Facebook Twitter Google +1     Admin

ISRAEL EN AMÉRICA LATINA

20080303214931-0000kfirc10.jpg

Por José Steinsleger, Diario La Jornada - México

Nadie imaginó, hace 60 años, que el Estado de Israel, cuyo pueblo soñó durante siglos con el “derecho a existir”, acabaría negándoselo a sus primos hermanos palestinos. Nadie imaginó que los jefes políticos del pueblo elegido acabarían promoviendo el terrorismo internacional, junto con Estados Unidos.

 

En la industria bélica israelí trabaja la cuarta parte de la población económicamente activa. ¿Quiénes son sus clientes? No quienes también sueñan con su “derecho a existir”, sino los regímenes que realizan negocios suculentos, ajustándose a las reglas del “libre mercado”. Money, money, money.

 

A inicios de mes trascendió que Colombia comprará a Israel 24 aviones supersónicos “renovados” del tipo “cachorro de león” (Kfir, en hebreo), que los agentes del Mossad contribuyeron a diseñar robándose los planos del Mirage francés, así como también copiaron el tanque Merkava del inglés Chieftain, y el fusil Galil del soviético AK.

 

Fuera de transacciones comerciales y pormenores técnicos, se agradece la honestidad de Juan Manuel Santos, ministro de Defensa de Colombia: “Se piensa en el conflicto armado interno, no en los vecinos”. O sea: en los vecinos. O sea: en Venezuela. Pero a ver… ¿no dijo Sátira que los colombianos “están-cansados-de-la-guerra”? Apresúrese a palomear “sí”, “no”, “no sé”, “me da igual”, porque el sátrapa Álvaro Uribe Vélez va por la tercera reelección, y con los gringos se las trae.

 

Los intereses armamentistas de Israel en América Latina cuentan ya con larga experiencia. Allí donde hay huevos de la serpiente, sus mercaderes se hacen presentes para mimarla, orientarla, entrenarla, y venderle… “seguridad”. Empezaron con sigilo al inicio del decenio de 1970, cuando aún existían gobiernos que creían en el derecho internacional.

 

En rigor, la cooperación estratégica Washington-Tel Aviv en América Latina data de 1962, cuando el gobierno de Kennedy incorporó a los “Cuerpos de Paz” técnicos sionistas para divulgar el cooperativismo agrario como forma de guerra sicológica en un continente atraído por la revolución cubana.

 

Tras el golpe de Estado en Chile (11 de septiembre de 1973), Israel vendió a Pinochet misiles aire-aire Shafir, mientras instructores israelíes aterrizaban en Santiago y oficiales chilenos poblaban las academias militares israelíes. Israel y el régimen racista de Sudáfrica eran para entonces los países más amigos de Chile.

 

La vieja doctrina exterior de Abba Eban (ex ministro israelí de Asuntos Exteriores, 1915-2002), dividir el espectro mundial entre amigos de Israel y amigos de los árabes, fue sustituida por Ariel Sharon, sumándose a la doctrina del Pentágono.

 

“El esfuerzo militar de Israel –enfatizaba Sharon– es el principal en todos los órdenes y debe ser enfocado en la perspectiva del conflicto global entre el mundo comunista y el Occidente de capitalismo libre, sosteniendo por las armas la causa occidental en cualquier rincón del mundo.”

 

Luego, el preámbulo y el primer punto del acuerdo de cooperación estratégica suscritos por Ronald Reagan y Menajem Beguin, auspició las “operaciones conjuntas más allá de la zona del Mediterráneo”.

 

El punto tres del acuerdo estipulaba la “cooperación estrecha en la orientación de la asistencia militar en todo el tercer mundo”. Y para el caso, Sharon contrató al estadounidense Arie Granger para efectuar un profundo estudio de marketing de armamentos en América Latina.

 

Según un editorial de The Guardian (27/8/82) y Le Monde Diplomatique (octubre de 1982), ambos firmados por el analista Ignacio Klich, Israel aspiraba a “…convertirse en el mandatario de Estados Unidos en América Central, el Caribe, África del Sur y Taiwán, pues por razones políticas Washington no puede brindar toda la asistencia militar requerida por los regímenes amigos”.

 

Recordemos el caso del mexicano Marcos Katz, representante oficial de las industrias aeronáuticas israelíes en México y América Central. En julio de 1977, Katz se vio en dificultades cuando el diario Haaretz de Tel Aviv lo señaló como el contratista de un avión de transporte argentino decomisado en el aeropuerto de Siwell, Barbados. El avión transportaba 26 toneladas de armas y municiones vendidas por Israel a Guatemala y embarcadas por Katz en Portugal.

 

El gobierno de Bridgetown presentó una protesta al gobierno israelí. “Las armas –observó– serán destinadas al país centroamericano debido ‘al problema con Belice’ (por el cual Guatemala reclamaba soberanía).”

 

Comedidamente, Tel Aviv “demostró” que el avión que las transportó no salió de Israel. ¿Y Katz? Olvídese. En 1976, el caballero había donado 50 mil dólares a la Universidad Religiosa Israelí Bar Ilan para consagrar una cátedra a nombre de sus progenitores, y Tel Aviv dio por cerrado el asunto.

 

En 1978, tras la suspensión de la ayuda militar yanqui a Guatemala por la violación sistemática de los derechos humanos, Israel se apiadó del régimen genocida y le vendió 11 aviones Arawa, 10 blindados RBY-MK, 15 mil fusiles Galil, morteros de 81 mm, bazucas, lanzagranadas, tres guardacostas Dabier, un sistema de transmisiones tácticas, un circuito de radares y 120 toneladas de municiones.

 

Martes 19 de Febrero de 2008

TORTURAS A PRISIONEROS PALESTINOS

 

Por Stephen Lendman, PalestineChronicle / CEPRID.

Traducido por Meysalun Cage (Publicado en www.nodo50.org)

Según el grupo Palestino de paz y justicia, MIFTA (1), desde la ocupación de Gaza y Cisjordania (los Territorios Palestinos Ocupados) en 1967, Israel ha apresado más de 650 mil palestinos.

 

B’Tselem es el conservador Centro de Información Israelí por los Derechos Humanos en los Territorios Ocupados, con una bien merecida reputación por su precisión. Un grupo de prominentes académicos, abogados, periodistas y miembros del Parlamento Israelí (Knéset) fundaron la organización en 1989 para “documentar y educar al público israelí y los legisladores acerca de las violaciones de los derechos humanos en los Territorios Ocupados, combatir el fenómeno de negación que prevalece entre el pueblo israelí, y ayudar a crear una cultura de derechos humanos en Israel” para convencer a los agentes del gobierno de respetar los derechos humanos y cumplir con el derecho internacional.

 

Su trabajo cubre un amplio rango de temas de derechos humanos, entre los que se incluyen detenciones y torturas. En mayo de 2007 preparó un reporte detallado de 100 páginas titulado “Prohibición Absoluta: La Tortura y Abusos hacia los Detenidos Palestinos”, que está disponible de forma impresa para quienes lo soliciten. Este artículo resume sus hallazgos que representan un esfuerzo conjunto entre B’Tselem y HaMoked (Centro para la Defensa del Individuo), fundado en 1988 para apoyar los derechos Palestinos durante la primera Intifada a finales de los años 80.

 

Desde principios de los años 90, B’Tselem ha publicado más de 10 reportes sobre el uso de la tortura y abusos por Israel hacia los detenidos palestinos. Este es el más reciente en su esfuerzo por aumentar la conciencia pública y ayudar a abolir estas aborrecibles prácticas. Los hallazgos se basan en testimonios solicitados a una pequeña y “poco representativa” muestra de 73 palestinos residentes de Cisjordania que fueron arrestados entre julio del 2005 y enero del 2006, que estuvieron de acuerdo en que se contaran sus historias y reunieron los criterios predeterminados para el estudio.

 

Ellos fueron escogidos de los nombres de 4.460 prisioneros palestinos, cuyos parientes contactaron HaMoked para ayudarles a encontrar sus paraderos. HaMoked brinda este servicio porque Israel viola el derecho internacional y sus propias regulaciones militares al negar a los familiares de los prisioneros cualquier información acerca de quiénes fueron detenidos o dónde se encuentran detenidos. Por la cantidad de años que tiene B’Tselem investigando sobre la tortura en Israel, considera que la información contenida en este reporte refleja de manera precisa las clases y niveles de las prácticas abusivas israelíes.

 

La tortura, el abuso y el trato degradante son repugnantes en cualquier forma por cualquier razón, y desde siempre el derecho internacional ha prohibido estas prácticas bajo cualquier circunstancia. Las cuatro Convenciones de Ginebra de 1.949 prohíben cualquier forma de “coerción mental o física” y afirman que los prisioneros de guerra enfermos, heridos y civiles deben ser tratados humanamente. Las cuatro convenciones tienen un tema común, llamado el Artículo Común Tres, que solicita que todos los no combatientes sean tratados humanamente siempre. No hay excepciones por ninguna razón, y las violaciones son incumplimientos graves de Ginebra y otras leyes internacionales que constituyen crímenes de guerra y de lesa humanidad.

 

ISRAEL DEFIENDE LAS “TÁCTICAS COERCITIVAS NECESARIAS”

Sin embargo, la Comisión de Landau de 1987 (encabezada por el magistrado Moshe Landau, anterior Presidente del Tribunal Supremo de Justicia) citó el suministro de “defensa necesaria” en el Derecho Penal para recomendar el uso de “presión física moderada y psicológica”, para obtener evidencia para condenas en enjuiciamientos. Su justificación era que las tácticas coercitivas de interrogación eran necesarias contra “la hostil actividad terrorista”. Y definió incluir no sólo amenazas o actos de violencia, sino todas las actividades relacionadas con el nacionalismo Palestino.

 

Más tarde, en septiembre de 1999, la Corte Suprema de Justicia de Israel, respondió la petición del Comité Público Contra la Tortura en Israel, y emitió una decisión histórica (al revertir las recomendaciones de Landau) y prohibió el uso de las torturas contra los prisioneros. Sin embargo, esto fue un falso gesto ya que al mismo tiempo estableció la presión y las medidas de molestias, como efectos secundarios de interrogaciones legítimas, que no se deben usar para quebrar el espíritu de los prisioneros. Luego agregó una gigante laguna jurídica al permitir a quienes interrogan, usar la fuerza física y evitar procesos judiciales en casos denominados “bombas de relojería” (2), aún cuando el Derecho Internacional no admite excepciones, y las autoridades israelíes puedan utilizar esa excusa para cualquier persona en custodia.

 

Según el grupo Palestino de Paz y Justicia, MIFTA, desde la ocupación de Gaza y Cisjordania (los Territorios Palestinos Ocupados) en 1967, Israel ha apresado más de 650 mil palestinos. Esto equivale a cerca de un sexto de la población de los territorios palestinos ocupados hoy día. Los servicios de seguridad actualmente tienen detenidos cerca de 10 a 12 mil hombres, mujeres y niños palestinos en sus prisiones bajo condiciones deplorables y muchos bajo detención administrativa sin cargo alguno. Basados en la asesoría previa de HaMoked, B’Tselem estima que 85% de ellos están sujetos a torturas y abusos en custodia, aún cuando la mayoría de ellos no están acusados de terrorismo. Estas prácticas son usadas de manera rutinaria y sistemática contra activistas políticos, estudiantes acusados de estar a favor del Islam, sheikhs (3) y líderes religiosos, personas de organizaciones islámicas de caridad, familiares de personas solicitadas por las autoridades o cualquier hombre, mujer, o niño que Israel lo requiera por cualquier motivo.

 

El reporte de B’Tselem de mayo del 2007 declara que la Agencia de Seguridad Israelí (ISA- anteriormente llamada Servicio de Seguridad General o GSS) admite utilizar métodos “excepcionales” que incluyen “presión física” para interrogar en las situaciones llamadas “bombas de relojería”. Pero esto se puede usar como excusa para abusar de cualquier persona. Adicionalmente, policías admiten abiertamente que se aprueba el uso de medidas severas de forma retroactiva, de manera que los derechos de los prisioneros palestinos se puedan violar libremente sin temer a recriminación alguna. En otras palabras, quienes interrogan en la Agencia de Seguridad Israelí conocen las reglas: no pidas permiso, usa los métodos que desees, y no te preocupes por las consecuencias posteriores, ya que no habrá ninguna. Esto está demostrado en lo que los prisioneros dijeron a B’Tselem.

