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COMISIÓN de APOYO al PUEBLO PALESTINO

Han conseguido convertir Gaza en un lugar inhabitable

¿Cómo es la vida en un lugar con unas pocas horas de electricidad al día y ocho horas de agua cada cuatro días?

Gaza y Tel Aviv están tan solo a 75 kilómetros de distancia. Comparten la misma topografía arenosa y los mismos veranos levantinos tremendamente calurosos. Pero las similitudes prácticamente terminan ahí. Cualquier imagen nocturna del Mediterráneo oriental tomada por satélite recientemente mostraría un fulgor incandescente sobre Tel Aviv y unas débiles lucecitas al sur sobre Gaza.

Gaza atraviesa el tercer mes consecutivo de restricciones externas a su ya débil suministro eléctrico. Este enclave en el que viven dos millones de personas necesitaría normalmente unos 450 megavatios (Mw) de electricidad al día. Sin embargo, durante la mayor parte de la última década, y como resultado del férreo bloqueo israelí, su suministro eléctrico ha fluctuado en torno a los 200 Mw, lo que ha supuesto persistentes apagones. Pero, según la organización israelí de derechos humanos Gisha, durante los últimos meses el suministro eléctrico a Gaza ha oscilado entre los 140 Mw y un mínimo histórico de 70 Mw, alargando los apagones y el sufrimiento humano.

La causa inmediata de la crisis energética recae en la disputa entre la Autoridad Palestina (AP) y Hamás sobre el pago de los impuestos al combustible. Ello dio pie a que la AP solicitara a Israel reducir los 120 Mw que vendía diariamente a alrededor de 70 Mw, algo que Israel ha cumplido sin demora.

La segunda fuente de electricidad de Gaza es su única central eléctrica, que solo puede producir de 50 a 55 Mw al día (en las ocasiones en que ha podido importar combustible de Egipto). Esta central fue gravemente dañada en los bombardeos israelíes de 2006 y, de nuevo, en los de 2014, e Israel ha restringido la entrada en Gaza de piezas sustitutorias. Si estuviera completamente operativa, podría producir alrededor de 140 Mw.

La tercera fuente de suministro eléctrico de Gaza proviene de Egipto y proporciona en torno a los 28 Mw al día, aunque actualmente sufre interrupciones constantes. Y la cuarta fuente son los paneles solares y los generadores individuales solo al alcance de las familias pudientes.

Las consecuencias sociales de esta crisis energética extraordinaria son graves. Las viviendas sin acceso a generadores o paneles solares –que son mayoría en Gaza– tienen, en el mejor de los casos, entre 4 y 6 horas de electricidad, seguidas por 12-16 horas de apagón. Los hospitales basan su funcionamiento en generadores que no dan a basto y tienen que racionar el suministro. Los lugares de trabajo se ven obligados a cerrar. Cada día se vierten al Mediterráneo más de 100 millones de litros de aguas residuales sin depurar, que ensucian las playas y los caladeros de pesca. La comida debe comprarse a diario y consumirse rápidamente. El servicio de Internet –el único vínculo con el mundo exterior para casi todos los gazatíes– es irregular. Y apenas hay electricidad disponible para conectar el aire acondicionado y los ventiladores con los que combatir el sofocante calor estival.

Antecedentes de la crisis de Gaza

El equipo de la ONU destinado a los territorios palestinos ocupados ha publicado recientemente un informe incisivo sobre Gaza [1], centrado en el impacto humanitario de los 10 años de bloqueo de Israel y las divisiones políticas internas de los palestinos. Sus conclusiones son desalentadoras: el empobrecimiento de Gaza es exclusivamente producto de decisiones humanas y no de consecuencias naturales.

El año 2007 fue el año cero para Gaza. En julio de aquel año Israel impuso un bloqueo global sobre la Franja y la declaró “entidad enemiga”. Antes de 2007, la vida allí ya era muy difícil, pero ahora se ha convertido en cruel e implacable. Gaza, de la que una vez se afirmó que sería “el futuro Singapur de Oriente Próximo”, se ha convertido en una metáfora de la pauperización.

