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COMISIÓN de APOYO al PUEBLO PALESTINO

Niko Schvarz, sobre la política del gobierno de Israel

Sobre la política del gobierno de Israel

Niko Schvarz

El comentarista deportivo Sergio Gorzyczanski, conocido como Sergio Gorzy, ha sido designado presidente del Consejo Central Israelita del Uruguay (CCIU) y en tal carácter ha formulado varias declaraciones, recogidas por distintos medios de comunicación. Deseamos referirnos a una de sus afirmaciones más significativas, que  ha sido reiterada a lo largo de las mencionadas entrevistas.


Es la siguiente: “En algunos casos, en personas e instituciones, ese prejuicio contra los judíos se disfraza de anti gobierno de turno de Israel o anti Estado de Israel. Eso, claramente es un prejuicio antijudío, antisemita”.

Esta afirmación, traducida a lenguaje más sencillo, significa que quienes critican actitudes o acciones del gobierno de turno de Israel, son antisemitas. Y esto constituye una verdadera aberración, un atentado a la razón, a la lógica y al sentido común. Y lo más importante: tiene la finalidad inequívoca de asegurarle impunidad al gobierno de Israel por los crímenes y atentados que perpetra contra los palestinos. Ya que, con ese criterio,  quien se atreva a criticar estas violaciones sistemáticas de los derechos humanos, atrae sobre sí el baldón indeleble de antisemita. Según la definición de Gorzy, la inmensa mayoría de la humanidad sería antisemita. Cuando lo que ocurre en realidad, es que la inmensa mayoría de la humanidad condena la política que vienen practicando sucesivos gobiernos de Israel, incluido por cierto el actual, contra los derechos vitales de los palestinos.

 En tal sentido, deseo formularle a Gorzy algunas preguntas.

 Quienes condenan el bloqueo de Israel a la Franja de Gaza por aire, mar y tierra, convirtiéndola en la mayor cárcel a cielo abierto del mundo, ¿son antisemitas? Este bloqueo es comparable al que mantiene Estados Unidos contra Cuba del punto de vista comercial, económico y financiero desde hace más de medio siglo y que, dicho sea de paso, ha sido condenado más de veinte veces consecutivas por todos los países de Naciones Unidas, con la única excepción de Israel junto a EE.UU..

Quienes condenaron la blitzkrieg de Israel contra Gaza en 2007-2008, la que provocó más de 1.400 muertos en ese estrecho territorio, ¿son antisemitas? 

Quienes condenaron los ataques mortíferos de Israel en aguas internacionales a dos Flotillas de la Libertad que llevaban insumos esenciales a la Franja de Gaza, varios de cuyos integrantes fueron luego encarcelados en territorio israelí, ¿son antisemitas?

Todos los países de la ONU (y constituyen su  gran mayoría) que condenaron el “muro de la vergüenza” que Israel sigue edificando de norte a sur  y que implica un robo considerable y la segregación de los territorios palestinos, ¿son antisemitas?

Todos los países de la ONU (y constituyen su gran mayoría) que una y otra vez condenaron la continuidad de la construcción de asentamientos israelíes en los territorios palestinos, incluido Jerusalén este, y reclamaron el cese de estas construcciones ilegales, tal cual lo solicitó la ONU en varias oportunidades, ¿son antisemitas?

El canciller israelí Avigdor Lieberman, un racista y xenófobo convicto y confeso, y que fue además enjuiciado por corrupción galopante, reiteró una y cien veces que  todos los palestinos debían ser expulsados del territorio de Israel y pedir refugio en los países vecinos. ¿Qué piensa Gorzy de la política de “limpieza étnica” de este caracterizado integrante del gabinete de Benyamin Netanyahu?

Obviamente, estas preguntas podrían multiplicarse. Pero quiero pasar a otra de sus afirmaciones, que es la siguiente: “Las Naciones Unidas acaban de sacar una resolución sobre el supuesto tratamiento que se le da a la gente de unas aldeas que eran de Siria y desde 1967 están del lado israelí, en momentos en que todos los días mueren cientos de sirios dentro de Siria, masacrados por su propio gobierno”.

Varias precisiones. No se trata de que “unas aldeas que eran de Siria y desde 1967 están del lado israelí”, sino que las tropas israelíes, como ejército de ocupación, se instalaron en los altos del Golán, territorio sirio, y se anexaron esa región. Es un acto de ocupación militar, que persiste. Veamos el segundo aspecto. Sin entrar al tema de quiénes son los que están masacrando a los sirios y quiénes les proporcionan las armas, pregunto: ¿Esas matanzas justifican las que por añadidura están perpetrando los israelíes en los territorios situados bajo su régimen de ocupación militar? ¿Unos crímenes justifican los otros?

El mismo argumento vale para otra afirmación que formula Gorzy en uno  de los reportajes aludidos, en el cual se queja  de que la gente en general no se muestra preocupada por la política del gobierno de Nigeria, o de Australia, o de Jamaica, o de Portugal, y sí por la política del gobierno de Israel. Volvemos al interrogante anterior. Supongamos que en los países citados se violan en mayor o menor grado los derechos humanos. ¿Eso justificaría las violaciones flagrantes y sistemáticas, los crímenes y usurpación de territorios, los bloqueos perpetrados por el gobierno de Israel?

A todo esto debe agregarse la situación dramática de los cientos de palestinos presos en las cárceles de Israel en condiciones infrahumanas. De ellos, 26 están detenidos desde antes de los acuerdos de Oslo de 1993; hay también mujeres detenidas y un jovencito de 14 años que fue objeto de torturas hasta el borde de la muerte. Cientos de presos han realizado una prolongada huelga de hambre, en muchos casos desde comienzos del año, en enero. Uno de ellos detuvo su huelga de hambre de 70 días con la promesa de ser liberado en mayo. Pero un número considerable sigue en prisión, y la promesa del gobierno israelí de liberarlos por tandas apenas si se ha cumplido por cuentagotas.

Todo esto ocurre en este año 2014, que ha sido declarado por las Naciones Unidas el Año de Solidaridad Internacional con el Pueblo Palestino. En nuestro país se realizó el 27 de marzo un acto organizado por la Comisión Nacional en Defensa del Agua y la Vida (CNDAV) y la Comisión de Apoyo al Pueblo Palestino (CAPP-U), que vinculó la lucha por la defensa del agua y la no privatización de sus fuentes en nuestro país con la lucha por el agua y la tierra para los palestinos, contra el “apartheid”.

Publicado en LA ONDA digital, Nº 666, 7 de abril 2014

Jornada histórica, por el Agua y la Tierra Palestina: 22 al 30 marzo 2014

Es la primera vez en nuestra historia que concretamos una jornada uniendo asuntos del Agua y la Tierra Palestina, los convocantes fueron la Comisión Nacional en Defensa del Agua y la Vida (CNDAV) y la Comisión de Apoyo al Pueblo Palestino (CAPP-U), actividad a la que se invitó a los compañeros de Redes-AT-FOEI, dado que ellos están apoyando la Causa Palestina.

Expositores: Carmen Sosa (CNDAV), José Elosegui  (Redes-AT) y Anahit Aharonian (CNDAV y CAPP-U). Participó un importante número de personas y hubo un muy buen intercambio posterior a las exposiciones.

Previa traducción, se utilizaron materiales de Ramzi Zananiri, Jamal Juma e imágenes de la campaña Stop Mekorot .

Muchísimas gracias a todos.

 

¡Libertad para los Chicos de Hares!

 

 ¡Libertad para los Chicos de Hares!

 

Cinco adolescentes se enfrentan a largas condenas de prisión por un delito que no cometieron

 

Este mes de marzo,cinco adolescentes palestinos (de entre 15 y 17 años en ese momento) cumplirán un año en prisión por presunto lanzamiento de piedras. Los chicos fueronarrestados poco después de un accidente automovilístico ocurrido cerca del pueblo de Hares, en el distrito de Salfit (Cisjordania), Palestinaocupada, en el que la pequeña hija de una mujer colona resultó gravemente herida.