 

Los prisioneros reportaron que se les “debilitaba” para la interrogación desde que eran arrestados hasta que los agentes de la Agencia de Seguridad Israelí se hacían cargo. Al comienzo los abusos incluían golpes, dolorosas ataduras, ofensas, humillaciones y negación de las necesidades básicas. El procedimiento de la ASI incluía luego siete formas claves de abuso que violaba la dignidad e integridad física de los detenidos. Se les trataba de quebrar el espíritu, pero el derecho internacional lo llama tortura cuando incluye intentos verificables de tortura, sufrimiento o dolor severo, motivos inapropiados e involucran al estado. Todas estas condiciones se aplican a las prácticas abusivas israelíes que incluyen:

 

- Aislamiento que prohíbe a los prisioneros tener contacto con familiares, abogados, o representantes del Comité Internacional de la Cruz Roja. Esto exacerba el sentido de impotencia, los prisioneros están completamente a la merced de quienes les interrogan. Y se sabe que esto les produce serios daños psicológicos cuando es continuo por períodos extendidos.

 

- Presión psicológica por confinamiento en solitario en “celdas sofocantes, putrefactas de 3 a 6 metros cuadrados” sin ventanas ni acceso a la luz del día ni al aire fresco, una luz sobre su cabeza las 24 horas del día, paredes hechas de yeso áspero que impiden que puedan descansar recostándose de ellas; un grifo de agua en una pared y algunas celdas con fregaderos; una colchoneta normalmente sucia, húmeda, y una manta mugrienta y putrefacta en el piso. Más nada en las celdas; no se permite leer ni escribir en las celdas; las letrinas son simples hoyos en el suelo. A los detenidos se les negaba cualquier contacto con otros seres humanos, exceptuando los guardias y quienes les interrogaban.

 

- Las condiciones físicas en las celdas de confinamiento en solitario están reguladas en Regulaciones de Procedimientos Penales, emitido por el Ministerio de Seguridad Interna de Israel, con la aprobación de la Constitución del Knéset (Parlamento Israelí), el Comité de Derecho y Justicia. Pero no se aplican a los “prisioneros de seguridad”, así que las celdas no tienen camas ni sillas, y casi nunca fregaderos. No se les provee de nada más, ni si quiera el uso del teléfono, ni el derecho de tener visitas. Las celdas eran muy pequeñas para caminar adentro, y no se les permitía realizar ejercicios afuera.

 

- Se debilitaba a los prisioneros con la falta de actividad física, privación del sueño y comida inadecuada. Se les negaban las necesidades básicas como comida y líquidos, medicinas o el derecho a orinar o satisfacer sus necesidades fisiológicas. Pasaban largas horas de interrogatorio, atados a una silla sin poder mover sus manos o pies en lo más mínimo, tenían deficiencias nutricionales y la comida que recibían era inadecuada, fría, mal cocinada, sin sabor y frecuentemente de apariencia repulsiva. Muchos de los detenidos se resistían a comer en la medida de lo posible.

 

- El constreñimiento en la posición de “shabah”, que es la atadura dolorosa y prolongada de las manos y pies de los prisioneros a una silla rígida de plástico, no acolchada, de tamaño estándar, de armazón de metal, sin descansaderos de brazos, fija en el suelo. Las manos atadas fuertemente a la espalda con esposas plásticas ajustables y conectadas a un anillo en la parte posterior del asiento para halarlas de manera molesta debajo del respaldar; piernas atadas a las patas delanteras de la silla. Los prisioneros no se podían parar durante la interrogación, que duraba aproximadamente 8 horas consecutivas sin descanso, y el primer día, duraba 12 horas; luego el período de interrogación, se acortaban las sesiones y duraban de 4 a 5 horas.

 

- Los interrogatorios duraban realmente poco tiempo, la mayoría del tiempo, los interrogadores estaban fuera del cuarto, y dejaban a los prisioneros con el aire acondicionador encendido, con un frío insoportable. Frecuentemente servían sólo una comida durante el día del interrogatorio; casi no permitían ir al baño; y casi todos los detenidos se quejaron de dolores severos en la espalda, cuello, hombros, brazos y muñecas, durante el interrogatorio. También se reportó adormecimiento o pérdida de sensibilidad en las extremidades. La Corte Suprema de Justicia Israelí, reglamentó en 1.999, que todos los procedimientos de constreñimientos en la posición “shabah” son ilegales, ya que violan las reglas de un “interrogatorio justo y razonable” y perjudica la dignidad y bienestar de los prisioneros. Los interrogadores de la Agencia de Seguridad Israelí ignoran esto impunemente.

 

- También se reportaron maldiciones y humillantes y obligatorios registros exhaustivos de los detenidos estando desnudos, mientras se les gritaba y se burlaban de ellos; así como salivazos, y otras prácticas abusivas.

 

- Las intimidaciones incluían amenazas de tortura física (llamadas interrogatorios militares), arrestos de familiares y destrucción de sus casas.

 

- Uso de informantes (“asafirs”) para obtener información, que no es algo abusivo como tal, pero es muy cuestionable, luego de los métodos preparatorios para “debilitar” a los detenidos.

 

Entonces B’Tselem trató los métodos de interrogación “especiales” que en su mayoría incluían la violencia física:

 

- Privación de sueño entre 30 y 40 horas, durante las cuales se dejaba a los detenidos dolorosamente atados con grilletes en los cuartos de interrogación. Y los guardias los despertaban frecuentemente entre la media noche y las 5 de la mañana. Se usaban varios tipos de sonidos opresivos para interferir con el sueño durante la noche.

 

- Uso de golpes “en seco” que incluían puñetazos y patadas en todas partes del cuerpo, impactos con la culata de los rifles, golpes en la cara con garrotes, cascos y otros objetos. Se les golpeaba la cabeza contra la pared, el suelo, o cualquier superficie dura. Se les golpeaba mientras los detenidos tenían las manos atadas a la espalda, y tenían los ojos vendados. Adicionalmente se les golpeaba durante las inspecciones físicas, mientras tenían las manos esposadas.

 

- Ataduras dolorosas con esposas u otros objetos, lo suficientemente apretados para cortar la circulación de la sangre y causar hinchazón.

 

- Tirones repentinos de la cabeza hacia los lados y hacia atrás.

 

- También se les forzaba a caminar en cuclillas, (posición de rana), y caminar en puntillas agachados dando saltos con las manos esposadas detrás de la espalda, mientras se les empujaba y golpeaba hasta que los prisioneros perdían el equilibrio y se caían hacia delante o atrás. Este método les inflinge dolor al aumentar la presión en los músculos de las piernas, y herir las muñecas al caerse.

 

- Posición de “banana”, en la que se tuerce dolorosamente el arco de la espalda, con el cuerpo extendido horizontalmente hasta el suelo sobre una silla sin respaldar, con las manos atadas a los pies.

 

También ocurren asesinatos de prisioneros, como el del día 22 de octubre, en la miserable prisión de Ketziot, en el desierto de

 

Neguev, donde se mantienen detenidos a 2.300 palestinos en condiciones realmente duras. A las dos de la madrugada los guardias de la prisión empezaron una requisa en las celdas, desnudando y registrando a los reclusos en una deliberada provocación de media noche. Los prisioneros resistieron y cerca de 550 miembros del Servicio de Prisión Israelí Metsada (4), unidad antimotín, respondieron con fuerza excesiva, golpeándolos con garrotes de plástico, culatas de los rifles, así como con perdigones, bombas sin estallar, bombas lacrimógenas, granadas estruendosas que encendieron en llamas las celdas y perjudicaron a más de 250 reclusos, dejando al menos a 9 con daños severos. Durante este ataque, Mohammed Al Ashqar fue asesinado al recibir un tiro en la cabeza.

 

El Centro Palestino para los Derechos Humanos (PCHR) mantiene que el abuso a los prisioneros, las tácticas represivas y el asesinato de palestinos es una política oficial Israelí, que ha empeorado bajo el director actual del Servicio de Prisión Israelí, Beni Kaniak. El Centro Palestino para los Derechos Humanos reporta que Beni Kaniak ha instituido estas medidas punitivas:

 

- Reducción de las raciones de comida y los implementos de higiene.

 

- Prohibición adicional de artículos de los prisioneros.

 

- Confiscación del dinero de los prisioneros y prohibición de que ningún familiar pueda tenerlo. Uso extendido del confinamiento en solitario.

 

Muda periódica de los prisioneros a nuevas instalaciones, para impedir el sentido de estabilidad.

 

Repetidas y severas redadas no anunciadas a altas horas de la noche, como la del 22 de octubre en Ketziot.

 

Estas tácticas, torturas y abusos de los prisioneros palestinos se realizan con el consentimiento y “bajo el auspicio del sistema de la Policía Israelí”. B’Tselem reportó desde el año 2.001, que la Oficina del Fiscal del Estado de Israel recibió más de 500 quejas de estas prácticas, pero no se ha investigado ninguna. En general, rara vez se investigan los casos de maltratos a los prisioneros, y casi nunca terminan en acusaciones. Más allá de esto, a pesar del fallo de 1.999, la Corte Suprema de justicia Israelí ayuda a los interrogadores de la Agencia de Seguridad Israelí, al rechazar la aceptación de al menos una de cientos de las peticiones que se les presentan para ser reparadas. La Corte Suprema de justicia Israelí también permite que la Agencia de Seguridad Israelí oculte información de los prisioneros sobre los que se emitieron órdenes abusivas o de peticiones legales realizadas en nombre de los detenidos. Además, permite que las evidencias obtenidas bajo tortura, sean usadas en los enjuiciamientos.

 

ISRAEL SIGUE EL MODELO DE EE.UU.

B’Tselem y HaMoked están comprometidos para terminar con el uso de las torturas de parte de Israel hacia los prisioneros Palestinos. Ellos citan el ejemplo del manual práctico del ejército de Estados Unidos, de Septiembre de 2006, para Operaciones de Recolección de Inteligencia Humana como una guía apropiada para conducir interrogatorios, aunque la autorización de brutalidad física y psicológica se haya convertido en una política oficial de la administración, bajo el mandato de George Bush, luego del 11 de septiembre. Sin embargo, este manual abarca 18 métodos de interrogación de experiencia demostrada en el trabajo bajo variadas situaciones y condiciones. Van desde establecer confianza entre el interrogador y el detenido, hasta el uso de trampas y manipulación psicológica. Pero en ningún caso se admite tortura ni otras prácticas ilícitas.

 

Una cosa es tener reglas y leyes, y otra es cumplirlas o acatarlas. Según opiniones legales del otrora Departamento Secreto de Justicia, bajo el mandato de George Bush, en Estados Unidos se han consentido y practicado “las más duras técnicas de interrogación, nunca antes usadas por la CIA”. Esto no es diferente en Israel, donde la Agencia de Seguridad Israelí utiliza con impunidad de manera sistemática y rutinaria medidas de interrogación que están prohibidas. B’Tselem y HaMoked quieren que se termine con estas prácticas y urgen al gobierno israelí pararlas, promulgando leyes ejecutables en las que “se prohíba estrictamente la tortura y el trato cruel, inhumano o degradante”, de acuerdo con el Derecho Internacional.

 

También recomiendan que se investigue cada queja de abuso o tortura por un cuerpo independiente, que las personas que hayan violado la ley sean procesadas, y que “cada prisionero reciba las condiciones humanas mínimas”. Israel clama ser un estado civilizado. Pero ya es hora de que actúe como tal.

 

Stephen Lendman es periodista estadounidense.

 

Notas:

(1) MIFTA: Iniciativa Palestina para la Promoción del Diálogo Global y la Democracia.

(2) NT: “bomba de relojería”: Cuando haya algo a punto de estallar o corra peligro la vida de otras personas.

(3) Sheik: Especialista en ciencias islámicas.

(4) NT: Metsada: División de Operaciones Especiales del Mossad, “conduce las operaciones de asesinato de objetivos sensibles, de actividades de sabotaje, paramilitares y de guerras psicológicas”. http://www.intelpage.info/exterior/israel.htm. Adicionalmente, presta servicios de “inteligencia” e investigadores privados. Teniendo como punto fuerte el Medio Oriente. Ver http://www.metsada.com/

 

Lunes 18 de Febrero de 2008

LA AUSENCIA DE LA OCUPACIÓN ISRAELÍ EN LA PRENSA

 

Fuente: OLP

La Ocupación como asunto legal // Comprensión pública con prejuicios // Territorios “en Disputa” vs. Territorios Colonizados // Refutar Argumentos Israelíes

 

"El lenguaje favorece a los soldados ocupantes por sobre los árabes ocupados, representando a estos últimos, esencialmente, como extrañas tribus amenazando la supervivencia de Israel, más que viceversa. La lucha entre Israel y los palestinos es mostrada… como una batalla entre dos ‘fuerzas’, que están en igualdad en cuanto al bien y al mal, y que tienen la misma responsabilidad. Es la tiranía de la falsa equivalencia"[i]

 

Introducción

 

En el año 2004, el Grupo de Comunicaciones de la Universidad de Glasgow publicó un estudio indicando que la cobertura de la prensa oscurece, más que facilita, la comprensión popular del conflicto palestino-israelí. Esto quizás se ve evidenciado de mejor manera en el fracaso general de la prensa en describir el conflicto dentro del correcto contexto de una ocupación. En vez de presentar el conflicto como uno entre un "ocupante" y un ocupado", éste es representado como uno entre dos partes iguales con igualdad de derechos sobre una tierra "disputada"[ii] que Israel "capturó"[iii] en 1967.