Según el mencionado informe de la ONU, entre 2006 y 2016, el producto interior bruto (PIB) per cápita de Gaza descendió un 5,3 por ciento, mientras en la Cisjordania ocupada crecía un 48,5 por ciento. La pobreza ha aumentado desde el 30 por ciento en 2004 a alrededor del 40 por ciento en la actualidad. Gaza sufre uno de los índices de desempleo más elevados del mundo, el 41 por ciento a finales de 2016. Más del 60 por ciento de los gazatíes entre 20 y 24 años están sin trabajo y el índice de desempleo femenino pasó del 35 por ciento al 64 por ciento entre 2006 y 2016. En 2017, más del 60 por ciento de la población era parcial o totalmente dependiente de la ayuda humanitaria. Según otros informes, la violencia de género, la tasa de divorcios y de suicidios y el consumo de drogas están todos en aumento.

Los sectores económicos tradicionales de Gaza se están marchitando. La agricultura, la silvicultura, la pesca y la manufactura han reducido su volumen económico y, trágicamente, la reconstrucción de los barrios destruidos durante los tres conflictos con Israel de los últimos nueve años se ha convertido en la principal fuente de crecimiento.

Israel controla todo lo que entra y sale de Gaza. El número de camiones cargados de productos que partió de la Franja en los cinco primeros meses de 2017 es inferior a una tercera parte de los que salieron en la primera mitad de 2007. El informe destaca que “la trayectoria económica de Gaza a lo largo de la última década es un claro indicador de su constante retroceso del desarrollo”.

La situación del agua potable es desesperada. El exceso de extracción al que se somete al acuífero costero de Gaza ha provocado la intrusión de agua marina haciendo que el 96 por ciento del agua subterránea sea ahora inadecuada para el consumo humano.

La mitad de la población solo tiene acceso al agua durante ocho horas cada cuatro días, y otro 30 por ciento recibe agua ocho horas cada tres días. El agua transportada en camiones es 15-20 veces más cara que la procedente de la red y su calidad es poco fiable. Como ocurre con otros bienes escasos, los más afectados son los pobres y los más vulnerables. Un nuevo acuerdo sobre el agua entre la AP e Israel, recientemente anunciado, puede aliviar la situación en un futuro, pero la mejor apuesta de Gaza es la utilización de plantas desalinizadoras y fuentes de electricidad segura propias.

El informe de Naciones Unidas recuerda al mundo que Israel sigue siendo la potencia ocupante en Gaza, pues controla sus fronteras terrestres, aéreas y marítimas, aunque ya no tenga “soldados sobre el terreno”. Como tal, sigue teniendo la obligación legal de asegurar la salud, la dignidad y el bienestar de su población. En particular, el informe recalca que “las numerosas restricciones impuestas por Israel a los movimientos de personas y bienes hacia el interior y el exterior de Gaza impiden el disfrute de toda una serie de derechos humanos como el derecho a la libertad de movimientos y […] el derecho a la salud, la educación, el trabajo, así como niveles adecuados de vida y una vida familiar”. Las otras partes que comparten responsabilidad por lo que acontece en Gaza –Hamás, la Autoridad Palestina y Egipto– tienen asimismo el deber legal de observar los derechos humanos y los estándares humanitarios, algo que no siempre se ha cumplido en los últimos años.

En 2012, la ONU emitió un informe titulado “Gaza en 2020: ¿un lugar habitable?” [2]. Si aquel informe era sombrío, el nuevo es desolador. Concluye afirmando que, en los cinco años que median entre ambos informes, Gaza ha soportado “una espiral descendente de reversión del desarrollo y sus habitantes están atrapados en un ciclo de necesidades humanitarias y dependencia asistencial perpetuo”.

Cuando quedan menos de tres años para alcanzar el 2020, el informe advierte de que a menos que la trayectoria actual varíe radicalmente, Gaza cada vez estará “más aislada y más desesperada”, lo que probablemente provocará más conflictos devastadores y una economía aún más arruinada en el horizonte. Si ello fuera así, resultaría todavía mucho más difícil lograr la reconciliación política entre los palestinos y un acuerdo de paz duradero entre Israel y Palestina. ¿Podrán esas imágenes aéreas nocturnas de Gaza detectar pronto alguna luz?

