Blogia

COMISIÓN de APOYO al PUEBLO PALESTINO

Niños palestinos: sufrimiento y malos tratos extremos por parte de fuerzas israelíes

Diferentes organizaciones de derechos humanos informan de malos tratos sistemáticos de las fuerzas de seguridad israelíes a los niños palestinos
El sufrimiento extremo de los niños palestinos a consecuencia de la ocupación israelí

Salon.com

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos.

Durante la primera Intifada en Israel-Palestina uno de los aspectos más controvertidos de la reacción israelí a aquel levantamiento en 1987 fue la famosa política de Yitzhak Rabin de ordenar a los soldados romper los huesos de quienes lanzaran piedras, como se ve en este vídeo. Aunque Rabin negó esta práctica, admitió haber ordenado la aplicación extrajudicial de la “fuerza y las palizas” a civiles. Desde entonces, sea o no una política oficial, estas prácticas han continuado sin disminuir en absoluto, unas prácticas que el derecho internacional considera categóricamente ilegales. 

Lo que ha salido a la luz recientemente es que estas palizas y otros actos violentos ilegales se siguen dirigiendo no solo a adultos sino también a niños palestinos, algunos de tan solo 11 años.

Diferentes informes de organizaciones internacionales de derechos humanos, de las Naciones Unidos y del Departamento de Estado estadounidense presentan una serie de datos coincidentes que ponen de relieve el daño físico y psicológico que el Estado de Israel inflige a los niños palestinos, en la inmensa mayoría de los casos violando tanto el derecho internacional como acuerdos y convenios internacionales. Vale la pena recodar algunas de las principales conclusiones de estos informes a todas aquellas personas preocupadas por el bienestar de los niños, especialmente de los niños que están indefensos frente a las acciones de un Estado poderoso al que Estados Unidos ha prometido lealtad y al que anualmente entregamos más de 3.000 millones de dólares de nuestros impuestos.

En primer lugar, Human Rights Watch acaba de publicar un informe sobre los malos tratos sistemáticos que padecen los niños palestinos por parte de las fuerzas de seguridad israelíes y que concluye que los ahogamientos, golpes e interrogatorios coactivos son generalizados:

“ Human Rights Watch entrevistó a cuatro niños de 11, 12 y 15 años de diferentes barrios de Jerusalén y a una niña de 14 años y un niño de 15 de otros lugares de Cisjordania a los que las fuerzas israelíes habían detenido o encarcelado entre marzo y diciembre de 2014 en diferentes incidentes bajo la acusación de tirar piedras. Tanto ellos como sus padres informaron de los malos tratos recibidos durante las detenciones e interrogatorios que provocaron a los niños dolor, miedo y una ansiedad que continúa todavía. Human Rights Watch ha visto fotos y las marcas en el cuerpo de uno de los niños que son coherentes con los relatos que habían hecho tanto él como sus padres. Los relatos de los niños también coincidían entre sí […].

Rashid S., de 11 años, afirmó que agentes de las fuerzas de policía de fronteras israelíes le arrojaron una granada de aturdimiento (un artefacto explosivo no letal que provoca una luz cegadora y un ruido intensamente fuerte que provoca perdida del equilibrio) y lo inmovilizaron agarrándolo por el cuello al detenerlo por arrojar piedras en noviembre. Afirma que los agentes le pusieron una bolsa negra en la cabeza, le amenazaron con pegarle y le dieron patadas en la espinilla mientras le llevaban a interrogar. Los agentes de fronteras le quitaron el abrigo y la camisa mientras estuvo detenido y lo tuvieron a la intemperie durante aproximadamente una hora a pesar de las bajas temperaturas. Human Rights Watch vio fotos de la policía mientras lo detenía y marcas en la pierna del niño que eran coherentes con su relato”.

A continuación el informe indica que:

“El Artículo 14 del Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos, que Israel ratificó en 1991, exige que los procedimientos judiciales tengan en cuenta la edad de los niños acusados y “la conveniencia de fomentar su rehabilitación”. La Convención sobre los Derechos del Niño, que Israel también ratificó en 1991, detalla este requisito y ordena a los Estados garantizar que “no se obliga a los niños […] a declararse culpables””.

Sin embargo, una y otra vez encontramos en los testimonios que las fuerzas de policía israelíes utilizan los malos tratos físicos para arrancar confesiones a los niños.

Uno de los grupos que lucha más activamente contra estos malos tratos es Defense for Children International-Palestine (DCIP), que señala:

“Los niños palestinos detenidos por las fuerzas israelíes en la ocupada Cisjordania el año pasado fueron víctimas de un modelo de malos tratos diseñado para forzar las confesiones.

Una las experiencias más penosas fueron los períodos prolongados de aislamiento, una táctica correccional que se reserva fundamentalmente para presos adultos e incluso en esos casos sólo después de ser condenados. Según lo investigado por DCIP, en 2014 el tiempo medio que pasó cada niño en aislamiento para ser interrogado fue de 15 días. En un caso, las autoridades israelíes mantuvieron a un niño en aislamiento durante 26 días en total.

Entre 2012 y 2014 el ejército, la policía y los agentes de seguridad israelíes mantuvieron a 54 niños palestinos en aislamiento para ser interrogados antes de acusarlos de algún crimen.

Los datos recopilados por DCIP en 107 declaraciones juradas de niños palestinos de edades comprendidas entre los 12 y los 17 años, y detenidos en 2014 mostraron que la inmensa mayoría de ellos tuvieron que valerse por sí mismos. A diferencia de los niños israelíes, los palestinos no tienen derecho a estar acompañados por su padre o madre durante el interrogatorio. En el 93% de los casos se privó a los niños de un abogado y raramente se les informó de sus derechos, en particular de su derecho a no autoincriminarse”.

Además de estos informes, el gobierno estadounidense también ha realizado sus propias investigaciones y ha publicado un informe:

“Los informes anuales por países sobre las prácticas de derechos humanos, que incluyen un apartado específico sobre la situación de los derechos humanos en Israel y los Territorios Palestinos Ocupados (TPO), plantean varias cuestiones relacionadas con los malos tratos a los niños palestinos presos y la negación del derecho a un juicio imparcial en los tribunales militares israelíes. Observan otras graves violaciones de los [derechos de los] niños palestinos, entre las que se incluyen el asesinato y la mutilación de niños palestinos, y los ataques a las escuelas de Gaza por parte de las fuerzas israelíes. El secretario de Estado estadounidense John Kerry hizo público el informe anual en una conferencia de prensa en Washington.

La semana pasado nueve miembros del Congreso enviaron una carta a Kerry urgiéndole a dar prioridad al problema de los niños palestinos presos por el ejército israelí. La carta, encabezada por la representante Betty McCollum (Demócrata, de Minnesota), señalaba que “el sistema de encarcelamiento militar israelí de niños es una anomalía en el mundo” y que UNICEF ha concluido que los malos tratos a los niños palestinos son “generalizados, sistemáticos y están institucionalizados” en todo el proceso de encarcelamiento.

Los legisladores urgían al Departamento de Estado a priorizar los derechos humanos de los niños palestinos y a “abordar en el informe anual sobre derechos humanos el estatuto del tratamiento de los niños palestinos del sistema de detención militar de Israel.”

El antes mencionado informe de UNICEF se titula “Children in Israeli Military Detention.” [Los niños presos del ejército israelí]. DCIP señala las siguientes conclusiones:

“El informe de UNICEF señala que aunque desde marzo de 2013 las autoridades israelíes han aprobado nuevas órdenes militares y han dado pasos para reforzar los procedimientos operativos militares y policiales estándar existentes relacionados con el encarcelamiento de niños palestinos, las pruebas recopiladas por el grupo de trabajo dirigido por UNICEF desde 2013 muestran continuos y persistentes informes de malos tratos a niños palestinos por parte de las fuerzas israelíes. El informe ofrece una actualización de la implementación de las anteriores recomendaciones hechas por UNICEF en el informe de marzo de 2013.

“A pesar del continuo diálogo con UNICEF durante casi dos años, las autoridades israelíes no han implementado de manera sistemática los cambios prácticos para detener la violencia y los malos tratos a los niños palestinos presos”, afirmó Ayed Abu Eqtaish, director del Programa de Responsabilidad en DCIP”.

“Israel es la única nación del mundo que automática y sistemáticamente procesa a niños en tribunales militares que carecen de garantías básicas del derecho a un juicio imparcial”, afirmó Brad Parker, abogado y encargado de la sección de abogacía internacional de Children International Palestine. “En la comunidad internacional es frecuente la idea de que los tribunales militares israelíes están “deteriorados” y se pueden mejorar, sin embargo esto supone aceptar erróneamente la premisa de que los tribunales militares israelíes existen para administrar justicia y tienen interés en ello. El sistema de tribunales militares no es un ‘sistema de justicia’ sino que se caracteriza más adecuadamente como una herramienta de una ocupación prolongada que actúa para legitimar el control de la población palestina, incluidos los niños. Los malos tratos y la tortura generalizados y sistemáticos de los niños palestinos favorece el control objetivo de la ocupación”.

Además del trauma físico que la ocupación inflige a los niños palestinos, existen pruebas sólidas, recogidas por grupos de derechos humanos y por Naciones Unidas, de unos generalizados efectos psicológicos a largo plazo. Un estudio concluyó que:

“Los niños palestinos padecen diferentes enfermedades físicas debido a su situación desfavorecida, incluido el 10% que sufre una desnutrición moderada. Los niños también padecen importantes trastornos mentales, incluido el 33% que padece un nivel grave de estrés postraumático, un 49% que padece un nivel moderado y un 15.6% que padece un nivel bajo. En las zonas “conflictivas” un 55% de los niños tiene un nivel grave de estrés postraumático, un 35% un nivel moderado y un 9% un nivel bajo”.