 

El fracaso en ubicar el conflicto dentro del contexto de una ocupación ha llevado a un deterioro en la terminología de la prensa: la ocupada Jerusalén palestina es ahora parte de la Jerusalén israelí; las colonias israelíes no son ya asentamientos ilegales, con "barrios judíos" o "suburbios judíos"; sino que los colonos ilegales se han transformado en "civiles israelíes". El número de colonos citados en la prensa excluye a aquellos en la parte ocupada de la Jerusalén palestina. Como resultado de esto, por lo general, el número citado de colonos es de sólo 230.000, cuando en realidad, el número de israelíes viviendo en Territorio Ocupado Palestino excede los 450.000.

 

Al omitir el término "ocupados", y otros también relacionados con la ocupación, la prensa confunde la realidad del conflicto. Mucha gente cree que los palestinos son ciudadanos israelíes con plenos derechos que quieren separarse de Israel. Otros creen que los palestinos son ciudadanos de una "Cisjordania" independiente que tratan de expandir sus fronteras a expensas de Israel. Aún más, otros creen, como el Estudio de la Universidad de Glasgow indica, que los palestinos ocupan tierra israelí, no lo contrario. Mientras estas interpretaciones pueden parecer absurdas para muchos observadores, el estudio muestra que incluso los educados consumidores de noticias sufren tales confusiones básicas.

 

Sin que sea sorprendente, el cambio en la terminología y la consecuente confusión del público en general deleita al gobierno israelí. El régimen legal de ocupación impone obligaciones al poder ocupante y le prohíbe hacer constantes exigencias sobre el territorio ocupado. Aún así, el gobierno israelí y sus partidarios han presionado con éxito a la prensa mundial para adoptar una terminología que presente a Israel como poseedor de iguales derechos sobre los territorios ocupados palestinos mientras que, simultáneamente, confunden las desigualdades legales y de poder entre Israel y los palestinos bajo su control. [iv]

 

I. Israel Bajo el Derecho Ocupa Cisjordania (Incluyendo Jerusalén Oriental) y la Franja de Gaza (Los "Territorios Palestinos")

 

A.- De Acuerdo con la Corte Internacional de Justicia, Israel Ocupa los Territorios Palestinos

 

En Julio del año 2004, la Corte Internacional de Justicia declaró unánimemente que Israel ocupa Cisjordania, incluyendo Jerusalén Oriental.[v] En la primera regulación legal de la actividades de Israel desde 1967, la Corte sostuvo que “todos estos territorios (incluyendo Jerusalén Oriental) continúan siendo territorios ocupados e Israel continúa teniendo el status de Potencia ocupante.”[vi]

 

B.- De Acuerdo a la Corte Suprema Israelí, Israel Ocupa Cisjordania y Gaza [vii]

 

Ya en 1979, la Corte Suprema israelí declaró: “Esta es una situación de beligerancia y el status de [Israel] con respecto al territorio ocupado es el de una Potencia Ocupante.”[viii] En el año 2002, la Corte Suprema israelí declaró nuevamente que Cisjordania y Gaza “están sujetos a una ocupación beligerante por parte del Estado de Israel.”[ix] En Junio del año 2004, la Corte Suprema israelí reafirmó que “desde 1967, Israel ha mantenido [a Cisjordania] bajo una ocupación beligerante.”[x]

 

C.- De Acuerdo a la Comunidad Internacional, Israel Ocupa los Territorios Palestinos

 

Desde 1967, la comunidad internacional ha sostenido insistentemente que Israel ocupa los Territorios Palestinos. La Resolución 242 del Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas instó a Israel a una inmediata retirada de los territorios que ha “ocupado.”[xi] Desde entonces, la comunidad internacional —incluyendo los Estados Unidos[xii]— ha reafirmado constantemente que los territorios, incluyendo Jerusalén Oriental, se encuentran "ocupados". De hecho, tanto el Consejo de Seguridad de la ONU, como la Asamblea General, reiteraron en Mayo del 2004 que los Territorios Palestinos se encuentran "ocupados". [xiii]

 

D.- De Acuerdo a las Convenciones de la Haya, Israel Ocupa los Territorios Palestinos

 

Las Regulaciones de la Haya de 1907 definen territorio ocupado como “Territorio…cuando ha sido puesto bajo la autoridad de un ejército hostil. La ocupación sólo se extiende sobre los territorios donde tal autoridad ha sido establecida y puede ser ejercida...” [xiv] Esta definición representa al Derecho Internacional Consuetudinario [xv] y ha sido reafirmado y expuesto en el Tribunal de Nuremberg, [xvi] en la Cuarta Convención de Ginebra (1949) y en su Primer Protocolo Adicional (1979), [xvii] en la práctica estatal, en las resoluciones de las Naciones Unidas, y en las sentencias de la Corte Internacional de Justicia. [xviii]

 

La autoridad militar de Israel sobre los Territorios Palestinos satisface el criterio básico de "ocupación", como ha sido definido por las Regulaciones de la Haya: Desde 1967, el ejército israelí ha poseído la habilidad para ejercer la autoridad y ha ejercido de hecho tal autoridad en los Territorios Ocupados.

 

II. El Fracaso en Identificar Correctamente la Ocupación Impide al Público el Comprender Correctamente el Conflicto

 

La lucha por el Estado palestino es una lucha contra la ocupación israelí y una lucha por hacer cumplir los derechos legales de los palestinos, en cuanto a población ocupada. Al fracasar en identificar a Cisjordania (incluida Jerusalén Oriental) y la Franja de Gaza como territorios ocupados, la prensa mundial predispone al público hacia una comprensión correcta del conflicto. ¿Cómo puede el público comprender que los palestinos buscan el fin de la ocupación si no hay ninguna referencia a una ocupación? ¿Cómo, si no hay un Territorio Ocupado, puede el público entender la posición palestina, la cual señala que el Muro de Israel no debiera ser construido en Territorio Ocupado? ¿Cómo, si es que no hay un "ocupante" y un "ocupado", puede el público entender que la posición palestina respecto a las colonias israelíes se debe a que aquéllas constituyen una violación de los deberes de un ocupante?

 

III. El Uso del Término "Disputados" Representa una Adopción de la Visión Extrema Israelí

 

Fracasar en identificar correctamente la ocupación (debido al uso de términos como "disputados"), efectivamente aprueba y promociona la interpretación extrema israelí. Incluso la Corte Suprema Israelí sostiene que Israel "ocupa beligerantemente" el Territorio Palestino. Sólo las sedes políticas del gobierno de Israel se refieren a los Territorios Ocupados como "disputados", en un esfuerzo por reclamar la propiedad sobre los territorios ocupados y, además, evitar las obligaciones legales de una potencia ocupante. Es inapropiado para la prensa el promover la visión de los extremistas israelíes por sobre la visión de la Corte Suprema israelí, la Corte Internacional de Justicia y toda la comunidad internacional.

 

IV. El Uso del Término "Disputados" es Injustamente Utilizado para Referirse Sólo a la Tierra Ocupada Palestina y no a otra Tierra en Disputa

 

La tierra en Israel que fue conquistada en violación al Plan de Partición de la ONU de 1947, podría decirse que es tierra en disputa. El plan de partición de la ONU entregaba aproximadamente un 55% de Palestina al "Estado Judío". Las líneas de armisticio que siguieron a la creación de Israel, le dieron al mismo aproximadamente el 78% de Palestina. El 22% restante, incluyendo ciudades como Nazaret y Acre, pueden justamente ser denominadas "en disputa", ya que los palestinos aún poseen reivindicaciones legales sobre aquellas tierras. De hecho, los palestinos pueden legítimamente disputar el título de israelí en mucha de la tierra dentro de Israel (i) puesto que el Plan de Partición era una recomendación de la Asamblea General, que no constituía ningún compromiso y que no tenía la autoridad legal apropiada para el establecimiento del Estado de Israel y (ii) ya que las reclamaciones individuales sobre la tierra están por encima de la sucesión de Estados, los refugiados palestinos y sus descendientes, quienes poseen la tierra y propiedades dentro de Israel, tienen la base legal para disputar la posesión israelí.

 

Bajo el espíritu del compromiso, los palestinos han expresado su disposición a renunciar a las reivindicaciones nacionales palestinas sobre la tierra respecto a las Líneas de Armisticio de 1948, a cambio del establecimiento de un Estado en los Territorios Ocupados Palestinos. Aún así, debido a que tales reivindicaciones continúan existiendo y, hasta que éstas sean olvidadas, las tierras dentro de Israel debieran denominarse "disputadas" para propósitos de coherencia. De cualquier manera, la prensa mundial no hace referencia a tales áreas como "disputadas", sino que, cediendo ante la presión israelí, denomina sólo a los Territorios Ocupados Palestinos como "disputados".

 

V. Mientras que el Término "Ocupación" Describe Correctamente el Marco Legal Neutral, "Colonización" en cambio, Se Refiere Más Correctamente a las Realidades de la Ocupación

 

El término "ocupación" representa una clasificación legal que no condena moralmente a la potencia ocupante. Las ocupaciones pueden ocurrir por una variedad de razones, incluyendo la liberación o reconstrucción de un país destrozado por la guerra. Tal fue el caso de muchos lugares después de la Segunda Guerra Mundial, y así es como las Naciones Unidas caracterizan la actual ocupación de Irak. Sin importar los propósitos de una ocupación, el Derecho Internacional pone a la Potencia Ocupante el mismo conjunto de obligaciones.

 

Por lo tanto, al decir que Israel ocupa Territorio Palestino, no se está necesariamente adscribiendo ninguna culpa o acción incorrecta a la Potencia Ocupante. Se está simplemente caracterizando el apropiado status legal de un territorio –que la Potencia Ocupante no puede declarar suya unilateralmente ninguna parte del territorio, que el Derecho Internacional protege a la población que vive bajo la Ocupación, y que la presencia de la Potencia Ocupante en aquel territorio es temporal por definición.

 

A pesar de esto, en el caso de los Territorios Palestinos, el término "ocupados" es insuficiente para describir las políticas de Israel de confiscación de tierras, demolición de casas, construcción de asentamientos y la variedad de violaciones a los Derechos Humanos por parte de Israel, tales como torturas y castigos colectivos impuestos a la población civil palestina. Israel no sólo ocupa el Territorio Palestino: Israel lo destruye y coloniza mientras que confisca sus recursos naturales y viola los derechos de su población indígena. Por consiguiente, mientras que "ocupación" comunica correctamente el status legal de los Territorios Palestinos, no trasmite las realidades que la ocupación de Israel supone.

 

Un término que se refiere de una forma más correcta a las realidades de la situación, es los Territorios Palestinos "colonizados-por-Israel".

 

VI. Refutando los Argumentos Israelíes

 

A. Los Territorios Palestinos Permanecen Ocupados por Israel, A Pesar de los Acuerdos de Oslo

 

En 1993, la Organización para la Liberación Palestina (OLP) llegó a un acuerdo con Israel, comúnmente conocido como los Acuerdos de Oslo. Aquéllos establecían la Autoridad Palestina ("AP"), la cual está encargada de administrar los servicios básicos en áreas entregadas para control palestino. Algunos observadores israelíes han sostenido que la ocupación de Israel terminó con la creación de la AP y con la limitada auto-administración palestina.

 

i. Los Territorios Palestinos Continúan Siendo Ocupados A Pesar de las Convenciones de la Haya.

 

Israel mantiene un constante control militar sobre los Territorios Palestinos, incluso después de firmar los Acuerdos de Oslo, entrando así en los marcos de lo que en las Regulaciones de la Haya se definió como ocupación. Luego de los Acuerdos de Oslo, el ejército israelí continuó la confiscación de tierras y casi dobló la población de sus colonias ilegales. Israel continuó construyendo carreteras e infraestructura cuyo uso está vedado a los palestinos, y por las que, con frecuencia, son conducidas las operaciones militares dentro y alrededor de las áreas en donde, supuestamente, se habría cedido el control.

 

La construcción del Muro de Israel dentro del territorio ocupado de Cisjordania, entrega otro ejemplo del permanente control de Israel sobre los palestinos y sus tierras. [xix] El Muro, un conglomerado de hormigón, cercas eléctricas, zanjas, alambre de cuchillas y torres con francotiradores, limita el acceso de los palestinos a su tierra y a sus recursos naturales y, además, restringe la libertad de movimiento de los palestinos dentro de su propio territorio.