 

Notas:

[1]: https://unsco.unmissions.org/sites/default/files/gaza_10_years_later_-_11_july_2017.pdf

[2]: https://www.unrwa.org/userfiles/file/publications/gaza/Gaza%20in%202020.pdf

 

Michael Lynk es Relator Especial de Naciones Unidas para los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados por Israel desde 1967. Fue nombrado en 2016. Es profesor de derecho en la Universidad de London, Ontario, Canadá.

 

Traducido para Rebelión por Paco Muñoz de Bustillo.

El presente artículo puede reproducirse libremente siempre que se respete su integridad y se mencione a su autor, su traductor y a Rebelión como fuente de la traducción.

Fuente: http://www.aljazeera.com/indepth/opinion/2017/07/gaza-unlivable-place-170723091946355.html

 

Raja Shehadeh, abogado y escritor palestino: LO PEOR ES LA SENSACIÓN DE SER EXTRANJERO EN TU PROPIA TIERRA y SENTIR QUE NI UNA SOLA PARTE DE ELLA ES TUYA

50 AÑOS DE ASENTAMIENTOS 

+600.000 colonos judíos israelíes que viven en tierras palestinas ocupadas

+100.000 hectáreas de terreno palestino que se ha apropiado Israel desde 1967

50.000 viviendas y estructuras demolidas por Israel en los TPO en los últimos 50

+4,9 MILLONES palestinos que sufren restricciones de circulación a diario

 

Apropiación imparable de tierras por Israel: los asentamientos ilegales israelíes

La política israelí de construir y expandir asentamientos ilegales en tierras palestinas ocupadas es una de las principales fuerzas impulsoras de las violaciones generalizadas de derechos humanos resultantes de la ocupación. A lo largo de los últimos 50 años, Israel ha demolido decenas de miles de propiedades palestinas y ha forzado el desplazamiento de grandes grupos de población para construir viviendas e infraestructuras destinadas al asentamiento ilegal de su propia población en los territorios ocupados. Además, ha desviado recursos naturales palestinos —como agua y tierras de cultivo— para uso de los asentamientos.

La existencia misma de los asentamientos en los Territorios Palestinos Ocupados viola el derecho internacional humanitario y constituye un crimen de guerra. A pesar de múltiples resoluciones de la ONU, Israel ha seguido apropiándose de tierras palestinas y apoyando a los al menos 600.000 colonos que viven en la Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén Oriental. Hasta 2005, más de 9.000 colonos israelíes residían ilegalmente en Gaza.

En los últimos meses, Israel ha acelerado la expansión de los asentamientos. El gobierno ha anunciado planes para la construcción de miles de viviendas nuevas en asentamientos existentes, y también para la creación de dos nuevos asentamientos en la Cisjordania ocupada.

Además de construir ilegalmente viviendas e infraestructuras para asentamientos en tierras palestinas, las empresas israelíes e internacionales que operan en los asentamientos han creado una economía floreciente que sostiene su presencia y expansión. Esta “actividad empresarial de los asentamientos” depende de la apropiación ilegal de recursos palestinos, que incluyen agua, tierras y minerales, para producir bienes que se exportan y venden para beneficio privado. Cada año se exportan internacionalmente bienes producidos en los asentamientos por valor de cientos de millones de dólares.

Queremos que los gobiernos dejen de sostener una economía que contribuye a la prosperidad de estos asentamientos ilegales y fomenta el sufrimiento de la población palestina, y tú puedes ayudar.

Pide ya a tu gobierno que prohíba la entrada en el mercado nacional de bienes producidos en los asentamientos israelíes y que impida que las empresas radicadas en tu país operen en los asentamientos o comercien con sus productos, y así ayudará a poner fin al ciclo de violaciones de derechos humanos que sufre la población palestina sometida a la ocupación de Israel.