En la tarde del 14 de marzo de 2013, un coche se estrelló contra la parte trasera de un camión en la Ruta 5 de Salfit. La conductora, AdvaBiton, regresaba con sus tres hijas a la colonia israelí ilegal de Yakir. Más tarde afirmó que el accidente se debió a que jóvenes palestinos lanzaron piedras contra su coche. El conductor del camión, que había declarado inmediatamente después del accidente que se había detenido a causa de un pinchazo, más tarde cambió su declaración y dijo que había visto piedras en la carretera.

En lo que parece claramente un caso fabricado, sin ninguna evidencia sobre la causa del accidente ni testigos que los vinculen, los chicosestán siendo acusados de 20 tentativas de homicidio cada uno (una por cada piedra supuestamente arrojada) y el fiscal militarha pedido para ellos la pena máxima: de 25 años de cárcel a cadena perpetua.

Poco después del accidente, los medios israelíes lanzaron una campaña de linchamiento mediáticoen la cual los adolescentes  fueron llamados “terroristas árabes” antes que se realizara ninguna investigación. El caso terminó de politizarse cuando el mismo primer ministro Netanyahu se sumó a las acusaciones, violando el principio jurídico básico de presunción de inocencia.

Después de haber sufrido torturas físicas y sicológicas y casi dos semanas en total aislamiento (sin acceso a abogados ni familiares) en las prisiones de Al-Jalame y Meggido (ambas ubicadas en Israel, en violación del 4º Convenio de Ginebra, y equipadas por la compañía de seguridad G4S), Ali Shamlawi, Mohammed Kleib, Mohammed Suleiman, AmmarSouf y TamerSouf“confesaron” haber lanzado piedras.

Los chicos de Hareshan pasado un año entero en la cárcel, junto a otros casi 200 menores palestinos detenidos en prisiones israelíes para adultos. Una vez al mescomparecen ante un tribunal militar que se limita a postergar la audiencia hasta el mes siguiente, prolongando indefinidamente su encarcelamiento y manteniendo a los jóvenes y a sus familias en una total incertidumbre y angustia respecto a su futuro.

Si son condenados, este caso sentará un precedente sumamente peligroso en el sistema penal israelí, por el cual los niños palestinos acusados de lanzar piedras podrían ser condenados a largas condenas de prisión (actualmente el promedio es de 3 a 6 meses).

Organizaciones internacionales de derechos humanos y de protección a la infancia han expresado su preocupación por estos chicos, pues representan un caso extremo de la situación que enfrentan centenares de niños palestinos a manos de las fuerzas de ocupación israelíes.

Según Defensa de los Niños Internacional-Palestina, cada año alrededor de 700 niños palestinos de entre 12 y 17 años (y a veces de 9 y 10) son arrestados e interrogados por  las fuerzas israelíes y procesados por tribunales militares. Se estima que desde el año 2000, alrededor de 8000 niños palestinos –acusados de tirar piedras– han sido detenidos y procesados, y que la tortura ha estado presente en todas las etapas del proceso. Israel es el único país del mundo que juzga a niños en tribunales militares, que carecen de las garantías del debido proceso y en el 99,7% de los casos condenan a los menores palestinos.

Exhortamos a los medios de comunicación a difundir este caso, a las organizaciones de derechos humanos y de protección a la infancia,  a los gobiernos y a la sociedad civil a interesarse y expresar su preocupación por los Chicos de Hares ante las autoridades israelíes, pidiendo su libertad por falta de pruebas y garantías.

Ver aquí un breve Informe de HispanTV sobre los Chicos de Hares (en español).

 

Más información:

1. Sobre la campaña internacional por los Chicos de Hares:

-          Sitio web: http://haresboys.wordpress.com/

-          Facebook: Free the Hares Boys

-          Twitter: @HaresBoys

2. Para apoyar a las familias de los chicos en los enormes gastos jurídicos que deben enfrentar, para hacerles entrevistas o enviarles mensajes de solidaridad, escribir a:haresboys@gmail.com

3. Las graves violaciones de los derechos de los niños palestinos presos por Israel han sido ampliamente documentadas y denunciadas por organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos. Ver, por ejemplo, los informes recientes:
No MinorMatter (B’Tselem, organización israelí de DDHH, 2011);

Bound, Blindfolded and Convicted: Children held in military detention (Defensa de los NiñosInternacional-secciónPalestina, 2012);

Children in Military Custody (Foreign & Commonwealth OfficedelReinoUnido, 2012);

Children in Israeli Military Detention (UNICEF, 2013);

Informe del Comité de los Derechos del Niño de la ONU (2º al 4º examen periódico, 2013).

4. Numerosos videos muestran la realidad de los niños palestinos arrestados y juzgados en tribunales militares israelíes. Aquí hay algunos ejemplos (en inglés):

Alone y otros videosde Defensa de los Niños Internacional-Palestina (2012)

Stolen children, stolen lives: Parte 1.Parte 2.

Children in Chains (Jonathan Pullman, 2013).

Broken youth: child detention in Palestine (Medical Aid for Palestinians, 2013).

Imagine ThisWasYourChild(Video de la campaña Palestina Solidariteit, 2013).

Stone Cold Justice(Australian ABC TV, 2014).

 

Campaña internacional por la libertad de los Chicos de Hares

 

Soldados y policías israelíes de “gatillo fácil” en Cisjordania: AI

Las fuerzas de seguridad de Israel hacen gala de una cruel falta de consideración hacia la vida humana al haber matado con casi total impunidad a decenas de civiles palestinos, menores incluidos, en la Cisjordania ocupada en los últimos tres años, afirma Amnistía Internacional en un informe publicado hoy.

El informe, titulado Gatillo fácil: El uso de la fuerza excesiva por Israel en Cisjordania (en breve, en español), expone el derramamiento de sangre y los abusos contra los derechos humanos, cada vez mayores, en los Territorios Palestinos Ocupados a consecuencia del uso por las fuerzas israelíes de la fuerza innecesaria, arbitraria y brutal contra los palestinos desde enero de 2011.

En todos los casos examinados por Amnistía Internacional, los palestinos que han perdido la vida a manos de soldados israelíes no parecían representar una amenaza directa e inmediata para la vida. En algunos casos hay indicios de que fueron víctimas de asesinatos deliberados que equivaldrían a crímenes de guerra.

“El informe presenta un conjunto de datos que muestra una terrible constante de homicidios ilegítimos y lesiones injustificadas causados por las fuerzas israelíes en Cisjordania a civiles palestinos”, ha declarado Philip Luther, director del Programa Regional para Oriente Medio y el Norte de África de Amnistía Internacional.

“La frecuencia y la persistencia del uso arbitrario y abusivo de la fuerza contra manifestantes pacíficos en Cisjordania por soldados y policías israelíes —y la impunidad de que gozan los perpetradores— indican que se trata de una política.”

Muertes y lesiones

Amnistía Internacional ha documentado la muerte de 22 civiles palestinos en Cisjordania el año pasado, de las cuales al menos 14 se produjeron en el contexto de protestas. La mayoría de los fallecidos eran adultos jóvenes menores de 25 años y al menos cuatro eran menores de edad.

Según cifras de la ONU, en 2013 la cifra de palestinos muertos a manos de las fuerzas israelíes en Cisjordania fue superior a la suma de las cifras correspondientes a 2011 y 2012.

Entre los muertos o heridos hay manifestantes pacíficos, civiles ajenos a las protestas, activistas de derechos humanos y periodistas.

 

· En los últimos tres años, al menos 261 palestinos, 67 menores entre ellos, han sufrido heridas graves como consecuencia del uso de munición real por las fuerzas israelíes en Cisjordania.

· Desde enero de 2011, un número sorprendente de civiles palestinos de Cisjordania —más de 8.500, 1.500 menores entre ellos— han resultado heridos de gravedad por disparos de otros medios, como balas de metal cubiertas de goma y el uso temerario de gas lacrimógeno. En algunos casos documentados, las víctimas también murieron como consecuencia de su uso.