 

Más aún, el ejército israelí mantiene su capacidad de controlar incluso aquellas áreas que fueron cedidas para administración palestina, siguiendo el criterio que definió el Tribunal de Nuremberg para aquellas áreas: "la prueba para la aplicación de un régimen legal de ocupación no está en si la potencia ocupante falla en ejercer el control efectivo sobre el territorio, sino que está en si posee la habilidad de ejercer tal poder. (Énfasis agregado)". [xx]

 

ii. Los Acuerdos de Oslo Específicamente Afirman que los Mismos No Cambiarán el Status Legal de los Territorios Palestinos

 

A pesar de que los Acuerdos de Oslo permitieron una limitada auto-administración para algunos palestinos, éstos expresamente reiteraban que la Franja de Gaza y Cisjordania continuarían siendo considerados "una unidad territorial" y que la retirada de los centros de población palestina no haría nada para "cambiar el status" de Cisjordania y de la Franja de Gaza.[xxi] Esto concuerda con el Artículo 47 de las Cuartas Convenciones de Ginebra, que específicamente afirman, en primer lugar, que la población ocupada no deberá renunciar a sus derechos, los cuales fueron otorgados por la Convención mediante acuerdos entre la Potencia Ocupante y las autoridades del territorio ocupado; y, en segundo lugar, que la Potencia Ocupante no deberá hacer nada para cambiar el status del territorio, como por ejemplo, anexionar territorio ocupado.[xxii]

 

iii. La Corte Internacional de Justicia, la Corte Suprema Israelí, las Naciones Unidas y la Comunidad Internacional Han Declarado que los Territorios Palestinos Siguen Estando Ocupados, A Pesar de los Acuerdos de Oslo

 

La Corte Internacional de Justicia, la Corte Suprema Israelí, [xxiii] las Naciones Unidas, [xxiv] y la comunidad internacional, [xxv] todas han declarado que Israel ocupa los Territorios Palestinos aún después de firmar los Acuerdos de Oslo. Más recientemente, en Julio del año 2004, al declarar que Israel continúa ocupando Cisjordania (incluyendo Jerusalén Oriental) [xxvi] la Corte Internacional de Justicia enfatizó que los Territorios Palestinos son "territorios ocupados en los que Israel tenía el status de Potencia Ocupante. Los eventos posteriores [luego de 1967]… no han alterado en nada esta situación."[xxvii]

 

B. No Hay Base Legal para el Argumento Israelí de que los Territorios Palestinos No se Encuentran Ocupados Debido a que Fueron Ocupados Durante una Guerra "Defensiva"

 

La mayoría de los historiadores, incluyendo a algunos israelíes, cuestionan la argumentación de Israel de que su ataque a Egipto, Jordania y Siria en 1967, fue "defensivo". [xxviii] Aún así, este punto es debatible al querer decidir si Israel ocupa los Territorios Palestinos: ningún concepto de conquista territorial, ya sea defensiva u ofensiva, existe bajo el Derecho Internacional. Éste último prohíbe la adquisición de territorio mediante la fuerza. [xxix] De otra manera, las naciones que deseen entrar en guerra para adquirir territorio, simplemente harían lo que hace Israel: calificar campañas ofensivas como "defensivas".

 

C. No Hay Base Legal para el Argumento Israelí de que los Territorios Palestinos No se Encuentran Ocupados Debido a que se Encontraban Previamente Ocupados por "Soberanos Ilegítimos"

 

Comentadores tales como Dore Gold, Presidente del Centro Jerusalén para Asuntos Externos, sostienen que, puesto que Egipto y Jordania llegaron a controlar la Franja de Gaza y Cisjordania, respectivamente, mediante una presunta guerra "ilegal" contra Israel en 1948, estos dos países son lo que él llama "soberanos ilegítimos."[xxx] Estos soberanos ilegítimos, argumenta Gold, no pueden declarar que un territorio que alguna vez fue territorio tomado ilegítimamente, y que se encuentra ahora bajo el control de un soberano legítimo es territorio "ocupado". Israel representa un soberano legítimo, según Gold, ya que conquistó los Territorios Palestinos que controlaban Egipto y Jordania, durante una guerra "defensiva" en 1967. (Ver la discusión arriba, en la sección VI.B)

 

De cualquier manera, Egipto y Jordania no eran "soberanos" durante su control de los Territorios Palestinos. Ellos eran, como lo es hoy Israel, "ocupantes" que mantenían control militar sobre estos Territorios. [xxxi] El desplazamiento por parte de Israel de Egipto y Jordania en cuanto a potencias ocupantes, no tiene relevancia en el actual status de Israel como tal potencia. A pesar de los reclamos israelíes de que no hay soberano legítimo en los Territorios Ocupados palestinos,[xxxii] la verdadera soberanía es la de la población indígena palestina, cuyos derechos de auto-determinación en su tierra se encuentran declarados y confirmados bajo el Derecho Internacional.[xxxiii]

 

--------------------------------------------------------------------------------

[i] Tim Llewellyn, “The Story T.V. News Won’t Tell,” The Observer, 20 de Junio, 2004.

[ii] Ver, e.g., Solomon Moore, “Los israelíes no se encuentran completamente instalados y adaptados: ‘Si abandonar este lugar fuera el precio para la paz, yo me iría,’ dice uno desde su suburbio en Cisjordania,” The Los Angeles Times, 18 de Junio, 2003 (declarando que "un estudio publicado el año pasado por la organización anti-asentamientos Paz Ahora muestra que un 77% de los colonos mencionaron que la calidad de vida era la razón principal por la que vivían en los territorios en disputa."); Carl Schrag, Editorial, “If Abbas Understands What Must Be Done,” The Chicago-Sun Times, 21 de Agosto, 2003 (apuntando "las actividades de los asentamientos judíos en los territorios en disputa"); Joseph Burger, “Expansion continues in disputed territories,” The Houston Chronicle, 23 de Julio, 2004; Karin Laub , “Israelí Court Quashes Bid by Reservists,” Associated Press as published in The Toronto Star, 31 de Diciembre, 2002 (declarando que "durante su sesión la alta corte eludió tomar la decisión sobre si la ocupación de 35 años de Israel sobre los territorios disputados viola el Derecho Internacional o no").

[iii] Ver, e.g., Greg Myre, “New Group Helps U.S. Jews Move to Israel,” The New York Times, 15 de Julio, 2004 (“Los palestinos piden la desmantelación de todos los asentamientos, los cuales han sido construidos en Cisjordania y Gaza, en tierra que Israel capturó en la Guerra árabe-israelí de 1967.").

[iv] Ver, e.g., Dore Gold, From ‘Occupied Territories’ to ‘Disputed Territories,’ Enero, 2002, disponible en, revisado por última vez el 25 de Julio, 2004.

[v] Ver, Corte Internacional de Justicia, Advisory Opinion, Legal Consequences of the Construction of a Wall in the Occupied Palestinian Territory, ¶¶ 74-78 (2004) (reiterando y reafirmando 37 veces que Cisjordania (incluyendo a Jerusalén Oriental), es territorio ocupado); Ver también, Declaration of Judge Buergenthal to the Advisory Opinion, ¶ 2 (2004). El Juez Buergenthal usa el término “Territorio Palestino Ocupado”, el cual es definido por la mayoría de las opiniones incluyendo Jerusalén Oriental.

[vi] Id. at ¶ 78.

[vii] La Corte Suprema Israelí declara que los Territorios Palestinos (incluida Jerusalén Oriental) se encuentran "ocupados" en un intento de justificar la confiscación de tierras palestinas. Bajo las leyes de ocupación, el ejército de la potencia ocupante tiene la autoridad para confiscar, temporalmente, la tierra necesaria para alcanzar objetivos de seguridad. Aún así, y a pesar de la regulación de la CIH que sostiene que la apelación de Israel de la necesidad militar no es convincente, Israel usa este argumento para promover su agenda política. Es por esto que las ilegales colonias (asentamientos) israelíes en los Territorios Palestinos fueron primeramente justificadas por Israel como "medidas temporales de seguridad" – el mismo lenguaje utilizado en el año 2004 para justificar el Muro.

[viii] 606 Il. H.C. 78, Ayub, et al. v. Minister of Defense, et al. (The Beth Case); 610 Il. H.C. 78, Matawa et al. v. Minister of Defense, et al. (The Bekaot Case), reprinted in Antoine Bouvier and Marco Sassoli, How Does Law Protect in War? Cases, Documents and Teaching Materials on Contemporary Practice in International Humanitarian Law, International Committee of the Red Cross, pps. 812-817, Geneva, 1999, hereinafter “ICRC 1999.”

[ix] Adjuri v. IDF Commander, 7015 Il. H.C. 02, 7019 Il. H.C. 02 (2002).

[x] Beit Sourik Village Council v. Commander of the IDF Forces in the West Bank, 2056 Il. H.C. 04 at ¶ 1 (2004).

[xi] Resolución 242 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (1967).

[xii] Ver, e.g., U.S. State Department Country Report on Israel and the Occupied Territories, 2003, released 25 de Febrero, 2004, disponible en , última revisión 27 de Junio, 2004 (refiriéndose a Cisjordania, Gaza y Jerusalén Oriental como "territorios ocupados").

[xiii] Resolución 1544 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (2004) (citando las obligaciones de Israel, como "Potencia Ocupante", bajo el Derecho Internacional y refiriéndose a los Territorios como "ocupados" desde 1967); Resolución 58/292 de la Asamblea General de las Naciones Unidas(2004) (afirmando "que el status del Territorio Palestino ocupado desde 1967, incluida Jerusalén Oriental, permanece siendo el de una ocupación militar").

[xiv] Convention (IV) respecting the Law and Customs of War on Land and its annex: Regulation concerning the Laws and Customs of War on Land, 3 Martens Nouveau Recueil (series 3) 461, 187 Consol. T.S. 227, entrando a valer el 26 de Enero, 1910 (desde ahora en adelante, “Las Convenciones de la Haya”).

[xv] Robbie Savel, The Problematic Fourth Geneva Convention: Rethinking the International Law of Occupation, The Jurist, disponible en , última revisión el 9 de Junio, 2004 (afirmando que las Regulaciones de la Haya han adquirido status de Derecho Internacional Consuetudinario—esto es, un conjunto de normas internacionales vinculantes reconocidas por la comunidad de naciones—y que la mayoría de las declaraciones de la Cuarta Convención de Ginebra y su 1er Protocolo Adicional, también han adquirido tal status).

[xvi] U.S. v. Wilhelm List, Nuremberg Tribunal, 1948.

[xvii] Geneva Convention relative to the protection of Civilian Persons in Time of War, 75 U.N.T.S 287 (1949); Protocol Additional to the Geneva Conventions of 12 Agosto 1949, and Relating to the Protection of Victims of International Armed Conflicts (Protocol I), 1125 U.N.T.S. 3 (1979).

[xviii] Ver notas superiores 6-7 y 12-19 and texto adicional; Ver también notas inferiores 20-27 y texto adicional.

[xix] Para más información sobre el Muro de Israel, por favor visitar << http://www.nad-plo.org/wprimary.php>>, última revisión 4 de Julio, 2004.

[xx] U.S. v. Wilhelm List, Nuremburg Tribunal, 1948. En los que es comúnmente conocido como el Caso de los Rehenes (The Hostages Case), el Tribunal debió decidir si Alemania habría de continuar ocupando Grecia y Yugoslavia, aunque había cedido de hecho, el control de partes de aquellos territorios a fuerzas no-alemanas. El Tribunal sostuvo que Alemania seguía estando atada por las leyes de ocupación, porque mantenía la habilidad de ejercer el control a su voluntad.

[xxi] Agreement on Preparatory Powers and Responsibilities (9 de Agosto, 1994), Artículo XIII, Secs. 4, 5 (desde aquí en adelante, “los Acuerdos de Oslo”).

[xxii] Ver notas superiores 18 en el artículo 47 (declarando que "las personas protegidas que se encuentren en territorio ocupado no deberán ser privadas, en ningún caso o de ninguna manera, de los beneficios de la presente Convención debido a ningún cambio introducido, como resultado de la ocupación de un territorio, a las instituciones o gobierno de dicho territorio, ni siquiera por algún acuerdo entre las autoridades de los territorios ocupados y la Potencia Ocupante, ni por la anexión de toda, o parte, del territorio ocupado.")

[xxiii] Ver notas superiores 8-11 y texto adicional – aclarando, aún así, que la Corte Suprema Israelí, no considera a Jerusalén Oriental como "ocupada", ya que Israel unilateralmente la expandió y anexionó —una acción considerada ilegal por la comunidad internacional. Ver, e.g., Res. 478 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (1980).

[xxiv] Ver notas superiores 12-14 y texto adicional.

[xxv] Ver notas superiores 12-14 y texto adicional.

[xxvi] International Court of Justice, Advisory Opinion, Legal Consequences of the Construction of a Wall in the Occupied Palestinian Territory, at ¶ 78 (2004).

[xxvii] Id. at ¶ 78 (2004).

