oficial israelí-sionista sostiene que la población nativa abandonó «voluntariamente» el país, los palestinos hablan de la «catástrofe», la Nakba, que se abatió sobre su pueblo, lo que en cierto sentido, también resulta una forma elusiva de referirse a lo ocurrido, pues se concentra más en el desastre en sí que en quiénes o qué lo causaron. El término Nakba se adoptó, por razones comprensibles, en un intento de contrarrestar el peso moral del Holocausto judío (la Shoa), pero al dejar fuera a sus agentes, quizá haya de algún modo contribuido a la negación continua de la limpieza étnica en 1948 y las décadas posteriores” (pp.16-17).

 

Segundo, porque sostener el concepto de limpieza étnica como telón de fondo para comprender la historia contemporánea de Palestina, supone su inscripción en la lógica del exterminio. En este sentido, el nazismo y el sionismo serían parte de la misma lógica. Sabemos, desde los trabajos de Hannah Arendt de fines de los años 50', hasta las recientes investigaciones de Giorgio Agamben, que la lógica del exterminio ocupa la reflexión política contemporánea. En consecuencia, hacer una historia de la limpieza étnica de Palestina, bajo esta perspectiva, es en definitiva una contribución a la historia de la problemática del exterminio, y significa al mismo tiempo, situar a Palestina como un referente de primera importancia para la filosofía política actual.

 

Reseña de: Pappé, Ilan. La limpieza étnica de Palestina. Barcelona: Crítica, 2008.

 

Revista Hoja de Ruta Edición Nº 17, mayo de 2008. Oficina de Información Chileno - Palestina

 

Lunes 02 de junio de 2008

YEHUDA, UN PACIFISTA CONVERTIDO EN “PELIGRO PARA LA PAZ PÚBLICA”

 

Por Juan Miguel Muñoz, Diario El País - España

Yehuda se parte de risa. “¿Puedes creer que me consideran un peligro para la paz pública?”, comenta en un café de Jerusalén. Yehuda Shaul, judío ortodoxo, practicante fervoroso, ex oficial del Ejército y uno de los fundadores de la ONG Breaking the Silence (romper el silencio), está atónito. A su ONG le han prohibido organizar visitas a la ciudad palestina de Hebrón. No hace pizca de gracia a las autoridades que un grupo de activistas muestren a cualquier interesado la brutal realidad de la ocupación en estado puro. Shaul ha recurrido al Tribunal Supremo, que el miércoles fallará sobre la decisión de los mandos militares y policiales, que tildan a este joven de 25 años de izquierdista y provocador. El mundo al revés. De izquierdista nada tiene. Y tampoco ignora nadie quiénes son los provocadores.

 

En alguna de sus excursiones el periodista ha comprobado como se las gastan Baruch Marzel, Noam Federman y sus acólitos. Los colonos se aproximan a los visitantes y comienzan a gritar para sofocar las explicaciones de Shaul. Causan algún altercado, aparece la policía y se lleva a comisaría a unos y otros. Claro que a los colonos les importa un bledo. Han logrado su objetivo de interrumpir la visita a sabiendas de que en un par de horas volverán a sus casas en Hebrón. En los últimos meses la violencia es creciente. Ahora emplean altavoces para hacer inaudibles las explicaciones y lanzan pedradas y huevos a los grupos de extranjeros. Lo sabe bien la delegación de parlamentarios alemanes que semanas atrás acudió a la ciudad de los patriarcas y fue recibida a cantazo limpio. Los soldados y policías observaron el episodio de brazos cruzados.

 

Hay mucho que ocultar, y cuanto menos se conozca mejor. Los ataques de los colonos a los palestinos de Hebrón son el pan nuestro de cada día. Están documentados y filmados. Mujeres que se acercan a viviendas de árabes para llamar “puta” a su dueña; niños que se llevan impunemente productos en los puestos del zoco ante la mirada impotente de los comerciantes; golpes a estudiantes palestinos que acuden a sus escuelas... Un tercio de esta ciudad de 180.000 habitantes ha sido limpiada de población palestina para disfrute de unos cientos de judíos, fanáticos sin límite, que hacen lo que les viene en gana. Todos los comercios de la principal avenida comercial permanecen sellados desde hace siete años, miles de vecinos no pueden regresar a sus viviendas, y varias calles se reservan para uso exclusivo de los colonos. La policía y el Ejército observan los desmanes sin mover un dedo.

