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COMISIÓN de APOYO al PUEBLO PALESTINO

David Brooks: EE.UU., el mayor poseedor de armas de destrucción masiva

EE.UU.: el mayor poseedor de armas de destrucción masiva

David Brooks

A lo largo de la última década las guerras, las invasiones y otras acciones militares estadounidenses –desde Irak en 2002 hasta ahora Siria– se han justificado en parte para enfrentar la amenaza inaceptable del uso de armas de destrucción masiva, pero los encargados de estas políticas bélicas evaden el hecho de que el país que tiene el arsenal más grande del mundo de este tipo de armas y que ha permitido que sus aliados las obtengan y usen es Estados Unidos.

El único país en la historia en emplear las armas de destrucción masiva más poderosas, las bombas atómicas, contra dos ciudades en Japón (o sea, objetivos civiles) en 1945, que roció incontables toneladas de dioxina (agente naranja), un arma química sobre Vietnam, durante años de conflicto, y quien facilitó la entrega y asistió en el uso de armas químicas por el régimen de Saddam Hussein contra Irán en los 80, ahora insiste en que poseer y usar tales armas es inaceptable.

Mientras Washington negocia con Rusia para obtener su objetivo de anular la capacidad de Siria para emplear armas químicas, afirmando que éstas han sido prohibidas bajo la Convención contra Armas Químicas de 1993 y que entró en vigor en 1997, y continúa justificando una opción militar bajo esa convención, no menciona que Estados Unidos aún no ha cumplido su compromiso con la misma.

Prometió destruir arsenal en 2012 y no lo ha hecho

Estados Unidos conserva un arsenal masivo de armas nucleares (la última cifra oficial es de poco más de 5 mil, en 2009, pero según expertos independientes como la Federación de Científicos Americanos, suman 7 mil 700 –suficientes como para destruir el mundo varias veces) junto con armas químicas. A pesar de los esfuerzos para destruir sus arsenales químicos desde que ratificó la convención (oficialmente ha destruido 90 por ciento de sus armas químicas declaradas), miles de toneladas de armas químicas que Estados Unidos había prometido destruir a más tardar en 2012 siguen en depósitos en los estados de Colorado y Kentucky, y los cálculos oficiales para su eventual destrucción ahora son entre 2018 y 2023.

Este jueves, Siria envió una carta a la Organización de Naciones Unidas informando su intención de sumarse a la Convención. Eso deja a otros seis países que no la han ratificado, entre ellos Israel. Por cierto, aunque nunca se ha reconocido oficialmente, Tel Aviv posee armas nucleares y se puede suponer que también químicas, pero por ahora nadie insiste en que también sea obligado a someterse a inspecciones ni mucho menos entregar sus armas a las autoridades internacionales.

Mientras tanto, aunque mucha de la retórica del gobierno de Barack Obama y otros en la cúpula política enfatiza que Estados Unidos no puede ignorar ni tolerar el uso de armas químicas tanto por la violación de normas internacionales como por razones de seguridad nacional, ese no siempre ha sido el caso. De hecho, según documentos oficiales de la CIA recientemente desclasificados y otra evidencia, citados por Foreign Policy, Washington no sólo no protestó contra un ataque con armas químicas mucho mayor que el de Siria, que mató a decenas de miles, sino que fue cómplice en el ataque.

En 1988, a finales de la larga guerra entre Irak e Irán, el gobierno estadunidense entregó imágenes de satélite y mapas, entre otra información, sobre la ubicación de tropas iraníes al gobierno de Saddam Hussein, sabiendo que se usarían para lanzar ataques con armas químicas (gas mostaza y sarín) y con la justificación de que cualquier cosa era necesaria para asegurar la derrota de Irán. Pero Washington estaba enterado del uso de armas químicas por Irak en esa guerra desde 1983. Foreign Policy afirma que esta documentación es equivalente a una admisión oficial estadunidense de complicidad en algunos de los ataques de armas químicas más atroces jamás lanzados.

Más aún, los gobiernos de Ronald Reagan y George H.W. Bush (padre) facilitaron la compra de material para armas químicas a Irak, algo documentado primero por el Washington Post en un amplio reportaje en 2002. El gobierno de Reagan, desde 1983, había decidido fortalecer y apoyar al régimen de Hussein, algo que fue encargado al recién nombrado enviado especial de la Casa Blanca a la región, Donald Rumsfeld.

El mismo Rumsfeld, ya como secretario de Defensa del gobierno de George W. Bush (hijo) estaría encargado de lanzar la guerra contra Irak y su viejo aliado Hussein, con la justificación de que ese régimen tenía armas de destrucción masiva (aunque resultó que ya no tenían las que Rumsfeld y el gobierno de Reagan le habían ayudado a conseguir).

En 1988 Hussein empleó armas químicas otra vez, ahora contra los kurdos en Irak, o sea, contra su propia población. El gobierno estadunidense, aun considerando a Hussein un aliado estratégico en el región, no llamó a que el mundo condenara los hechos ni propuso imponer sanciones.