[xxviii] Ver, e.g., Ardí Imseis, On the Fourth Geneva Convention and the Occupied Palestinian Territory, 44 Harvard Int’l L.J. 65, 79-84 (2003) (aclarando que la mayoría de los historiadores, incluyendo a israelíes, creen que los llamados ataques preventivos de Israel no fueron defensivos; y citando el ex-General y Jefe de Estado israelí, Yitzhak Rabin: “Yo no creo que Nasser quisiera una guerra. Las dos divisiones que mandó al Sinaí… no habrían sido suficientes para desencadenar una ofensiva contra Israel. Él lo sabía y nosotros también lo sabíamos.

[xxix] Ver, e.g., Estatutos de las Naciones Unidas, Capítulo 1, Artículo 2, Párrafo 4 (1945) (afirmando que "todos los miembros deberán abstenerse, en sus relaciones internacionales, de la amenaza o el uso de la fuerza en contra de la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o de cualquier otro modo incoherente con los Propósitos de las Naciones Unidas.")

[xxx] Ver Gold supra en nota 4; ver también notas superiores 28, 29 y texto adicional.

[xxxi] Sólo el Reino Unido y Pakistán reconocieron la anexión por Jordania de Cisjordania y Jerusalén Oriental.

[xxxii] Ver Gold supra en nota 4 (argumentando un "revisionista perdido" esto es, nadie para volver al territorio – le da a Israel el título sobre la tierra).

[xxxiii] El derecho a la auto-determinación se encuentra expresado en los Estatutos de las Naciones Unidas, Artículo I(2) (1945). La Corte Internacional de Justicia ha reafirmado nuevamente el derecho a la auto-determinación del pueblo palestino en Julio del año 2004. Ver nota superior 27 en ¶ 118 (2004).

 

Lunes 18 de Febrero de 2008

UN EXPOLIO REVELADO

 

Por Juan Miguel Muñoz, Diario El País - España

Todo se presenta con apariencia de legalidad y bajo el paraguas de las sacrosantas razones de seguridad. Pero las sentencias del Tribunal Supremo israelí saltan en pedazos cuando los colonos de la Cisjordania ocupada, con el apoyo descarado de los Gobiernos de turno, andan por medio. Lo ha establecido un documento oficial israelí: más del 33% de las tierras en las que se han construido los asentamientos fueron confiscadas temporalmente por razones de seguridad, lo que, según la legislación israelí, impide que se puedan edificar colonias. Más aún. Eran predios de propiedad privada de palestinos. El concepto de temporalidad se interpreta de modo evidentemente laxo, porque el expolio dura ya 30 años, y afecta, según informa la ONG Paz Ahora, a 44 de las 120 colonias de Cisjordania, algunas de ellas de las más pobladas.

 

Desde hace un año Paz Ahora ha librado una batalla en los tribunales para que el Ministerio de Defensa entregara los informes que había elaborado sobre los campos de cultivo arrebatados a los campesinos palestinos. Casi nadie lo ignoraba. Las denuncias de varias ONG han sido constantes desde hace años. Sin embargo, los datos revelados ahora proceden de la Administración Civil, un organismo regido por militares a cargo de los asuntos concernientes a los asentamientos en Cisjordania.

 

En 1967, tras la guerra de los Seis Días, arrancó la empresa colonial en Cisjordania, y 120 asentamientos han florecido hasta la fecha. Sin contar las colonias salvajes, que nacen siguiendo un patrón que se repite hasta hoy día. Sin necesidad de retroceder más en el tiempo, sucedió el pasado miércoles en Maskiyot, en la ribera del río Jordán: un grupo de fanáticos religiosos judíos coloca unas caravanas en cualquier colina de Cisjordania; poco tiempo después disponen de tendido eléctrico. Más tarde, de suministro de agua. Y todo con el beneplácito de un Ejército que no deja pasar una en el territorio ocupado, siempre que se trate de palestinos. Son incontables las denuncias de organizaciones como Rabinos por los derechos Humanos, porque los colonos talan además los olivos de los campos cercanos y agraden a su antojo a los labriegos árabes.

 

Hasta finales de los años setenta del siglo pasado, la mayoría de los asentamientos eran levantados en tierras tomadas por el Ejército. En 1979, el Gobierno conservador de Menahem Begin decretó que la construcción de colonias o la ampliación de los existentes sólo podrían ejecutarse en terrenos de propiedad estatal, que ya es mucho decir en territorio ocupado, y en ningún caso por motivos de seguridad. La decisión siguió a un fallo del Supremo que prohibió la expropiación de unas fincas para la colonia de Elon Moreh, cerca de Nablus, porque no se apreciaba la "necesidad para la seguridad" del Estado. Pero cuando de los religiosos sionistas se trata, ni las propias leyes israelíes tienen vigencia.

 

Desde esa orden adoptada por Begin, al menos a 19 de las 44 colonias de Cisjordania han sido creadas en predios que no pertenecían al Estado y que se confiscaron por razones de seguridad. "Estos datos prueban que el robo sistemático de tierras con el propósito de establecer asentamientos fue llevado a cabo mediante el uso ficticio y completamente ilegal del término 'necesidades militares", afirma el abogado Michel Sfarad. "La ocultación de esta información durante todos estos años demuestra que las autoridades sabían que estaban cometiendo actos ilegales".

 

El propio Ejército admite la violación de las normas: "A comienzos de los años ochenta, algunos enclaves se alzaron para las bases militares y en varios casos se convirtieron después en asentamientos. En algunas ocasiones se confiscaron tierras para construir carreteras o edificios en las colonias existentes". Los motivos de seguridad aducidos no dejan de ser, a juicio de los demandantes, más que un simple subterfugio para extender la aventura colonial. "Los asentamientos", afirma Paz Ahora, "son una pesada carga en la que el Ejército debe invertir mucha mano de obra y recursos financieros para asegurar su construcción y las infraestructuras de acceso".

 

El tema es de la máxima relevancia y una de las materias más peliagudas en la incipiente negociación entre palestinos e israelíes. Hasta tal punto que el Ministerio de Defensa se ha opuesto tajantemente durante más de un año a que se diera a conocer el documento de la Administración Civil. "La publicación de esa información puede dañar la seguridad del Estado y las relaciones internacionales de Israel", alegó el ministerio ante el tribunal. Los tenaces letrados israelíes, que defienden los derechos de los propietarios palestinos y que han revelado los polémicos datos, discrepan: "El argumento de que ello afectaría a las relaciones diplomáticas de Israel es particularmente ridículo, dado que para todos los países del mundo la empresa de los asentamientos es en cualquier caso ilegal e ilegítima".

 

Miércoles 13 de Febrero de 2008

INVASIÓN DE GAZA: STOP ISRAEL, STOP

 

Por Maria José Lera, Rebelión.org

Una de las conclusiones del informe Winograd sobre el fracaso de Israel en la Guerra en Líbano fue, según Ben Yishai, la falta de objetivos precisos. Así que en un acto de garantizar el bien hacer de las fuerzas armadas en la inminente invasión de Gaza, ha revelado los CINCO OBJETIVOS de la operación:

 

1.- Proporcionar un espacio para que la Armada israelí opere libremente en la Franja y recopile toda la información de inteligencia que sea posible.

 

O sea, ocupación de la Franja, un territorio de 360 km2 con 1.5 millones de personas, ocupado por tanques que puedan operar libremente, y además, recopilar toda la información de inteligencia que sea posible; es decir, redadas, toques de queda, detenidos, torturas, asesinatos selectivos, y no selectivos….

 

Parece ser que obtener esa “información de inteligencia” es mucho más urgente que reparar la electricidad, permitir el paso a la ayuda humanitaria, reemplazar las bombas de extracción de aguas fecales, proporcionar combustible para los generadores…, o proporcionar maquinas a los hospitales, o simplemente medicinas y comida. 1 millón y medio de personas se están muriendo de frío, hambre y pena en Gaza.

 

2.- Reducir drásticamente el número de proyectiles lanzados desde Gaza

 

Esto significa “borrar del mapa” una zona de Gaza, desde donde lanzan los cohetes. Así de literal, lo que acarrearía un desplazamiento de la población interno hacia el centro insoportable; una población civil con la ayuda humanitaria bloqueada, y un desplazamiento de miles de personas sería la solución final, pues la miseria no da para más. Refugiados dentro de la misma Gaza, sin medicinas y a riesgo de epidemias.

 

“El ministro del Interior, Meir Sheetrit, llamó a “borrar del mapa” un barrio de la Franja de Gaza desde donde se presume que son lanzados la mayor parte de los misiles Kassam que caen sobre Sderot y otras localidades del sur israelí.”

 

“El viceprimer ministro Haim Ramon dijo que en Gaza debe “llover fuego”, y la canciller Tzipi Livni comenzó a preparar el terreno internacional al advertir que la comunidad mundial debe respaldar una ofensiva “para detener el lanzamiento de misiles”. “

 

3.- Destruir la infraestructura de Hamas y de todos los grupos militares palestinos

 

Si Hamas es el Gobierno legítimo de Palestina, ganador por mayoría absoluta en las elecciones, su infraestructura es la del Gobierno Palestino. Suponemos que destrozarán los ministerios que quedan en pie, el parlamento y el cuartel general (que creo es donde está el centro de la cuestión, de la “información de inteligencia”)*.

 

Allí nadie tiene infraestructura, salvo casas donde sobrevivir y algún auto. Estos supongo que serán igualmente atacados. Las casas de los de Hamas y otros grupos están en campos de refugiados, zonas densamente pobladas, y extremadamente humildes.

 

“... otros integrantes del gabinete insistieron en la necesidad de aplicar una estrategia de asesinatos selectivos de los líderes de Hamas.”.

 

4.- Cerrar el “Corredor de Filadelfia” entre Egipto y Gaza para prevenir la entrada de misiles en la franja al menos un 60%.

 

Volver a cerrar lo que destruyeron los palestinos, ese respiro de libertad que todos vimos será nuevamente clausurado; ahora con medidas más especiales para que nadie lo pueda volver a derribar, además en teoría ya no quedaría nadie ni de Hamas ni de ningún grupo militar, pues encerrados y sin personas ni armas para poderlo abrir.

 

El reducir el contrabando al 60% significa desalojar buena parte de Rafah, y destruirla para evitar los túneles. Esto significaría otro desplazamiento interno, en este caso del Sur al centro de la Franja, donde ya se agrupa casi un millón de personas.

 

5- Evitar casualidades entre palestinos tanto como se pueda

 

Este es el último objetivo.

 

También ha mencionado los OBJETIVOS ESTRATÉGICOS de la operación:

 

1.- Toppling Hamas y poner un gobierno estable palestino bajo monitorización internacional

 

Es decir, explicarle a Occidente que están haciendo un favor al mundo, poniendo como lideres a los moderados, a quienes ellos apoyan y que son demócratas. A cambio se elimina a los elegidos por el pueblo, y a quienes lo representan. De camino se elimina a sus seguidores y quienes les apoyan, es decir, a casi toda la Franja. Así, se eliminan a estas personas y además colaboraremos enviando tropas internacionales (presumiblemente de la OTAN) que serán los guardianes de Israel. Bonito plan.

 

(Gaza tiene una reserva de gas en el mar, apetitosa para Israel, y probablemente petróleo, suena la necesidad de un gobierno títere ¿no?).

 

2-. Eliminar los misiles desde Gaza, principalmente cohetes caseros

 

La estrategia de eliminar la caída de “cohetes terroristas” según Israel es el punto necesario para la autodefensa, por eso es un punto estratégico.

 

Para conseguir este objetivo lo único que tendrían que hacer es observar que cuando rompieron el muro no cayeron cohetes (ni uno solo); y simple y humanamente razonar que con una vida digna y sin ocupación los cohetes no caerían nunca (“es la ocupación, estúpido”, es la ocupación). Por el contrario, parece que el objetivo es provocar un desplazamiento interna de grupos humanos, en el ya campo de concentración de Gaza, y la muerte de muchos en esta lucha por la supervivencia.

 

3.- Conseguir el control de toda la frontera y pasos incluyendo el paso de Egipto y Gaza para algunos años, dirigido por Israel o a través de una coordinación con la Autoridad Palestina y los egipcios o mediadores internacionales

 

Nuevamente, la estrategia es asegurar el control de la Franja para prevenir ataques terroristas, y ¿Solana aceptará?

 

El objetivo real es el desplazamiento de Rafah, más muertes, control de la frontera para seguir asfixiando a la población que aún logre sobrevivir. Probablemente los europeos, Solana a la cabeza, ofrecerán su “ayuda”.

 

Alucino del papel de nuestros políticos, o no lo ven, o no quieren verlo. Hamas necesita urgentemente ser reconocido por Europa como el representante del pueblo palestino, esto es necesario si se quiere evitar la solución final, que tiene un inicio inminente.

 

Imagino que si les sale el plan probarán de nuevo con Líbano, y Cisjordania, Siria… e Irán, y continuamos con el plan del “nuevo oriente medio”….

 

Seguiremos contando

 

En el escenario internacional no hay que perderle ojo al dólar, y la bolsa de Irán que en principio abre el 19 de Febrero (si no cortan más cables de Internet).