Como señala el doctor Jess Ghannam, profesor clínico de psiquiatría y ciencias de la salud global en la Escuela de Medicina de San Francisco de la Universidad de California:

“Los niños palestinos de Gaza están expuestos a más violencia a lo largo de su vida que cualquier otra persona, que cualquier otro niño, en cualquier parte del mundo. Si consideramos a los niños que ahora tienen 10 años, han vivido la Operación Plomo Fundido en 2008 y 2009, la invasión de 2012 y ahora la invasión y destrucción de 2014, además del bloqueo. Por ejemplo, según las estadísticas, incluso antes de la Operación plomo Fundido el 80 % de los niños palestinos de Gaza han sido testigos de algún tipo de violencia contra ellos, contra un amigo o un miembro de su familia. Y ahora estamos llegando a un punto en el que casi el 99% de los niños de Gaza están expuestos a un nivel de violencia en el que han visto asesinar, morir o quemar vivo a miembros de su familia. Otros niños del mundo no están expuestos a semejantes niveles de exposición traumática de forma crónica y diaria.

Podemos reconstruir un hueso roto, pero cuando se trata de reconstruir la integridad psicológica de alguien, hay algo que no entienden las personas occidentales ni israelíes. Están provocando un daño psicológico a estos niños que les acompañará toda su vida”.

Y no debemos olvidar la cantidad desproporcionadamente grande de muertes de niños palestinos. Según la ONU, el verano pasado fue el más mortífero de la historia del conflicto desde 1967:Israel mató a más civiles palestinos en 2014 que en cualquier otro año desde que empezó la ocupación de Cisjordania y Gaza en 1967.

Según la Oficina de la ONU para la Coordinación de los Asuntos Humanitarios, 551 de las personas palestinas muertas el pasado verano eran niños. Middle East Children’s Alliance señala que:

“Según Middle East Monitor, las estadísticas oficiales del ministerio de Información de Ramala revelan que desde que estalló la segunda Intifada en septiembre de 2000 hasta abril de 2013 las fuerzas de ocupación israelíes mataron a 1.518 niños palestinos. Esta cifra significa que durante casi 13 años Israel ha matado a un niño palestino cada tres días. El ministerio añadió que la cantidad de niños heridos por los israelíes desde el inicio de la segunda Intifada contra la ocupación de Israel asciende en estos momentos a 6.000 niños.

Tras señalar que en 2012 hubo un aumento sin precedentes de la cantidad de niños detenidos por las fuerzas israelíes, el informe señalaba que desde finales de septiembre de 2000 se ha detenido a 9.000 palestinos menores de 18 años. Casi la mitad de la población palestina es menor de 18 años. Casi 250 menores palestinos están encarcelados en Israel, de los cuales 46 son menores de 16 años”.

El grupo Remember These Children ha contabilizado los niños muertos en Israel-Palestina desde septiembre de 2000: murieron 133 niños israelíes frente a 2.026 niños palestinos.

Un informe de 2013 de Comité de las Naciones Unidas de los Derechos de los Niños estipula:

“El Comité reitera su profunda preocupación por el hecho de que se sigue matando e hiriendo a niños en ambos lados del conflicto, aunque entre las víctimas hay una cantidad desproporcionadamente mayor de niños que viven en los Territorios Palestinos Ocupados (TPO). El Comité expresa su enorme preocupación por el hecho de que cientos de niños palestinos hayan muerto y miles resultado heridos en el periodo estudiado a consecuencia de operaciones militares del Estado parte [Israel], especialmente en Gaza donde este efectuó ataques aéreos y navales en zonas densamente pobladas con una importante presencia de niños e ignoró así los principios de proporcionalidad y distinción. El Comité está profundamente preocupado por: 

(a) los niños palestinos a los que el ejército del Estado parte disparó cerca de la frontera de Gaza mientras recogían material para ayudar a sus familias a reconstruir sus viviendas, ya que en este periodo se tiene constancia de 30 de estos casos; 

(b) El aumento de la cantidad de niños de los TPO que son objeto de ataques de los colonos en Cisjordania, cuatro de estos niños han muerto desde 2008 y cientos han resultado heridos en el periodo estudiado por este informe. En Comité señala con preocupación que en la mayoría de los casos el ejército israelí no solo no interviene para impedir la violencia y proteger a los niños, sino que además apoya a aquellas personas que cometen estos actos violentos. El Comité señala además con preocupación que en la mayoría de los casos no se hace comparecer ante la justicia a los perpetradores de tales actos, que gozan de una total impunidad por sus crímenes; 

(c) El devastador impacto sobre el derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo de los niños de los TPO que suponen tanto la construcción del Muro como el bloqueo impuesto a Gaza desde 2007, que el Comité Internacional de la Cruz Roja consideró un castigo colectivo que se ha impuesto en clara violación de las obligaciones de Israel según el derecho humanitario internacional”.

No cabe la menor duda de que cada una de estas muertes es abominable. La pregunta es cómo podemos hacer frente a los delitos más sistemáticos y generalizados, incluida la mayoría de los malos tratos documentados a niños detenidos y encarcelados por las fuerzas militares israelíes, y el uso desproporcionado de la fuerza contra la población civil, y, al mismo tiempo, trabajar para lograr un final justo del conflicto.

Además de la indignación moral que deberíamos sentir al conocer estos informes, ¿por qué nosotros, estadounidenses, deberíamos sentirnos particularmente concernidos? Como indica Sarah Leah Whitson, directora de Human Rights Watch para Oriente Medio, “el mal trato que infligen las fuerzas israelíes a los niños palestinos contradice su afirmación de respetar los derechos de los niños […]. Como principal donante militar de Israel, Estados Unidos debería presionar enérgicamente para acabar con estas prácticas abusivas y para que se hagan reformas”. Es importante que reconozcamos que Estados Unidos ha protegido diplomáticamente a Israel para impedir que se le exijan responsabilidades por de tales actos. Afortunadamente, con la propia investigación del gobierno estadounidense que confirma gran parte de lo que varios grupos internacionales de derechos humanos y las Naciones Unidas han informado acerca del trato a los niños palestinos a manos del ejército israelí, el gobierno estadounidense utilizará finalmente su poder para presionar a Israel para que modifique de forma significativa sus acciones y comportamiento respecto a estos niños.

Hace un tiempo se invitó a un importante académico afroestadounidense a dar una conferencia en Israel. El tema de la conferencia iba a ser las marcas de la tortura en los cuerpos de los esclavos negros. Antes de ir tuvo noticia de la política israelí de romper los huesos de los manifestantes. Canceló su viaje y preguntó a los organizadores como diantres iba a dar la conferencia sin mencionar los cuerpos lisiados de los palestinos. Podríamos pensar en este acto de solidaridad mientras contemplamos el cada vez mayor movimiento no violento de no cooperación con las instituciones del Estado de Israel que actualmente se lleva a cabo en forma de boicots, desinversiones y sanciones a Israel. Podríamos pensar en hacer lo mismo por el bien de los más indefensos.


 

David Palumbo-Liu es el profesor Louise Hewlett Nixon Professor de la Universidad de Stanford. Su cuenta de Twitter es @palumboliu.

Fuente: http://www.salon.com/2015/07/29/palestinian_children_have_suffered_disproportionately_as_a_result_of_the_israeli_occupation/

Tomado de: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=201797

CHE Guevara en Gaza, Palestina se convierte en causa mundial

Palestina se convierte en causa mundial

El Che Guevara en Gaza

 Salman Abu Sitta

Middle East Monitor

 La visita del Che Guevara a Gaza en 1959 fue la primera señal de la transformación de la colonización sionista de Palestina de conflicto regional a lucha mundial contra el colonialismo. El disparador fue la conferencia de Bandung en 1955 y el resultante Movimiento de Países No Alineados, cuyos miembros acababan de deshacerse del yugo de la dominación extranjera. La estatura de Nasser, como líder mundial en la lucha contra el imperialismo y el colonialismo, llevó a líderes mundiales a ver por sí mismos las devastadoras consecuencias de la limpieza étnica de Palestina, claramente demostrada en los campamentos de refugiados de Gaza.

La Franja de Gaza se convirtió en el símbolo de Palestina. Esta pequeña astilla de tierra (el 1,3% de Palestina) era el único lugar donde se seguía izando la bandera palestina. Soportó una gran parte de la carga de Al-Nakba cuando se convirtió en el refugio temporario para los habitantes de 247 aldeas, expulsados de sus casas del sur de Palestina. Las aldeas del sur fueron sometidas a la limpieza étnica por la operación militar israelí “Yoav”, también llamada “Las Diez Plagas”, en octubre de 1948. No quedó en pie ni una sola aldea palestina. Este acto de limpieza étnica total fue impulsado por varias masacres perpetradas en Al-Dawayima, Bait Daras, Isdud, Burayr, entre otras.

Los refugiados, ahora acorralados dentro de la Franja de Gaza, no eran inmunes a los ataques israelíes, incluso después de ser expulsados. El hospital Al-Majdal fue bombardeado en noviembre de 1948, y también la cercana aldea de Jura, que estaban en la zona de la antigua Asqalan y de la cual surgirían muchos futuros líderes de Hamas. En enero de 1949, los israelíes bombardearon centros de distribución de alimentos en Dair Al-Balah y Khan Yunis en horas pico, dejando más de 200 cuerpos diezmados por ataques aéreos. Estos ataques llevaron a la generalmente recatada Cruz Roja a describirlos como “escena de horror”.

La ocupación de la tierra palestina y la expulsión de su población dieron lugar a un movimiento de resistencia, conocido entonces como los fedayines. Estos combatientes de la resistencia cruzaron la línea de Armisticio para atacar a los ocupantes de su tierra.