 

Miembros del Parlamento israelí, diplomáticos extranjeros, delegaciones de legisladores de países europeos han visitado Hebrón de la mano de Breaking the Silence, la ONG que dirigen Shaul y un puñado de fervientes creyentes judíos. Más de 5.000 personas han acompañado a Shaul y sus colaboradores en los últimos tres años. Se acabó. Hace cinco semanas, el general Udi Ben Moha, comandante de la región de Hebrón, y el jefe de la policía Avshalom Peled. Ahora la decisión se halla en manos del Supremo. Aunque no sería en absoluto una excepción que el Gobierno y el Ejército hagan caso omiso de las sentencias del alto tribunal.

 

La impunidad de la que gozan los colonos y la arbitrariedad palmaria de las autoridades castrenses se dan la mano con fuerza en Hebrón. “Consideramos”, apunta Shaul, “la desafortunada decisión del general Ben Moha como una rendición ante los criminales violentos, pero también como una forma de represión política. Creemos firmemente que no sólo el futuro de nuestras actividades está en riesgo, sino también la libertad de expresión, la libertad de movimientos y la igualdad al margen de la afiliación política en Israel”.

 

Shaul sigue sonriendo. Es su estado natural. Como no pueden viajar a Hebrón, ahora enseñan la penosa situación de los pobladores al sur de esa ciudad, donde mucha gente vivía en cuevas. Las posibilidades de observar hechos asombrosos en Israel y los territorios ocupados son inagotables. “¿Sabes? Están derribando las cuevas con excavadoras. Dicen las autoridades que no tenían permiso de construcción. ¡Pero si son cuevas en las que viven desde hace décadas!”, comenta al pacifista religioso, ése que amenaza la paz pública.

 

Lunes 02 de junio de 2008

MENSAJE DESDE UNA CÁRCEL ISRAELÍ

 

Por Marwan Barghouti (1), Revista Sin Permiso

Traducción y edición: Hugo Moreno

Mensaje enviado desde la prisión por Marwan Barghouti, militante y diputado palestino encarcelado en Israel, en ocasión del encuentro de apoyo a los derechos del pueblo palestino realizado en París, el 17 de mayo 2008, que reunió mas de cuatro mil personas (*).

 

Marwan Barghouti, 48 años, el más popular de los dirigentes palestinos, fue secuestrado por el ejército israelí el 15 de abril de 2002. Trasladado ilegalmente a Israel, torturado y mantenido en aislamiento completo durante semanas, fue sentenciado por un tribunal de Tel Aviv, en junio de 2004, con cinco condenas de cadena perpetua, acusado de “asesinatos y pertenencia a una organización terrorista”. Marwan Barghouti se había incorporado a El Fatah muy joven. A los 18 años fue arrestado y pasó cinco años en prisión, en la cual dedicó parte de su tiempo a estudiar el hebreo, que se convirtió en su segunda lengua. Casado y padre de cuatro hijos, diplomado en ciencias políticas, elegido diputado del Consejo Legislativo Palestino, se convirtió en el más popular dirigente de la nueva generación. Su hijo mayor también fue arrestado, así como su esposa, abogada encargada de su defensa. Ambos pasaron meses en la prisión. “La ocupación no puede continuar. No hay otra solución para poner fin a la Intifada (la guerra de las piedras). Dos Estados para dos pueblos o la sangre seguirá derramándose”, había declarado al recibir su condena. A 60 años de la fundación del Estado de Israel y de la nakba (la catástrofe) para los palestinos, expulsados y colonizados, vale la pena recordar el combate de este pueblo por su liberación. El silencio sobre la tragedia palestina se hace a veces ensordecedor. La exigencia de paz, libertad e independencia, el cese de la ocupación y de la colonización, la restitución de Jerusalén Este, el retorno de los expulsados – “dos Estados para dos pueblos”- que lanza en este mensaje Marwan Barghouti no puede dejarnos indiferentes. – Hugo Moreno

 

Muy queridos amigos,

 

Es un gran placer y un honor para mí dirigirme a vosotros y saludaros hoy con el más grande respecto y la expresión de mi mayor consideración.

 

Quiero agradeceros vuestra solidaridad, vuestros esfuerzos, el papel eminente que jugáis en apoyo de nuestro legítimo combate. Este combate ha entrado actualmente en una fase decisiva para el pueblo palestino y su porvenir.