 

* Información de inteligencia:

Cuando Hamas tomó el control de la Franja venciendo a los hombres de Dahlan, encontró al parecer mucha información secreta top level, muy valiosa y que seguro los israelíes están buscando desesperadamente (FBI, CIA, Mossad, y sus operaciones de inteligencia secreta). Sabemos que alguna se filtró hacia Egipto, pero de esto los medios no comentan nada. Hamas tiene demasiados secretos en su poder para seguir alguno con vida. La guerra es fuerte.

 

Miércoles 13 de Febrero de 2008

GAZA, EL INFIERNO A LA PUERTA DE CASA

 

Por Yigal Sarna, france-palestine.org/Rebelión.org (Traducido por Caty R.)

“Bombardear la Franja de Gaza, asediarla o invadirla no sirve de nada porque no existe ninguna forma de aplastar la resistencia de una población frente a un ejército extranjero”.

 

¿Qué estamos haciendo para apaciguar el infierno? Echar más leña al fuego. Todos los años matamos a cientos de sus habitantes, destruimos sus casas y vehículos, y pretendemos que las cosas se calmen. Así es como va el asunto en Gaza. Y así es como no funcionará jamás. Asesinamos a diecinueve personas en un día, entre ellos a los hijos de una personalidad (los hijos de Mahmud Zahar, uno de los dirigentes de Hamás), y pretendemos que reine la calma. Sigue una lluvia de Qassam. Simple rutina: el ejército israelí, con pocas ganas de entrar en la Franja de Gaza por miedo a incrementar las grandes pérdidas, procede a ataques indiscriminados, no selectivos.

 

La idea genial de una invasión por tierra florece de nuevo; es exactamente lo que se hizo al final de la segunda guerra de Líbano de 2006 –que dio como resultado las treinta y tres muertes inútiles de las últimas horas-. Una invasión de Gaza es como el tratamiento de la alopecia: todo el mundo habla de eso pero nadie se lo cree.

 

Supongamos que entrásemos en Gaza, que peináramos todas las casas y todos sus miserables campos y que procediésemos a detenciones. ¿Podríamos, sin embargo, limpiar la inmensa prisión que es Gaza, con su millón y medio de presos? ¿Arrestar a todos los hombres armados? ¿Encontrar todos los escondites de armas? ¿Podríamos permanecer allí, quizá un año, soñando con marcharnos? ¿No veríamos caer un diluvio de Qassam sobre nuestras cabezas durante la operación? Piensen en la guerra de Líbano y tendrán todas las respuestas.

 

No hay ninguna manera de aplastar la resistencia de un pueblo frente a un ejército extranjero: oí este mensaje cientos de veces de las bocas de los responsables del Shin Beth. No hay solución militar; y sin embargo, el sagaz abogado Olmert -que perdió su fe en el ejército e incluso se ha atrevido a denunciar el poder de éste para implicarnos a todos con él- sigue, erre que erre, con este método, impulsado por Ehud Barak, su ministro de Defensa, que por otra parte es su rival político y desea sacarlo de su puesto.

 

Es el mismo sistema de la Defensa que no pudo impedir a algunos hombres armados capturar al soldado Gilad Shalit (junio de 2006) en su tanque en Gaza. Es el mismo sistema de la Defensa que no pudo reanudar las operaciones inmediatamente después de la emboscada y rescatar al soldado; el mismo sistema que no pudo poner en marcha negociaciones rápidas y eficaces para obtener su liberación.

 

Digámoslo por enésima vez: Gaza es el infierno. Durante los cuarenta años que la Franja estuvo en nuestras manos -y está todavía en nuestras manos a pesar de nuestra salida, gracias a nuestros aviones espías, nuestras incursiones, nuestros colaboradores y nuestros candados-, no se construyó allí ni una habitación de hospital ni un pozo de agua potable. Es un infierno expuesto a bombardeos e incursiones nocturnas incesantes. Gaza es un infierno a la puerta de casa. Y mientras no sea más que un punching ball para nuestros soldados, mientras no haya ayuda ni verdaderas negociaciones diplomáticas, Gaza nos envenenará como un cáncer.

 

Ninguna incursión terrestre salvará a la ciudad de Sderot: Sderot y las ciudades palestinas de Khan Younis y Beit Hanoun están ligadas como siamesas. Cuanto más se hunda Gaza, cuanta más hambre tenga y más se sumerja en el desastre, abrasada, pulverizada y golpeada, más largo será el alcance de los cohetes. El alcance de los misiles es proporcional a la profundidad de la desesperación. Gaza no volverá a la calma hasta que no empiece a vislumbrar una esperanza.

 

Conozco este infierno triste, enfermo, polvoriento, sediento, muerto de hambre, sin trabajo y sin esperanzas. Estará siempre aquí, junto nosotros; y como todos los infiernos seguirá escupiendo llamaradas y nos abrasará.

 

Los que pretenden apagar el incendio con una incursión terrestre o asesinando a los hijos de las personalidades locales deberían leer el informe Winograd (sobre los fracasos de la guerra de Líbano en 2006). Todo está ahí: la demencia de la organización militar, la brutalidad del ejército y la ineptitud absoluta de las autoridades políticas frente al problema.

 

Yigal Sarna, israelí, es escritor y columnista del periódico de Israel Yediot Aharonot.

Caty R. pertenece a los colectivos de Rebelión, Cubadebate y Tlaxcala. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y la fuente.

 

Lunes 11 de Febrero de 2008

ES EL MOMENTO DE APLICAR EL TRATAMIENTO SUDAFRICANO EN EL APARTHEID ISRAELÍ

 

Por Omar Barghouti, www.nodo50.org / PACBI

(Traducción del inglés: Beatriz Morales Bastos)

En estos momentos la mayoría de los palestinos reconocen una forma de apartheid en el consolidado sistema israelí de colonialismo, racismo y negación de los derechos humanos básicos. De hecho, los palestinos están lejos de ser los únicos en considerar así a Israel; importantes intelectuales, políticos y abogados de derechos humanos sudafricanos suscriben la misma idea

 

Se ha restablecido la calma tras casi nueve días de incontrolable desbordamiento de unos 700.000 habitantes del millón y medio que pueblan Gaza en dirección hacia la ciudad fronteriza de Rafah y su población vecina inmediata, Arish. Los funcionarios egipcios predicen que toda la frontera estará acordonada de nuevo dentro de las próximas 48 a 72 horas [1].

 

Sin embargo, lo que ya no es probable que pueda implantarse otra vez es el asedio total con el que Israel ha tratado –con muy pocas protestas por parte del mundo, si es que ha habido alguna- de aplastar Gaza. Mientras funcionarios israelíes y estadounidenses han estado demandando que Egipto selle sin más sus fronteras y abandone a su suerte a Gaza, los funcionarios egipcios manifiestan que se sabe de hecho que es prácticamente imposible mantener la política de cierre del cruce que Egipto adoptó de conformidad con las normas internacionales que regulaban su funcionamiento y que exigían la presencia de observadores y guardia fronteriza de la Unión Europea y de la Autoridad Palestina, que habían salido de Gaza cuando Hamastomó allí el poder en junio del año pasado.

 

“Los israelíes y los estadounidenses pueden decir todo lo que quieran. Pero saben que Egipto tiene que actuar siguiendo sus intereses”, comentó un funcionario egipcio que pidió mantener el anonimato. Y explicó que, ciertamente, no favorece los intereses de Egipto ignorar el hecho de que habrá otro estallido en cuanto se selle totalmente otra vez el cruce de Rafah bajo el inmisericorde asedio israelí contra Gaza. Esa es una situación que nos da mucho miedo. Preferimos trabajar para asegurar un mecanismo rápido e internacionalmente aceptado para que el cruce de Rafah sea operativo”, añadió el funcionario.

 

En opinión de Egipto, para asegurar un operativo legal y rápido de fronteras se necesitaría o bien asegurar el consentimiento de Hamas para que se reinstaure el acuerdo de fronteras suspendido al pasar esa organización a controlar Gaza, o bien, alternativamente, introducir un nuevo acuerdo que sea aceptable para ambas partes, para Israel y para la comunidad internacional. Sin embargo, ambos escenarios, necesitan de un acuerdo entre Hamas y Fatah cuando no de una reconciliación total.

 

“Apelo a todo el pueblo palestino, a todas sus facciones, para que den prioridad a la necesidad de poner fin al sufrimiento del pueblo palestino”, dijo el Presidente Hosni Mubarak a principios de la semana pasada antes de hacer un llamamiento a la reconciliación entre Hamas y Fatah, que El Cairo se dispondría a acoger.

 

El llamamiento de Mubarak a la reconciliación palestina no es exactamente nuevo. Egipto ha intentado durante los últimos meses, de cuando en cuando y sin éxito alguno, tapar la infinidad de grietas en las filas palestinas.

 

Sin embargo, el reciente llamamiento de Mubarak a la reconciliación palestina comporta una nueva firmeza. “Antes, Egipto quería solventar las diferencias palestinas para asegurar la unidad palestina en el momento de las negociaciones israelí-palestinas. Ahora, es mucho más que eso. Egipto quiere asegurar que las cuestiones y diferencias entre palestinos se diriman dentro de los territorios palestinos y no se extiendan por los vecinos territorios egipcios, como hemos venido presenciando durante las últimas semanas”, comentó el funcionario egipcio.

 

El llamamiento de Mubarak a la unidad palestina se topó con las críticas abiertas o secretas de los funcionarios israelíes y estadounidenses que no ocultan nada su deseo de aislar y finalmente excluir a Hamas. Sin embargo, sí fue apoyado con toda firmeza por la Liga Árabe y tibiamente por los europeos.

 

Por su parte, los dirigentes de Hamas manifestaron rápida y repetidamente su bienvenida ante el llamamiento de Mubarak al diálogo palestino. Fue el Presidente palestino Mahmud Abbas quien declinó, casi con malos modos, la iniciativa egipcia.

 

Cuando el Presidente Mubarak se dirigía en El Cairo a los informadores el 27 de enero en una conferencia de una hora de duración, Abbas anunciaba que no había avance alguno en la reconciliación nacional palestina. Se expresó con inexplicable y bastante arrogancia y firmeza al rechazar los esfuerzos egipcios, culpándoles de desviar sus intentos para que Hamas le “devolviera Gaza” antes de comenzar algún diálogo de reconciliación. En efecto, Abbas no se cortó un pelo en criticar duramente a Hamas y no ocultó sus incitaciones a Egipto en contra de la facción militante islamista palestina, cuyos dirigentes se esperaba que llegaran al Cairo el pasado miércoles para mantener conversaciones con los funcionarios egipcios sobre los escenarios posibles desde los que hacer frente al estado de sitio impuesto por Israel, para tratar sobre el diálogo palestino, para encontrar “nuevas” vías a fin de reabrir el cruce de Rafah y discutir la complicada relación entre Gaza y Egipto.

 

Abbas alertó a los funcionarios egipcios que de “no tiene intención” de reunirse con los dirigentes de Hamas que llegaban desde Gaza ni con el dirigente de Hamas que vive en Damasco, Jaled Meshaal, que también comparecía desde el capital siria. Esos funcionarios dicen que son conscientes y que tienen en cuenta el resentimiento de Abbas hacia Hamas. Sin embargo, se apresuran a añadir que, en vista de su incapacidad para debilitar a Hamas, Abbas necesita aprender a vivir con Hamas. Lo menos que Abbas debería hacer, añaden, es hablar directa o indirectamente con sus rivales políticos islamistas acerca de los procedimientos para afrontar los problemas diarios, colocando la cuestión del cruce de Rafah en el primer punto de la agenda.

 

El Cairo está en gran medida preocupado porque si continúa la falta de coordinación entre Hamas y la Autoridad Palestina, Gaza pasará a formar parte de las preocupaciones de Egipto de forma directa o indirecta.

 

El gobierno del Primer Ministro palestino Ismail Haniyeh dice que quiere proponer que los acuerdos para la terminal de Rafah impliquen beneficios económicos para Egipto como medida provisional para impedir más colapsos de la economía de Gaza con motivo de las presiones del asedio instigado por Israel. “Estamos buscando poner fin a los vínculos económicos de Gaza con Israel y que pase Egipto a asumir el control”, dijo Haniyeh a Al Ahram Weekly. “No tenemos miedo de romper nuestros lazos económicos con Israel, porque son esos lazos los que han causado el colapso económico en Gaza durante el asedio en curso”.

 

Tal propósito no carece de contexto histórico. Egipto tuvo el control administrativo de Gaza durante los períodos que fueron de 1948 a 1956 y de 1957 a 1967. También se subraya el deseo de Hamas de aceptar el patronazgo egipcio como medio de mantenerse a flote frente a las presiones israelíes, estadounidenses y de Abbas.

 

“Está claro que el ocupante israelí quiere que Egipto soporte la carga de Gaza”, dijo al Weekly el portavoz de Hamas Fawzi Barhoum, reforzando la credibilidad de los argumentos que mantienen que la separación permanente entre Gaza y Cisjordania forma parte de la agenda estratégica israelí para que sea inviable un estado palestino.

