Blogia
COMISIÓN de APOYO al PUEBLO PALESTINO

Información - Prensa

Gobierno de unidad

Gobierno de unidad

El vicepremier palestino, Nasser Eddin Shaer anunció ayer que se alcanzó un acuerdo total entre los dos partidos mayoritarios palestinos para la formación de un gobierno de unidad nacional. Según un responsable de Al Fatah, ambos partidos estarían de acuerdo en adjudicar nueve carteras a Hamas y seis a Al Fatah, mientras que las facciones minoritarias se repartirían cuatro ministros y los independientes tendrían cinco. “Los nuevos ministros no saldrán de la primera línea de ambas facciones”, indicó el vicepremier Shaer. Después de esas declaraciones, Abbas y Haniyeh se reunieron por la noche junto al profesor universitario Mohammed Shubair, cercano a Hamas, quien podría ser el próximo jefe de Gobierno. “Las cosas avanzan, estamos en la buena dirección y próximos a alcanzar un acuerdo”, aseguró el portavoz de la presidencia palestina, Nabil Abu Rudeina. Sin embargo no quisieron dar mayores detalles del encuentro, en que todavía se estarían ajustando detalles sobre quién ocuparía cada cartera.

CRONICA DE LA CIUDAD MAS CASTIGADA POR LOS COHETES PALESTINOS

CRONICA DE LA CIUDAD MAS CASTIGADA POR LOS COHETES PALESTINOS

Sderot, entre el éxodo y el estoicismo
 

 

 

Los habitantes de esta castigada ciudad israelí lindante con la Franja de Gaza reparten culpas entre propios y ajenos por la violencia a ambos lados de la frontera. El testimonio indignado de las víctimas y la vergüenza de los que parten en silencio a lugares más seguros.
 

Por Sergio Rotbart - Desde Sderot, Israel

 

Hay que salvar al país”, alcanzó a murmurar Mijael Slutzker en su hebreo entrecortado y con un fuerte acento ruso. Su esposa, Faina, murió el pasado miércoles en Sderot cuando fue alcanzada por un cohete Qassam disparado desde algún sitio del norte de la Franja de Gaza. Faina Slutzker se dirigía esa mañana a su lugar de trabajo, que consiguió en el marco del llamado Plan Wisconsin, un emprendimiento ocupacional a través del cual el gobierno busca reducir el número de ciudadanos que reciben seguro de desempleo y les encomienda a empresas privadas su ubicación en el mercado laboral. Faina (57) y Mijael (59), que hace tres años emigraron de la ex Unión Soviética a Israel, donde ya vivían sus dos hijos, fueron incorporados al Plan Wisconsin (se lo denomina como a la ciudad norteamericana, de donde fue copiado) meses atrás, cuando la iniciativa comenzó a ser implementada en Sderot, cuyo índice de desocupación ronda el 10 %. Como parte del programa, a Faina le asignaron el cuidado de personas ancianas.
 
Los familiares y amigos que se congregaron en la casa de los Slutzker el pasado viernes, acompañando a Mijael en su duelo, no escatimaron sus duras críticas hacia el plan ocupacional. “Es una vergüenza que personas de la edad de Faina y Mijael tengan que trabajar de acuerdo a las duras condiciones que exigen las empresas de personal”, dijo Fany, la hermana de Mijael. Pocas horas después de la muerte de Faina, Mijael llamó a la sede local encargada de la implementación del Plan Wisconsin y acusó a sus miembros de ser los responsables de la muerte de su esposa.
 
El mismo Qassam que causó la muerte de Faina Slutzker hirió gravemente a Maor Peretz, miembro del personal de seguridad del ministro de Defensa, Amir Peretz. El cohete cayó a pocos metros de la casa del ministro, donde realizaba su patrullaje de rutina Maor, a quien hubo que amputarle las dos piernas. “Enojarse no tiene ningún sentido”, afirma Yosi Cohen, miembro del equipo de Maguen David Adom (el equivalente israelí de la Cruz Roja) que asistió a las víctimas del ataque mortal. Cohen, de 54 años, es chofer de ambulancia y enfermero.
 