“El impresionante número de heridos es un elocuente recordatorio del incesante peligro en el que viven a diario los palestinos residentes en Cisjordania”, ha añadido Philip Luther.

Varias víctimas recibieron disparos por la espalda, lo que indica que fueron tiroteadas cuando intentaban huir y no representaban ningún peligro real para la vida de los miembros de las fuerzas israelíes ni la de terceros. En varios casos, fuerzas israelíes bien blindadas han recurrido a medios letales para reprimir a manifestantes que lanzaban piedras, causando la pérdida innecesaria de vidas.

Investigaciones

Más de un año después, no se han dado a conocer aún las conclusiones de las investigaciones realizadas por las autoridades israelíes sobre varios presuntos homicidios ilegítimos.

“El sistema israelí vigente ha demostrado ser lamentablemente inadecuado. No es ni independiente ni imparcial, y carece por completo de transparencia. Las autoridades deben realizar investigaciones sin demora, exhaustivas e independientes de todos los presuntos casos de uso arbitrario y abusivo de la fuerza, especialmente cuando han causado la pérdida de vidas o lesiones graves”, ha dicho Philip Luther.

“Hay que transmitir a los soldados y policías israelíes el rotundo mensaje de que los abusos no quedarán impunes. A menos que quienes cometen violaciones respondan de sus actos, continuará habiendo lesiones y homicidios ilegítimos.”

Protestas

En los últimos años se suceden en Cisjordania las protestas contra la prolongada ocupación israelí y toda una serie de políticas y prácticas represivas consiguientes. Entre ellas figuran la expansión continua de los asentamientos israelíes ilegítimos, la valla/muro de 800 kilómetros, las demoliciones forzosas de viviendas, los desalojos forzosos, los controles militares israelíes, las carreteras reservadas para uso de los colonos israelíes de las que están excluidas los palestinos, y otras restricciones a la circulación de los palestinos en los Territorios Palestinos Ocupados.

También se realizan protestas contra la detención de miles de palestinos y como respuesta a los ataques militares israelíes en Gaza y la muerte o las heridas de palestinos en protestas o durante batidas de arrestos.

Transferencias de armas

Amnistía Internacional pide a las autoridades israelíes que ordenen a sus fuerzas que se abstengan de usar medios letales, incluido el uso de munición real y de balas de goma, salvo cuando sea estrictamente necesario para proteger la vida. También deben respetar el derecho de los palestinos a reunirse pacíficamente.

La organización insta a Estados Unidos, a la Unión Europea y al resto de la comunidad internacional a que suspenda todas las transferencias de municiones, armas y otros equipos a Israel.

“Sin la presión de la comunidad internacional, no es probable que cambie pronto la situación”, ha afirmado Philip Luther.

“Se ha derramado demasiada sangre de la población civil. Hay que romper esta prolongada constante de abusos. Si las autoridades israelíes desean demostrar al mundo que están comprometidas con los principios democráticos y las normas internacionales de derechos humanos, deben poner fin de inmediato a los homicidios ilegítimos y al uso innecesario de la fuerza.”

Más información:

Caso: Menor asesinado por protestar

En Cisjordania, las trágicas consecuencias de la política israelí de reprimir las protestas palestinas se han convertido en algo familiar.

Samir Awad, un joven de 16 años de Bodrus, cerca de Ramala, murió por disparos cerca de su escuela en enero de 2013, cuando trataba de protestar con sus amigos contra la valla/muro de 800 km de Israel, que atraviesa su pueblo. Tres balas le alcanzaron en la parte posterior de la cabeza, una pierna y un hombro cuando huía de los soldados israelíes que tendieron una emboscada al grupo. Según los testigos, los militares dispararon directamente contra el muchacho cuando éste huía.

Malik Murar, de 16 años y amigo de Samir, que presenció su muerte, dijo a Amnistía Internacional:

“Primero le dispararon en la pierna, pero logró escapar… ¿Cuánto puede correr un chico herido? Podían haberlo detenido sin dificultad… En cambio, le dispararon por la espalda con munición real.”

Amnistía Internacional cree que la muerte de Samir podría equivaler a una ejecución extrajudicial o a un asesinato deliberado, considerado crimen de guerra en el derecho internacional.

“Resulta difícil de creer que un muchacho desarmado pudiera ser percibido como un peligro inminente para un soldado bien equipado. Parece que, en este y en otros casos, las fuerzas israelíes han disparado balas de forma temeraria ante la más mínima apariencia de amenaza”, ha dicho Philip Luther.

Según el derecho internacional, la policía y los soldados encargados de hacer cumplir la ley deben siempre ejercer la moderación y no usar nunca la fuerza arbitraria. Las fuerzas de seguridad sólo podrán recurrir al uso de medios letales si existe un riesgo inminente para su vida o la de terceros. Israel se ha negado reiteradamente a hacer públicas las normas y reglamentos que regulan el uso de la fuerza por el ejército y la policía en los Territorios Palestinos Ocupados.

Información complementaria:

Los soldados israelíes cuentan con un largo historial de uso de fuerza excesiva contra manifestantes palestinos en Cisjordania que se remonta al menos a la primera Intifada, en 1987.

En un documento publicado en septiembre de 2013, titulado ‘Shut Up We are thePolice’: Use of excessiveforcebythePalestinianAuthority in theOccupied West Bank, Amnistía Internacional documentó violaciones de derechos humanos cometidas por las autoridades palestinas en Cisjordania contra manifestantes palestinos.

 

Amnistía Internacional 27 febrero 2014


Israel, Otra quimera

 
Israel
Otra quimera

Gush Shalom

Traducido por J.M.

12-02-2014

 


¿Qué tiene de malo la exigencia de que los dirigentes palestinos reconozcan a Israel como el "Estado Nación del pueblo judío"?

Bueno, casi todo.

Los Estados se reconocen uno al otro. No tienen que reconocer el carácter ideológico de cada uno.

Un Estado es una realidad. Las ideologías pertenecen al reino de lo abstracto.

Cuando Estados Unidos reconoció a la Unión Soviética en 1933, reconoció el Estado. No reconoció su carácter comunista.

Cuando la OLP reconoció el Estado de Israel en los acuerdos de Oslo, y en el intercambio de cartas que lo precedieron, no se le pidió que reconociera su ideología sionista. Cuando, a cambio, Israel reconoció a la OLP como representante del pueblo palestino, no reconocía ninguna ideología palestina en particular, laica o religiosa.

A algunos israelíes (incluido yo mismo) les gustarían cambiar la autodefinición de Israel como un "Estado judío y democrático", omitiendo la palabra "judío". A otros israelíes les gustarían omitir o disminuir el nivel de la palabra "democrático". Ninguno de nosotros creemos que necesitemos la confirmación de los palestinos para esto.

Sencillamente, no es un asunto de ellos.

No sé cuál es la intención real de Netanyahu cuando presenta esta demanda como un ultimátum.

La explicación más favorecedora para su ego es que no es más que otro truco para sabotear el "proceso de paz" antes de que llegue la demanda de evacuar las colonias israelíes en los territorios palestinos. La explicación menos halagadora es que él realmente cree en eso, que él actúa impulsado por algún complejo de inferioridad nacional profundamente arraigado y que necesita tener la seguridad exterior de la "legitimidad". Reconocer el "Estado nacional del pueblo judío" significa aceptar toda la narrativa sionista, cerrada, tal cual se considera en el Antiguo Testamento, y que empieza a partir de la promesa divina hecha a Abraham hasta la actualidad.

Cuando John Kerry considera si incluir esta demanda en su Acuerdo Marco, debería considerarlo dos veces.

¿Dónde dejaría esto a su emisario especial, Martin Indyk?

Martin Indyk es un judío con un nombre yiddish (Indyk significa pavo). Si Israel es el Estado de la nación entera y / o la gente judía, él también está incluido. El Estado de Israel lo representa a él también. Así que ¿cómo puede funcionar como mediador honesto entre las dos partes en conflicto?