 

Lo que está en juego es la voluntad de realizar su autodeterminación y su derecho a disponer de y a instituir un Estado palestino con la Jerusalén ocupada como capital.

 

Nosotros queremos un Estado palestino viviendo al lado del Estado israelí. Los refugiados deben concretar el ejercicio de su derecho al regreso en virtud de la resolución internacional 194 de las Naciones Unidas. Deben ser liberados los más de 11.000 prisioneras y prisioneros, entre los cuales se halla un tercio del parlamento palestino electo.

 

Mis queridos amigos,

 

El trabajo y la energía que desplegáis para sostener nuestra causa se dan cuando continúa la agresión y el asedio contra nuestro pueblo llevados a cabo por los dirigentes israelíes.

 

Los asentamientos y la colonización siguen en alza. La tierra de Palestina es robada y la judaización de Jerusalén sigue su curso. Mientras nosotros estamos asediados, prosigue la empresa insoportable de hambrear a toda una población en la franja de Gaza, que se ha convertido en la cárcel más grande del mundo. En los territorios ocupados, en Jerusalén, centenares de barreras militares truncan la continuidad territorial en Cisjordania. Y se atraviesan en la libertad de circulación entre ciudades y aldeas, mientras se multiplican los arrestos arbitrarios y los asesinatos.

 

Vuestras acciones de apoyo vienen en un momento en el que no existe en Israel interlocutor alguno en favor de la paz, alguien dispuesto a terminar con la ocupación y reconocer finalmente los derechos nacionales del pueblo palestino.

 

A pesar de todos estos obstáculos, los palestinos siguen defendiendo firmemente sus derechos. Exigen la paz, la libertad, el regreso de los expulsados y la independencia. La paz sólo puede comenzar con el fin completo de la ocupación de los territorios ocupados desde 1967.

 

Mis queridos amigos,

 

Vuestro apoyo y vuestra presencia al lado de nuestro pueblo palestino constituyen una importante toma de posición en favor de la verdad, de la justicia, de la igualdad y de la libertad. Son la expresión de vuestra solidaridad humana, así como de vuestro claro y noble compromiso con el derecho de los pueblos a disponer de sí propios. Ese apoyo que nos prestáis nutre vigorosamente nuestra fe y nuestra confianza en el porvenir.

 

Contribuye también a fortificar mi entusiasmo, mi voluntad y mi capacidad para desafiar al ocupante incluso desde la pequeña y sombría celda carcelaria en la que me hallo y desde la que, aun oscura y angosta, puedo escuchar vuestra voz, alta y potente, de sostén a nuestro pueblo. Eso multiplica nuestras fuerzas y nuestra moral.

 

En suma y para concluir, queridos amigos, os digo esto: que no nos doblegarán; que nuestra indómita voluntad se mantendrá intacta. Que nuestro sacrificio por la libertad no se debilitará y que ese sacrificio no es inferior al ejercicio de la libertad misma.

 

Vuestro hermano, Marwan Barghouti. - Prisión Hadarim, celda 28.

 

Nota: (*) Organizado por la Plataforma de las ONG francesas por Palestina. Paz como Palestina, 60 años después: la Paz por el derecho www.paixcommepalestine.org. Nota editada por la Association France Palestine Solidarité: http://www.france-palestine.org

 

Lunes 02 de junio de 2008

MUSTAFÁ ABOU ATIEH Y CRISTINA ABOU SALEM: “EL PROBLEMA DEL DESEMPLEO ES EL MÁS GRAVE PARA LOS PALESTINOS EN EL LÍBANO”

 

Por Paloma Montuenga, Rojo y Negro - España

Mustafa Abou Atieh es refugiado palestino en el Líbano. Cristina Abou Salem es cubana y madre y esposa de palestinos. Ambos viven en el campamento de refugiados palestino Ein El Hilweh, que está situado en la ciudad de Sidón, al Sur libanés, y trabajan en la asociación Human Call, el único hospital que existe dentro del campo, él como director ejecutivo y ella como responsable de relaciones públicas. Además, ambos colaboran en otra asociación llamada Centro de Solidaridad Social, con las funciones de tesorero y presidenta, respectivamente.

 

Qué es el hospital Human Call?