Para detener las incursiones de los fedayines y eliminar la idea de resistencia, Israel atacaba continuamente los campamentos de refugiados de la Franja de Gaza. En agosto de 1953, la Unidad 101, comandada por Ariel Sharon, atacó el campamento de refugiados de Al-Bureij asesinando a 43 personas en sus camas. En agosto de 1955, Israel, otra vez con la dirección de Ariel Sharon, hizo estallar la estación de policía de Khan Yunis asesinando a 74 policías. El mismo año, los israelíes asesinaron a 37 soldados egipcios en la estación de trenes de Gaza y a otros 28 que se dirigían a defenderlos. El último ataque cambió el curso de la historia en la región.

El presidente egipcio Gamal Abdel-Nasser, que asumió el poder en Egipto en julio de 1952, firmó el primer acuerdo sobre armamentos con el bloque soviético por armas que los británicos le negaban. También autorizó la resistencia de los fedayines organizándolos oficialmente al mando del coronel Mustafa Hafez.

El 29 de octubre de 1956 Israel invadió el Sinaí junto con Gran Bretaña y Francia. Los soldados israelíes atacantes entraron en Khan Yunis el 3 de noviembre de 1956, sacaron de sus casas a todos los varones de entre 15 y 50 años de edad y dispararon contra ellos a sangre fría en el umbral de su propia casa o contra una pared en la plaza principal del pueblo. 520 nombres fueron registrados en la lista de los asesinados. A la semana siguiente otra masacre de refugiados fue perpetrada en Rafah. Hubo un ensordecedor silencio en Occidente sobre estas masacres hasta que el talentoso dibujante Joe Sacco las inmortalizó en su libro “Notas al pie de Gaza”.

[Ver: https://www.youtube.com/watch?v=sOWY8Qdj5K0 ]

Estos trágicos acontecimientos llamaron la atención del mundo cuando Nasser se convirtió en uno de los reconocidos líderes del Movimiento de Países No Alineados que comenzó con la conferencia de Bandung en 1955. La Franja de Gaza y Palestina salieron mundialmente a la luz como el último caso de colonialismo y limpieza étnica.

Como consecuencia de este desarrollo político, el Che Guevara, revolucionario latinoamericano, vino a visitar la Franja de Gaza por invitación de Nasser.

La visita de Guevara fue trascendental. Fue la primera vez que un revolucionario famoso venía a ver de primera mano la devastación producida por Al-Nakba. Fue recibido con gran entusiasmo por los líderes de la resistencia, como Abdullah Abu Sitta, líder de los fedayines y líder del frente sur en la Revuelta Árabe de 1936 (en la foto 1, el primero de la derecha con ropas árabes) y Qassem El-Farra (foto 1, el tercero de la derecha), secretario de la municipalidad de Khan Yunis que llevaba los registros de los fedayines y sus actividades. Ambos eran miembros del Consejo Legislativo Palestino.

 

Foto 1

Según la evidencia acerca de la visita que he recibido de los contemporáneos, Guevara dijo a los refugiados palestinos que deben luchar para liberar su tierra. No hay otro camino sino la resistencia a la ocupación, dijo. Admitió que su caso era “complejo” porque los nuevos colonos judíos ocuparon sus casas. “El derecho finalmente debe ser restituido”, afirmó. Ofreció suministrar armas y entrenamiento pero Castro quiso que esta ayuda fuera coordinada a través de Nasser.

Mustafa Abu Middain, líder del campamento de Al-Bureij, llevó a Guevara a visitar el campamento y le mostró las situaciones de pobreza y penurias. “Tenemos peor situación de pobreza”, replicó Guevara. “Tienes que mostrarme qué has hecho para liberar tu país. ¿Dónde están los campos de entrenamiento? ¿Dónde están las fábricas de armas? ¿Dónde están los centros de movilización del pueblo?”

 

Foto 2

Guevara estaba acompañado por el general Caprera, un experto en guerra de guerrillas. Caprera (foto 2, con barba) se reunió con líderes de la comunidad para asesorarlos sobre métodos de resistencia. Guevara se convirtió en el ícono de la resistencia palestina y la lucha por la libertad (foto 3).

 

Foto 3

Nasser mostró gran interés en la visita de Guevara. Se reunió con él en su despacho, lo llevó a funciones públicas y oficiales, le presentó a líderes de la comunidad y le entregó medallas (foto 4, varias). Este fue el comienzo de la muy cercana relación de América Latina revolucionaria con Nasser y los palestinos, [que se mantiene] hasta el día de hoy.

 

Foto 4

Después de la visita, Cuba dio becas a estudiantes palestinos, concedió ciudadanía a palestinos varados y celebró muchas conferencias en apoyo a Palestina.

Durante la ofensiva israelí contra Gaza en el verano de 2014, Cuba envió toneladas de ayuda humanitaria a Gaza y recibió heridos. El apoyo se extendió a la mayoría de los países de América Latina. El Salvador, Chile, Ecuador, Perú y Brasil retiraron a sus embajadores de Israel en protesta. El presidente de Bolivia, Evo Morales, etiquetó a Israel como “estado terrorista” y restringió la entrada de israelíes al país. El presidente de Venezuela, Nicolás maduro, “condenó enérgicamente las acciones del ilegal estado de Israel contra el heroico pueblo palestino”. La campaña de Solidaridad con Palestina en Nicaragua fue muy explícita tanto en el ámbito oficial como el popular. Los presidentes de Uruguay, Brasil, Argentina y Venezuela emitieron una declaración conjunta llamando al cese de la violencia y el fin del bloqueo a la Franja de Gaza.

 

Foto 5

En la década de 1950, Guevara no fue la única personalidad reconocida del Movimiento de Países No Alineados en apoyar los derechos de los palestinos en una Palestina libre. Jawaharlal Nehru, primer ministro de la India, también vino a visitar Gaza en la misma época (foto 5). Ese fue el comienzo del apoyo de la India y otros países del Asia a Palestina.

Hoy Palestina es el símbolo de la lucha por la liberación del último y más duradero proyecto colonialista. Es por eso que más de tres cuartas partes de los países del mundo apoyan a Palestina en las Naciones Unidas. Los pocos que no lo hicieron son los restos de los viejos países colonialistas de Occidente que, en primer lugar, son los que crearon el proyecto de colonización de Palestina.

 

Publicado originalmente en inglés por Middle East Monitor 

Título original: Che Guevara in Gaza: Palestine becomes a Global Cause

Ilustración de tapa: Carlos Latuff

Copyright © MEMO Publishers 2015 

El original en inglés puede ser descargado desde el sitio web de Middle East Monitor: https://www.middleeastmonitor.com/resources/reports-and-publications/19930-che-guevara-in-gaza-palestine-becomes-a-global-cause  

 

Traducción al español para La Estrella Palestina: Bea Esseddin

 

 

Endurecen legislación contra lanzadores de piedras en Israel

El Parlamento israelí (Kneset) aprobó hoy una enmienda a una ley por la que endurecerá las penas, que serán de entre 10 y 20 años de cárcel, para quienes participen en disturbios y arrojen piedras contra fuerzas de seguridad o civiles.

La legislación obtuvo el visto bueno de la cámara al ser aprobado en segunda y tercera lecturas anoche, informan hoy medios locales.

Propuesta por la exministra de Justicia Tzipi Livni y promovida posteriormente por su sucesora en el cargo, Ayelet Shaked, la ley fue aprobada por 69 votos a favor y 17 en contra.

La ley está destinada principalmente a jóvenes palestinos que suelen participar en protestas contra la ocupación de Israel o redadas en suelo palestino, y suelen protagonizar disturbios contra las fuerzas de seguridad israelíes.

También afectará a aquellos que de forma individual o como parte de una facción armada palestina arrojan piedras contra vehículos que generalmente circulan por carreteras de Cisjordania ocupada.

La enmienda trata de servir de suplemento y clarificación de la ley que regía hasta ahora, y define como delito la acción de lanzar piedras contra las fuerzas de seguridad con la intención de provocar disturbios o impedir que éstas cumplan con su labor.

Y diferencia en dos categorías el delito de apedrear en virtud de la severidad de la acción.

En el primer nivel, los lanzadores de piedras pueden ser condenados a 10 años de prisión sin que la fiscalía tenga que probar su intención de causar un daño.

Y en el segundo, en los casos en los que quede demostrado que el autor del delito tenía intención de provocar daño podría ser sentenciado a hasta 20 años tras las rejas.

La legislación vigente antes de la enmienda preveía un máximo de 20 años de cárcel para los lanzadores de piedras u otros objetos contra vehículos e individuos en una carretera, pero requería el requisito de que la fiscalía demostrara que había intención de provocar daños.

En muchos casos la intencionalidad era difícil de probar, por lo que los autores recibían sentencias relativamente leves.

La titular de Justicia israelí, Shaked, del partido ultranacionalista "Hogar Judío" manifestó al aprobarse la enmienda: "Hoy se ha hecho justicia. Durante años los terroristas se han escapado de los castigos y su responsabilidad. La indulgencia con los terroristas acaba hoy. Un lanzador de piedras es un terrorista y sólo una sentencia acorde puede servir como disuasión".

La medida ha provocado encendidas reacciones en los diputados árabes de la Cámara israelí.

En el debate previo a la votación se produjeron tensiones entre los miembros de la Lista Común Árabe, que aglutina a las formaciones árabes del país y una judeo-árabe comunista, y tuvo que ser suspendido durante varios minutos por las voces de los legisladores. EFE

 

Tomado de: http://www.espectador.com/sociedad/319734/endurecen-legislacion-contra-lanzadores-de-piedras-en-israel

Licencia para matar en Gaza

Noura Erakat

Jadaliyya.com

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández.

Israel desató una violencia sin precedentes contra la Franja de Gaza en el verano de 2014. Aunque era el tercer ataque a gran escala que se producía desde 2008, la decimocuarta ofensiva militar desde el “desenganche” unilateral de Israel en 2005 y la vigésima segunda desde que el ex primer ministro Ariel Sharon anunció los planes para tal desenganche en abril de 2004, la Operación Marco Protector fue, de lejos, mucho más violenta y despiadada que ninguna de sus predecesoras.