¿Y dónde deja esto a los millones de judíos de América ahora que el conflicto entre los gobiernos de los EE.UU. e Israel se profundiza? ¿De qué lado están ellos? ¿Son todos Jonathan Pollard?

La recién encontrada voz independiente estadounidense respecto Israel a lleva a los derechistas israelíes a idear soluciones cada vez más extrañas.

El último ejemplo es la brillante idea de Binyamin Netanyahu: ¿por qué no dejar a los colonos israelíes ahí donde están como ciudadanos palestinos?

En la mejor tradición anglosajona, a muchas personas sensatas esto les parece como eminentemente justo.

El Estado de Israel tiene ahora cerca de 1,6 millones de ciudadanos palestinos árabes. ¿Por qué no iba a incluir el Estado de Palestina, incluida Jerusalén Oriental, a unos 0,6 millones los ciudadanos judíos israelíes?

Los árabes en Israel gozan, al menos en teoría, de todos los derechos legales. Ellos votan en la Knesset [Parlamento israelí]. Están sujetos a la ley. ¿Por qué estos israelíes no iban a disfrutar de plenos derechos legales en Palestina, votar por el Majlis y estar sujetos a la ley?

La gente ama la simetría. La simetría hace la vida más fácil. Eliminan complejidades.

(Cuando yo era un recluta en el ejército me enseñaron a desconfiar de la simetría. La simetría es rara en la naturaleza. Cuando ves los árboles espaciados uniformemente, se me dijo, no es un bosque, sino soldados enemigos camuflados).

Esta simetría también es falsa.

Los ciudadanos árabes de Israel viven en sus tierras. Sus antepasados ​​han vivido allí durante al menos 1.400 años, y tal vez desde hace 5000 años. Saeb Erekat exclamó esta semana que su familia ha estado viviendo en Jericó durante 10.000 años, mientras que su homóloga israelí, Tzipi Livni, es hija de un inmigrante.

Los colonos en los territorios palestinos ocupados también son en su mayoría inmigrantes. No se asientan en la tierra de sus antepasados, sino en tierras palestinas expropiadas por la fuerza, ya sea tierra "privada" o "tierra del gobierno". Esta así llamada "tierra del gobierno" eran las reservas de tierras comunales de los pueblos que en la época otomana se registraron a nombre del sultán y más tarde a nombre de las autoridades británicas y jordanas. Cuando Israel conquistó la zona se apoderó de estas tierras como si le pertenecieran.

Pero el punto principal es algo diferente. Se refiere el carácter de los propios colonos.

La mayoría de los colonos, precisamente los que viven en las "aisladas" pequeñas colonias en las áreas que en cualquier caso pasarían a ser parte del Estado palestino, son fanáticos religiosos y nacionalistas.

El objetivo mismo de salir de las cómodas casas en Israel para ir a los cerros pedregosos y desolados de "Judea y Samaria" era idealista. Era para reclamar este área para Israel, cumplir con su interpretación del mandamiento de Dios y hacer que resulte imposible un Estado palestino para siempre.

La idea de que estas personas se vayan a convertir en ciudadanos respetuosos de la ley del mismo Estado palestino es absurda. La mayoría de ellos odian todo lo árabe, incluyendo a los trabajadores que trabajan para ellos y sin el beneficio de los salarios mínimos o los derechos sociales, y lo dicen abiertamente siempre que pueden. Apoyan a los matones que aterrorizan a saldo a sus vecinos árabes, o, al menos, no hablan en contra de ellos. Obedecen a sus rabinos fanáticos que discuten entre ellos si es correcto matar a niños no judíos que, en su edad madura, pueden matar judíos. Planean la construcción del Tercer Templo después de la voladura de los santuarios musulmanes.

Pensar en ellos como ciudadanos palestinos es ridículo.

Por supuesto, no todos los colonos son así. Algunos de ellos son muy diferentes.

Esta semana un canal de televisión israelí transmitió una serie sobre la situación económica de los colonos. Fue una revelación.

Aquellos pioneros ideológicos, que vivían en tiendas de campaña y cabañas de madera, hace mucho que desaparecieron. Muchas colonias consisten ahora en construcciones palaciegas, cada una con su piscina, caballos y huertos -algo que el 99% de los israelíes puede ni siquiera soñar. Dado que casi todos ellos llegaron a los "territorios" sin un shekel en su bolsillo, es evidente que todos estos palacios se construyeron con dinero de nuestros impuestos, las enormes sumas transferidas cada año a esta empresa.

Los grupos de colonias urbanas cerca de la Línea Verde denominadas "bloques de colonias" son otra cosa. Es probable que se anexionen a Israel en el marco de un "intercambio de territorios". Pero por lo menos dos de ellos plantean problemas graves: Ariel, que se adentra unos 25 kilómetros en el supuesto Estado palestino, y Maaleh Adumim, que prácticamente divide Cisjordania en dos.

La incorporación de estas dos grandes ciudades con sus habitantes al Estado soberano de Palestina es una quimera.

Cuando Netanyahu prometió esta semana que no va a quitar un solo colono ni evacuar un sola colonia puede que haya pensado en Charles de Gaulle, que tampoco desplazó a colonos ni desarraigó colonias. Se limitó a fijar la fecha en que el ejército francés dejaría Argelia.

Aquello fue suficiente. 

Fuente original: http://zope.gush-shalom.org/home/en/channels/avnery/1391788617

 

 

Jamal Juma en Semanario Brecha, 7 febrero 2014

"AMÉRICA LATINA TIENE QUE ENCABEZAR LA LUCHA CONTRA EL APERTHEID ISRAELÍ"

Con el activista palestino Jamal Juma 

Por María Landi

 

Jamal Juma. Foto Federico Gutierrez

Montevideo, 07/Febrero/2014 (Brecha).- El coordinador de la organización social palestina Stop the Wall (Paren el Muro) aprovechó su participación en un foro social temático en Porto Alegre para visitar los países del Mercosur y reunirse con representantes de gobiernos y de la sociedad civil. Su mensaje: invitar a sumarse al creciente movimiento mundial de boicot a Israel.

 

El momento de la visita de Juma a Montevideo es por demás oportuno: la ONU ha declarado a 2014 Año Internacional de Solidaridad con Palestina, y la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel (BDS), de la cual Stop the Wall (STW) es uno de sus miembros palestinos más activos, ha dado en los últimos meses un salto cualitativo en el hemisferio norte. Por ejemplo, fondos de pensiones de Dinamarca, Holanda, Noruega y Suecia han decidido retirar inversiones de empresas y bancos israelíes; asociaciones académicas estadounidenses se han sumado al boicot académico; la central sindical y el gobierno de Sudáfrica han adherido al BDS; artistas e intelectuales de renombre –desde Roger Waters hasta Steven Hawking– se han sumado al boicot cultural[1][1]

 


[2][1] Ver un buen resumen de los hitos recientes del BDS en: ¿Qué es la campaña de BDS contra Israel y por qué está funcionando?, en eldiario.es, 3/2/14.

. Todo esto está teniendo efectos sobre la economía israelí y se ha convertido en tema de reuniones de gabinete, artículos de opinión en los grandes medios israelíes e internacionales como el Financial Times y el New York Times, y hasta el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, habló recientemente del BDS.

 

¿Qué es STW, cuándo surge y cómo trabaja?

– El movimiento popular contra el muro y las colonias surgió en 2002, cuando Israel empezó a construir el muro alrededor de las áreas palestinas en Cisjordania. Nuestra respuesta fue organizar en comités populares de resistencia a las comunidades que iban a ser más afectadas por el muro. Así empezamos a realizar manifestaciones y a ponernos en contacto con periodistas y activistas de solidaridad israelíes e internacionales.

 

Esto se dio en medio de una situación muy difícil: cuando Israel, conducido por Ariel Sharon, invadió todas las ciudades palestinas con la intención de destruirlas y construir este muro gigantesco. Entonces puso bajo toque de queda y paralizó a toda Cisjordania, mediante 630 checkpoints y bloqueos de rutas que desconectaron a todas las ciudades y pueblos palestinos entre sí. Y para controlar más el movimiento de la población, agregó 34 “terminales” (los grandes checkpoints que la separan de Jerusalén y las áreas israelíes).