 

- Se estableció en el año 86 y trabajaba como un consultorio para apoyar a los refugiados palestinos. En el año 88 fue legalizado ante el gobierno libanés. En los años 90, con el interés de la UE en los campos de refugiados comienza el apoyo a las asociaciones palestinas, y entre ellas a Human Call. Y con este apoyo se logra ampliar los servicios del hospital. En el año 98 se prepara el departamento de emergencias y se construye la farmacia. En el 2001, cuando el golpe a las torres gemelas, se detiene todo el apoyo internacional a las asociaciones palestinas. Cuando se detienen las ayudas se ven obligados a autofinanciarse: comienzan a cobrar dinero por los servicios médicos a precios muy simbólicos. Desde ese momento empiezan a desarrollarse los otros departamentos.

 

¿Cuáles son los grandes proyectos ahora?

 

- Uno de embarazadas, y otro de atención médica, para aquellas familias que no tienen derecho a la asistencia de la UNRWA, la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Oriente Próximo. En el de embarazadas, lo interesante es que la UNRWA está reduciendo los servicios, pues en un inicio todas las embarazadas que estaban registradas como palestinas tenían derecho a dar a luz gratuitamente, en estos momentos, no. Ese servicio se ha reducido sólo para las primerizas que presentan casos de complicaciones, es decir que las otras mujeres se ven forzadas a dar a luz en el hogar sin atención médica sólo con comadronas muy antiguas y con poca preparación, y esto estaba aumentando el número de la mortalidad infantil y el de mujeres por hemorragia. Entonces nosotros decidimos abrir este proyecto donde recibimos a todas aquellas mujeres de la nacionalidad que sea que necesitan dar a luz en condiciones humanas y con atención médica adecuada.

 

Otros proyectos que tenemos son de orientación profesional, apoyado por un joven español. Este proyecto está muy bien, con él se han graduado ya 31 jóvenes y, de ellos, el 27 % ha encontrado trabajo. La mayoría son mujeres. Este proyecto es muy importante porque es uno de los grandes problemas que presenta la comunidad local: el desempleo y el analfabetismo. También tenemos un proyecto de alimentación y asistencia social a familias de origen muy, muy pobre. Estamos hablando de familias que tienen entre 0 y 3 dólares diarios por persona de entrada. En la mayoría de ellas, el padre está enfermo.

 

¿Cuáles son las enfermedades más habituales que tratáis allí?

 

- En el Centro Social también estudiamos la población, y por tanto, también estudiamos este tema. Hasta el momento hemos estudiado el 2 %, y lo que nos ha dado es que la población pobre, porque de este 2 % la mayoría son pobres, nosotros los dividimos en categorías: A, está entre 0-1 dólares por persona por día; B, está entre 1 y 2; la C está entre 2 y 3; y la D es la que está por encima de 3 dólares, que son los “privilegiados”, pues se puede llegar hasta a 8 dólares diarios por persona. En el caso de todas estas familias estudiadas que son todas de origen pobre, tenemos el tema de problemas de neurología, que eran los más altos; después vienen las alergias. Todo esto condicionado por la forma de vida de los refugiados. Después vienen los problemas de reuma y problemas ortopédicos, también los de urología y por último los de cardiología.

 

¿Hay distintos tipos de refugiados palestinos?

 

- Los palestinos llegaron al Líbano en diferentes etapas: primero la del 48, después los del 56, y después los del 67, y los últimos los del 70, que vienen con la guerra en Jordania. Cada uno tiene una clasificación. Los del 48 son aquellos que fueron registrados por Naciones Unidas a través de la UNRWA, la Cruz Roja Internacional y el gobierno libanés, que obtuvieron un documento, pero no tienen la nacionalidad libanesa. Después del 48, cierra el Líbano las fronteras y saca una declaración de que toda persona que entre después se considera ilegal. Los del 56, que vienen al Líbano producto de la invasión de Egipto, escapan al Líbano y reciben un carné de identidad blanco que lo diferencia del anterior, que era azul, ya que estos recién llegados no tienen los mismos derechos que los anteriores, pues el blanco sólo da derecho a estar allí un tiempo pequeño. Los del 67 son considerados ilegales completamente y no tienen ningún derecho, tampoco identificación y no están en ningún registro, por lo que no se sabe cuántos son. Y todos estos palestinos se distribuyen por todo el Líbano, en un principio en 16 campos, pero ahora ya son sólo 12.

 

¿La mayoría de los palestinos de esos campos son de la zona de Galilea y Norte de Palestina?