Un par de décadas antes, en 1970, el Senado estadunidense reportó que Estados Unidos ha arrojado una cantidad de químico tóxico (dioxina) equivalente a seis libras por persona de la población en Vietnam, recuerda el reportero de investigación y corresponsal de guerra John Pilger en un artículo en The Guardian. Esta operación no sólo tuvo efecto inmediato, indica, sino que él ha visto generaciones de niños con deformidades físicas extremas como resultado, algo que el secretario de Estado John Kerry podrá recordar, como veterano condecorado de esa guerra. Pilger escribe que Estados Unidos también utilizó armas con uranio agotado y fósforo blanco en la guerra en Irak.

Vale recordar que el uso de armas químicas en guerras fue declarado ilegal desde 1925 por el Protocolo de Ginebra, después de los horrores de los gases empleados en la Primera Guerra Mundial.

Chris Hedges, otro corresponsal de guerra, y ganador del Premio Pulitzer, señaló recientemente que los israelíes han empleado fósforo blanco, algo que quema al cuerpo sin poder detenerlo, y que las fuerzas armadas salvadoreñas también lo emplearon contra su población cuando él cubrió esa guerra, pero Washington, en estos casos, no dijo nada. “Creo que moralmente Estados Unidos no puede argumentar su caso… no tenemos ningún derecho legal ni moral para intervenir (en Siria) en este momento como acto de castigo. No tenemos la credibilidad moral para hacerlo”.

Fuente: La Jornada, 12 de Setiembre de2013

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El “salvaje oeste” está de vuelta en Palestina

 
 
El “salvaje oeste” está de vuelta en Palestina

Jamal Juma y Maren Mantovani
 
Fuente: Carta Maior

Cualquier actividad colectiva en la que todos los participantes son conscientes de que no se van a alcanzar los objetivos es un fracaso planificado, excepto en el caso de que los verdaderos objetivos sean diferentes de los que se declaran abiertamente. En este sentido, el "renovado proceso de paz israelo-palestino" ya parece un éxito para el proyecto de las colonias ilegales de Israel y para el imperialismo de EE.UU. 

El proceso de negociaciones, que comenzó en 1991 con la Conferencia de Madrid y condujo a los Acuerdos de Oslo, debería haber asegurado la creación de un Estado palestino dentro de las fronteras de 1967 y un acuerdo sobre otras "cuestiones de estatuto final", incluido el derecho al retorno de los refugiados palestinos, antes de 2000. Las negociaciones se habían iniciado bajo el liderazgo de EE.UU. en un momento en que su postura diplomática con respecto a Oriente Medio había llegado a unas alturas vertiginosas, impulsada, entre otras cosas, por la generalmente aplaudida victoria militar sobre Saddam Hussein en Irak. Washington ganó el apoyo multilateral a su papel de liderazgo en las negociaciones palestino-israelíes y el gobierno de Bush padre incluso tuvo el valor de bloquear diez mil millones de dólares en garantías de préstamos a Israel debido a la preocupación de que las garantías anteriores hubieran sido utilizadas para financiar la expansión de las colonias ilegales en los territorios palestinos ocupados.

Veinte años después de la firma de los Acuerdos de Oslo tanto los observadores internacionales como los palestinos consideran que el proceso es un fracaso. El Estado palestino y la autodeterminación del pueblo palestino se ha derrumbado debido a la construcción israelí del Muro y las colonias ilegales y sus políticas de apartheid. Oslo no impidió las masacres israelíes como la que destruyó Gaza en 2008 y 2009, y mucho menos contribuyó a lograr justicia para los palestinos.

La Casa Blanca ha iniciado esta ronda de negociaciones en unas condiciones completamente diferentes. Hace décadas que EE.UU. no es tan débil en Oriente Medio. Las guerras perdidas en Irak y Afganistán, y la crisis económica conforman una imagen de EE.UU. que muestra claros síntomas de una sobreextensión imperial. La inestabilidad en el mundo árabe complica el escenario. Sin embargo, el secretario de Estado John Kerry quería actuar solo y a su manera: mantuvo a la ONU, a sus Estados miembros y a la propia Unión Europea al margen del nuevo proceso de negociación. Solo se ha consultado marginalmente a los países árabes. Peor aún, el gobierno Obama nombró como intermediario en las negociaciones a Martin Indyk, un veterano agente del poderoso lobby pro-israelí AIPAC y un hombre que había sido acusado por el FBI de haber participado en el robo de secretos comerciales en EE.UU. para Israel, que se calcula que ha ocasionado daños por valor de hasta cien mil millones de dólares.

Otra gran diferencia es que esta vez el primer ministro israelí Netanyahu parece más preocupado por mantener su coalición feliz que por la presión de EE.UU. o el mundo árabe. Entre los palestinos hace tiempo que se evaporaron la confianza y la esperanza en las negociaciones mediadas por EE.UU. Mientras la calle se debatía entre la ira, el cinismo y la indiferencia ante las negociaciones, la OLP adoptó la propuesta de Abu Mazen de abandonar la petición de un congelamiento de las colonias como condición previa para las negociaciones, aunque sólo una minoría la apoya. Muy pocas personas dentro de la OLP parecen dispuestas a hablar abiertamente en apoyo de las negociaciones. Incluso Fatah está dividida. Los periodistas se quejan de que los funcionarios palestinos responden de manera evasiva o agresiva a sus preguntas de por qué se ha decidido volver a las negociaciones.