 

Lo que ha resultado de ese proyecto es un sistema de apartheid muy sofisticado y eficiente, que fragmenta al territorio palestino, confisca la tierra y las fuentes de agua y expande las colonias judías ubicadas entre las localidades palestinas, haciendo que el aislamiento sea más poderoso. El muro tendrá 800 quilómetros de longitud cuando esté terminado.

 

Esto se complementa con otro sistema de segregación, que ni siquiera se vio en Sudáfrica: 14 mil quilómetros de carreteras construidas en Cisjordania para conectar a las colonias judías entre sí y con Israel, aislando y encerrando a las localidades palestinas. Para éstas se construyó una red alternativa, separada del sistema judío por 48 puentes y túneles. En ningún otro caso en la historia moderna se vio un sistema de control así sobre toda una población. ¡Y quieren que esto quede como algo permanente! El objetivo es tenernos encerrados para que Israel se pueda expandir desde el Mediterráneo hasta el río Jordán, con los colonos disfrutando de la tierra, el agua y los recursos palestinos. Y con el tiempo seremos olvidados, igual que los indígenas norteamericanos en las reservas.

 

Es por eso que se necesita un movimiento de resistencia contra este plan. Y el movimiento popular ha logrado muchas cosas. En primer lugar, haciéndole las cosas difíciles a Israel en el terreno, y dando el mensaje de que este pueblo no se va a rendir nunca a ese sistema de opresión y despojo. Nuestro principal objetivo es mantener la resistencia popular; estamos seguros de que con el tiempo volverá a ser masiva en todo el territorio palestino.

 

– ¿Qué tipos de acciones o estrategias están llevando adelante dentro de Palestina?

– Nos hemos enfocado en tres estrategias: organizar a la gente en comités populares para resistir la ocupación, la expansión de las colonias y el muro, los ataques de los colonos y del ejército; documentar las violaciones de derechos humanos que cometen a diario contra nuestro pueblo; hacer que nuestra voz llegue al mundo y así se fortalezca la solidaridad internacional, fundamentalmente a través de la campaña de BDS.

 

Los activistas internacionales empezaron a ir a Palestina, a participar en las manifestaciones, y a dar testimonio de nuestra resistencia cuando vuelven a sus países.

 

Esta conjunción de esfuerzos hizo que en 2004 la Corte Internacional de Justicia emitiera una resolución diciendo que el muro y las colonias son ilegales e Israel debe desmantelarlos, devolver la tierra robada y compensar a la población palestina por sus pérdidas. Esto fue un paso muy significativo, y una herramienta que la sociedad civil palestina y la solidaridad internacional han utilizado para fortalecer sus campañas de concientización y ganar legitimidad. Y ayudó a impulsar rápidamente el movimiento BDS, para aislar a Israel y decirle que lo que está haciendo es intolerable, que los sistemas de segregación y los muros no son aceptables en el siglo xxi. Y para decirle al mundo que tiene que oponerse firmemente al apartheid israelí, como hizo con el sudafricano.

 

– ¿Cómo ves la actual ronda de negociaciones auspiciada por Kerry?

– Las “negociaciones de paz” se congelaron en 2009, y en julio del año pasado la Autoridad Palestina (ANP) aceptó volver a la mesa, después de mucha presión de Estados Unidos y Europa. Pero las condiciones son demasiado humillantes para el pueblo palestino: aceptar que Israel continuará construyendo y expandiendo las colonias en nuestra tierra. Si la finalidad del proceso es tener un Estado palestino, ¿cómo es posible aceptar eso, cuando las colonias van a impedir que haya un Estado palestino?

 

En estos cinco años se han construido más de 9.500 nuevas viviendas judías en nuestro territorio. El ejército expulsa a la población palestina de las áreas que Israel quiere anexarse, encerrándola en bantustanes y liberando el resto del territorio para las colonias. Durante estos cinco meses de negociaciones ya han evacuado a cuatro comunidades del Valle del Jordán; 42 personas han sido asesinadas por las fuerzas de ocupación; los colonos están intensificando sus ataques contra las aldeas palestinas: incendian mezquitas, casas, autos; queman y destruyen árboles de olivo y cultivos… ¡Y todo esto está ocurriendo al mismo tiempo que las negociaciones!

 

Entonces, ¿negociar para qué? Claramente, las negociaciones serán un gran fracaso. A los palestinos no les queda nada para dar: los israelíes lo quieren todo, y quieren que aceptemos este sistema colonial de bantustanes y este control absoluto sobre nuestras vidas y movimientos, con el sistema de permisos para desplazarnos de un lugar a otro, para ir a trabajar, a estudiar… Y si nos portamos mal, si queremos hacer otra Intifada, con el sistema de control que han implantado, están en condiciones de encerrarnos completamente y ponernos bajo toque de queda, simplemente cerrando esos 48 túneles y puentes y esas 34 terminales. Y así pueden encerrarnos como en Gaza.

 

¿Quién puede aceptar vivir en esta situación? ¿Y cómo el mundo puede aceptar un régimen como éste en el siglo xxi? Así como el pueblo de Sudáfrica no aceptó vivir bajo el apartheid, el pueblo palestino no se va a resignar a vivir bajo un sistema aun más sofisticado. Israel es un estado colonial y racista, y como tal debe ser aislado y sancionado por la comunidad internacional, como lo fue Sudáfrica.

 

– ¿Cómo ves el rol de la ANP, que tiene embajadas en nuestros países, y que a veces es el único contacto directo que la gente tiene con Palestina?

– Por eso creo que es importantísimo fortalecer los contactos directos entre la sociedad civil de Palestina y América Latina. El problema de la ANP es que tiene las manos atadas por todos los acuerdos que ha hecho con Israel, está muy limitada en lo que puede pedirle al mundo, y siempre está con miedo de lo que Israel pueda hacerle. Todo el tiempo le estamos diciendo a la ANP: ustedes tienen que empezar a llamar al BDS. Y creo que está llegando el momento, porque todo tiene un límite: ellos ya cedieron todo lo que podían ceder en las negociaciones, y ahora es tiempo de ir a la comunidad internacional, de elevar el estatus diplomático de Palestina, de adherir a los órganos e instrumentos internacionales, de llevar a Israel ante la Corte de La Haya y de llamar a la comunidad internacional a aislar a Israel mediante el BDS. Es la única forma de forzarlo a respetar las resoluciones de Naciones Unidas.

 

– ¿En qué medida las divisiones políticas y la crisis de liderazgo han afectado a la lucha palestina y sus posibilidades de reconstruir un proyecto de liberación nacional?

– No hay duda de que esa crisis ha postergado y debilitado la lucha palestina. Pero tenemos que ver las raíces de esta división: en gran medida fue fomentada desde afuera; Occidente no aceptó las elecciones democráticas que en 2006 llevaron al triunfo legislativo de Hamas, y castigó al pueblo palestino por haber ejercido la democracia. Eso contribuyó a agrandar la brecha entre Gaza, ahora bajo control de Hamas, y Cisjordania, gobernada por la ANP de Fatah, responsable no sólo de firmar los Acuerdos de Oslo con Israel sino también de implementar las políticas neoliberales impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea.

 

Pero estas políticas tarde o temprano van a unificar al pueblo palestino. Pronto ya no va a quedar nada que disputarse: Israel está quedándose con todo. Entonces, ¿por qué tipo de poder van a pelear? Gaza es la prisión al aire libre más grande del mundo, y la vida allí se está haciendo imposible: los recursos se están acabando, ya no queda agua para beber, la agricultura ha sido destruida por Israel. No habrá un estado islámico en Gaza, ni habrá un estado laico en los bantustanes que Israel le va a dejar a la ANP en Cisjordania. Por eso no nos queda otro camino que la confrontación, y movilizar a la comunidad internacional para que nos ayude a luchar por nuestros derechos.