Ese cambio reflejaba en gran parte las radicales innovaciones de Israel respecto a las leyes de guerra a fin de ampliar su derecho al uso de la fuerza y reducir las protecciones de los civiles palestinos. Esas innovaciones –que desafían y se desvían del consenso internacional acerca de los derechos jurídicos de los Estados- reflejan un procedimiento que Israel puso en marcha al principio de la segunda intifada, en 2000, y que aceleró tras su retirada unilateral de Gaza en 2005. El uso de la fuerza contra Gaza en 2014 refleja la nueva norma que Israel, junto con EEUU, trata de establecer en el contexto de las operaciones contraterroristas. Esta “nueva normalidad” significa que los futuros enfrentamientos entre Israel y los combatientes palestinos así como, si vamos al caso, con Hizbolá, probablemente conllevarán demostraciones similares de fuerza devastadora.

 

El alcance de muerte y destrucción en Gaza en el verano de 2014 fue el resultado inevitable de esa “nueva normalidad”. Tengamos en cuenta que el asedio integral de Israel, en colusión con el régimen egipcio sellando el cruce de Rafah, significó que los palestinos no tenían adónde huir durante las hostilidades. Consideremos asimismo que la Franja de Gaza, 365 kilómetros cuadrados y hogar de 1,8 millones de palestinos, es uno de los lugares más densamente poblados del planeta. Durante el ataque de 2014, Israel amplió en un 44% la zona-tampón de las tierras fronterizas situadas al norte y al este, comprimiendo aún más a la población palestina. Sin lugar donde huir y concentrados en el centro de la Franja, cualquier ataque aéreo contra la misma suponía un ataque contra la población entera. Estas circunstancias aseguraron la monstruosa devastación de la población de Gaza.

Desde que comenzó la segunda intifada en septiembre de 2000, Israel ha insistido en que está involucrado en un “conflicto armado, poco menos que una guerra”, con los palestinos en Cisjordania y Gaza. Tras el desenganche unilateral de Israel de la Franja de Gaza en 2005, el gobierno declaró taimadamente el cese de la ocupación militar allí, a pesar de mantener el control efectivo del territorio y de calificar a Gaza como “entidad hostil” para señalar su falta de soberanía.

Las autoridades israelíes han desplegado esta ambigüedad legal para argumentar que la situación en Gaza es sui generis y, por tanto, no está regulada por las leyes tradicionales del conflicto armado. En cambio, Israel ha reclamado el derecho a emprender la guerra contra su población mientras simultáneamente niega el estatuto de combatientes a los luchadores palestinos. La negación de ese estatuto le ha permitido a Israel criminalizar cualquier utilización de la fuerza por parte de los palestinos, incluyendo las operaciones defensivas y las emprendidas contra soldados y objetos militares israelíes. Por otra parte, Israel clasificó a todos los luchadores en Gaza como civiles que participan directamente en las hostilidades, en vez de como combatientes que tienen derecho a matar para conseguir ventajas militares. Por definición, Israel negó a los combatientes palestinos capturados la designación de prisioneros de guerra, o POWs (por sus siglas en inglés). Al mismo tiempo, Israel se concedió a sí mismo el “derecho” a emprender operaciones de asesinato bajo la cobertura de la guerra.

Hasta septiembre de 2001, el gobierno de EEUU rechazó públicamente los intentos de Israel de reinterpretar las leyes de la guerra. Sin embargo, tras los ataques de Al-Qaida contra el World Trade Center y el Pentágono, la administración Bush emuló el nuevo enfoque de Israel e integró parecidos argumentos y tácticas en el léxico de la “guerra global contra el terror” de EEUU. La administración Obama ha seguido reforzando esos enfoques con su guerra de aviones no tripulados y políticas de asesinatos selectivos. Estos antecedentes ayudan a explicar la ausencia de condena a las normas de actuación, ilegales y sin precedentes, de Israel en 2014.

Las cinco afirmaciones más preocupantes de Israel son:

1) No hay combatientes palestinos

Israel ha insistido en que ningún palestino tiene el estatuto de “combatiente”, lo que conllevaría el derecho a luchar. En cambio, todos los palestinos involucrados en combates son considerados participantes directos en hostilidades (DPH, por sus siglas en inglés). En tanto que el Artículo 51(3) del Convenio de Ginebra de 1949 estipula que un DPH renuncia a su inmunidad como civil “durante el tiempo” en que toma las armas, Israel insiste en que los combatientes palestinos tienen una función de combate continua. Esto significa que pueden ser atacados en cualquier momento y lugar, incluso cuando están durmiendo en un complejo residencial lleno de civiles. Israel también afirma que ser miembro de Hamas es razón suficiente para negar la inmunidad de civiles a los palestinos. Esto contraviene el principio de distinción, que busca proteger a los civiles y afirma que sólo los combatientes, así como los DPH, pueden ser legítimamente atacados durante el tiempo de su compromiso militar. A pesar del hecho de que Hamas es una organización política con un ala militar, Israel considera a todos los miembros de Hamas, dirigentes políticos y de hecho a cualquiera de los suyos, como objetivos militares legítimos.

En 2008, Israel defendió explícitamente su ataque contra una clase de 800 cadetes de policía razonando que durante un conflicto armado, esas fuerzas civiles se unirían a las fuerzas militares de Hamas. Esto supone una lectura radical del derecho humanitario internacional. El equivalente sería considerar a casi todos los israelíes de 18 o más años como objetivos legítimos por el hecho de que pueden ser reclutados para el ejército o llamados a filas al formar parte de sus tropas reservistas. Por otra parte, significaría que Hamas podría atacar por la noche los hogares donde los pilotos del ejército israelí estuvieran durmiendo fuera del campo de batalla.

2) No hay infraestructura civil

Del mismo modo, Israel considera que toda la infraestructura que tenga alguna relación con Hamas, ya sea educativa, gubernamental o sanitaria, es un blanco legítimo. La División Jurídica del ejército de Israel explicó que había autorizada el ataque contra los edificios relacionados con Hamas porque:

“… la forma en que Hamas actúa es utilizando toda su infraestructura gubernamental en aras de los objetivos terroristas de la organización, por lo que las distinciones son un poco diferentes. Ajustamos los objetivos a la situación de un régimen terrorista.”

El derecho humanitario internacional exige que un beligerante evalúe, en primer lugar, si el propósito de la infraestructura es ante todo de naturaleza civil o militar; en segundo lugar, si la destrucción de esa infraestructura supone una ventaja militar definitiva; y, tercero, si esa ventaja pesa más que el daño civil que podría resultar del ataque. En cambio, la evaluación de Israel fue radical. Atacó los ministerios del gobierno, las escuelas, las redes eléctricas y las plantas desalinizadoras. En otros casos, prescindió de cualquier evaluación de proporcionalidad atacando un complejo de apartamentos entero si sospechaba que en una única habitación del mismo se almacenaban armas. En varios casos, esto implicó atacar una infraestructura a partir de meras especulaciones de actividad combatiente. Un ejemplo especialmente infame fue el ataque contra siete colegios de la UNRWA en los que se cobijaban miles de civiles palestinos y donde no había arma ni combatiente alguno.

3) Considerar el aviso de ataque inminente como carta blanca

A causa del lanzamiento de advertencias de ataques inminentes, las fuerzas israelíes actuaron como si estuvieran eximidas de responsabilidad alguna por las víctimas civiles. Esas advertencias se llevaban a cabo arrojando folletos o “golpeando en los techos” a punto de ser bombardeados con un misil más pequeño. Son, por lo tanto, métodos muy polémicos porque fomentan el miedo y el pánico entre la población civil. En virtud de la ley, si la advertencia es ineficaz y la población no puede huir ni refugiarse, el Estado atacante tiene el deber de distinguir entre civiles y combatientes. Esto es necesario para equilibrar el daño previsto con la ventaja militar prevista. En cambio, Israel consideró que los que no escapaban tras una advertencia eran involuntarios escudos humanos, a quienes consideraban víctimas del “terrorismo” de Hamas. Sin embargo, Israel no ha aclarado si esos escudos humanos involuntarios constituyen daños civiles a considerar en su evaluación de proporcionalidad. Sus decisiones militares reflejan un desprecio absoluto: al menos 142 familias perdieron a tres o más de sus miembros en los ataques contra edificios residenciales que produjeron al menos 742 víctimas. A partir de su investigación, la FIDH concluyó que “en vez de reducir la pérdida de vidas civiles, la política de advertencias de Israel fomentó los desplazamientos forzosos masivos y extendió la confusión y el miedo entre la población”.

4) Las vidas de los soldados israelíes tienen más valor que las vidas de los civiles palestinos

Desde 2005, los asesores jurídicos israelíes han fomentado la idea de que las vidas de sus soldados valen más que las vidas de los civiles enemigos. Esta radical proposición desplaza el riesgo de la guerra de los soldados a los civiles en su cálculo de las ventajas militares en relación con los daños colaterales. Dos de las doctrinas militares de Israel consagran este drástico punto de vista. La Doctrina Dahiya trata explícitamente de infligir una violencia devastadora sobre las poblaciones civiles –incluyendo el uso indiscriminado de la fuerza- en un esfuerzo por disuadir de futurasoperaciones. La Doctrina Hannibal anima a los soldados a utilizar una fuerza indiscriminada cuando un soldado israelí es capturado, aunque esa actuación produzca la muerte del soldado capturado, para evitar las consecuencias de negociar su liberación y disuadir de la captura de soldados que pueda utilizarse como moneda de cambio. Esta doctrina guio a los soldados israelíes en la ciudad de Shujaiya, donde asesinaron a 66 palestinos en sesenta minutos, y en Rafah, donde sellaron un radio de 2,5 kilómetros y tuvieron atrapados a los palestinos durante dos días en una campaña de bombardeos aéreos que provocó 150 muertos.