El consumo medio diario de agua de la población israelí es, como mínimo, cuatro veces superior al de la población palestina en los Territorios Palestinos Ocupados. En Gaza, el 96% del agua está contaminada y no es apta para el consumo humano.

 

La vida diaria bajo la ocupación: población atrapada y oprimida

Debido a los cientos de puntos de bloqueo militar israelí repartidos por toda Cisjordania—entre puestos de control, bloqueos de carreteras y vías para uso exclusivo de los colonos— y al régimen general de permisos, simples quehaceres diarios se convierten en una lucha constante para la población palestina que intenta ir a trabajar, a estudiar o al hospital. Israel sostiene que la sinuosa valla/muro de 700 kilómetros de longitud está ahí para impedir ataques armados de palestinos contra Israel, pero no explica por qué en un 85% está construida sobre tierras palestinas, e incluso se adentra considerablemente en Cisjordania. Lo que sí hace la valla/muro es aislar entre sí a las comunidades palestinas y separar a las familias. Asimismo priva a la población palestina de acceso a servicios básicos y separa a los agricultores de sus tierras y otros recursos, causando la paralización de la economía palestina. Además, una legislación intrínsecamente discriminatoria e injusta impide a muchas personas contraer matrimonio, o desplazarse dentro de los territorios ocupados o hasta Israel para visitar a seres queridos o vivir con ellos. Estas restricciones arbitrarias son discriminatorias e ilegítimas y deben levantarse de inmediato.

Israel tiene la obligación de devolver las tierras, huertos, olivares y demás bienes inmuebles confiscados a los efectos de la construcción del muro en el territorio palestino ocupado. Todos los Estados tienen la obligación de no reconocer la situación ilegal resultante de la construcción del muro.

Opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia, 2004

Aunque Israel retiró sus tropas terrestres de la Franja de Gaza en 2005, mantiene un bloqueo ilegal por tierra, mar y aire sobre Gaza, así como una “zona de acceso restringido” o zona temporal de seguridad dentro de Gaza. De esta manera ha mantenido aislados de otras partes de los Territorios Palestinos Ocupados y del resto del mundo a más de dos millones de palestinos durante 10 años.

Restricciones de acceso a recursos naturales

Además de decidir adónde pueden ir y a quién pueden ver los palestinos, Israel también controla su acceso al agua potable y lo restringe arbitrariamente. Los israelíes consumen al menos cuatro veces más agua que los palestinos que viven en los Territorios Palestinos Ocupados.

El agua es la vida; sin agua no podemos vivir [...] Los soldados destruyeron nuestras casas y corrales con los rebaños, arrancaron todos nuestros árboles y destrozaron nuestras cisternas de agua [...] Cada día es una lucha, porque no tenemos agua.

Fatima al Nawajah, residente del pueblo palestino de Susya, situado en las colinas del sur de Hebrón

El restrictivo suministro de agua a la población palestina por Israel no permite cubrir las necesidades básicas de la población palestina ni supone una distribución justa de los recursos hídricos comunes. Las piscinas, praderas bien irrigadas y grandes fincas de riego de los asentamientos israelíes en territorio ocupado —verdes y frondosas incluso en plena estación seca— contrastan enormemente con los áridos y resecos pueblos palestinos adyacentes, cuyos habitantes consiguen a duras penas agua suficiente para lavar, ducharse, cocinar o beber, y todavía les resulta más difícil regar sus cultivos.


 

INFORME DE AMNISTIA INTERNACIONAL

LA OCUPACIÓN DE ISRAEL:

50 AÑOS DE DESPOSESIÓN

A lo largo de medio siglo, la ocupación de Cisjordania —incluida Jerusalén Oriental— y la Franja de Gaza por Israel ha dado lugar a violaciones sistemáticas de derechos humanos contra su población palestina.

Desde que comenzó la ocupación en junio de 1967, las implacables políticas israelíes de confiscación de tierras, asentamiento ilegal y desposesión, sumadas a la discriminación generalizada, han infligido un sufrimiento inmenso a la población palestina despojándola de sus derechos fundamentales.