 

– ¿Qué sigue, entonces?

– Este año para nosotros es clave. Vamos a lanzar la campaña “Diez años es suficiente” para exigir que se implemente la decisión de la Corte Internacional de Justicia de 2004. Después de que esta ronda de negociaciones concluya en abril con un fracaso, habrá una presión popular muy fuerte sobre la ANP para que termine con esta farsa y se dirija a La Haya para exigir que la comunidad internacional sancione a este régimen colonial de apartheid. Ese es nuestro objetivo para este año, y para ello pedimos el apoyo internacional. Y por eso venimos a apelar a la conciencia moral de los pueblos de América Latina.

 

Israel tiene una historia muy sucia en esta región: fue la mano derecha de los regímenes dictatoriales y criminales, entrenando y armando a militares y escuadrones de la muerte. ¿Y ahora resulta que lo reciben con los brazos abiertos? Lo nuestro es un llamado a que no acepten eso. El armamento y la tecnología militar que les venden a ustedes los prueban en el terreno con nuestro pueblo, porque esas armas se testean sobre los niños de Gaza, de los campos de refugiados, y tienen todavía el olor de la sangre… América Latina debería estar encabezando la campaña mundial por el BDS: sus pueblos tienen una larga historia de luchas contra el colonialismo, contra las dictaduras, contra el imperialismo; han sufrido como nosotros y han pagado un precio enorme por esas luchas.

 

– ¿Por qué consideran que el BDS es la estrategia más eficaz para derrotar a Israel?

– Por varias razones: ante todo es una cuestión ética. Y en la historia de liberación ha demostrado ser una herramienta eficaz, para Sudáfrica y otras luchas. Y porque tiene un efecto directo sobre el gobierno israelí, sobre su economía, sobre la opinión pública. A nivel internacional, porque es una formidable campaña de concientización, basada en principios morales y del derecho internacional, que son incuestionables. Y porque cualquier persona puede participar: es una decisión individual, moral, que yo puedo tomar y no depende de nadie más. Y al mismo tiempo es colectiva: involucra a sindicatos, universidades, artistas, iglesias, a la sociedad en general. ¡Y es muy efectiva! Israel por décadas se ha apoyado en una propaganda donde se presenta como víctima. Ahora es el momento de mostrarle al mundo que no son las víctimas sino que están victimizando a un pueblo que no tiene absolutamente ninguna culpa por lo que les pasó a los judíos en Europa.

 

Y estamos mostrando que este conflicto no tiene nada que ver con judíos versus musulmanes. Tenemos muy buenos amigos en el campo judío, israelíes anticolonialistas, antisionistas que se han sumado a nuestra lucha, incluso impulsando el BDS desde adentro. El problema es el sionismo como proyecto colonialista. Israel heredó y encarna el colonialismo europeo del siglo xix, y lo desarrolló hacia un sistema de apartheid que no existe en ninguna otra parte del mundo en el presente. Por eso en esta lucha humanista estamos juntos musulmanes, cristianos, judíos, budistas, personas seculares, que somos anti colonialismo, anti ocupación, anti esclavitud.

[1][1] Ver un buen resumen de los hitos recientes del BDS en: ¿Qué es la campaña de BDS contra Israel y por qué está funcionando?, en eldiario.es, 3/2/14.


 

RECUADRO

ISRAEL, EL BDS Y AMÉRICA LATINA 

Por María Landi

 

En una reunión con activistas de solidaridad, Jamal Juma y Maren Mantovani  (encargada de relaciones internacionales de STW) se refirieron especialmente al papel de América Latina. Debido al crecimiento exponencial del movimiento BDS en Europa y América del Norte  –sobre todo después que la Unión Europea emitió directrices en 2013 prohibiendo financiación e inversiones a toda empresa o institución israelí que opere en el territorio ocupado- Israel está apostando fuerte a los ‘mercados emergentes’ como India, China y América Latina porque –dice- a éstos “no les importan los derechos humanos, sino nuestra tecnología”.

“Es un insulto a los pueblos de América Latina, que tienen una historia de más de cinco siglos de resistencia contra el colonialismo” afirmaron los miembros de STW, para quienes  los movimientos sociales e indígenas, los sindicatos, los gremios estudiantiles, los partidos de izquierda tienen que desmentir esa afirmación sumándose al movimiento global de BDS. “En los países del MERCOSUR hay que trabajar para que el bloque rompa el tratado de libre comercio que firmó con Israel en 2007. Un tratado absurdo, con un mercado de seis millones de personas, que no le ha reportado ningún beneficio al bloque y sólo ha servido para fortalecer el papel de Israel en la región, abriéndole  sus mercados a las colonias, o a empresas como la estatal Mekorot, que roba el agua palestina y la administra con políticas de apartheid, justo cuando en otras partes del mundo está perdiéndolos.

“Hay que presionar a los gobiernos de Dilma, de Mujica, de Cristina, que se dicen progresistas, para que por lo menos, como un primer paso –aunque insuficiente- establezcan directrices similares a las de la Unión Europea: que quiten del TLC los productos de las colonias, o que incluyan cláusulas de derechos humanos que impidan adquirir tecnología militar de un país que viola sistemáticamente el derecho internacional, ignora las resoluciones de la ONU y está ocupando y colonizando a otro pueblo desde hace 66 años.” Recordando la lucha contra el ALCA, afirmaron: “No vamos a enseñarle a América Latina cómo se lucha contra un TLC”.

“¿Cómo es posible –se preguntaron los activistas- que en países gobernados por quienes sufrieron bajo dictaduras militares que fueron asesoradas y armadas por Israel, hoy se esté invirtiendo el dinero de los contribuyentes en mandar policías a entrenarse allí, o se le esté comprando tecnología militar y de seguridad para controlar a la población y reprimir la protesta social?” Y como ejemplo del absurdo, mostraron su sorpresa de que la sede de AEBU -donde se hacía la reunión- esté protegida por G4S, una empresa multinacional de seguridad que está siendo objeto de boicot por lucrar con la ocupación, prestando servicios de infraestructura en checkpoints y cárceles políticas.

“Los gobiernos y las instituciones van a actuar cuando haya una presión fuerte y sostenida de la sociedad civil que exija poner fin a estas relaciones. Es lo que está pasando en Europa, en Sudáfrica, incluso en EEUU y Canadá. En América Latina tenemos que trabajar juntos para articular campañas eficaces que expliquen lo que Israel está haciendo en Palestina.

“Ya estamos trabajando de cerca con los movimientos sociales de Brasil, y también tenemos diálogo con el gobierno. Hay apertura, la sensibilidad está, la solidaridad es fuerte, pero falta información y organización. Tenemos mucho para hacer*. Confiamos en que este año será clave para dar un salto cualitativo en esa dirección, y por eso vamos a seguir estrechando los vínculos entre nuestros pueblos”.

* NOTA: Las cumbres sociales del MERCOSUR de 2012 y 2013 aprobaron en sus declaraciones finales trabajar para cancelar el TLC con Israel, pero hasta hoy no se ha emprendido acciones concretas. 


 

 



 

 

Con el activista palestino Yamal Yuma, coordinador de la campaña Stop The Wall.

Contra muros

 

Con el activista palestino Yamal Yuma, coordinador de la campaña

Stop The Wall.

 

  Por Marina González

5 de febrero de 2014 

Yamal Yuma. / Foto: Nicolas Celaya

La situación en Palestina constituye un “apartheid” tan inaceptable como el que hubo en Sudáfrica. Ésa es la opinión que defiende y busca difundir el palestino Yamal Yuma, de 61 años, dirigente de la sociedad civil que ya no cree que la solución para su pueblo llegue mediante las acciones que hoy impulsan los Estados o los partidos, sino por una movilización de la población mundial. Por ese motivo visitó Uruguay la semana pasada y se reunió con el alto comisionado del Mercosur y con el canciller Luis Almagro, entre otras autoridades.

-¿Cómo llegó a la conclusión de que la mejor opción para luchar contra la ocupación israelí en los territorios palestinos es la movilización de la sociedad civil?