5) La proporcionalidad con visión de futuro

Por último, el análisis de Israel de sus ventajas militares tiene visión de futuro. Israel considera su ventaja militar en incrementos de cinco años más que en términos de consecuencias inmediatas de los ataques. Esto amplía radicalmente los cálculos sobre el uso de la fuerza permisible. De forma similar, aunque Israel no podría atacar legalmente tierra agrícola en función de la evaluación tradicional de la proporcionalidad si no se hubieran lanzado ataques desde la misma, reivindica el “derecho” a atacar esas tierras si Hamas y otros grupos pudieran utilizarlas para lanzar ataques en los próximos cinco años. Esto explica cómo Israel justificó la destrucción de 419 empresas, 36 barcas de pesca, 42.000 acres de tierra agrícola, exacerbando la tasa de desempleo en Gaza, que era del 45% antes del comienzo de esta última ofensiva y del 70% entre los jóvenes de 20 a 24 años.

Por muy monstruosas que puedan parecer, estas políticas formuladas por Israel no son necesariamente ilegales. Esto se debe a que las leyes de la guerra se establecen tanto a través de los tratados como de la costumbre. La costumbre se compone de la práctica estatal y de la opinio juris, o de lo que los Estados estiman que es legal. Eso significa que lo que los Estados hacen en la práctica, aunque sea contrario a lo establecido por la ley basada en tratados, puede convertirse en derecho consuetudinario. En el curso de su práctica, Israel está proponiendo que estas modificaciones de las leyes vigentes de guerra son necesarias a fin afrontar los retos de la guerra moderna que se caracteriza por el combate irregular. Israel está intentando explícitamente cambiar las leyes de la guerra. Daniel Reisner, director de la División Jurídica del ejército de Israel hasta 2004, explica:

“El derecho internacional progresa a través de las violaciones. Inventamos la tesis del asesinato selectivo y tuvimos impulsarla. Al principio había protuberancias que hacían difícil insertarlo de forma fluida en los moldes legales. Ocho años después, está ya en el centro de los límites de la legitimidad.”

Si otros Estados no rechazan, tanto a nivel jurídico como político, las innovaciones que Israel ha puesto en marcha contra la asediada población de Gaza, estas podrían finalmente llegar a aceptarse como costumbre. La ONU inició dos investigaciones, la de la Comisión de Investigación sobre la Operación Marco Protector, a gran escala, y la de su Junta de Investigación, sobre los ataques de Israel contra siete colegios de la UNRWA. Ambos informes han planteado preguntas muy graves sobre las prácticas de Israel, pero se todo se quedará en agua de borrajas si gobiernos y abogados las ignoran. Para que los hallazgos de los informes puedan surtir algún efecto, es necesario actuar a nivel político, si así no se hace acabarán marginados y olvidados. En vista de las mínimas protestas presentadas a altos niveles diplomáticos, es probable que Israel, junto con las fuerzas del ejército estadounidense, continúe intentando reafirmar estas prácticas como la “nueva normalidad” de la guerra asimétrica. De hecho, en su recientemente publicado Manual de las Leyes de la Guerra, el Departamento de Estado de EEUU plantea de forma explícita algunas de esas proposiciones. Eso significa que cuanto presenciamos en Gaza en el verano de 2014 podría repetirse y quizá no fuera siquiera lo peor de lo que aún está por venir. 

 

Noura Erakat es escritora y abogada especializada en temas de derechos humanos. Desde 2009 es profesora de derecho internacional de los derechos humanos en Oriente Medio en la Universidad de Georgetown, y coordinadora de defensa legal de la organización Badil. Noura es también co-editora de Jadaliyya.com.

Fuente: http://www.jadaliyya.com/pages/index/22093/permission-to-kill-in-gaza  

Tomado de: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=201051

BDS, diez años de una estrategia exitosa para Palestina

Luz Gómez

 

Se cumplen hoy diez años del llamamiento de la sociedad civil palestina al BDS, siglas por las que se conoce la demanda de Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel en tanto no cumpla con tres condiciones reconocidas por el Derecho internacional: el fin de la ocupación de Cisjordania, Gaza y Jerusalén Oriental; la satisfacción del derecho al retorno de los refugiados palestinos dispersos por el mundo; y el fin de la discriminación que sufren los palestinos de nacionalidad israelí.

En la década transcurrida, la campaña BDS ha transformado de manera radical el panorama de la lucha por la justicia en Palestina, tanto en el interior de la propia sociedad palestina como a nivel internacional. Su éxito se fundamenta en cuatro principios estratégicos. Los enemigos del BDS, sabedores de su efectividad, se afanan en enterrarlos bajo un montón de lugares comunes, pero la fórmula del BDS es tan sencilla como eficaz.

1. Inclusivo y no violento. El BDS es un movimiento civil y pacífico, cuyo protagonismo está en manos de los ciudadanos.

El Llamamiento de la sociedad civil palestina al Boicot, Desinversión y Sanciones contra Israel hasta que cumpla con la ley internacional y los principios universales de los derechos humanos se publicó el 9 de julio de 2005 con el respaldo de 172 asociaciones, sindicatos, ONGs y partidos de toda tendencia, representantes de los distintos sustratos de la sociedad palestina (mujeres, jóvenes, trabajadores, refugiados, palestinos del interior de Israel, de los Territorios Ocupados y de la diáspora). Si bien las organizaciones palestinas abanderaron el Llamamiento, ninguna de ellas ha sustraído el protagonismo a los individuos, que de forma horizontal y en todo el mundo se organizan y protagonizan las distintas campañas de BDS. De este modo, dependiendo del contexto, se lanzan campañas de los distintos tipos de boicot (comercial, académico, cultural, deportivo), de desinversión (bancaria, financiera, empresarial) o para forzar a los organismos internacionales a que hagan efectivas las sanciones a Israel por el incumplimiento de sus compromisos legales. El Comité Nacional del Boicot (BNC, según sus siglas en inglés), con sede en Ramala, se encarga de la coordinación general.

En España las iniciativas son diversas y autónomas, si bien la Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) las canaliza. En América Latina, a raíz de la demanda de varias agrupaciones nacionales de una plataforma común para impulsar el BDS en la región, el BNC pondrá en funcionamiento el próximo mes las páginas web en español y portugués del BDSmovement.net, que se sumarán a las que ya existen en árabe e inglés. Para los activistas de esta parte del mundo, cuyo peso en el boicot económico es cada vez mayor, esta iniciativa no solo es importante en términos estratégicos, sino que además refleja la sensibilidad del BNC para superar viejos vicios “eurocéntricos”.

Pero sin duda lo que mejor ejemplifica el carácter inclusivo del BDS es la participación en sus campañas de judíos de distinto origen, tanto israelíes (como los del grupo Boycott from Within) como estadounidenses ( Jewish Voice for Peace) o de todas partes ( Red de Judíos Antisionistas).

2. Históricamente oportuno. El BDS nació en una coyuntura crítica para Palestina, y desde sus inicios en 2005 ha mantenido un marcado sentido de la responsabilidad histórica.

Todo empezó, hablando en términos generales, un año antes, en 2004. El embrión del BDS fue el llamamiento al boicot académico que los profesores e investigadores palestinos hicieron aquel año a sus colegas, sobre todo europeos. Les instaban a romper las relaciones institucionales con sus homólogos israelíes en tanto estos no denunciaran a sus universidades y centros de investigación por su complicidad con la ocupación y la discriminación. En su reflexión destacaban la necesidad de implementar formas de desobediencia civil que rompieran con la espiral de violencia fruto de la Segunda Intifada. El 9 de julio de 2004 la Corte Penal Internacional estipuló la ilegalidad del Muro de Cisjordania, que por entonces aún estaba en su fase inicial. El Muro, de modo simbólico, materializaba el fracaso de los Acuerdos de Oslo y la incapacidad de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) para hacer efectivo el cumplimiento de unos derechos nacionales mínimos.

También en 2004, en noviembre, falleció Yaser Arafat, quien, a pesar de diferencias y disputas, había aglutinado la voluntad nacional y devuelto a Palestina al trasiego mundial, tras haber sido borrada del mapa en 1948. Sin Arafat la ANP perdió buena parte de su legitimidad. Fue en este contexto, caracterizado por una colonización galopante y una total falta de expectativas, en el que los palestinos de los Territorios Ocupados lanzaron la campaña BDS al margen de la política seguidista de la ANP: se trató de una apuesta a largo plazo que ya ha demostrado su efectividad en términos de movilización y logros. Basta escucharlas recientes declaraciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, poniendo al BDS a la altura de Irán y Hezbolá, las grandes obsesiones de Israel en su particular retórica nacionalista, para calibrar el avance del movimiento.

Con todo, Gaza ha marcado los puntos de inflexión de la campaña BDS. La brutalidad de la guerra de 2008-2009, televisada como no había sucedido antes, levantó una oleada de solidaridad popular a nivel mundial que el BDS canalizó en medidas concretas de boicot comercial y cultural. Empresas como Veolia, SodaStream o Mekorot, cómplices con la ocupación, vieron cómo en distintos países (Francia, Argentina, Holanda, Estados Unidos) perdían contratos tras las campañas de presión de activistas locales. También el BDS cultural vio crecer el número de artistas que se negaron a actuar en Israel (Elvis Costello, Carlos Santana), en la estela de la campaña iniciada por Roger Waters o Ken Loach. La agresión contra Gaza de 2014 allanó el camino del BDS en dos ámbitos que hasta la fecha habían resultado más complicados: el de las desinversiones y el de las sanciones. De forma más o menos encubierta, el impacto de las desinversiones se reflejó en lareducción del 50% de las inversiones extranjeras en Israel en la segunda mitad de 2014. En cuanto a las sanciones, tras la adhesión de Palestina a la Corte Penal Internacional en enero de 2015, las autoridades palestinas acaban de presentar la primera acusación formal contra Israel por crímenes de guerra y contra la humanidad.

3. Performativo. El BDS incide en la realidad en la misma medida en que la realidad, palestina y mundial, le condiciona y conforma.