En febrero su nieto, entonces de siete meses, fue herido en la cabeza por el impacto de un Qassam dirigido contra el kibutz Carmiya, algunos kilómetros al sur de Sderot. El abuelo-enfermero no guarda sentimiento de venganza o furia: “¿Contra quién va dirigido el enojo? ¿Contra los palestinos, a quienes encerraron en una jaula y les dan cien shékel por cada disparo de Qassam? ¿Contra el primer ministro Olmert, que está en los Estados Unidos? ¿Contra Eli Moyal (el intendente de Sderot), que hace ruido y se enfurece con todo el mundo? El tampoco sabe qué hacer. Los Qassam son una situación dada que nadie sabe cómo parar. Lo único que nos queda es apagar incendios”.
 
Su esposa, Dina, maestra de colegio primario, cuenta cómo tuvo que suspender la clase de la mañana del miércoles ante el sonido de la frase “Color Rojo”, la alarma que emanaba de los altoparlantes. “Yo no estoy de acuerdo con la idea de arrasar con Beit Hanun, porque se vuelve contra nosotros como un boomerang”, aclara Dina. Ella propone, en cambio, “hablar con el Hamas y con la Jihad Islámica”. Su esposo le retruca: “¡Qué me importa! Que hablen. ¿Si hablan se soluciona algo? ¿Qué quieren los palestinos? Yo estoy dispuesto a darles hasta los pantalones, pero no los pantalones”.
 
“¿Dónde hay que anotarse para viajar a Eilat?”, era la pregunta que se repetía en boca de quienes se congregaron en la entrada a la sede de la municipalidad el pasado jueves, cuando se expandió la noticia de que Arcadi Gaydamak, el multimillonario y empresario ruso-israelí, financiará el viaje y la estadía en el balneario ubicado en la costa del Mar Rojo de alrededor de 1600 habitantes de Sderot. Dos mujeres de mediana edad, esperando su turno para ser incluidas en las vacaciones pagas, responden en forma simultánea, pero inversa, a la pregunta de si la ciudad está siendo abandonada por sus habitantes. “¡De ninguna manera! ¿Adónde vamos a ir? Esta es nuestra casa”, dice una de ellas, mientras su compañera afirma: “Seguro que la gente abandona”. Un funcionario de la municipalidad asegura que “la gente parte en silencio, por la vergüenza”.
 
La iniciativa de Gaydamek generó la reacción airada del ministro de Defensa, Amir Peretz, también con domicilio en Sderot. “El Estado de Israel no permitirá que magnates y filántropos controlen el sufrimiento de los ciudadanos. Prepararemos un plan ordenado y organizado para ayudar a los habitantes de la ciudad, que no necesitarán agolparse ante la puerta de filántropos”, sentenció Peretz.
 
Los ataques con cohetes Qassam contra Sderot son parte de la realidad cotidiana que esta ciudad periférica, de 26.000 habitantes, vive desde el estallido de la segunda Intifada, a fines del año 2000. Erigida sobre las ruinas de la aldea palestina de Najd, cuyos 620 pobladores fueron expulsados por el ejército israelí en 1948, dos días antes de la creación del Estado judío, Sderot fue fundada como campamento transitorio para inmigrantes provenientes de Kurdistán y de Irán en 1953.
 
Durante los siguientes años el poblado absorbió a un gran número de judíos que inmigraron de Marruecos y de Rumania, y que fueron enviados a las zonas fronterizas en el marco de la política estatal de poblar las zonas conquistadas en la guerra de 1948. En la década de 1990 una gran cantidad de inmigrantes de la ex Unión Soviética (más de 10.000) y, en menor medida, de Etiopía, se establecieron en la localidad, cuya población se duplicó en ese período. En 1996 Sderot fue declarada ciudad.
 
Los diputados de la lista judeo-árabe Hadash, integrada mayoritariamente por el Partido Comunista de Israel, fueron los únicos representantes oficiales que visitaron Sderot luego del ataque con cohetes Qassam del pasado miércoles. Ellos se encontraron con Eli Moyal, el intendente de la ciudad, y participaron en el entierro de Faina Slutzker.
 
Tras la sepultura, fueron provocados por un grupo de personas que profirieron exclamaciones de contenido racista. Mohammad Barakeh, el titular de la bancada parlamentaria de Hadash, también efectuó una visita de condolencia a Beit Hanun, al norte de la Franja de Gaza, luego del ataque del ejército israelí que produjo la muerte de veinte civiles palestinos.
 
“La seguridad de Sderot está vinculada a la seguridad de Beit Hanun y viceversa, y ninguna se consigue mediante el uso de las armas”, dijo Barakeh.