-Nací en Jerusalén, vivo en Jerusalén, estudié Literatura Árabe en la emblemática universidad palestina de Beir Zeit, conocida por ser progresista y abierta. Después de terminar mis estudios comenzó la primera intifada [el levantamiento de civiles palestinos de 1987, que continuó hasta 1993], en la que estuve muy involucrado. Asumí un rol de liderazgo, encabezando grupos en las calles, organizando protestas, y por eso estuve requerido durante tres años. Fue una experiencia muy interesante en nuestras vidas e hizo que nuestra identidad nacional sea lo que es hoy. Fue importante en particular para quienes estuvimos involucrados día y noche, durmiendo en las montañas, yendo al encuentro de los pobladores y conociendo sus necesidades. En ese entonces integraba el Partido Comunista. Después de los Acuerdos de Oslo [en 1993] volvimos a la vida normal y ya nadie necesitó esconderse. Entonces empecé a trabajar con la sociedad civil, hasta la segunda intifada [2000-2003], que empezó cuando el proceso de paz fracasó. En ese momento comencé a desarrollar, junto con un grupo de amigos, una red de defensa del medio ambiente, porque Israel estaba destruyendo nuestros recursos naturales.

-¿Qué destruían?

-Cortaban los árboles de forma masiva; bloqueaban ciudades y pueblos que quedaban sumergidos por la basura, que no podía salir, lo que generaba graves problemas. Entonces yo ya no era parte de la intifada, sino que luchaba por estos temas en paralelo. Sin embargo, apoyé a la segunda intifada, participé en manifestaciones y asumí más un rol de periodista-comunicador, llevando periodistas a lugares poco accesibles y peligrosos para que pudieran informar lo que ocurría. Después, en 2002 comenzó la construcción del muro, y con ella nuestra lucha en contra de esa política y de la colonización israelí. Entonces empezamos a organizar comités populares en los poblados, en las ciudades, en las zonas en las que se estaba construyendo el muro y avanzaban las colonias. Esas organizaciones ciudadanas comenzaron a convocar movilizaciones y sentadas.

-¿Stop the Wall es un movimiento pacífico?

-Se enmarca en una línea de lucha pacífica. No le decimos a la gente que es la única manera de luchar, pero sabemos por experiencia que es la única manera. Si uno quiere levantarse en contra de una ocupación se necesitan masas, como ocurrió en la primera intifada. Si organizás un grupo armado, es fácil destruirte.

-¿Cómo llegaron a esa conclusión? ¿Fue por la primera intifada?

-La primera también fue pacífica. La segunda comenzó siéndolo y terminó por volverse violenta; cuando Israel comenzó a usar tanques, los palestinos comenzaron a crear grupos guerrilleros.

-¿Qué vínculos tiene Stop the Wall con los gobiernos de Hamas [en Gaza] y de Al Fatah [en Cisjordania]?

-No hay relación, es un movimiento independiente. Eso significa, además, que tampoco tiene vínculo formal con ninguna organización política. Dentro del movimiento popular, en la base, sí hay gente vinculada a partidos, pero la campaña en sí es independiente. Es muy importante no tener una etiqueta. Si la tienes, eso limita la cantidad de gente que se adhiere. En cambio, ser un movimiento libre favorece la movilización.

-¿Por qué consideró necesario visitar Uruguay?

-Creemos que pueden hacer mucho para nuestro movimiento, porque trabajamos en dos niveles. El primero es el de la resistencia popular local en contra de la ocupación, el muro, las colonias y todo lo demás. El segundo es la campaña de solidaridad internacional. Creemos que esas dos cosas van de la mano, y para eso nos inspiramos en la experiencia sudafricana. Creemos en la necesidad de globalizar la lucha del pueblo, porque nuestra causa es justa, humana, y cada uno puede sentir simpatía por ella, como por toda lucha por la libertad, por el final de la ocupación, el racismo y el sistema de apartheid. Eso está sufriendo nuestro pueblo, y creemos que es un problema universal. En Sudáfrica, cuando todo el mundo se levantó y dijo que el apartheid no era aceptable, boicotearon y aislaron al régimen del apartheid, y ese régimen cayó. Eso es lo que esperamos del mundo. Por eso comenzamos a difundir nuestra causa en el exterior, haciendo una campaña de sensibilización mundial y mostrando lo que está haciendo Israel. Por eso le pedimos a la gente que boicotee y aísle a Israel [ver página 11], y que oiga que en el siglo XXI está ocurriendo un apartheid mucho peor, que se están construyendo muros mucho más grandes que en el siglo XX. Esos muros alcanzan los nueve metros de altura, atraviesan 810 kilómetros y están generando bantustanes [nombre que se les dio a los territorios donde los sudafricanos que no eran blancos estaban separados del resto de la población] y guetos. Creemos que eso no debería volver a ser aceptado por el mundo. Por eso cada país y cada persona puede hacer algo. Uruguay es miembro del Mercosur y puede tener una voz fuerte en contra de la actitud de Israel y en contra del acuerdo de libre comercio con Israel [firmado en 2007]. Los uruguayos pueden presionar a su gobierno para que se detenga el comercio con Israel. La Policía uruguaya está siendo formada en Israel; eso no debería ocurrir.

-¿Qué está pasando ahora con lo que se llama “el muro”, que aísla a los palestinos para proteger a los colonos?

-El muro le sirve de marco al sistema de control que está estableciendo Israel en Palestina, rodea a las aldeas palestinas y genera bantustanes y guetos. Hay 34 puntos de control para entradas y salidas a través de la muralla. Si quieren cerrar esos puntos de paso, lo pueden hacer. A esto se suman las carreteras del apartheid: 1.400 kilómetros de rutas que permiten unir a las colonias israelíes entre ellas y que están reservadas a los judíos. Hay 48 túneles y puentes para evitar que se crucen con rutas palestinas.

-¿Cómo es la vida cotidiana de un palestino?

-Gaza está sitiada; sufren hambre y el agua está contaminada. Les falta gas, petróleo y tienen problemas de electricidad, porque desde que cayó el presidente egipcio [Mohamed Mursi] en julio, están cerrados los túneles que alimentaban a ese territorio. En Cisjordania hay ataques en contra de palestinos cada día. Los militares israelíes detuvieron a más de 800 palestinos, y han muerto 42 desde agosto. Jerusalén está bloqueada, hay enfrentamientos con los colonos que intentan infiltrarse en la mezquita de Jerusalén [Al-Aqsa], están construyendo una sinagoga más alta que Al-Aqsa. En paralelo sigue la colonización y la apropiación de tierras, y la situación económica es muy preocupante. Los palestinos que trabajan en Israel tienen permisos especiales para pasar por los puestos de control, pero suelen ser humillados.

-Recién habló de Egipto. ¿Cómo afecta a Gaza la nueva situación política en ese país?

-La afecta negativamente. El error de Hamas fue que cuando el presidente Mohamed Mursi llegó al poder [en 2012] le dieron todo el apoyo, y eso generó la impresión de que eran lo mismo [Hamas y los Hermanos Musulmanes, la organización que en Egipto apoya a Mursi]. Cuando la gente en la calle se sublevó en contra de Mursi y de los Hermanos Musulmanes y los militares se apropiaron de esa revolución, eso puso a Hamas en grandes problemas, porque lo acusan de colaborar con los Hermanos Musulmanes. Cerraron las fronteras y los túneles por los que pasaban alimentos para la población alegando que eso alimentaba el terrorismo. Están castigando a Hamas y es la gente de Gaza la que paga.

Publicado en La Diaria (Internacional )

05.02.2014

http://ladiaria.com.uy/articulo/2014/2/contra-muros/#gallery

 

 

Jamal Juma: Primavera Árabe no ayudó a Palestina. La situación es insostenible.

Jamal Juma: Primavera Árabe no ayudó a Palestina. La situación es insostenible.

En entrevista a Carta Maior, el militante palestino Jamal Juma habló sobre la situación de su pueblo y sobre la realidad política en la región post-Primavera Árabe.