Desde que el BNC lanzó el llamamiento original, el modelo sudafricano de lucha no violenta contra el apartheid fue una referencia. Son conocidas las excelentes relaciones entre Mandela y Arafat, pero existían además vínculos personales e institucionales de los activistas palestinos con los líderes antiapartheid, que estimularon el primer marco de actuación. Como ha indicado en diversas ocasiones Omar Barghouti, uno de los cofundadores del BDS, la interlocución con Sudáfrica y su experiencia han facilitado durante estos años la redefinición crítica del BDS en términos propiamente palestinos. La campaña está siempre en proceso de evaluación y adecuación. Y quizá sea esta capacidad de repensarse lo que ha asegurado al BDS, por encima de sus muchos enemigos (desde la élite israelí a los lobbys sionistas de Washington y París), la supervivencia en un contexto regional e internacional cada vez más hostil a la lucha por la emancipación de los pueblos, y en particular de los pueblos árabes.

En concreto, el BDS ha tenido que encarar el colapso de las negociaciones entre la ANP y el Gobierno israelí, y se ha visto confrontado a la realidad sobre el terreno de la inviabilidad del paradigma de los dos Estados. Porque la ANP y las instituciones internacionales son cómplices por igual de la política de hechos consumados de Israel: aumento de la colonización (de 190.000 colonos en 1989 a 600.000 en 2014); aumento de la confiscación de tierras (el Muro, las carreteras, los asentamientos “ilegales” y el terreno sustraído para dar servicio a las colonias se han comido una buena parte del ya exiguo 18% del territorio de Cisjordania que quedaba bajo control palestino directo en Oslo); aumento de la represión (hay 6.900 presos palestinos en cárceles israelíes, la mayoría en “detención administrativa”); aumento del número de muertos (entre 2000 y 2014, fueron asesinados 9.100 palestinos, de ellos 2.053 menores de edad; o como destaca UNICEF, un niño palestino muere víctima de la violencia cada tres días); aumento del desplazamiento forzoso de población (las víctimas más recientes son los beduinos del desierto del Néguev, sometidos a los planes gubernamentales de reagrupación forzosa); aumento de la guetización de Gaza y de la discriminación institucionalizada de los palestinos israelíes (el último episodio es el proyecto de reforma de las leyes fundamentales del Estado de Israel para declararlo un Estado judío). Como dice con sorna Ramzy Baroud, analista palestino, si algo positivo tiene todo ello es que ha vuelto a situar en el centro del debate, tras el largo interregno “negociador”, los derechos palestinos reconocidos por Naciones Unidas. Y esto es un logro innegable del BDS.

Del mismo modo que la campaña BDS va respondiendo a una realidad cada vez más hostil y en continua mutación, también obliga a las distintas instancias a posicionarse: al gobierno de Israel, a la ANP y a la comunidad internacional. A su manera cada cual se ha pronunciado. Israel, pensando en cómo garantizar una supervivencia imposible en las actuales condiciones, abocado como está a la marginalidad internacional. La ANP, modulando su cicatero discurso antiboicot con distingos improcedentes entre Territorios Ocupados e Israel. Y la comunidad internacional despertando, a la fuerza, de su política del avestruz ante la presión de la demanda de justicia.

4. Transversal. El BDS se asienta en una visión interseccional de la lucha por la justicia en Palestina.

Este carácter de las campañas de boicot y desinversión ha sido clave en su éxito. Si bien resulta evidente la universalidad de las demandas palestinas, vehicular actuaciones concretas en el marco amplio de los derechos universales de las minorías, los desheredados y los oprimidos requería un esfuerzo estratégico que superaba las experiencias previas de boicot en Estados Unidos y Sudáfrica, así como las de la resistencia palestina. El BDS ha sabido mostrar el fondo racista, xenófobo, machista, patriarcal, orientalista y neoliberal que subyace en la persistente colonización de Palestina, y enlazar su denuncia con otras luchas contra estas mismas lacras.

Esta transversalidad ha propiciado el encuentro con activistas de todas las latitudes, lo cual no solo ha servido para dar a conocer y popularizar el BDS (por ejemplo, Naomi Klein y Angela Davis han apoyado el boicot desde su militancia altermundista y antirracista) sino que ha hecho posible algunos de sus mayores logros, incluso en el plano económico, como la pérdida del contrato para las Olimpiadas de Brasil de la empresa G4S, líder en sistemas de seguridad/represión; o el desmantelamiento de la multinacional alimentaria Agrexco, cuyos productos “israelíes” de los Territorios Ocupados competían con los franceses.

A nivel interno palestino, la horizontalidad del BDS ha conseguido movilizar en la lucha contra la ocupación y el apartheid a significativos sectores de la población que antes habían quedado al margen de la resistencia política. Se trata de una de las conquistas más importantes a medio plazo para la sociedad civil palestina. Un caso notable es el del movimiento LGTB palestino, que sumándose al BDS ha denunciado la manipulación de la que venía siendo objeto por parte de sus colegas israelíes, dedicados a convencer al mundo de la existencia de un Israel “rosa” frente a la “barbarie” homófoba árabe.

Un objetivo: el fin de las formas de desposesión polivalentes

Desde 1948 los sucesivos gobiernos israelíes han practicado lo que Judith Butler, filósofa judía estadounidense, ha caracterizado como “formas de desposesión polivalentes”. Los palestinos se han enfrentado a ellas con distintas estrategias de resistencia a lo largo de más de sesenta años. Desde 2005, el movimiento BDS articula sus campañas directamente contra los grandes vectores de esta desposesión sistemática: la ocupación, el apartheid y la negación de los derechos de los refugiados, recurriendo a la legislación internacional y a la lucha común por un mundo más justo.

El BDS es una estrategia, no un fin. Si triunfa, está llamado a desaparecer, pues halla su razón de ser en la lucha por la justicia y la reparación histórica en Palestina. En la medida en que se obtengan, el boicot, la desinversión y las sanciones no tendrán objeto, porque la justicia habrá llegado a Palestina.

 

Fuente original: http://www.eldiario.es/contrapoder/BDS-ocupacion_israeli_6_407069310.html

Tomado de: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=200942

 

BDS por Josetxo Ezcurra

BDS por Josetxo Ezcurra

EL HOMBRE DETRÁS DEL MOVIMIENTO BDS

Entrevista con Omar Barghouti

Por Rami Younis 

A medida que crece el movimiento de boicot, desinversión y sanciones, su co-fundador, Omar Barghouti, se ha convertido en blanco de la satanización israelí. Rami Younis, de +972 Magazine, se sentó con él para discutir sobre los objetivos del BDS, sus éxitos recientes y las frecuentes acusaciones de que el movimiento es antisemita.

Omar Barghouti es en este momento uno de los nombres más denostados en los círculos del gobierno israelí y sus aliados. Los funcionarios han calificado a este activista de derechos humanos palestino y líder del movimiento BDS –que él ayudó a fundar hace una década- como una amenaza al Estado de Israel. ¿Qué tan grande es esa amenaza? Bueno, apenas la semana pasada el periódico de más venta en el país, Yedioth Ahronot, publicó un artículo sobre él en primera página, apodándolo “el Explosivo Omar”. Y si él y el movimiento de boicot le están provocando un ataque de pánico a los políticos y a los medios israelíes, uno solo puede concluir que están haciendo las cosas bien.

Sin embargo Barghouti (51) se rehúsa a responder a sus acusadores, porque mantiene un boicot a la prensa israelí. Aceptó dar esta inusual entrevista debido a mi identidad palestina y a condición de que primero se publicara en árabe en el sitio palestino Bokra, además de publicarse aquí en inglés y en hebreo en Local Call, donde yo blogueo. Antisionismo trilingüe unitario en su máxima expresión, se podría decir.

Barghouti explica su decisión de no hablar con los medios israelíes y la lógica del llamado más general al boicot, la desinversión y las sanciones a Israel en su conjunto: “En cualquier otra situación de opresión prolongada, los grupos de derechos humanos piden medidas punitivas contra el Estado y sus instituciones, no solo contra un sector del Estado que es directamente responsable de la injusticia. Nadie pidió que se prohibiera los productos de compañías ubicadas en Darfur en respuesta a los crímenes de guerra cometidos por Sudán: la medida se planteó para Sudán como país.

Como dijo una vez el arzobispo Desmond Tutu: en Occidente ponen a Israel en un pedestal y lo tratan como si estuviera por encima del derecho internacional. El BDS busca terminar con esta excepcionalidad y su impunidad criminal. Israel debe ser tratado como cualquier otro país que comete crímenes igualmente escandalosos.

El movimiento BDS se puso en marcha el 9 de julio de 2005, cuando una amplia alianza de más de 170 organizaciones sociales y de base, sindicatos, ONGs, partidos políticos y redes de refugiados palestinos hicieron llamamiento abierto al boicot, dirigido a las organizaciones de la sociedad civil internacional y a las personas de conciencia. Llamaban a “imponer amplios boicots e implementar iniciativas de desinversión contra Israel, similares a las aplicadas contra Sudáfrica en la era del apartheid”, dice Barghouti. “Hoy, el movimiento global de BDS es liderado por la mayor coalición de la sociedad palestina: el Comité Nacional de BDS” [BNC por sus siglas en inglés].

El movimiento BDS exige: el fin de la ocupación de los territorios palestinos y árabes desde 1967, incluyendo el desmantelamiento del muro y las colonias; el fin del sistema de discriminación racial contra las y los palestinos con ciudadanía israelí; y respetar el derecho fundamental –reconocido por la ONU- de las y los refugiados palestinos de retornar a su tierra.

Estos tres derechos básicos corresponden a los tres principales componentes del pueblo palestino: los que están en la Franja de Gaza y Cisjordania (incluyendo Jerusalén Este); las que están en el territorio de 1948 y viven bajo el apartheid israelí, y los que están en el exilio”, dice Barghouti. Él sostiene que cualquiera que sea la forma que adopte la solución política al conflicto, debe basarse en estos tres principios.