El régimen militar de Israel altera la vida diaria de los Territorios Palestinos Ocupados en todos sus aspectos. Sigue afectando a cómo y cuándo los palestinos pueden —y si pueden— desplazarse al trabajo o a la escuela, viajar al extranjero, visitar a familiares, ganarse la vida, asistir a un acto de protesta y acceder a sus tierras de cultivo o incluso al suministro de electricidad o de agua potable. Todo ello implica sufrir humillación, miedo y represión a diario. En la práctica, Israel ha tomado como rehenes las vidas completas de estas personas.

Además, ha adoptado un complejo entramado de leyes militares para reprimir la expresión del desacuerdo con sus políticas, y altos cargos públicos han tachado de “traidores” a los israelíes que abogan por los derechos de la población palestina.

Israel instaló nuevas medidas de seguridad en la Explanada de las Mezquitas

Cinco palestinos murieron el fin de semana por enfrentamientos con las fuerzas de seguridad israelíes durante las protestas por la instalación, por parte de Israel, de un detector de metal en la Explanada de las Mezquitas, en la zona árabe de Jerusalén. Los críticos de la medida argumentan que la seguridad de la Explanada de las Mezquitas está en manos de Jordania y no de Israel, y que someterse a los controles equivale a reconocerle a este último país una autoridad que no le corresponde. A la instalación de los detectores, Israel sumó el viernes un dictamen que prohíbe la entrada a la Explanada de las Mezquitas a los hombres menores de 50 años, a los que les impidió así el acceso a su lugar de rezo.

Las medidas de protesta se intensificaron el viernes, el mismo día en el que un palestino llegó a asesinar a tres israelíes que estaban cenando en una colonia instalada en territorio ocupado. En paralelo, la represión de las protestas generó críticas al gobierno de Benjamin Netanyahu por parte de palestinos, israelíes y varios países de la región, como Turquía y Jordania.

Mientras se confirmaba la muerte del quinto palestino por la represión de las protestas, la Liga Árabe convocaba, a instancias de Jordania, a una reunión urgente de cancilleres para el 27 de julio. El propósito de ese encuentro es tratar “las agresiones y últimas medidas israelíes en Jerusalén”, manifestó el portavoz de la organización árabe Mahmud Afifi.

Con la instalación de detectores de metal en la Explanada de las Mezquitas Israel “está jugando con fuego y arriesgándose a que explote una gran crisis con el mundo árabe y musulmán”, dijo en un comunicado el secretario general de la Liga, Ahmed Abulgueit. En el texto, Abulgueit advierte que Jerusalén “es una línea roja que los árabes y los musulmanes no permiten que sea tocada” y denunció que, con las medidas de seguridad, Israel “intenta imponer una nueva realidad” en esa ciudad, alejando de allí a los palestinos en particular y a los árabes en general. “Todos conocen la profundidad y los peligros de los planes israelíes desde hace años de judaizar la ciudad de Jerusalén”, agregó.

Por su parte, Francia, Suecia y Egipto pidieron que el lunes se reúna el Consejo de Seguridad para analizar la violencia desplegada en este conflicto. El portavoz de la misión sueca en la Organización de las Naciones Unidas, Carl Skau, tuiteó que la reunión tendrá como objetivo “analizar urgentemente cómo se puede apoyar un llamamiento” para evitar que siga aumentando la tensión, como lo hizo desde el viernes.

Ese día murieron los primeros tres palestinos como consecuencia de la represión de las protestas por parte de Israel y esa noche un palestino asesinó a los tres israelíes en la colonia en Halamish. El sábado, el ministro de Defensa de Israel, Avigdor Lieberman, y el jefe del Estado Mayor, Gadi Eisenkot, visitaron la colonia. El ministro conversó con sus habitantes y les prometió que se castigará al atacante –que ya fue detenido, así como su hermano– demoliendo su casa, como suele hacer Israel en estos casos. Además, Lieberman pidió al presidente palestino, Mahmud Abbas, que condene la “masacre” y anunció que enviaría más tropas al territorio ocupado para reprimir las protestas.