 

“Debe comprenderse que el requerimiento palestino de un acuerdo permanente con Egipto no significaría en manera alguna el fin de las responsabilidades israelíes hacia Gaza, sobre todo en cuanto a poner fin a la ocupación.”

 

“No podemos caer en esa trampa”, comentó una fuente egipcia. Añadió que Egipto no puede hacerse cargo de los riesgos administrativos, económicos o de seguridad que Gaza conlleva, por no mencionar las complicaciones legales internacionales o nacionales de liberar a Israel de sus responsabilidades como poder ocupante y cargar a Egipto con el control de territorios y población extranjera. “Los palestinos tienen que encontrar una forma de coordinarse entre ellos”, añadió el funcionario.

 

Sin embargo, la coordinación puede parecerse más a la imposición de un fait accompli [2]. En palabras del Ministro de Asuntos Exteriores de la Autoridad Palestina: “A Hamas se le informará de este acuerdo y tendrán que aceptar la presencia de la Guardia Presidencial Palestina en la frontera. Esta la posición egipcia, según nos fue presentada por el Ministro de Asuntos Exteriores egipcio Ahmed Abul-Gheit y el Jefe de la Inteligencia General Omar Suleiman”.

 

Seguramente, Hamas no está totalmente en contra del despliegue del personal de seguridad de la AP en los cruces de frontera. Sin embargo, al movimiento le gustaría ver que un paso de ese cariz formara parte de un paquete global que permitiera de algún modo la participación de Hamas en algún control mínimo de los cruces de frontera. A Hamas le gustaría también que la reposición de los guardias de la AP en las fronteras formara parte de un proceso más amplio de reconciliación palestina.

 

Por su parte, Abbas no parece ser lo suficientemente independiente como para llegar a la concordia con Hamas, ya que tal reconciliación, aunque fuera tácita, disgustaría y quizá le alienaría de sus patrocinadores políticos y banqueros, especialmente los de Occidente. Los ayudantes de Abbas sostienen que eso facilitaría a Israel los deseados pretextos para desengancharse de las conversaciones de paz con los palestinos, a pesar de la evidente falsía de esas conversaciones, dados los sombríos resultados de los numerosos encuentros a alto nivel entre Abbas y el Primer Ministro israelí Ehud Olmert. La última reunión Abbas-Olmert de principios de la pasada semana fracasó al admitir el dirigente palestino que no habría flexibilidad alguna por parte de Israel a la hora de reducir el duro asedio impuesto contra Gaza. Abbas sabe muy bien que la persistencia del bloqueo es la mejor oportunidad que tiene en sus manos para debilitar a Hamas.

 

Según críticas de algunos diplomáticos árabes, la incapacidad de Abbas para vencer a Hamas fuera de Gaza se ha convertido en una obsesión por encima de todas las demás cuestiones. Dicen que es necesario que el dirigente palestino, que ha mostrado mucha más tolerancia hacia el dirigente israelí que asesina a civiles inocentes palestinos, exhiba también algo de tolerancia hacia su rival político. A los ojos de esos diplomáticos, lo que Abbas está haciendo ahora es algo parecido a colocar en un segundo plano las negociaciones/lucha israelí-palestinas, implicándose demasiado en una lucha palestina interna.

 

En Damasco, la semana pasada [3], la mayoría de las facciones políticas palestinas, incluyendo a Hamas e incluso a miembros del Fatah presidido por Abbas, lanzaron una advertencia contra la suplantación de la causa de la independencia palestina con las ansias de poder que Abbas ha estado mostrando.

 

Según Talal Naji, uno de los principales organizadores de la conferencia, el evento tenía como objetivo “enfrentar” los peligros que amenazan a la causa palestina, enumerando los siguientes: expulsión de los palestinos de los territorios ocupados; expansión de los asentamientos israelíes; acuerdo israelí-estadounidense sobre los asentamientos; “y el proyecto imperial”. Se cree que las actuales negociaciones secretas entre la AP e Israel se están centrando en una serie de artimañas que implican concesiones importantes de la parte palestina, incluida la renuncia al derecho al retorno de los refugiados. “Nosotros, los que estamos aquí, no somos la oposición palestina”, dijo Meshaal, el dirigente político de Hamas. “Somos parte integral de la legitimidad y movimiento nacional palestino”. Añadió que Hamas está dispuesto a comprometerse en un diálogo “incondicional” con Abbas bajo el patronazgo árabe.

 

Según Moussa Abu Marzouk, director adjunto del buró político de Hamas, “esta conferencia implica un mensaje dirigido a todo el pueblo palestino, incluido Abbas, de que nuestra causa está muy clara y que no han cambiado nuestras constantes respecto a la liberación de nuestra tierra”. Esa liberación tendrá lugar mediante la resistencia directa y a través del paraguas político de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), dijo al Weekly.

 

Según Meshaal, “nadie puede monopolizar la causa palestina, ni Hamas en Gaza ni Abbas en Cisjordania”.

 

Ni Hamas ni Fatah deberían ser el problema. Esto era lo que declaraban muchos de los palestinos que estaban haciendo en Rafah y Arish la pasada semana comprando a toda prisa una serie de productos básicos antes de que las fronteras volvieran a sellarse. “Deberían preocuparse por nosotros. Estamos sufriendo mucho. Sufrimos por la ocupación y por presenciar esos enfrentamientos entre hermanos”, dijo Randa, una mujer palestina que volvía de nuevo desde Rafah a Gaza.

 

N. de la T.:

[1] Transcurridas ya, en el momento de traducir este artículo.

[2] Fait accompli, en francés en el original, significa hecho consumado.

[3] Se refieren a la semana que transcurrida entre el 20-27 de enero.

 

Domingo 03 de Febrero de 2008

HABLA EL LÍDER PALESTINO MUSTAFA BERGHOUTI

“HAMAS SIEMPRE QUISO ACORDAR”

 

En enero del 2005 un outsider se enfrentó al líder palestino de Al Fatah, Mahmoud Abbas, en las elecciones presidenciales. Aunque Abbas se transformó en el sucesor de Yasser Arafat, Mustafá Barghouti quedó segundo con un 20 por ciento de los votos. Un año después su carrera ascendente lo catapultó a la dirección del Ministerio de Información en el gobierno de unidad de Fatah y Hamas, hasta que la coalición se partió en 2007 en medio de las luchas intestinas y el creciente bloqueo israelí. A los 58 años, el médico y antiguo líder del Partido Popular Palestino (ex Partido Comunista) se ha convertido en un reconocido activista contra la ocupación israelí.

 

“Gaza es el mayor gueto de la modernidad. Es peor que Varsovia”, señaló Barghouti en entrevista con Página/12. En 2002, decidió fundar junto al fallecido Edward Said la Iniciativa Nacional Palestina, un movimiento democrático no violento que le dio su actual bancada independiente en el Parlamento. Por medio de esa plataforma, Barghouti apuesta a la unidad, un estado soberano y a la reforma de las instituciones sobre el territorio que Israel ocupó en 1967. “Somos la tercera opción”, dice, distanciándose de Al Fatah y Hamas. Escéptico de los acuerdos de paz firmados en Annapolis, el líder reformista cree que Israel busca un gobierno títere en Palestina.

 

– ¿Cómo sigue la situación en Gaza frente al embargo de Israel?

–Muy mala. Continúa la crisis humanitaria y muere gente por falta de acceso a la medicina. Israel continúa bloqueando la electricidad y el combustible.

 

– ¿Por qué se dice que Palestina, y en especial Gaza, son un gueto?

–Hay muchos guetos, pero Gaza es el mayor. Es como lo que los alemanes les hicieron a los judíos. Los palestinos fueron expulsados de sus tierras e Israel las ocupa desde hace 40 años. Es la ocupación más larga de la modernidad. El Estado israelí confiscó el agua y construyó asentamientos en Palestina. Nos fuerza a comprarle agua y electricidad por un precio superior al que pagan ellos, es peor que el apartheid y el gueto de Varsovia. Nos amenazan todos los días para abandonar la tierra, Palestina es la víctima. En 2007 murieron 10 de 4000 soldados israelíes, mientras que ellos mataron a 462 palestinos. Desde enero Israel mató a 50 palestinos y Palestina a nadie. Es claro quién es el agresor.

 

– ¿Cuál es el motivo del embargo israelí?

–Por un lado, hay inversiones en gas en Gaza, que es una fuente importante de ese recurso. Hubo un acuerdo entre una empresa inglesa y Palestina para usarlo, pero el embargo lo impidió. Por otro, desde que comenzó el bloqueo en 2006, la estrategia es sofocar a la gente. No es producto de la victoria electoral de Hamas en junio de ese año. Cuando se formó el gobierno de unidad entre Hamas y Al Fatah en marzo de 2007, el bloqueo se mantuvo igual.

 

–Pero en 2005 el premier Ariel Sharon se retiró de Gaza...

–Porque sabía que no podía controlar el territorio. El quería cambiar la fórmula demográfica y entonces se fue cercando mar, aire y tierra. Lo que hizo fue separar a Gaza de Cisjordania.

 

–Israel sostiene que el bloqueo se debe a que Hamas nunca cesó el fuego.

–Hamas siempre intentó llegar a un acuerdo. En noviembre del 2006 acordaron un cese del fuego que duró dos meses porque Israel siguió matando palestinos, lo que llevó a que se arrojaran misiles de nuevo contra Israel. Durante el gobierno de unidad en marzo del 2007, cuando yo era ministro, ofrecimos una tregua, pero fue rechazada por Israel. El embargo continuó con el apoyo de la comunidad internacional.

 

– ¿Por qué se quiebra el gobierno de unidad?

–Las hostilidades entre Al Fatah y Hamas fueron instigadas por el embargo, mientras que el partido de Abbas era apoyado por Estados Unidos. Ahora Fatah tiene un acuerdo con Washington, por el cual recibe entrenamiento militar para proteger al país ocupante, que tiene probablemente la cuarta fuerza militar del mundo. Israel quiere transformar a la Autoridad Palestina en un subagente de seguridad, en un gobierno títere, como sucedió en Sudáfrica. Y Abbas cree que puede hacer la paz a través del presidente norteamericano George W. Bush, pero es una ilusión. Desde Annapolis los ataques de Israel han aumentado un 120 por ciento, la construcción de asentamientos sigue creciendo y se mantienen los puestos de control israelíes dentro de Palestina. ¡Cómo podemos hablar de paz! Israel no quiere negociar y Bush abandonó las leyes internacionales, mientras la comunidad internacional ha hecho silencio frente a los crímenes del Estado israelí.

 

– ¿Qué opina de la política de Al Fatah y Hamas?

–Hamas comete los mismos errores que Al Fatah. Ambos usan clientelarmente a la gente y pelean por la autoridad sin tenerla en un gobierno de ocupación. Los intereses deben ser la unidad nacional. La salida es democracia y elecciones que sean respetadas por el mundo.

Entrevista: Juan Manuel Barca.

 

Domingo 03 de Febrero de 2008

PALESTINA, EGIPTO E ISRAEL NEGOCIAN UN NUEVO ENTENDIMIENTO PARA LA FRANJA

Final incierto para el bloqueo de Gaza

Mientras los líderes políticos de la Franja aprovechan la nueva situación para romper la dependencia del abastecimiento israelí, la Autoridad Palestina busca hacer pie nuevamente en la Franja, el gobierno israelí busca afanosamente un plan B y Egipto pide garantías.

           

Por Sergio Rotbart

Desde Tel Aviv

La caída del muro de separación entre la zona sur de la Franja de Gaza y Egipto, próxima a la localidad de Rafah, sigue generando reacciones y reposicionamientos en las dirigencias de las tres partes afectadas por la nueva realidad creada a raíz de la ausencia de un límite efectivo: los palestinos, el gobierno egipcio y el israelí. Ayer fue el turno del líder del Hamas y destituido primer ministro Ismail Haniyeh, quien declaró que Gaza debe romper las relaciones económicas con Israel y, en cambio, recibir combustibles y energía eléctrica de Egipto. Este último país, según Haniyeh, “cuenta con mayor capacidad para abastecer las necesidades de Gaza”. El líder del movimiento islamista señaló: “Desde el momento en que fuimos elegidos, dijimos que queremos avanzar hacia la ruptura de las relaciones económicas entre nosotros e Israel”.

 

Las declaraciones de Haniyeh se inscriben en el marco de las conversaciones que mantienen con funcionarios egipcios en torno del problema fronterizo las dos representaciones palestinas rivales: la de Hamas, que controla la Franja de Gaza, y la de Fatah, con sede en Ramalá (Cisjordania). La disputa entre ambas se centra ahora en quién controlará el límite egipcio-palestino una vez que éste vuelva a funcionar. Para Hamas, la nueva situación implica un punto de no-retorno al cierre hermético de Gaza y a la política del bloqueo impuesta por Israel desde que los islamistas ganaron las elecciones, en febrero de 2006. En tal sentido se expresó Ismail Haniyeh a su regreso de El Cairo. “No permitiremos cerrar nuevamente el paso de Rafah”, dijo. Otro dirigente de Hamas en Gaza, Mahmud Zahar, afirmó que su movimiento recuperará el control del límite en cooperación con Egipto.