Condena de la ONU para Tel Aviv

Condena de la ONU para Tel Aviv

La Asamblea General de la ONU adoptó ayer una resolución que condena las operaciones militares de Israel en la Franja de Gaza, tras el rechazo de un documento similar en el Consejo de Seguridad. El texto, que condena el asesinato de 19 palestinos en Beit Hanun el 8 de noviembre pasado, fue discutido en una sesión especial convocada de urgencia tras el veto de Estados Unidos en el Consejo y aprobado por 156 países.
 
La resolución llama a Israel a “cesar inmediatamente sus ataques militares contra la población civil palestina en el territorio palestino ocupado, incluso en el este de Jerusalén”, y a “retirar inmediatamente sus fuerzas de la Franja de Gaza”. La resolución pide también “la finalización inmediata de las incursiones militares y de todos los actos de violencia, terrorismo, provocación, incitación y destrucción entre Israel y los palestinos”. También condena los disparos de cohetes palestinos a Israel y llama a la Autoridad Palestina (AP) a “reaccionar inmediatamente y de manera sostenida para poner fin a la violencia”.
 
El sábado pasado en el Consejo de Seguridad, Estados Unidos impuso su veto a un proyecto de resolución similar propuesto por Qatar en nombre del grupo árabe. El embajador estadounidense, John Bolton, defendió su veto afirmando que el proyecto incluía varios pasajes “sesgados contra Israel e inspirados por motivos políticos”. Tras el fracaso de esa resolución, los representantes árabes habían indicado que realizarían un intento en la Asamblea General, ya que allí tendrían más oportunidades al no existir el veto.
 
En una intervención ante la Asamblea General, el embajador de Qatar en la ONU, Abdulaziz al Nasser, calificó el texto de “justo y equilibrado”. Su colega israelí, Dan Gillerman, planteó un punto de vista opuesto. Gillerman reiteró el lamento expresado por su gobierno tras el bombardeo israelí contra Beit Hanun y recordó que se ha ordenado una investigación de los hechos. Pero también atribuyó la responsabilidad al movimiento islamista Hamas y a la Autoridad Palestina. “Estos palestinos pueden haber muerto por obuses israelíes, pero de hecho son víctimas de la Autoridad Palestina”, afirmó. De esta manera, rechazó todo el proyecto de resolución, destacando que faltaban dos palabras: Hamas y terrorismo. “El derrame de sangre puede terminar en un momento si el terrorismo cesa (...). Está en ustedes elegir, pongan fin a la violencia e Israel no tendrá que seguir defendiéndose”, dijo Gillerman.

Israel y EE.UU. rechazaron el plan de paz europeo para Medio Oriente

Israel y EE.UU. rechazaron el plan de paz europeo para Medio Oriente

Si bien el gobierno palestino mostró cierto interés en la iniciativa de Francia, España e Italia de enviar una fuerza internacional a la Franja y convocar a una conferencia que incluya a todos los actores de la región, Israel hizo saber que no quiere presiones.
 
Por Juan Miguel Muñoz * - Desde Jerusalén

 

Rechazo absoluto en Israel y acogida sin entusiasmo en la Autoridad Palestina (AP) fueron las reacciones a la iniciativa española, francesa e italiana para abordar el eterno conflicto de Medio Oriente. Mientras el Ministerio de Exteriores israelí descartaba de plano la propuesta, un portavoz del presidente Mahmud Abbas le dio la bienvenida, especialmente al eventual despliegue de una fuerza internacional en Gaza. Los dirigentes palestinos se mostraron poco efusivos ante una propuesta que nace de Europa, desacreditada por haberse sumado al cerco económico impuesto al gobierno de Hamas por Israel y Estados Unidos. Por otra parte, el ejército israelí mató ayer a un palestino e hirió a otros 30 en una incursión en Qalquiliya, en el noroeste de Cisjordania, al tiempo que Israel lanzaba otros ataques en la Franja de Gaza.
 
La ministra de Exteriores israelí, Tzipi Livni, descartó toda posibilidad de aceptar un plan que agranda la participación internacional en el conflicto. La jefa de la diplomacia conversó con su homólogo Miguel Angel Moratinos y le recriminó las formas: Livni consideró inaceptable que cualquier iniciativa que concierne a Israel sea lanzada sin coordinarla con su gobierno. “Hasta donde sabemos, ni siquiera los europeos están interesados en la idea. No prosperará”, afirmó un importante funcionario israelí citado por el diario Haaretz.
 