Por su parte, Abbas anunció el viernes mismo que suspendía sus conversaciones con el gobierno de Israel, y acusó a ese país de aplicar medidas que “conducen a una confrontación religiosa” y de “evadir el proceso diplomático”, en referencia a eventuales negociaciones de paz.

Israel no se ha amedrentado ante los llamados internacionales a dar pasos para bajar la tensión. Ayer colocó un sistema de cámaras de videovigilancia en el acceso a la Explanada de las Mezquitas, una nueva medida que, argumentó, busca garantizar la seguridad en el lugar después de que dos policías fueran asesinados en la zona, la semana anterior.

Fuente:https://ladiaria.com.uy/articulo/2017/7/israel-instalo-nuevas-medidas-de-seguridad-en-la-explanada-de-las-mezquitas/

 

 

 

REPRESIÓN ISRAELÍ EN JERUSALÉN OCUPADA DEJA 3 MUERTOS Y 450 HERIDOS

Los enfrentamientos se deben a las ilegales medidas que Israel lleva a cabo en contra de la población palestina de esta ciudad ocupada y los controles impuestos a la mezquita de Al Aqsa.

Actualización:

Jerusalén Ocupada: Tres palestinos muertos, dejó la fuerte represión israelí en contra de los palestinos que acudieron a la oración del viernes en la mezquita Al Aqsa en Jerusalén ocupada. Junto a la policía y militares israelíes, participaron colonos armados, que precisamente un colono fue quien asesinó al muchacho Muhammad Sharaf de 17 años, disparándole un tiro a corta distancia en el barrio de Ras Al Amud.

Otro joven, Muhammad Abu Ghannam, fue asesinado por disparos de militares israelíes en Al Tur en Jerusalén.

El tercer asesinado es un joven Muhammad Jalaf -17 años-, del barrio de Abu Dis de Jerusalén, que falleció tras recibir un disparo en su pecho.

A la hora de esta actualización (23 horas en Palestina), y según fuentes médicas, acudieron a hospitales más de 450 heridos. 23 heridos por disparos con municiones de guerra, 147 afectados por disparos metálicos cubiertos con caucho, 215 por asfixia y gases lanzados por los militares y otros 65 heridos por roturas de huesos a raíz de los golpes recibidos.

El Hospital palestino de Jerusalén, Al Maqased, hizo un urgente llamado para donar sangre para poder atender la enorme cantidad de heridos muchos en estado grave.

Durante el día de hoy viernes, en varias oportunidades fue allanado el hospital Maqased de Jerusalén, donde los militares pretendían detener a los heridos y al joven Sharaf que finalmente falleció. También fueron interrumpidas dos operaciones que se llevaban a cabo para dos palestinos con heridas de balas y que se encontraban en estado crítico. Las informaciones preliminares, hablan de destrucción y daños en las instalaciones médicas del hospital.

A su vez, un contingente militar israelí ingresó al hospital Alia de Hebrón, paralizando la atención médica por unas 4 horas y generando destrucción y daños a sus equipos e instalaciones.

Los enfrentamientos se deben a la ilegal intervención que realiza Israel en Jerusalén y la mezquita Al Aqsa que, según todos los Convenios de Ginebra y los convenios internacionales y las resoluciones de la ONU y UNESCO, Jerusalén es una ciudad ocupada y la potencia militar ocupante no puede modificar su “Status Quo” e intervenir para cambiar aspectos demográficos, arqueológicos y urbanísticos. Sin embargo, ya como es costumbre, Israel nunca ha acatado resolución o condena alguna.

 

Viernes 21/07/2017, Corresponsal de PalestinaLibre.org en Jerusalén Ocupada

 

ISRAEL APROBÓ PROYECTO DE LEY PARA IMPEDIR LA DIVISIÓN DE JERUSALÉN

│Al-Quds ( Jerusalén) Ocupada

El régimen de ocupación israelí en pleno con sus ministros han aprobado por unanimidad un proyecto de ley que vela por mantener ‘unificada’ la ciudad palestina Al-Quds (Jerusalén Ocupada).  El comité ministerial de legislación del régimen de Tel Aviv ha dado luz verde a impedir la aprobación de una eventual legislación en el futuro que permitiera la división de Al-Quds entre los israelíes y los palestinos.