La herramienta que esas 170 organizaciones de la sociedad civil palestina eligieron para reclamar esos derechos y luchar contra la ocupación israelí se apoya enteramente en el discurso de los derechos humanos y en la acción noviolenta –en oposición a la violencia de la ocupación. Al menos por esa razón es importante escuchar y entender lo que Barghouti tiene para decir.

La campaña ha tenido una cantidad de éxitos recientemente; dos buenos ejemplos son: la cancelación de Lauryn Hill de su show en Israel, y la compañía Orange que amenazó con retirarse del país. ¿De qué otros casos exitosos que no hayan tenido tanta atención mediática me puedes hablar?

El gigantesco fondo de pensiones danés PGGM, cuyas inversiones internacionales están cerca de los 200.000 millones de dólares, decidió el año pasado retirar inversiones de los cinco principales bancos israelíes, debido a su implicación en financiar la ocupación. A eso le siguió la decisión de la Iglesia Presbiteriana de EEUU de retirar inversiones de Caterpillar, HP y Motorola por su complicidad en la ocupación, y lo mismo hizo [la fundación de] Bill Gates con G4S, la compañía de seguridad más grande del mundo, involucrada en los crímenes de Israel contra el pueblo palestino. El BDS está teniendo éxito en revelar la toxicidad de la “Marca Israel”.

Algunos activistas del BDS eligen boicotear a Israel en su conjunto, no simplemente a las compañías o instituciones que lucran con la ocupación. ¿Por qué?

La distinción –artificial e insostenible– entre Israel y ‘la ocupación’ es política e ideológica; no se basa en consideraciones prácticas, legales o morales. Es a Israel al que el Derecho Internacional considera el poder ocupante, y por lo tanto, es el responsable de la construcción y el mantenimiento de no solo los asentamientos coloniales, sino también todo el sistema de ocupación.

Israel también es responsable de lo que incluso el Departamento de Estado de EEUU ha criticado como discriminación institucional, legal y social hacia las y los ciudadanos palestinos de Israel, y ese sistema se ajusta a la definición de apartheid de la ONU.”

Pero la mayor injusticia de Israel, alega Barghouti, es negar el derecho al retorno a los refugiados y refugiadas palestinas. Esos refugiados, desarraigados y despojados en 1948, comprenden el 68% del pueblo palestino. Ellas y ellos también merecen iguales derechos humanos, insiste.

Una acusación frecuente contra la campaña internacional de BDS es que alimenta el antisemitismo. ¿Qué dice sobre eso?

El BDS es un movimiento noviolento de derechos humanos que aspira a la libertad, la justicia y la igualdad para el pueblo palestino, basado en el derecho internacional y los principios universales de derechos humanos. Como tal, el BDS rechaza categórica y consistentemente toda forma de discriminación y racismo, incluyendo el antisemitismo, así como docenas de leyes racistas israelíes.

Nuestra lucha noviolenta nunca ha sido contra los judíos o contra los israelíes en tanto judíos, sino contra un régimen injusto que esclaviza a nuestro pueblo con la ocupación, el apartheid y la negación de los derechos de las y los refugiados, reconocidos por la ONU. Estamos orgullosos del número desproporcionadamente alto de activistas judías y judíos en el movimiento BDS, especialmente en EEUU.

Confundir acciones puntuales y basadas en los derechos humanos con el racismo anti-judío no sólo es falso, sino que es un intento racista de poner a todos los judíos y judías en la misma canasta y de implicarles en los crímenes de Israel contra el pueblo palestino. Israel acusando de racismo al movimiento BDS es equivalente al Ku Klux Klan acusando de racismo a Martin Luther King y a Rosa Parks. ¡Es tan descaradamente propagandístico!

¿Cómo identifican a una persona, una organización o cualquier otra entidad como objeto de boicot? Y una vez que los han identificado, ¿cómo proceden a partir de allí? 

Los tres criterios generales que el BNC palestino recomienda para elegir objetivos estratégicos son:
– primero, el nivel de complicidad: enfocarse en las compañías y productos que están más directa y claramente involucrados en las violaciones israelíes de los derechos humanos, y por lo tanto son más fáciles de explicar a un público amplio;
– segundo, la posibilidad de hacer alianzas entre movimientos: priorizar las compañías o productos que permitan la creación de alianzas transversales. Por ejemplo, una campaña para frenar los contratos con Mekorot, la compañía israelí de agua, puede involucrar a un amplio espectro de grupos ecologistas y anti-privatización;
– tercero, el potencial de éxito: una campaña de BDS debería tener una posibilidad realista de éxito, más allá de la simple concientización; por ejemplo, persuadir a una compañía o institución internacional de que corte vínculos con una compañía israelí”.

Hace un par de meses facilité una discusión pública con Barghouti ante 400 ciudadanas y ciudadanos palestinos de Israel en la ciudad de Ara’ra. Antes de empezar, pedí a los asistentes que levantaran la mano si alguna vez habían oído sobre el movimiento BDS. Solo 20 personas lo hicieron. Miré a Barghouti: sonreía. Él sabía lo que yo iba a preguntar. Ahora le recuerdo ese momento. (Una nota sobre lo que sigue: los términos “palestinos/as del ‘48” y “región del ‘48” se refieren a las y los palestinos ciudadanos de Israel y a los territorios ubicados dentro de Israel según las fronteras anteriores a 1967).

Los acuerdos de Oslo excluyeron a los palestinos de la región del ‘48, provocando una ruptura grave“, explica. “Por el contrario, el movimiento BDS insiste en el derecho de todos los palestinos y palestinas a ejercer su libre determinación como pueblo unificado y, como tal, insiste en los derechos de todos los palestinos y palestinas, incluidos los del ’48. Muchos grupos importantes dentro del ’48 fueron parte del lanzamiento del BDS en 2005, pero el movimiento no ha hecho lo suficiente para darse a conocer allí.

Además, la lucha por descolonizar nuestras mentes es una lucha cuesta arriba en la región del ’48, porque el proceso de ‘israelización’, o colonización de nuestras mentes, se ha arraigado en las últimas siete décadas. Una parte esencial de lo que hace el movimiento BDS diariamente es combatir la desesperación y alimentar la esperanza y la convicción de que nosotros, los oprimidos, somos capaces de terminar con la opresión“.

Es probable que cada vez más empresas vayan a retirarse de Israel en los próximos años, como resultado de los esfuerzos del BDS, y eso sería un éxito para el movimiento. Sin embargo, ¿qué le dice a los ciudadanos palestinos de Israel que podrían enfrentar despidos u otras consecuencias económicas si las empresas multinacionales abandonan el mercado israelí?

El régimen de opresión israelí, y no la resistencia a la ocupación y el apartheid, es el responsable de eso y de cualquier otra consecuencia que tenga esta resistencia a la opresión.

Quienes afirman que el BDS perjudica a los palestinos no solamente están haciendo afirmaciones infundadas y carentes de ética, sino además no parecen entender que la resistencia siempre tiene un costo al principio. También están siendo paternalistas al decirnos que ellos entienden mejor que nosotros nuestros intereses. Rechazamos completamente esta actitud colonial. Nada afecta tanto al pueblo palestino, ya sea en los territorios del ’67’, del ’48 o en el exilio, como la opresión racista y colonial de Israel.”

Como ciudadano palestino de Israel que no puede apoyar públicamente el BDS debido a la legislación criminalizadora, siento que no puedo unirme a vuestro movimiento popular no violento. ¿Cómo podemos apoyar los y las activistas locales?

Esa es una mala interpretación de la ley israelí anti-BDS -draconiana y antidemocrática. Mala como es, la ley no impide en realidad apoyar el BDS. Sólo hace ilegal abogar públicamente por el boicot a Israel o a cualquier institución israelí. Cualquier ciudadano judío o palestino de Israel que desee apoyar al movimiento BDS puede declarar públicamente su apoyo sin violar la ley -siempre y cuando no exhorte directamente al boicot.[1]

Hay maneras de burlar esta ley represiva. Por ejemplo, yo puedo explicar por qué la empresa X es cómplice de violaciones del derecho internacional y luego decir: ‘Yo estoy boicoteando los productos de esta compañía, pero debido a la represiva ley anti-boicot, no se me permite exhortarles a ustedes a boicotearla también’. De esa manera estoy indirectamente llamando al boicot sin violar la ley.

Pero en última instancia, necesitamos una desobediencia civil generalizada en contra de ésta y todas las demás leyes draconianas de Israel, como hizo el movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos y el movimiento anti-apartheid sudafricano. Las leyes injustas y contrarias a la ética no deben ser obedecidas. Las personas de conciencia deben desobedecerlas colectiva y activamente, y eventualmente repudiarlas”.

Otro éxito reciente de la campaña BDS, que llenó los titulares en Israel y en todo el mundo, no fue –sorprendentemente- organizado por Barghouti y el BNC, sino por la Autoridad Palestina. Como miembro de la FIFA, la Asociación Palestina de Fútbol logró amenazar a Israel con ser expulsado de torneos deportivos internacionales, y al final lo forzó a cambiar las políticas que afectan al fútbol palestino. Quise entender qué piensa Barghouti de esto, y de la misma ANP.

El BDS es un movimiento de derechos humanos de base y de la sociedad civil, totalmente independiente de las estructuras oficiales palestinas y de cualquier gobierno”, enfatiza. “Jugó un papel decisivo en la campaña para expulsar a Israel de la FIFA, y muchos observadores reconocen ese papel. Las y los activistas de solidaridad con Palestina, que en su casi totalidad apoyan el BDS, estuvieron luchando durante meses para concientizar sobre las violaciones a los derechos de los atletas palestinos cometidas por Israel en el contexto general de ocupación y opresión.