Por Marco Aurélio Weissheimer.

Traducido del portugués para CAPP-U por RED.

Porto Alegre, 26/01/2014 (Carta Maior).- La situación en Palestina está llegando a un punto insostenible. El proceso de negociación capitaneado por el secretario de Estado de los EE.UU., John Kerry, no tiene por objeto ofrecer una solución de justicia y de paz para los palestinos, sino dar a Israel la oportunidad de seguir construyendo más asentamientos. Desde la reanudación de las negociaciones, 42 palestinos fueron asesinados por el ejército israelí, cuatro comunidades palestinas fueron desalojadas en el valle del Jordán y aumento el proceso de judaización de Jerusalén. La llamada primavera árabe, al pueblo palestino, sólo tuvo el efecto de desviar la atención de su lucha y reducir la posibilidad de apoyo de otros países árabes. Así lo evalúa Jamal Juma, coordinador de la Campaña Popular Palestina contra el Muro del Apartheid, Stop the Wall. Jamal estuvo en Porto Alegre, en la última semana, participando en el Foro Social Temático 2014. En entrevista con Carta Maior, él hablo de la situación de su pueblo y sobre el mensaje que trajo en esta visita a Brasil: "Estamos aquí para traer un mensaje a nuestros amigos en América Latina y, en particular, de Brasil, que es un país grande y tiene una larga historia de lucha contra el colonialismo y la opresión. Estamos pidiendo a Brasil y otros países de América Latina que corten las relaciones económicas y militares con Israel " .

- ¿Cuál es la situación que vive Palestina en este momento? ¿Cuál es su evaluación sobre la reanudación del proceso de negociación con Israel, capitaneado por los Estados Unidos?

- Jamal Juma:2014 es un año importante para Palestina. Fue retomado el proceso de negociación se reanudó, pero esta negociación no pretende llegar a una solución justa, sino dar a Israel la oportunidad de seguir construyendo más asentamientos. Estas negociaciones no van a llevar a nada bueno para los palestinos. Ellas comenzaron en agosto (2013) y, desde entonces, 9.500 nuevas viviendas se comenzaron a construir en los asentamientos, en distintas zonas de Palestina. Esto significa que Israel continúa su política de colonización y de producir hechos consumados para inviabilizar, en la práctica, la existencia de un Estado palestino.

Desde la reanudación de las negociaciones, 42 palestinos fueron asesinados por el ejército israelí, cuatro comunidades palestinas fueron desalojadas en el Valle del Jordán. En este período, también ocurrieron ataques, prácticamente a diario en la zona de la mezquita de Al Aqsa, contra la comunidad musulmana, creando una situación muy explosiva en Jerusalén. Los colonos israelíes continúan atacando a los palestinos de sus poblados, haciendo incursiones nocturnas para quemar mezquitas y casas y para atacar a las personas en las calles. La judaización de Jerusalén también prosigue, con el objetivo de aniquilar cualquier señal de cultura musulmana y cristiana y construir una identidad únicamente judía en la ciudad. Esta política se traduce, por ejemplo, en el cambio de nombres de calles y en la creación de colonias en el centro de Jerusalén.

Al mismo tiempo, como parte de estas negociaciones, los palestinos tienen prohibido pedir el reconocimiento como Estado miembro en la Organización de las Naciones Unidas y en otras organizaciones internacionales. Entonces, ¿podemos esperar que esta reanudación de las negociaciones puedan traer la paz a Palestina? Es claro que no. Lo que ocurre es una fuerte presión internacional para convencer a los palestinos a rendirse y aceptar la actual situación. Eso es lo que Israel, los Estados Unidos y sus aliados quieren.

- ¿Cuál es la posición de las fuerzas políticas palestinas con respecto a estas negociaciones?

Jamal Juma: Hay un consenso entre todas las fuerzas políticas y entre el pueblo palestino en contra de estas negociaciones. En las calles, se percibe -también, una rabia muy fuerte contra ese proceso. Estamos soportando este proceso para evitar que digan al mundo que los palestinos son los responsables del fracaso de las negociaciones. John Kerry trató de obtener algunas concesiones de Israel como el reconocimiento del Valle del Jordán como territorio palestino, la definición de un estado compartido en Jerusalén o algún otro tipo de reconocimiento de los derechos palestinos. Obviamente no consiguió nada de eso. En este momento, Kerry trabaja solamente para conseguir un marco general para continuar las negociaciones por la eternidad afuera.

El Secretario de Estado está haciendo eso solamente para no tener que admitir un fracaso total, pero nadie le va a dar el mandato de proseguir esas negociaciones indefinidamente. Entonces, en abril, cuando termine el período de nueve meses de negociaciones, la situación tendera a deteriorarse. O la Autoridad Palestina acepta esas condiciones impuestas, lo que sería un suicidio político, o empieza a crear un consenso entre las fuerzas políticas palestinas y abrir una batalla legal contra Israel utilizando las leyes y el derecho internacional en todos los organismos internacionales, inclusive la Corte Penal Internacional, buscando conseguir el aislamiento de Israel como una potencia colonial y de apartheid .

- ¿Cómo es el movimiento internacional de boicot a Israel ? Parece que él consiguió ampliar su fuerza , sobre todo en algunos países europeos.

Jamal Juma: Sí. En Europa, muchos gobiernos comenzaron a presionar a sus empresas para que no invirtieran en los asentamientos israelíes localizados en los territorios ocupados. Es muy importante que Brasil y América Latina también se adopten esas directrices para cortar relaciones con empresas e instituciones  israelíes, en diferentes niveles. Para citar un ejemplo de  relaciones comerciales, tenemos el caso de Mekorot, la empresa israelí de agua que robar el agua a los palestinos y la revende a los propios palestinos por el doble del precio, y que está expandiendo muy fuertemente sus negocios en América Latina, en ciudades como Buenos Aires y Sao Paulo, entre otras.

Estamos aquí para traer un mensaje para nuestros amigos de América Latina y, en particular, de Brasil, que es gran país y tiene una larga historia de lucha contra el colonialismo y la opresión. Estamos pidiendo a Brasil y a los demás países de América Latina que corten las relaciones económicas y militares con Israel. Porque, históricamente, Israel apoyó las dictaduras en esta región y fue cómplice de violaciones de los derechos humanos. Queremos discutir este tema. No es posible que Brasil sea el segundo mayor importador de armas israelíes. Es necesario revisar los acuerdos militares y económicos firmados con Israel.

- ¿Cómo los recientes acontecimientos políticos en países como Egipto y Siria están afectando a la lucha del pueblo palestino? ¿La llamada primavera árabe ha traído efectos positivos o negativos para la causa palestina ?

Jamal Juma: El impacto que hubo fue haber retirado la atención de la lucha palestina y desviar la atención a los países de la región, para lo que está sucediendo en Siria y Egipto. Como consecuencia de eso también la posibilidad de tener más apoyo en el mundo árabe se hizo menor en este momento. En este sentido el impacto fue negativo. La situación en estos países es muy incierta. Pero creo que tenemos todas las condiciones para la llegada de una primavera palestina. La situación actual es insostenible. Es una situación de continua humillación y ocupación. Aceptar la negociación en los términos en que está siendo colocada significa rendirse a una situación de apartheid y de esclavitud.

- ¿Cuál es la situación económica del pueblo palestino hoy? ¿Cómo son las condiciones de trabajo? ¿Cuál es lo cotidiano económico?

Jamal Juma: En realidad, uno no puede siquiera hablar de una economía palestina, ya que ella se reduce hoy, prácticamente, a las donaciones que llegan de fuera. Una vez que se corten estas donaciones no hay más economía palestina. Hay algunas fabricas, pero la mayor parte de las estas empresas dependen directamente de esas donaciones internacionales. Nuestros recursos naturales, nuestra tierra y nuestra agua están bajo control israelí. Nuestras fronteras están bajo control israelí. Para exportar algo precisamos pasar por el control israelí. No hay como construir una economía bajo estas condiciones de ocupación y control.