Así que no es sorprendente que sea poco probable que la nueva ronda de negociaciones logre una solución duradera, por no hablar de una paz justa que garantice los derechos de todos los palestinos, incluidos los refugiados. Parece casi imposible creer en serio que Washington espere realmente alcanzar una solución de estatus final dentro de nueve meses. ¿Cuáles son los objetivos reales de EE.UU. e Israel?

La reanudación de las negociaciones ha logrado un objetivo fundamental: el debilitamiento de los logros fundamentales de la iniciativa para el reconocimiento de un Estado palestino en la ONU. Si bien el reconocimiento de la ONU no supone cambios tangibles si no se acompaña con la presión internacional sobre Israel para que ponga fin a su régimen de ocupación, apartheid y colonialismo, la iniciativa del Estado palestino supuso un importante avance político de los palestinos en el plano estratégico. Por lo tanto, ganó el apoyo de una alianza internacional impulsada por el Sur global, sacó la cuestión de Palestina de las manos de EE.UU. y del Consejo de Seguridad, y la llevó de nuevo a la Asamblea General de la ONU, en la que Palestina cuenta con un apoyo abrumador. Por último, se volvió a introducir el tema del derecho internacional y el derecho a la autodeterminación como uno de los pilares para la solución de la cuestión palestina.

Dada la creciente percepción de que está perdiendo su papel de magnate y de árbitro, la Casa Blanca se vio obligada a presentar una contrainiciativa en Oriente Medio. Rusia está bloqueando en Siria una solución dominada por EE.UU. y en Egipto, Irán y Oriente Medio en general el gobierno Obama ha demostrado una falta de visión o de capacidad de ir más allá de la reacción errática ante los acontecimientos. Probablemente esta fue la razón por la que los dirigentes de la política exterior de EE.UU. eligieron la opción de reserva, Palestina, para restablecer su dominio en Oriente Medio.

Para Israel las nuevas negociaciones constituyen una importante victoria para su proyecto de colonización. No sólo EE.UU. presionó con éxito a los negociadores palestinos para que abandonaran su condición previa de que se congelara la construcción de colonias, sino que las negociaciones se llevan a cabo a pesar de una aceleración sin precedentes de las colonias israelíes: ya el 1 de agosto Israel anunció sus planes de construir cerca de 3.000 nuevas unidades de colonia y dejó clara su intención de continuar con la limpieza étnica de los 50.000 palestinos en el desierto del Naqab / Negev y el desplazamiento forzado de 1.300 palestinos en Cisjordania para dar cabida a un campo de entrenamiento militar. Además, Israel se niega a discutir una solución de dos Estados basada en las fronteras de 1967. Miembros del gobierno, entre ellos el ministro de Economía Naftali Bennett, dejaron en claro que los palestinos "pueden olvidarse" de un Estado.

Parece que la diplomacia EE.UU. no comprende la ironía de que Israel comenzara las negociaciones para una solución de dos Estados negando y socavando la posibilidad de un Estado palestino. En lugar de tener que enfrentarse a una acción colectiva en contra de las iniciativas de colonización en Cisjordania y su política de limpieza étnica, Israel se ha visto recompensado por EE.UU. con la creación de un comité especial formado por militares estadounidenses e israelíes para discutir "las necesidades de seguridad de Israel". Este representa nada más que un esfuerzo que socava los derechos palestinos a la soberanía efectiva e incluye debates sobre "intercambio de tierras", control de fronteras, control sobre el espacio aéreo y territorial, la no injerencia y mucho más.

Mientras que hoy EE.UU. e Israel pueden considerar estos resultados una victoria, una vez que las conversaciones se colapsen de nuevo las posibles consecuencias a largo plazo pueden hacer que estos logros a corto plazo parezcan caros.

En primer lugar, la necesidad de EE.UU. de liderar por cuenta propia la iniciativa implica que difícilmente podrán librarse de la culpa del predecible fracaso de las negociaciones. Al cerrar el espacio político a corto plazo, esto implica invitar a aparecer en escena a otros actores, que tienen menos prejuicios e ideas nuevas. En segundo lugar, Israel parece convencer a EE.UU. de que ignore la continua expansión de las colonias, pero la Unión Europea acaba de añadir acciones concretas a la condena de los asentamientos, como la introducción de directrices que prohíben destinar fondos públicos de la UE a las colonias. El posible fracaso de las negociaciones probablemente empujará a algunos gobiernos de la UE para ir más allá, tal vez incluso a prohibir el comercio con las ilegales colonias israelíes.