 

- Sí, claro. La mayoría son palestinos de religión musulmana sunní y unos pocos palestinos cristianos, éstos ya tienen la nacionalidad libanesa. El Líbano tuvo siempre la precaución de mantener apartados a los palestinos sunníes, ya que tenía miedo de que se rompiera el balance de religiones que existe en el país…

 

La autoridad en el campo ¿es palestina?

 

- Claro, el ejército libanés no puede entrar, lo tiene prohibido. Es muy curioso porque hay un cartel escrito en cada punto de control de entrada que dice que se prohíbe al ejército entrar al campo. Estas características que estamos explicando hacen que el gobierno libanés prepare leyes para que los palestinos se mantengan al margen. Una de ellas, es no darles la nacionalidad, otra es no darles los derechos civiles, no tienen derechos políticos, y lo que hacen es obligarles a estar dentro de los campos.

 

Ahora mismo, ¿cuál es la situación en el campamento?

 

- Ein El Hilweh es el mayor de los doce campos que existen en Líbano. Es el más grande en población y en tamaño. Estamos hablando de dos kilómetros cuadrados. Allí viven más de cien mil personas. De éstas, cuarenta y seis mil son los refugiados palestinos considerados registrados. Luego, treinta y seis mil más o menos son los no registrados. El resto de la población son personas muy pobres que entran al campo en busca de mejores condiciones de vida. Mucha gente de ésta es de origen palestino, pero de Jordania, de Siria y de otros países, que vienen a los campos cuando se traslada la revolución palestina al Líbano. Vienen como voluntarios para apoyarla, pero con el tiempo se quedaron en los campos. Este es el grupo que peor vive, porque no tiene documentos y no pueden obtener una residencia.

 

Una de las leyes que más perjudican al palestino es la de la propiedad, que le impide al palestino tener propiedades o heredar. Aunque yo tenga una situación económica buena, no puedo comprar una casa fuera del campo, o puedo hacerlo pero estoy obligada a inscribir mi casa a nombre de un libanés. Así que al final la casa no es mía, y si me sucede algo, mis hijos no pueden heredarla. Otra es la ley que impide a las ONG’s palestinas inscribirse como tales. Tienen que hacerlo también bajo la dirección de un comité libanés. Y es el mismo problema, porque incluso la cuenta bancaria tiene que estar a nombre de los libaneses.

 

Volviendo a las características del campo, la dirección se divide en dos: quién lo controla políticamente y quién controla la vida social dentro de él. Políticamente se ha creado un comité popular, que está formado por la mayoría de los partidos políticos. La realidad es que quien manda es el más fuerte: Al Fatah. Hamas tiene tanta presencia como Al Fatah, pero la diferencia es que Al Fatah tiene presencia militar y Hamas no. Hamas sólo tiene presencia social. La misión del comité es representar al campo ante el gobierno y controlar la seguridad interna. En la parte social juegan un papel muy importante las ONG’s palestinas y la UNRWA.

 

¿Y en cuanto al trabajo?

 

- El problema del desempleo es el más grave para la sociedad palestina. Está controlado por la ley del trabajo, que prohíbe a los palestinos más de 72 profesiones. Los palestinos, generalmente, son la mano de obra barata. Todo esto no quiere decir que en la sociedad palestina no haya profesionales. Los hay, y muy buenos. Pero de esto se aprovechan las grandes empresas, que no los registran, les pagan sueldos mucho más bajos que a los libaneses, y no tienen derecho a la Seguridad Social.

 

¿Y para estudiar? ¿Hay posibilidades en los campos?

 

- El problema de la educación en los campos es terrible. Está controlada para los refugiados. Siempre separados niños y niñas y las aulas tienen 50 o 60 alumnos. El porcentaje de analfabetismo es, en las niñas, de un 17 %, y en los niños, de un 30 %. Hay una ley que prohíbe que un niño suspenda, por lo tanto van pasando y cuando llegan a séptimo grado lo hacen sin saber leer y escribir. Otro problema es que la UNRWA no cubre universidad, por lo que muy pocos pueden llegar, aunque ahora se están dando becas, sobre todo a las mujeres, pero hay límite de plazas.

 

Para terminar, ¿Queréis añadir algo más?

 

- Estoy sorprendida y supercontenta con este viaje, porque no me imaginaba que la solidaridad con Palestina en España fuera tan grande. Cuando les veo a ustedes, me da un ánimo…

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