El hecho de que funcionarios palestinos lideraran el esfuerzo público en este sentido fue nuestro talón de Aquiles, porque la Autoridad Palestina está encadenada a los humillantes Acuerdos de Oslo, y no está concebida para resistir al régimen de opresión israelí de ninguna manera significativa o estratégica.”

El movimiento BDS se está volviendo más y más popular. ¿Hacia dónde ve que va el movimiento, tanto en el futuro cercano como lejano?

Estamos en camino de volvernos mainstream. Ese es nuestro desafío. Y no estamos pidiendo caridad: estamos apelando a la solidaridad efectiva. Como dijo Martin Luther King Jr., el boicot en un nivel básico implica ‘retirarle la cooperación a un sistema perverso’. Cuando le pedimos a instituciones y organizaciones que retiren inversiones de compañías involucradas en los crímenes de Israel no estamos pidiendo nada heroico: estamos simplemente pidiendo a esas organizaciones que cumplan con una profunda obligación moral. Esa es la lógica persuasiva y ética del BDS, y es un factor fundamental en el impresionante crecimiento del movimiento en la última década.

“El movimiento BDS está llegando a un punto de inflexión, principalmente debido a que su estrategia funciona -y funciona bien-, y a que Israel se ha desplazado hacia la derecha fanática, con elementos fascistas en el gobierno, dejando caer la última máscara de su engañosa ‘democracia’. Quizás nuestro logro más importante es haber unido a los palestinos de todo el espectro político e ideológico en una plataforma de derechos humanos y en torno a una forma no violenta de resistencia que está anclada en el derecho internacional”.

A juzgar por las victorias que el BDS ha estado acumulando recientemente parecería que, finalmente, esta estrategia basada en una lógica de presión sostenida y creciente sobre Israel en todos los campos -académico, cultural, económico y militar- está empezando a tener un efecto real y serio. O como dice Omar Barghouti: “todavía no estamos allí, pero nuestro momento sudafricano está llegando“.+ (PE)

[1] Nota del editor: La ley anti-boicot en Israel no penaliza al que exhorta a boicotear a Israel o a sus instituciones, pero sí permite a los ciudadanos particulares demandar por daños económicos a cualquiera que haga un llamamiento público a boicotearlos.

Publicado el 28 junio de 2015 en el blog “Palestina en el Corazón” de María Landi, originalmente en +972 Magazine. Traducción del inglés: María Landi.

 

 

 

 

Naciones Unidas: Consejo de Derechos Humanos aprueba resolución exigiendo justicia para las víctimas en Gaza

Este Viernes 3 de julio, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, conformado por 47 Estados miembros (Nota 1) aprobó un texto (la resolución A/HRC/29/L/35) que acoge las recomendaciones del reciente informe de la Comisión de Investigación de este mismo Consejo, creada en julio del 2014, para investigar los hechos acaecidos en Gaza entre junio y agosto del 2014. El texto condena el actuar de las fuerzas de Israel durante la última ofensiva militar realizada en Gaza del 2014 y exige que ambos bandos, tanto Israel como Palestina, investiguen y sancionen a los responsables de cometer graves violaciones al derecho internacional humanitario y colaboren con las investigaciones en curso. La resolución (cuya discusión previa a la votación está disponible en este enlace): http://webtv.un.org/watch/ahrc29l.35-vote-item7-46th-meeting-29th-regula..., se titula "Ensuring accountability and justice for all violations of international law in the Occupied Palestinian Territory, including East Jerusalem".

El punto 5 de la parte resolutiva exige a las partes en conflicto colaborar con la investigación preliminar iniciada por parte de la Corte Penal Internacional (CPI) en los siguientes términos: " ... 5. Calls upon the parties concerned to cooperate fully with the preliminary examination of the International Criminal Court and with any subsequent investigation that may be opened". 

En la parte de los considerandos, el escalofriante saldo en víctimas mortales de la operación militar israelí del 2014 es mencionado en los siguientes términos: “Emphasizing the importance of the safety and well-being of all civilians, reaffirming the obligation to ensure the protection of civilians in armed conflict, and deploring the civilian deaths that resulted from the conflict in and around the Gaza Strip in July and August 2014, including the killing of 1,462 Palestinian civilians, including 551 children and 299 women, and six Israeli civilians“.

 

A solicitud de la delegación de Estados Unidos, se procedió al voto para aprobar este texto, dada la imposibilidad de aprobarlo mediante la técnica del consenso: la resolución se adoptó con 41 votos a favor, 5 abstenciones y un voto en contra. Como es costumbre en este tipo de votación, únicamente votó en contra la delegación de Estados Unidos, exhibiendo nuevamente su total aislamiento. Entre los Estados que optaron por abstenerse, se contabiliza a Etiopía, India, Kenia, Macedonia y Paraguay: este último siendo el único de los ocho Estados de América Latina actualmente miembros (a saber Argentina, Bolivia, Brasil, Cuba, El Salvador, México, Paraguay y Venezuela) en haber preferido desmarcarse del resto de América Latina.

Se lee en una nota de prensa publicada en Israel (ver: 

www.haaretz.com/news/diplomacy-defense/.premium-1.664316"

http://www.haaretz.com/news/diplomacy-defense/.premium-1.664316"

nota de Haaretz) que: "The officials added that in recent days Prime Minister Benjamin Netanyahu spoke with the Indian premier, the Kenyan president and the prime minister of Ethiopia and asked them to abstain". En el caso de la India, un medio de prensa califica esta abstención india como un verdadero punto de inflexion en material de política exterior: "The government on Friday denied what appeared to be a major shift in India’s policy on Israel, after it abstained from a vote against Israel at the U.N. Human Rights Council in Geneva" (ver www.thehindu.com/news/india-abstains-from-unhrc-vote-against-israel/arti...">http://www.thehindu.com/news/india-abstains-from-unhrc-vote-against-isra...">nota de The Hindu). Por su parte los delegados de la India justifican su posición con respecto a la mención hecha a la CPI. En otra nota de prensa se lee que: “"There is no change in India's long standing position on support to the Palestinian cause. The issue in this particular Resolution was the reference to the International Criminal Court (ICC). India is not a signatory to the Rome Statute establishing the ICC” (ver http://economictimes.indiatimes.com/news/politics-and-nation/un-human-ri...">nota de prensa de Economic Times).

Es posible que los Estados que se abstuvieron y que no fueron contactados directamente por las altas autoridades israelíes hayan sido objeto de solicitudes por parte de las autoridades de Estados Unidos. 

La única posición en rojo registrada en el tablero de la votación recuerda la misma oposición solitaria evidenciada en julio del 2014 cuando el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas aprobó la creación de una Comisión de Investigación para investigar la forma en que ambos beligerantes conducían sus operaciones militares en Gaza en el 2014: en aquella oportunidad, la resolución se adoptó por 29 votos a favor (incluyendo el voto de todos los Estados de América Latina miembros del Consejo, sin ninguna excepción), 17 abstenciones y el único voto en contra de Estados Unidos (Nota 2). A diferencia de la posición incólume de Estados Unidos en ambas votaciones, el caso de los Estados europeos merece una mención especial: mientras que en el mes de julio del 2014, los Estados miembros de la Unión Europea (UE) optaron por abstenerse (aduciendo que lo que ocurría en Gaza no tenía por qué ser objeto de una investigación), este viernes 3 de julio del 2015, votaron todos a favor del texto, incluyendo a Estados como Alemania, Francia, Países Bajos y Reino Unido.

El informe de la Comisión de Investigación sobre la ofensiva israelí de 2014 fue presentado el pasado 22 de junio de 2015 en Ginebra por los integrantes de dicha Comisión (Nota 3), causando las habituales gesticulaciones del aparato estatal israelí que pareciera impresionar cada vez un poco menos a los demás Estados, europeos incluidos.

 

- Nicolas Boeglin: Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica (UCR)

 

-----------

Nota 1: Los actuales miembros del Consejo de Derechos Humanos son: Albania, Alemania, Argelia, Antigua República Yugoeslava de Macedonia, Arabia Saudita, Argentina, Bangladesh, Bolivia, Botsuana, Brasil, China, Congo, Corea del Sur, Costa de Marfil, Cuba, El Salvador, Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Estonia, Etiopía, Francia, Gabón, Ghana, India, Indonesia, Irlanda, Japón, Kazakstán, Kenia, Latvia, Maldivas, Marruecos, México, Montenegro, Namibia, Nigeria, Países Bajos, Pakistán, Paraguay, Portugal, Reino Unido, Qatar, Rusia, Sierra Leone, Sudáfrica, Venezuela y Vietnam. Sobre la reciente elección de 2014 de miembros del Consejo de Derechos Humanos en la que la candidatura de Costa Rica no prosperó, remitimos al lector a un breve análisis, BOEGLIN N., Bolivia, El Salvador y Paraguay electos en el Consejo de Derechos Humanos”, Análisis Político Núm. 5, Observatorio de Política Internacional, Universidad de Costa Rica (UCR) – Universidad Nacional (UNA); enero 2015, disponible http://opi.ucr.ac.cr/node/350">aquí.

 

Nota 2: Remitimos al lector a una breve nota sobre el particular del mes de julio del 2014 publicada: BOEGLIN N., “ONU: HRC aprueba resolución para investigar ataques de Israel en Gaza”, Tribuglobal, 28/07/2014, disponible www.tribuglobal.com/index.php/redactores/redactores/106-invitados/1995-1...">http://www.tribuglobal.com/index.php/redactores/redactores/106-invitados...">aquí.

 

Nota 3: Véase nota publicada,  BOEGLIN N., “Presentado informe de Comisión de Investigación sobre última ofensiva de Israel en Gaza del 2014”, GlobalResearch, 28/06/2015, disponible www.globalresearch.ca/presentado-informe-de-comision-de-investigacion-so...">http://www.globalresearch.ca/presentado-informe-de-comision-de-investiga...">aquí.

 

http://www.alainet.org/es/articulo/170884

  •