Se trata de la aprobación de una enmienda que propuso el mes pasado Naftali Bennett, líder del partido Habayit Hayehudi (Hogar Judía). En virtud de este plan se prohibirá una posible división de la ciudad en cuestión bajo cualquier acuerdo de paz que se logre con Palestina.

La ley propuesta serviría esencialmente como una adición a la Ley Básica de Israel sobre Jerusalén aprobada en 1980, que dice que “Jerusalén unificada es la capital de Israel”. “Dos veces, hemos salvado a la ciudad capitalina del desastre de la división iniciada por (los ex primer ministros) Ehud Olmert y Ehud Barak, que tenían temporalmente la mayoría en la Knesset (parlamento israelí). Se acabó”, ha indicado Bennett después de que el citado comité aprobara su iniciativa. Bennett, el también ministro de educación israelí, ha enfatizado su iniciativa que ya se ha convertido en una ley, “fortalecerá nuestro estatus en el mundo e impedirá futuras presiones sobre Israel”.

Bennett necesitaba el voto de 80 de 120 diputados -es decir dos tercios del parlamento- para convertir en realidad su propósito de mantener Al-Quds unificada “para siempre”. Y, lo logró. Sin embargo, el jefe de la oposición, Isaac Herzog (Unión Sionista), no sólo rechazó la propuesta de Bennett sino que desestimó la sinceridad del ministro de educación con respecto a Al-Quds. “Quien presenta estas iniciativas sin fundamento no se preocupa realmente por Jerusalén sino sólo por destruir el proceso diplomático y la posibilidad de garantizar un Israel judío y democrático”, escribió Herzog en su cuenta en la red social Twitter. Las posturas de Bennett incluso se consideran extremistas entre las autoridades israelíes por lo que varios sectores, la mayoría de la izquierda, lo critican y lo acusan de secundar políticas extremistas. 

Lunes 17/07/1917, Diario Palestina Libération 

Sábado 1° de julio: teatro por Palestina, Grupo ACUARELA. Local sindical del SUGHU, Canelones 1003, Montevideo

Sábado 1° de julio: teatro por Palestina, Grupo ACUARELA.  Local sindical del SUGHU, Canelones 1003, Montevideo

PRIMERA ASAMBLEA INTERNACIONAL DE COORDINACIÓN DEL OBSERVATORIO DE DERECHOS HUMANOS DE LOS PUEBLOS

ALGUNOS PRONUNCIAMIENTOS

  • Reconocemos la existencia del Estado Palestino, como fue resuelto en 1947 por las Naciones Unidas. Apoyamos la lucha por la liberación y soberanía de su pueblo. Entendemos que las políticas de colonización, ocupación y apartheid que Israel realiza en su contra son las mismas que han y siguen afectando a nuestros pueblos en América Latina.

Llamados de Acción para construir un Mundo sin Muros

  1. Saludamos y nos sumamos al evento internacional por Un Mundo sin Muros hacia la Ciudadanía Universal convocado por el líder indígena Presidente Evo Morales Ayma, los Movimientos Sociales de Bolivia y demás líderes sociales de otros países del mundo, que se realiza el 20 y 21 de junio de 2017 en Cochabamba, Bolivia.
  2. Jornada de Acción Stop Cemex 9 de julio.
  3. 10 de octubre Delegación México- EUA-Palestina.
  4. Caravana Internacional Por la unidad de los pueblos contra los muros de la infamia, contra el paramilitarismo, por la defensa del territorio, la soberanía y los derechos humanos (Saliendo de Oaxaca por el 27 o 28 de octubre llegando el 10 de noviembre a Nogales, Sonora).
  5. 10, 11 y 12 de noviembre, Encuentro en la Frontera organizado por SOA Watch.
  6. Semana internacional contra los muros “Un Mundo sin Muros”9 de noviembre.

 

Desde OAXACA de Juárez, OAXACA, México

Junio 2017