Nada juega a favor de que la conferencia de paz que quieren los europeos pueda tener lugar en el mediano plazo. Alguno de los apartados del plan de Jacques Chirac, José Luis Rodríguez Zapatero y Romano Prodi recibirá, sin duda, el rechazo frontal del gobierno de Ehud Olmert.
 
Antes puede alcanzarse el gobierno de unidad nacional que negocian desde hace meses Hamas y Fatah e incluso un intercambio de prisioneros, con todas las dificultades que ello conlleva. Pero el cese inmediato de toda violencia no se ve cerca.
 
El ministro de Defensa, Amir Peretz, aseguró el jueves, un día después de la muerte de una mujer israelí alcanzada en Sderot por un cohete casero, que el Ejército “propinará un golpe doloroso en Gaza”. En cuanto al despliegue de una fuerza internacional en la Franja, no cabe en la mente de los actuales estrategas israelíes. Simplemente, no se fían del desempeño de soldados venidos de cualquier rincón del mundo. Ese fue precisamente el único punto alabado por el asesor del presidente Abbas, Nabil Abu Rudeina, que le dio una fría bienvenida al plan europeo.
 
Pero tanto Israel como Estados Unidos están en contra de la idea de una conferencia entre israelíes y palestinos. La aprensión de los dirigentes israelíes a las conferencias es una constante histórica. Para llegar a la celebrada en Madrid en 1991 fue crucial que Estados Unidos empujara con la máxima firmeza –el presidente George H. Bush congeló créditos por 10.000 millones de dólares– al Ejecutivo del intransigente Isaac Shamir. Pero no es habitual que Washington presione de esta manera a su aliado estratégico.
 
En 1991 Estados Unidos tenía interés en la cumbre. Hoy George W. Bush no tiene hoy como prioridad este conflicto, y Olmert desprecia planes como el lanzado por Madrid, París y Roma. Entre otros motivos, porque Israel no reacciona bien ante la presión exterior, salvo que proceda de Washington.
 
En tanto, el movimiento radical palestino Yihad Islámica le comunicó ayer al presidente Abbas que está dispuesto a detener los disparos de cohetes sobre Israel si el ejército de Israel cesa sus ataques contra los palestinos.
 
“Los disparos son una respuesta a las agresiones sionistas. Estamos dispuestos a detenerlos si esas agresiones cesan”, dijo Khaled el Batsh, un responsable de la Yihad que encabezó la delegación que se reunió con Abbas en Gaza. Esta es la primera vez que un dirigente de la Yihad Islámica menciona una tregua desde el secuestro del soldado israelí Gilad Shalit el 25 de junio en la frontera de la franja de Gaza. A pesar de un ataque devastador que duró semanas, el soldado sigue en poder de sus captores, que negocian un intercambio de prisioneros.

* De El País de Madrid. Especial para Página/12.

Chirac y Zapatero lanzaron un plan de paz

Chirac y Zapatero lanzaron un plan de paz

AYER ANUNCIARON UNA INICIATIVA PARA MEDIO ORIENTE QUE INCLUYE A IRAN
 

 

Por Oscar Guisoni - Desde Madrid

 

La cumbre hispanofrancesa que se desarrolló ayer en la ciudad catalana de Girona se cerró con la sorprendente propuesta de José Luis Rodríguez Zapatero y Jacques Chirac de promover, junto con Italia, una Conferencia de Paz para Oriente Próximo que implique a todas las partes y países involucrados en el conflicto entre Palestina e Israel. La propuesta se convierte en la primera respuesta diplomática fuerte de la Unión Europea al nuevo escenario que se ha abierto en Washington tras la derrota electoral de los republicanos el pasado 7 de este mes y basa sus principales líneas de acción en muchos puntos considerados intratables por la administración Bush antes de que se produjera la debacle electoral que le hizo perder la mayoría en ambas cámaras del congreso.
 
Zapatero y Chirac anunciaron que sumarán a Italia a la propuesta, un país con el que dicen compartir la misma sensibilidad hacia el conflicto y con el que tienen muchos intereses en común al formar parte de la cuenca mediterránea de la UE. En la rueda de prensa que siguió al encuentro de ambos mandatarios, el primer ministro español explicó que se buscará convocar a una Conferencia de Paz en la que estén representados todos los países involucrados en el drama, en una clara alusión a Siria e Irán, países a los que EE.UU. ha excluido hasta ahora sistemáticamente de cualquier perspectiva negociadora.
 
En la propuesta elaborada por ambos mandatarios se contemplará la posibilidad de un intercambio de prisioneros entre judíos y palestinos, luego de que se produzca un alto el fuego real en la zona, a la vez que se abre la puerta a la instalación en Gaza de una misión de observación internacional, una medida que Israel ya ha juzgado inaceptable en anteriores oportunidades. De hecho el gobierno de Tel Aviv rechazó ayer categóricamente la propuesta hispanofrancesa apenas unas horas después de que se produjo su anuncio, mientras que la autoridad Palestina se apresuró a felicitar a ambos países por la osadía de su iniciativa.
 
El padre de la idea es el propio Zapatero, aunque el presidente francés la secundó sin remilgos al considerar que se trataba de una oportunidad única para que la Unión Europea pueda comenzar a tener una presencia diplomática más activa en el conflicto que dura más de seis décadas y que es el foco de donde parten la mayoría de los desequilibrios que llenan de sangre toda la región.
 
El primer ministro italiano, Romano Prodi, ha confirmado pocas horas después del sorpresivo anuncio la participación de Italia en la iniciativa. Según fuentes gubernamentales españolas, los tres mandatarios mantuvieron en la mañana de ayer una larga conferencia telefónica en la que acordaron hacer el anuncio. El gobierno de Roma hizo saber que Romano Prodi considera necesario que en los próximos días la iniciativa sea tratada con mayor detenimiento, con el objetivo de perfilar los detalles que todavía no se han tratado en profundidad.
 
El primer ministro italiano ha mantenido conversaciones secretas con líderes de Oriente Próximo a los que habría sondeado sobre la iniciativa durante los últimos días. Según Prodi, los dirigentes con los que habló le han manifestado que existe en la zona la esperanza de que la intervención de la Unión Europea pueda ayudar a distender el conflicto, luego de la escalada de la tensión que se suscitó en los territorios palestinos después de la última masacre provocada por el ejército israelí.

Olmert descartó otra invasión

Olmert descartó otra invasión

EL PREMIER PREFIERE ACCIONES PUNTUALES EN PALESTINA
  

   
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, descartó ayer la posibilidad de lanzar una vasta ofensiva militar en la Franja de Gaza. De esta forma, el premier buscó descomprimir mínimamente la situación de tensión que se generó en la región por los cohetes lanzados por grupos palestinos en respuesta a la ofensiva israelí en Gaza. Los combatientes de Hamas y de la Jihad Islámica dispararon el miércoles una veintena de misiles contra Sderot y la vecina ciudad de Ashqelon, provocando la muerte de una mujer y heridas a dos personas. Por su parte, el presidente palestino, Mahmud Abbas, aseguró que Estados Unidos le garantizó que con la conformación de un nuevo gobierno de unidad será levantado el aislamiento internacional impuesto a la Autoridad Palestina (AP).
 
“Una vasta operación militar terrestre en la Franja de Gaza no es la reacción adecuada”, dijo Olmert, haciendo referencia a los cohetes que cayeron el miércoles en Sderot. La posición de Olmert se conoció ayer después de que el ejército israelí matara a un palestino en Cisjordania y que al menos dos misiles disparados desde la Franja de Gaza y reivindicados por el brazo armado de Hamas, estallaran en la región israelí del Neghev septentrional, sin provocar heridos. La radio militar israelí indicó que el ejército israelí recibió orden de lanzar una “serie de ataques puntuales” y de multiplicar los “asesinatos selectivos” contra los militantes palestinos responsables de los disparos de cohetes.
 
La radio militar israelí indicó que en un diálogo con periodistas a bordo del avión que lo llevó de regreso a Israel al término de su visita por Estados Unidos, Olmert recordó que ni siquiera la Operación Muralla de Defensa –lanzada hace cuatro años en Cisjordania para poner fin a los atentados palestinos– logró debilitar al terrorismo. Olmert descartó también que Israel pueda volver a controlar la frontera entre Egipto y Gaza para impedir el contrabando de armas hacia los territorios palestinos.
 
La respuesta del ministro de Defensa israelí, Amir Peretz, a los cohetes del miércoles –que cayeron a 100 metros de su casa–, había sido más dura que la que dio Olmert ayer. “Las organizaciones van a pagar un alto precio. Vamos a actuar contra aquellos que están involucrados en los disparos de cohetes, desde sus jefes hasta el último de sus terroristas”, había afirmado Peretz en un comunicado.
 
En la ciudad de Sderot, varias escuelas permanecieron vacías ayer en un gesto de protesta por parte de los padres de los alumnos, quienes afirman que la seguridad de sus hijos no está garantizada ante los reiterados ataques con misiles palestinos. En tanto, el municipio de la ciudad se reunió ayer por la mañana en sesión de emergencia para examinar la posibilidad de evacuar a miles de niños a partir del domingo próximo.
 
En la madrugada de ayer, la aviación israelí llevó a cabo en la zona de Gaza varias incursiones aéreas contra objetivos vinculados a los grupos armados palestinos. El ejército israelí mató a un combatiente palestino cuando se encontraba en la ventana de su casa en un campo de refugiados de Nablus, Cisjordania. La víctima fue identificada como Mohammed Hmidas, de 25 años, militante del Frente Popular de Liberación de Palestina (FPLP).
 
Por otra parte, en declaraciones publicadas por el diario palestino Al-Quds, el presidente palestino Abbas reveló que Estados Unidos confirmó que una vez establecido el acuerdo entre su partido Fatah y Hamas –actualmente en el poder y considerado como terrorista por Estados Unidos y la UE–, “cesará el asedio económico, financiero y político” a la AP, a la vez que Israel detendrá sus “agresiones”.

Un cohete palestino mató a una israelí

Un cohete palestino mató a una israelí

FUE EN RESPUESTA A LA MASACRE DE BEIT HANUN Y SIGUE LA ESCALADA BELICA

Una lluvia de cohetes Qassam aterrizó a pocos metros de la casa del ministro de Defensa, Amir Peretz, y dejó un saldo de una muerta y dos heridos graves que el propio ministro prometió vengar. El ataque llegó horas después de una fuerte ofensiva israelí en la Franja.
 

Por Donald Macintyre * - Desde Sderot

 

El ministro de Defensa israelí, Amir Peretz, prometió que los militantes palestinos pagarían un “alto precio” después de que una mujer fuera muerta y dos hombres heridos gravemente en ataques con cohetes Qassam lanzados desde Gaza. Uno de los heridos era guardaespaldas del ministro que lanzó la amenaza. La mujer, Fa’ina Slotzker, de 57 años, fue alcanzada por un Qassam cuando un cohete cayó en un sendero a menos de 150 metros de la casa de Peretz, en un área residencial de Sderot, lindante con la Franja. Así se convirtió en la novena víctima fatal israelí de los cohetes palestinos en los últimos seis años.
 
Un testigo dijo que Slotzker, una inmigrante del Cáucaso que tiene un hijo y una hija en Israel, estaba esperando a su marido después de cruzar una calle y de pararse en el camino de ladrillos que lleva a la calle donde vive Peretz.
 
El brazo armado de Hamas y la Jihad Islámica asumieron la responsabilidad por el ataque de las ocho de la mañana, que según testigos dañó las piernas de Maor Peretz, de 24 años, un miembro del destacamento de seguridad del ministro de Defensa, pero que no es pariente suyo. El cohete, uno de los aproximadamente 10 que fueron lanzados hacia el pueblo y sus alrededores desde la noche del lunes, pareció subrayar las dificultades que tiene Israel para eliminar los ataques de cohetes a través de la vía militar. Ayer un joven de 17 años fue herido gravemente tras recibir el impacto de cohete en el centro de Sderot.
 
Otros cuatro cohetes Qassam de mayor alcance fueron lanzados a la ciudad costera de Ashkelon en la tarde de ayer. El general Uriel Bar-lev, comandante de la policía del distrito sur, dijo que mientras la mayoría de los cohetes fueron lanzados desde Jabalya, el cohete letal fue uno de los tres o cuatro disparados desde un sitio de lanzamiento a 7900 metros de distancia, en el sur de Beit Hanun, la ciudad de Gaza más cercana a Sderot.
 
El bombardeo, que mató a 19 civiles palestinos en Beit Hanun el miércoles pasado y que provocó declaraciones de venganza por parte de militantes palestinos, fue seguido de una intensa incursión por parte de fuerzas israelíes en esa ciudad, con la declarada intención de frenar los ataques con Qassams. La operación provocó una enorme destrucción y la muerte de más de 50 palestinos, la mayoría miembros de las facciones armadas también civiles.
 
Avi Ditcher, el ministro de Seguridad Pública, le dijo a la radio militar que Israel debe ampliar sus operaciones para lograr “un cese total” de lanzamiento de cohetes, “ya sea a través de una operación terrestre, una operación aérea u otras operaciones especiales”. Eli Moyal, el alcalde de Sderot, dijo que la mujer fallecida no era judía. “Tenemos que convencer a los palestinos de que no disparen. El gobierno israelí tiene que dejar claro que los disparos no traen beneficios. Tiene que haber una reacción y eso significa usar el ejército”, afirmó el alcalde.
 
“Por seis años no ha habido un día en que no nos hayamos preguntado cuál es la solución”, afirmó Shaul Ziegler, un transportista de 67 años y vecino de Peretz. “El ejército debería entrar a Beit Hanun y demoler todas las casas para que no haya zonas desde donde disparar. Esa es la única solución posible”, agregó Ziegler, cuya ventana de la habitación que da a la calle resultó rota por el impacto a más de cien metros.
 
Pero Orly Saroussi, de 26 años, una estudiante de comunicaciones en la Universidad Sappir, situada en Sderot, afirmó que debería haber un cese el fuego tanto de los palestinos como de los israelíes. “No podemos seguir así. No sé si debemos juntar a los líderes de ambos lados para hablar, pero necesitamos detener todo esto primero. Esto es sólo una cadena de destrucción”, dijo Saroussi. “Hay niños que están muriendo o siendo heridos. No podemos vivir así.”
 
El general Bar-lev dijo que el cohete fatal llevaba las “huellas digitales” de la Jihad Islámica y que las facciones armadas habían tenido recientemente “ayuda externa” para ampliar el alcance y la efectividad de los Qassams e importar grandes cantidades de explosivos por el sur de Gaza. El militar dijo que se estaban volviendo capaces de disparar metrallas y bolas de acero a lo largo de un área más amplia. Bar-lev se negó a especificar qué métodos deberían ser utilizados para detener los cohetes, pero agregó: “Es un buen punto preguntar a alguien como el primer ministro británico Tony Blair qué haría si esto estuviera sucediendo en Londres”.
 
* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.
Traducción: Virginia Scardamaglia.

Bush y Olmert buscan aislar a Irán

Bush y Olmert buscan aislar a Irán

Estados unidos NO VA A NEGOCIAR CON TEHERAN SI NO ABANDONA SU PLAN NUCLEAR

Mientras el anfitrión Bush prefería hablar más de Irán que de Irak, golpeado por las pasadas legislativas, su aliado israelí subrayaba el “completo entendimiento” de ambos sobre la “amenaza” nuclear de ese país. Israel llegó a insinuar la posibilidad de usar la opción militar.
 
Por Sergio Rotbart - Desde Tel Aviv

El presidente norteamericano, George W. Bush, negó que vaya a negociar directamente con Irán y llamó a imponerle el aislamiento internacional hasta que este país “renuncie a sus aspiraciones nucleares”. El anuncio se produjo al final de la reunión que Bush mantuvo con el premier israelí, Ehud Olmert, en el marco de la gira de este último por los Estados Unidos. En su anterior visita, el pasado mes de mayo, Olmert le había presentado a Bush su programa de retirada parcial de Cisjordania, con el que ganó las últimas elecciones. Ahora, una vez descartado ese plan de su agenda gubernamental, el dirigente israelí dialogó con su anfitrión sobre el armamentismo nuclear de Irán, el cese de fuego en el Líbano tras la última guerra y la situación de la Autoridad Palestina. Su viaje estuvo precedido por una serie de declaraciones centradas en la “amenaza iraní” y las formas mediante las cuales Israel se enfrentaría a ella, incluida la opción militar.
 
Israel dejó atrás la estrategia de bajo perfil de adoptar la vía diplomática para frenar, a través de la ONU, el desarrollo nuclear de Irán. El viraje hacia una línea más frontal se produjo días antes del viaje de Olmert a los Estados Unidos, cuando el premier israelí dijo que Irán debía temer que le ocurriese algo que no quería que sucediera. Esa postura se endureció el pasado fin de semana, esta vez en boca del viceministro de Defensa, Ephraim Sneh, quien declaró al diario Jerusalem Post que “Israel no descarta una acción militar contra Irán”. En vísperas de su partida a Washington, Olmert le dio un nuevo retoque a la retórica persuasiva. “Es absolutamente insoportable para Israel aceptar la amenaza de Irán con arsenal nuclear. Yo prefiero no hablar de las opciones, pero Israel tiene muchas opciones”, les dijo a los periodistas de Newsweek y de The Washington Post. A ello se la suma la reciente declaración de Tzipi Libni, la canciller israelí, que aseguró que “culminó la era de la ambigüedad y la indiferencia por parte de la comunidad internacional ante el armamentismo nuclear iraní”.
 
Nunca antes, en tan poco tiempo, tantos encumbrados representantes del gobierno israelí le habían dedicado semejante arsenal discursivo al tema. Ephraim Sneh, cuyas declaraciones provocaron la protesta de Teherán ante el Consejo de Seguridad de la ONU, sostuvo que las sanciones no influirán sobre el gobierno de Mahmoud Ahmadinejad, por lo que Israel debe prepararse para frenar “a cualquier precio” la aspiración iraní a armarse con tecnología nuclear. El viceministro de Defensa y dirigente laborista agregó: “Yo no estoy llamando a que Israel dé un golpe militar preventivo contra Irán. Esa es la última salida, aunque a veces es la única”. Y sentenció que el presidente iraní “puede matar al sueño sionista sin apretar el botón”, dado que la sola posesión de armamento nuclear provocaría una ola de emigración de judíos desde Israel al exterior.
 
El recurso a asociaciones que cuentan con una clara connotación traumática en el imaginario histórico de los israelíes tampoco faltó en las afirmaciones del premier Olmert, quien comparó a Ahmadinejad con Adolf Hitler. “Es capaz (refiriéndose al presidente iraní) de perpetrar crímenes contra la humanidad y hay que frenarlo”, afirmó. El premier israelí dijo que su país y EE.UU. tienen “un completo entendimiento de objetivos sobre Irán”. Bush añadió que “un buen lugar por donde comenzar es trabajar juntos para aislar a Teherán”. Olmert fue más lejos. Preguntado sobre si su país considera un ataque preventivo contra las instalaciones nucleares iraníes, dijo: “Espero no tener que llegar a ese punto”.
 
Si bien la necesidad de actuar férreamente contra el armamentismo iraní es compartida, en principio, por la administración norteamericana, resulta muy poco probable que, tras la derrota del Partido Republicano en las elecciones legislativas y la atención puesta en una posible retirada de Irak, sea incluida en la nueva agenda del presidente George W. Bush. Difícilmente, por lo tanto, las insinuadas amenazas del gobierno israelí contra Irán surtan algún efecto esperado en Washington. Tal vez sus destinatarios más propensos a adoptarlas como un urgente llamamiento a la acción sean los líderes de las federaciones que componen la comunidad judía de los Estados Unidos, con quienes Olmert tiene programado encontrarse hoy. Bush, en cambio, prefiere abocarse a resucitar el canal diplomático israelí-palestino mediante medidas que sean bien vistas por los Estados europeos, los países árabes prooccidentales y el nuevo Congreso demócrata. Hacia esa dirección apuntan los interminables esfuerzos por formar un nuevo gobierno palestino, que provoque el levantamiento del embargo económico y diplomático que varios países le impusieron al gobierno encabezado por Hamas.
 
De lograrse el acuerdo entre las dos fuerzas políticas más importantes de la escena palestina, Al Fatah y Hamas, no producirá el efecto esperado de un poder compartido hasta que no se pacte el intercambio de prisioneros palestinos detenidos por Israel (incluidos los ministros y parlamentarios de Hamas) por la liberación de Gilad Shalit, el soldado israelí secuestrado en el límite sur entre Israel y la Franja de Gaza, en el pasado mes de junio. De la disposición israelí a liberar a los palestinos “secuestrados” (como se los define en la prensa de Cisjordania y Gaza) también depende, por ende, la creación de un gobierno alternativo al que lidera Hamas, la condición que exigen tanto Israel como los demás países que lo decretaron, para levantar el embargo y reanudar el proceso de la negociación diplomática. El boicot a la Autoridad Palestina ya fue anulado por la Liga Arabe, cuyos miembros respondieron así al veto que impusieron los Estados Unidos en el Consejo de Seguridad de la ONU a la propuesta de condenar a Israel por los ataques de artillería contra la localidad de Beit Hanun (en el norte de la Franja de Gaza) la semana pasada, que provocaron la muerte de diecinueve civiles palestinos que dormían en sus casas.