Por último, esta ronda de negociaciones ya ha ahondado gravemente la crisis de legitimidad a la que se enfrenta la Autoridad Palestina. Aumentar la división y la creciente inestabilidad es aún más perjudicial para los intereses de Israel y de EE.UU. que para el pueblo palestino. Sin lugar a dudas resulta difícil imaginar que cualquier estructura después de la Autoridad Palestina sea tan maleable como la actual estructura política palestina.

En conclusión, aunque el salvaje oeste estadounidense está de vuelta en Palestina por el momento, parece incapaz de crear un cambio duradero. Lo que realmente se necesita es la creación de una coyuntura política que se base en el apoyo global a los derechos palestinos a la autodeterminación, en el derecho internacional y en los derechos humanos, capaz de construir medios eficaces para presionar a Israel para que los implemente. Las conversaciones más urgentes para Palestina en este momento son un proceso de negociación multilateral sobre cómo forjar estas alianzas y herramientas.

 

*Jamal Juma es coordinador general de la Campaña Stop the Wall y Maren Mantovani se encarga de las relaciones internacionales de la Campaña Stop the Wall.

Traducido del portugués por Maren Mantovani.

Fuente original: http://cartamaior.com.br/templates/materiaMostrar.cfm?materia_id=22526

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=173075&titular=el-%93salvaje-oeste%94-est%E1-de-vuelta-en-palestina-


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Sentencia del Tribunal Ético a La Ocupación y Colonización por Israel en Palestina

Sentencia del Tribunal Ético a La Ocupación y Colonización por Israel en Palestina

REUNIDO:

Tribunal Ético a La Ocupación y Colonización por Israel en Palestina

VISTOS: 

1°) La profunda conmoción que producen en la opinión pública argentina, análoga a la que sacude al mundo, los hechos que tienen lugar en el histórico territorio de Palestina. 

2°) Particularmente la circunstancia de que en ese ámbito se cometen crímenes de agresión y colonialismo que, si bien suscitaron diversas medidas adoptadas por los más relevantes órganos de la ONU (Asamblea Gral. y Consejo de Seguridad), no han existido actitudes firmes de parte de los mismos para hacer cesar los graves e ilícitos procedimientos de expulsión afectatorios de la paz. Ello puede incluso llegar a generar escepticismo sobre la funcionalidad de la propia ONU y consiguientemente las garantías de paz en el Orbe.

3°) El evidente auxilio y estímulo que fuerzas imperialistas extra-regionales brindan al agresor del Medio Oriente.

4°) Las críticas que tanto desde el campo académico como en general de los pueblos se ha expresado vehementemente contra la forma y estructura del Consejo de Seguridad. Este órgano encomendado de preservar la paz internacional por el art. 24 de la Carta de la ONU, a causa de su inherente vicio de constitución antidemocrática, se ve obstaculizado seriamente cuando debe adoptar soluciones en tal sentido, contabilizándose ya medio centenar de “vetos” contra proyectos condenatorios a la potencia agresora aquí imputada.

5°) La imperiosa necesidad, impuesta por tales hechos, de que los pueblos, y en particular el argentino, frente a las señaladas ineficacias de las autoridades internacionales institucionalizadas, asuman su jurisdicción ética, respondiendo así a los permanentes requerimientos de la ciudadanía en contra de la impunidad, a fin de procesar y juzgar a quienes tan abrumadoramente quebrantan la Justicia y la Legitimidad. Así como contribuir a la afirmación de los principios de la Carta de la ONU y de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

 C O N S I D E R A N D O:

1°) Que el Estado de Israel, creado de facto a partir del desconocimiento de la Resolución 181-II de la Asamblea Gral. de la ONU del 29-11-1947, que recomienda el Plan de Partición de Palestina ha llevado desde el primer momento una política colonizadora sobre territorios que exceden notoriamente el original asignado.

2°) Que la conducta aludida ha generado un éxodo forzoso de expulsión en los ámbitos ilícitamente apropiados, tan inmenso de desplazados y refugiados, que la Asamblea General  ha debido dictar la Resolución 194 en 1948, ordenando la cesación de esos procedimientos afectatorios de la paz y el orden internacional.

3°) Que muy infortunadamente se produjo desde Junio de 1967 la denominada “guerra de los 6 días”, en el curso de la cual Israel ocupó la Palestina íntegra (Este de Jerusalén, Gaza y Cisjordania, donde vivían 4 millones de personas). Debiendo el Consejo de Seguridad dictar su Resolución 242 el 22 de Noviembre de ese mismo año ordenando la retirada de la fuerza ocupante y solución perentoria al grave cuadro de los refugiados (que hoy suman ya 6 millones). Esta medida jamás fue cumplida en casi medio siglo de la más tremenda impunidad, y por el contrario su autor fue aumentando en escalada dolosa la tragedia. Tal conducta se alza contra el derecho de autodeterminación (Resoluciones 1514/XV y 2625/XXV de la Asamblea General) y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

4°) Que sucesivamente se promulgaron reiteradas Resoluciones, recomendaciones y exhortaciones que sería muy extenso citar aquí, del Consejo de Seguridad, con igual carencia de resultado eficaz, pese a que el artículo 25 de la Carta de la ONU obliga “llevar a cabo la decisiones del Consejo de Seguridad”.

5°) Que además se somete a los desplazados a un régimen que incumple la IV° Convención de Ginebra de 1949 sobre tratamiento de la población civil en los conflictos bélicos y que prohíbe la transferencia de población no originaria hacia las tierras ocupadas, con el fin de modificar allí la composición demográfica.

6°) Que se han ido adoptando métodos colonialistas tales que incluyen los asesinatos selectivos de dirigentes y activistas, arrestos administrativos sin fundamentación de cargos, traslados forzados y masivos con destrucción simultánea de viviendas y plantaciones, bombardeos de poblaciones civiles, y el “bloqueo” extremo a la Franja de Gaza que priva de alimentos, medicamentos y posibilidades de circulación humana, como en gran medida se denuncia en la Resolución 64-254 de la Asamblea General del 26-2-2010 y que constituyen prácticas sociales genocidas.  La Organización Mundial de la Salud ha reportado que la vida no será sostenible allí en el año 2020.

7°) Que tales métodos incorporan el “doble standard” jurídico, consistente en sujetar a la población ocupada, que vive en campamentos precarios, a leyes y tribunales militares expeditos que no reconocen el debido proceso, mientras que contemporáneamente a los colonos israelíes allí trasplantados se somete exclusivamente a las normas y magistrados ordinarios con las debidas garantías, derivándose así puniciones manifiestamente distintas y discriminadas, por idénticos delitos, en el mismo sitio geográfico, según sea cada infractor nacional o colono. Cabe destacar que en menor medida, también la población palestina de un millón y medio que posee ciudadanía israelí y habita dentro del propio Israel, padece grave discriminación de trato, aun poseyendo esa ciudadanía.

8°) Que la apropiación sistemática e ilegal de hasta el 85% del agua en los territorios ocupados, de la que se apropia la potencia ocupante y desvía a su territorio, especialmente a través de la empresa “Mekorot” (con negocios actualmente en la provincia de Buenos Aires), origina por una parte la frustración en las necesidades para beber, higienizar, cultivar el suelo o criar ganado, y por otra la entrega a cada palestino de 45 litros diarios, mientras se brinda a los israelíes allí trasplantados la cantidad 10 veces mayor de 460 litros.

9°) Que la construcción de un Muro de 800 Km. de extensión y de 9 metros de altura en parte de la tierra palestina, patentiza aún más el sistema de apartheid establecido, pese a que la Corte Internacional de Justicia de La Haya lo consideró ilegal en fallo del 8-7-2004, recomendando su demolición. Se profundiza esa situación con el encierro de las poblaciones transformando a éstas en virtuales campos de concentración a cielo abierto impidiendo la libre entrada y salida. Los más de 600 puestos de control militar en rutas y calles entorpecen además el indispensable movimiento con fines laborales, escolares, urgencias médicas y de contactos familiares entre localidades. También se opera la asfixia económica al confiscarse los tributos recaudados por los palestinos, en vulneración de lo oportunamente consensuado en los Acuerdos de Oslo de 1993. 

10°) Que la mantención de casi 5.000 prisioneros en las cárceles israelíes, con tratamiento inhumano, incluyendo contingentes de menores de 14 años, concita la preocupación internacional que exige su inmediata liberación.

11°) Que la demora en reconocer a Palestina como Estado miembro de la ONU, pese a habérselo admitido individualmente ya por 135 Estados, se debe a los tradicionales “vetos” por parte de potencias hegemónicas e interesadas, como EEUU y algunos integrantes de la Unión Europea.

12°) Que el estancamiento de las conversaciones bilaterales hacia la paz por las partes en conflicto, se alimenta seriamente por el incumplimiento de Israel a su deber previo de desocupar los territorios y permitir el retorno de los refugiados o indemnizar a aquellos que así lo prefiriesen, a tenor de la ya antigua Resolución 194 de la Asamblea Gral., datada 11-12-1948, asimismo la Resolución 3236 de la Asamblea del 22-11-l974, como igualmente la Resolución 446 del Consejo de Seguridad fechada 22-2-1979 que declara a la creación de “asentamientos” por Israel en los territorios ocupados como carentes de valor legal alguno. Entre otras varias normas.

13) Que la activa renuencia de Israel a suscribirse al Tratado de No Proliferación Nuclear, priva a la autoridad natural, la Organización Internacional de Energía Atómica, de ejercer el debido control y preservar la paz y la seguridad de la Región y del mundo.

14) Que el propósito último de tales políticas es llevar a la práctica un proyecto mayor, la creación del Gran Israel, inspirado en la doctrina denominada “panjudía” de expansión territorial mediante la conquista del “espacio vital” supuestamente necesario, sin límites regulares. Concuerda con la política imperialista de Estados Unidos de dominio mundial y en especial sobre los países productores de petróleo. El apoyo de este Estado y de otros de la OTAN, inducen a Israel a desafiar o desobedecerlas decisiones de la ONU.

15) Que en ningún caso puede considerarse de igual modo la violencia del opresor con la del oprimido. Mientras la primera obedece a un plan sistemático de dominación y aniquilación ejecutado desde estructuras del Estado israelí  en contra de la población palestina, a los efectos de beneficiarse de sus padecimientos, la ejercida por el pueblo cuyo territorio es ocupado por una potencia militar refiere a la impotencia y  la desesperación ante las injusticias padecidas, y debe considerarse en el marco de la apelación al supremo recurso de resistencia a la opresión, legitimado por el preámbulo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

P O R  E L LO:

El Tribunal aquí constituido para el Juicio Ético a la Ocupación y Colonización por Israel en Palestina, luego de haber oído a los testigos, peritos, visto la prueba documental agregada, los alegatos de Fiscal y Defensor;

I N T E R P R E T A N D O:

La voluntad de las entidades, organizaciones y personas que convocaron a este juzgamiento moral;

R E S U E L V E:

1°) Señalar que la conducta ilícita antes descripta resulta atribuible centralmente al Estado de Israel, así como a sus cómplices de Estados Unidos y países de la OTAN.

2°) Que los hechos producidos por tales imputados expresan una clara naturaleza expansionista y anexionista, que genera crímenes de guerra, de lesa humanidad, y especialmente de apartheid y segregación, lo que es decir, crímenes del terrorismo de Estado.

3°) Que esos hechos y la consiguiente impunidad a lo largo de décadas, hace peligrar el normal, adecuado y eficaz funcionamiento de la ONU, con grave riesgo de declinación de su Jurisdicción, tan necesaria a la paz y sosiego creador para la Humanidad.

4°) Que los pueblos del mundo deben tomar debida cuenta militante de estos ilegítimos procederes y condenar a los agresores con las pertinentes estigmatizaciones morales y exigencia de que respeten las insoslayables normativas internacionales en búsqueda de la paz y seguridad en la Región y el Orbe.

5) Que en consecuencia el Estado de Israel debe cesar su conducta lesiva, guerrerista, colonizadora y de limpieza étnica, resolviendo el problema de los refugiados y posibilitando la formación de los dos Estados soberanos, israelí y palestino, dentro de fronteras seguras para ambos con participación y contralor de la ONU, tomando como base la Resolución 1850 del Consejo de Seguridad del 16-12-2008.

6°) Que no podrían los argentinos, como parte de la comunidad latinoamericana, soslayar el recuerdo de las responsabilidades que atañen a la Potencia aquí imputada, Israel, en cuanto favoreció las condiciones para el accionar de las cruentas dictaduras impuestas en nuestros países en los años setentas, a través de la provisión de equipamientos bélicos, asesoramiento y auspicio político. Más aún cuando nuestro país sostiene su justa reivindicación sobre Malvinas, Georgias e Islas del Atlántico Sur y debemos constatar lamentablemente que los tres votos adversos en la ONU, insistentes y reiterados, son los de Gran Bretaña (Potencia colonizadora en dichas islas) y sus cómplices Estados Unidos e Israel.

7°) Que el pueblo argentino debe participar activamente en  la convocatoria original de los palestinos al Boicot, Desinversiones y Sanciones al Estado de Israel, a causa de su conducta en Palestina, hasta que se allane a cumplir con el Derecho Internacional. Tomando como precedente el bloqueo universal que se hizo al régimen racista de Sudáfrica, en tiempos previos a la supresión del apartheid, hoy se plantea la necesidad de boicotear productos y servicios de grandes empresas israelíes estatales o privadas, así como a las no israelíes que comercian conspicuamente con Israel, la presión para que otras empresas retiren sus activos de aquellas concentraciones de capitales, así como la exigencia de medidas punitivas reales a Israel por los distintos Estados y órganos de la ONU, y boicoteo a productos culturales y equipos deportivos. Máxime cuando el Legislativo israelí ha penalizado a sus nacionales que apoyen éticamente esta campaña.

8°) Exhortar a las entidades, asociaciones y Partidos populares de nuestro país a declarar personas no gratas en nuestro territorio a las cúpulas de funcionarios que gobiernan el Estado agresor aquí imputado y sus cómplices, en ocasión de eventuales visitas a Argentina.

9°) Solicitar a nuestro pueblo en general que tome debida nota de esta SENTENCIA ÉTICA y la proclame como una bandera más incorporada a sus reivindicaciones permanentes, asumiéndola como parte de las fuerzas que en el mundo pueden alcanzar los objetivos de justicia y redención humana que se expresan en este Fallo.

Buenos Aires, Argentina, 21 de mayo de 2013

INVITACIÓN

INVITACIÓN

INVITACIÓN:

CONFERENCIA DE PRENSA DEL CARICATURISTA BRASILERO CARLOS LATUFF

 La Asociación de la Prensa Uruguaya, la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay y la Comisión de Apoyo al Pueblo Palestino - Uruguay, convocan a la Conferencia de Prensa del dibujante y activista brasilero Carlos Latuff. 

LUGAR: SEDE DE LA ASOCIACIÓN DE LA PRENSA URUGUAYA (SAN JOSÉ 1330), SALA DE CONSEJO “GABRIEL PATTETA”.

 

DÍA: JUEVES 14 DE FEBRERO DE 2013.

 

HORA: 17:00

 

 

3 de diciembre: mesa-debate en Buenos Aires

3 de diciembre: mesa-debate en Buenos Aires

Mesa-Debate

“Todos somos Palestina”

Europa libre de judíos fue parte medular de la utopía nazi. Palestina libre de palestinos viene configurando, desde hace sesenta años, la utopía sionista en Israel. Concretar la primera significó el exterminio del pueblo judío en los territorios ocupados por el ejército alemán. Llevar a cabo la segunda implica la lenta agonía del pueblo palestino, desalojado de su tierra, encerrado en los ghettos de Gaza y Cisjordania, condenado a la locura, a la muerte por hambre, a la tortura, a la desesperación. Hoy somos testigos de una nueva masacre contra el pueblo palestino de Gaza ¿Cómo es posible que las víctimas de ayer sean hoy los victimarios? ¿Qué transformaciones se han producido para que quienes se proclaman herederos del Holocausto hayan convertido el sufrimiento de su pueblo, durante el nazismo, en coartada siniestra para masacrar a otro pueblo? Responder a algunos de estos interrogantes es el objetivo de esta mesa-debate.

Hay cuestiones centrales sobre las que es necesario reflexionar en profundidad, más allá de la denuncia –insoslayable y sistemática- del modo en que un pueblo está padeciendo lo que podría denominarse “la muerte lenta” o “la muerte en vida”. Antes que nada deberíamos preguntarnos: ¿cómo enfrentar a uno de los aparatos bélicos más poderosos del mundo? ¿Cómo lograr a nivel internacional que se tome conciencia de que la tragedia del pueblo palestino nos concierne a todos? ¿Qué hacer para que ese “todos” se traduzca en una militancia activa –que abarque los ámbitos más diversos- en defensa de los derechos de un pueblo, no ya a vivir, sino a la posibilidad misma de tener una vida?

Una de las tácticas conocidas del Sionismo es pretenderse portavoz de todos los judíos e invisibilizar a los judíos que rechazan el proyecto sionista. Lleva a cabo propaganda agresiva en este sentido, borrando episodios de la historia judía, buscando cooptar identidades judías y promover la hegemonía norteamericana/europea y el colonialismo en Palestina. En esta mesa-debate, los representantes de la Red Judía Antisionista Internacional (IJAN) de EEUU y Argentina, explorarán las políticas del antisionismo judío, su articulación con la lucha palestina por la autodeterminación y con otras luchas por la igualdad y la justicia.

Asimismo, se abordará el tema del  rol de Israel en la represión de la protesta social a lo largo del mundo. Israel es experto en el control de poblaciones, vigilancia y ocupación militar y lidera una industria que desarrolla, fabrica y vende tecnologías que fueron perfeccionadas durante la represión contra el pueblo palestino. Estas tecnologías son usadas por ejércitos y policías de todo el mundo, con el propósito de aplicar la represión para mantener el orden social imperante. Se presentarán ejemplos dentro de los EEUU de represión contra comunidades y organizaciones palestinas y musulmanas, el impacto sobre las políticas exterior y de seguridad nacional de EEUU, el control policial, la represión social y el decreto de políticas  inmigratorias injustas que afectan a miles de inmigrantes o grupos raciales en ese país. También serán presentadas propuestas para la construcción de un frente de solidaridad internacional entre movimientos por la justicia.

PANELISTAS

Sara Kershnar, IJAN (Red Judía Antisionista Internacional), EE.UU.

Mich Levy, IJAN EEUU

Lee Gargagliano, IJAN EEUU

David Comedi, IJAN Argentina.

Kali Akuno, Movimiento Popular de Base "Malcolm X", EEUU.

Coordinadores y comentaristas: Raquel Angel y Alberto Guilis (Directores del Centro de Investigaciones sobre el Genocidio y Fuerzas Sociales, Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo)

Organiza: Centro de Investigaciones sobre el Genocidio y Fuerzas Sociales (CIJ), Secretaría de Investigación, UPMPM.

Adhiere: Federación de Entidades argentino-palestinas

Lunes 3 de diciembre, 19 horas

Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, Auditorio "Juana Azurduy"

Hipólito Yrigoyen 1584

Día Internacional de Solidad con Palestina, en Montevideo, URUGUAY

Día Internacional de Solidad con Palestina, en Montevideo, URUGUAY

Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino: 29 de noviembre

Por la Resolución 32/40/B de 1977, la Asamblea General de la ONU, proclamó el 29 de noviembre como Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino.

Y por la Resolución de 1/12/2004, la Asamblea General volvió sobre el tema instando a los Estados Miembros de la ONU a dar el mayor apoyo a esa solidaridad.

Dichas resoluciones no hacen más que ratificar un sentimiento compartido por la enorme mayoría de la comunidad internacional que ven a los palestinos como un pueblo sometido a un castigo trágico y cruel, desposeído de sus tierras, expulsado de las mismas (6 000 000 de refugiados mal viven en los países vecinos) y en el 22% del territorio que les queda, sufren ocupación militar y robo de tierras y agua por parte de colonos israelíes en el caso de Cisjordania y asesinatos selectivos de sus lideres y terribles bombardeos en Gaza.

 Otros miles de palestinos, incluyendo mujeres y niños están en cárceles israelíes sin juicio ni condena, victimas de lo que los israelíes llaman detenciones administrativas. Y ninguno cuenta con derechos civiles ni humanos.

 El castigo colectivo a que los palestinos son sometidos por Israel desde hace más de 65 años - incluidas las sucesivas masacres- pone a este pueblo al borde del genocidio. La Humanidad no puede permitirlo, de ahí la  necesidad de una militante y permanente solidaridad a la que adherimos. Y el deber de las Naciones Unidas de reconocer el Estado Palestino independiente y soberano en sus fronteras anteriores a junio de 1967.

 Comunicamos a nuestros compañeros todos, que el día 29 de este mes de noviembre, a las 11 hs. rendimos solidario homenaje al pueblo palestino colocando una ofrenda floral ante el Monumento a Artigas.

                           Comisión de Apoyo al Pueblo Palestino, Uruguay

 

 

Palestina-Israel, la tregua improbable

Israel-Palestina, la tregua improbable

Última actualización en 23 Noviembre 2012

por Martha Landi

Fuente: brecha.com.uy 

Palestina

El miércoles por la noche, una semana y 170 muertos después del inicio de los enfrentamientos, entró a regir un alto al fuego entre israelíes y palestinos de la Franja de Gaza, tras mediación egipcia. Pero es más que probable que tarde o temprano los misilazos de un lado y los bombardeos del otro regresen y la “desigualdad” básica de esta “guerra” vuelva a plantearse. Que de eso se trata fundamentalmente en un conflicto en el que la enorme mayoría de los muertos los ponen siempre los mismos (166 palestinos, entre ellos más de 30 niños, contra cuatro israelíes esta vez; 1.600 contra tres durante la Operación Plomo Fundido israelí de 2008-2009 en la misma zona) y cuya prolongación en el tiempo está asegurada mientras Gaza siga siendo “la mayor cárcel a cielo abierto del mundo” que es hoy, e Israel, “la única democracia de la región”, continúe su expansión territorial, asentamiento tras asentamiento, humillación tras humillación. Que de eso se trata cuando se habla de “política de exterminio”, cotidiana y permanente, de “apartheid de nuevo tipo” o incluso de “genocidio”, no necesariamente ligados al número de víctimas de un enfrentamiento concreto.

De esos temas, de la realidad en Gaza, del desequilibrio básico entre unos y otros, de la soledad en que se debaten quienes en la propia Israel quieren cambiar la pisada, y también de la postura “promedio” de los medios de prensa occidentales ante el conflicto, se ocupa la siguiente cobertura.

Todos somos Gaza

“La incursión y el bombardeo de Gaza no son para destruir a Hamas. No se trata de detener   el lanzamiento de cohetes hacia Israel, no se trata de alcanzar la paz. La decisión de Israel de hacer llover muerte y destrucción sobre Gaza, de utilizar armas letales contra una población civil indefensa, es la fase final de una campaña de décadas para limpiar étnicamente a los palestinos.

Israel utiliza sofisticados aviones de ataque y buques de guerra para bombardear campamentos de refugiados densamente poblados, escuelas, edificios de apartamentos, mezquitas y barrios pobres, contra una población que no tiene fuerza aérea, ni defensa aérea, ni marina, ni armas pesadas, ni unidades de artillería, ni blindaje mecanizado, ni ejército... y a eso lo llama guerra. No es una guerra, es un asesinato.

Cuando los israelíes afirman que tienen que defenderse, se están defendiendo en el sentido en que cualquier ocupación militar tiene que defenderse de la población a la que está aplastando. Nadie puede defenderse cuando está ocupando militarmente una tierra ajena. Eso no es defensa. Llámenlo como quieran, pero defensa no es.”

Noam Chomsky, después de su reciente visita a Gaza.

Es difícil bucear y seleccionar entre los océanos de información y análisis que inundan las redes desde que Israel inició su último ataque contra la población sitiada de Gaza. Quizás lo que más llama la atención es el abismo cada vez mayor entre la realidad –conocida por cada vez más personas– y la versión no ya distorsionada sino directamente falsa que de ella dan los grandes medios de comunicación: Israel se está “defendiendo” de la agresión de un poderoso enemigo.

Mientras los canales de televisión (incluido el oficial de nuestro país) muestran vidrios rotos y personas asustadas dentro de los refugios blindados en las ciudades del sur de Israel, las redes sociales y medios alternativos están inundados con imágenes de niñas y niños de Gaza hechos pedazos, y familias enteras de diez o 14 integrantes exterminadas por las potentes bombas israelíes, entre los escombros y el enorme agujero de lo que era su hogar.