 

Por su parte, el presidente de la Autoridad Palestina (AP) y máximo líder de Fatah, Mahmud Abbas, negó la posibilidad de reanudar el diálogo con Hamas y calificó al movimiento rival de “golpista”. Abbas también conversó con el presidente egipcio, Hosni Mubarak, sobre las opciones reales de asegurar el cierre de la frontera sur de Gaza. El dirigente sostuvo que la AP es el único organismo palestino legítimo capaz de controlar el tránsito de civiles y mercaderías en el paso de Rafah.

 

El derrumbe del muro de separación entre Gaza y Egipto también pone en un serio aprieto al gobierno israelí. Si bien los voceros oficiales expresan su preocupación por el peligro que implica la falta de controles a lo largo del límite sur del país, en los medios ya se habla del rotundo fracaso de la política del bloqueo contra Gaza. De hecho, los ataques con cohetes Qassam contra poblados israelíes lindantes con Gaza han cesado desde que cientos de miles de habitantes de la franja cruzaron la frontera para comprar en los comercios egipcios los productos básicos que no encontraban en sus vecindarios. Tanto los bombardeos aéreos “selectivos” a Gaza como los recortes en el suministro de electricidad y combustibles ordenados por Israel no consiguieron el efecto buscado, es decir la esperada presión popular a la dirigencia de Hamas para que dé la orden de dejar de atacar objetivos israelíes. Por el contrario, la lógica de la represalia colectiva por la fuerza sólo reforzó la motivación a seguir lanzando proyectiles caseros.

 

En opinión de la periodista Amira Haas, que hace varios años sigue de cerca la vida de los palestinos bajo la ocupación israelí, la planificada caída del muro de separación en el sur de Gaza abre la posibilidad de encauzar la política de resistencia en la senda de la “rebelión popular”. A diferencia de la “lucha armada”, que contribuye a difundir la imagen de los palestinos como atacantes contra civiles, la protesta popular logró romper las reglas de juego determinadas por Israel y, al mismo tiempo, concitar la atención mundial en la apremiante situación de Gaza y en la responsabilidad del gobierno israelí. Según la periodista israelí, para que ese giro estratégico dé resultados positivos, los palestinos deben sortear dos grandes obstáculos. El primero es la tentación de la “lucha armada”, que intentará aprovechar la apertura del límite con Egipto para reanudar los ataques con cohetes Qassam o realizar atentados suicidas en Israel. Se trata de una “promesa hueca”, cuyo efecto perjudicial supera a cualquier efectividad momentánea o parcial.

 

El segundo obstáculo es la negativa del gobierno de Ramalá (Mahmud Abbas) a dialogar con el gobierno de Gaza (Ismail Haniyeh). “Ambos representan al mismo pueblo conquistado y al mismo territorio que se encuentra bajo colonización creciente”, señala Haas. Y plantea: “Abbas se reúne con Ehud Olmert, sin condicionamiento alguno, el mismo fin de semana que Israel impone contra Gaza el bloqueo más cruel hasta ahora conocido pero, ¿no puede hablar con Ismail Haniyeh sin que éste acepte sus condiciones previas? Es que este boicot está contribuyendo a mantener la división que Israel tanto quiere profundizar”. La periodista concluye: “En la medida en que se demoran las conversaciones directas entre ambas dirigencias sobre las formas prácticas de levantar el bloqueo contra Gaza, aumenta la sospecha de que, efectivamente, tal como argumentan sectores del Hamas, el gobierno de Ramalá escucha a Bush y a Olmert, pero no a su pueblo”.

 

Domingo 03 de Febrero de 2008

ESCENARIO

Coma dos

 

Por Santiago O’Donnell

La política del premier israelí Ehud Olmert de aislar y hambrear al 1,4 millón de palestinos que habitan la Franja de Gaza no parece estar dando resultados.

 

El 23 de enero pasado, explosivos del movimiento Hamas abrieron un buraco en el paredón que Israel había construido en la frontera entre la franja y Egipto en el paso de Rafah. Decenas de miles de palestinos se lanzaron sobre las ciudades egipcias en la frontera para comprar los alimentos y suministros necesarios para sobrevivir. Vaciaron dos ciudades y tres días más tarde volvieron a Gaza mientras los soldados antimotines del ejército egipcio miraban sin hacer nada. Desde entonces el paso se mantiene abierto bajo el control de autoridades de Hamas y de Egipto. Así se restableció el abastecimiento de víveres y combustibles en la franja, a pesar del boicot israelí. Olmert y sus aliados quedaron pedaleando en el aire. Y el plan de paz urdido en Annapolis en diciembre pasado –haciendo de cuenta que Gaza y Hamas no existen– quedó sepultado bajo los escombros del muro de Rafah.

 

El paredón se había alzado en el 2006 para sellar la frontera egipcia después de que Hamas, liderado por Ismael Haniyeh, ganara el derecho a formar el gobierno de la Autoridad Palestina tras imponerse en elecciones libres y limpias. Se las había ganado al partido Al Fatah del presidente Mahmud Abbas. A diferencia de Al Fatah, Hamas es un partido-movimiento islamita que no reconoce al Estado de Israel. Sus milicias hostigan las ciudades fronterizas israelíes con constantes lanzamientos de cohetes Qassam que rara vez matan pero causan un severo daño psicológico a la población.

 

Ante semejante desafío, Olmert decidió que la mejor respuesta era imponer un boicot internacional con el apoyo de sus aliados Estados Unidos, la Unión Europea, Egipto y Jordania, y cazar a los lanzacohetes con bombardeos y operativos comando que sí suelen ser mortíferos para los milicianos y también muchas veces para civiles inocentes, asegurándose de que la proporción de muertos entre palestinos e israelíes sea mucho más grande que diez a uno.

 

Olmert tenía un sueño: quería ser como Sharon. El general Ariel Sharon, fundador del partido Kadima, era un hombre muy querido y muy odiado, héroe de guerra, facilitador de masacres en campamentos de refugiados, salvador de la patria, traidor de colonos, el prototipo del hombre duro que en su vejez pareció entender que hay guerras que nunca terminan mientras mandan los guerreros. Sharon cerró su carrera ordenando a su policía desalojar a miles de colonos israelíes de la Franja de Gaza en agosto del 2005, colonos que él mismo había alentado a instalarse allí para hacer patria, pero que más tarde evacuó para facilitar la creación de un Estado palestino.

 

Pero el general no había perdido las mañas. Se había convencido de que había que negociar con los palestinos, sí, y que inevitablemente había que ceder territorio y volver a las fronteras establecidas por las Naciones Unidas, pero que había que hacerlo gradualmente y desde la fuerza, nunca desde una posición de debilidad. Seis meses después de ordenar el repliegue de Gaza, Sharon sufrió un derrame cerebral y cayó en un coma profundo que persiste hasta hoy. Olmert lo reemplazó al frente del gobierno y de Kadima. Tres meses después Olmert ganaba las elecciones con la promesa de hacer en Cisjordania lo mismo que Sharon había hecho en Gaza, evacuar colonos, para así poder trazar la “frontera definitiva” de Israel.

 

Para poder hacer todo eso, según las enseñanzas del maestro, había que demostrar fuerza. Al poco tiempo de asumir Olmert tuvo la oportunidad de desplegarla cuando Hamas secuestró a un soldado israelí en un paso fronterizo. Olmert respondió invadiendo Gaza. Entonces otro grupo islamita, Hezbolá, intuyendo que Olmert no era ningún Sharon, decidió mojarle la oreja secuestrando otros tres soldados israelíes, esta vez en la frontera con Líbano. Entonces Olmert invadió Líbano y la guerra terminó en un fracaso militar y político que hoy jaquea su carrera.

 

Al verse derrotado en el Líbano y ante el crecimiento de la derecha liderada por Benjamin Netanyahu, Olmert entendió que la única manera de sobrevivir en el poder era haciéndose el duro con los palestinos.

 

Por un tiempo, la estrategia de Olmert pareció funcionar. El boicot tensó la relación entre Hamas y Al Fatah y puso a Palestina al borde de una guerra civil, hasta que en junio del año pasado se hizo una repartija: Hamas tomó control de Gaza y Fatah quedó en control de la más próspera Cisjordania, donde viven más de dos millones de palestinos y más de 200.000 israelíes.

 

Cuando se dividió el control del territorio palestino Olmert llegó a la conclusión de que había llegado la hora de profundizar la herida. Entonces tendió puentes con Al Fatah por un lado y por el otro ajustó el torniquete sobre Gaza. Así, ignorando las protestas de la Cruz Roja y las Naciones Unidas, cortó el flujo de hasta la más elemental ayuda humanitaria hacia la franja, incluyendo el diesel de la Unión Europea para alimentar la única usina generadora, responsable del suministro del 30 por ciento de la energía eléctrica de toda Gaza.

 

Pero el aislamiento de los palestinos de la franja tuvo el efecto contrario al esperado por Olmert. La población se unió y la popularidad y el poder de Hamas crecieron. Según un artículo del diario israelí Haaretz, después del último asalto del ejército israelí sobre Gaza, en noviembre pasado, los reservistas del ejército israelí que tomaron parte en el operativo volvieron impresionados por la disciplina y la capacidad táctica de las tropas de Hamas. Ya no se enfrentaban con pandillas desorganizadas sino con un verdadero ejército, dijeron los reservistas.

 

En eso llegó Bush con la cola entre las piernas de Irak, con órdenes estrictas del panel de expertos de su Congreso, que le exigía hacer algo con Israel y Palestina para destrabar todo el lío de Medio Oriente. La idea de Condolezza Rice y los suyos era dejar a Gaza en “stand-by” con sus cohetes y sus necesidades básicas insatisfechas, para negociar con Al Fatah un acuerdo para Cisjordania.

 

La iniciativa de Bush le vino bárbaro a Olmert, porque le permitió tirarles un hueso a los laboristas, sus socios de coalición, que siguen apoyándolo no por convicción sino por temor a la alternativa. Pero es difícil que Olmert, debilitado como está, pueda avanzar más allá de la retórica sin perder su mayoría parlamentaria. Algunos de sus socios menores ya le han hecho saber que le quitarán su apoyo en cuanto haga su primera concesión en la mesa negociadora.

 

Del otro lado del mostrador, los palestinos de Al Fatah también se quedaron sin margen para negociar desde que la situación en Gaza se hizo insostenible. Es difícil ignorar el hacinamiento de un millón y medio de palestinos y al mismo tiempo pretender representarlos en una negociación con los responsables directos de la hambruna.

 

Cuando asumió, en el 2006, Hamas dejó en claro que no tenía ninguna intención de negociar con Israel. Ahora Hamas dice que quiere negociar, pero Olmert rechaza el diálogo. Mejor dicho, para negociar exige que Hamas suspenda los lanzamientos de cohetes, pero ésa es la única ficha que los islamitas conservan. Ante esta encrucijada Hamas le tiró la presión a Egipto.

 

Un día después del cierre de la planta generadora de Gaza, Hamas canalizó el descontento popular en dirección al muro israelí en la frontera egipcia. El buraco sirvió de válvula de escape. Cuando llegó la avalancha de palestinos, el presidente egipcio, Hosni Mubarak, se negó a reprimir. En vez de una rebelión en Palestina, Olmert se encontró con que había creado una crisis internacional que lo pone en una situación incómoda con su principal aliado árabe. Egipto no quiere más desbordes fronterizos y no tiene problemas en hablar con Hamas. Prefiere que la frontera la cuide Al Fatah, pero con un acuerdo que no deje afuera ni a Hamas ni a Israel. En eso anda Mubarak, pero la tarea no es sencilla.

 

Olmert, en tanto, se quedó sin margen para ceder territorio, ni para hambrear, ni para invadir. Su vida política depende del respirador laborista y de los placebos que le llegan desde Annapolis. Su gobierno cayó en un coma más profundo que Sharon. Sólo en eso pudo superar a su maestro.


Comentarios » Ir a formulario

gravatar.comAutor: Eleccines

Lo felicito... las ideas están muy bien planteadas. Quisiera enfatizar en un punto, Colombia compra estas aeronaves para hacer guerra a la FARC, porque la verdad no creo que pueblos hermanos generen una guerra. Hace poco leí un post relacionado con este tema en un portal colombiano sobre las elecciones 2010 en Colombia, en la cual encontrarán información muy completa sobre candidatos colombianos, política y demás noticias relacionadas con las elecciones del 2010.

Fecha: 02/06/2009 22:51.


Añadir un comentario



No será mostrado.

(opcional)





Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris