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COMISIÓN de APOYO al PUEBLO PALESTINO

Annan considera

Annan considera

Líbano asegura que revisará el despliegue de sus tropas si continúan las agresiones. Israel justifica el ataque diciendo que trataba de evitar el tráfico de armas para Hezbolá

 

La UE se reúne el miércoles para tratar su aportación

El secretario general de la ONU, Kofi Annan, ha declarado que el ataque israelí de este sábado contra Hezbolá en Líbano constituye "una violación" del cese de hostilidades. "El secretario general está profundamente preocupado por una violación, por la parte israelí, del cese de hostilidades previsto por la resolución 1701 del Consejo de Seguridad", explica un comunicado hecho público por el portavoz de Annan.

"El incidente se refiere a un ataque israelí en el este de Líbano este sábado", añade el comunicado. "Según la FINUL, ha habido además otras violaciones aéreas por perte de aparatos militares israelíes", según le texto. "Toda violación de este tipo de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad pone en peligro la calma frágil a la que se ha llegado después de mucha negociación y mina la autoridad del Gobierno de Líbano", prosigue el texto.

Annan ha transmitido a Israel las protestas de Líbano. El secretario general de la ONU ha hablado por teléfono con el primer ministro israelí, Ehud Olmert, que ha indicado que el ataque trataba de evitar el tráfico de armas a Hezbolá y no constituye, en opinión de Israel, una violación de la resolución 1701.

El ministro libanés de Defensa, Elías Murr, ha advertido hoy que su país está determinado a afrontar cualquier violación del cese de hostilidades, y que "los culpables serán juzgados". Murr se ha dirigido a Hezbolá y ha pedido prudencia, ya que "cualquier disparo de proyectiles desde Líbano hacia Israel", que puede ser utilizado por Israel como pretexto para "atacar Líbano, será tratado con la mayor severidad y considerado como un acto de colaboración directa con el enemigo".

El ministro ha insistido en que su Gobierno está determinado a aplicar la resolución 1.701 del Consejo de Seguridad de la ONU, aprovechar lo que él ha definido como "unanimidad internaiconal" para reforzar el Ejército libanés y para extender la autoridad del Estado a todo el territorio, en referencia a la zona sur, limítrofe con Israel y que se encuentra bajo el control de Hezbolá.

Tráfico de armas

Ayer por la tarde, la Casa Blanca declinó criticar la incursión israelí. Su portavoz, Jeanie Mamo, señaló que Israel actuó en reacción al tráfico de armas en Líbano y subrayó que la resolución de la ONU que ha puesto fin a las hostilidades insta a la prevención para evitar que Hezbolá se rearme. "El incidente subraya la importancia de desplegar rápidamente la FINUL reforzada", agregó la portavoz.

Según fuentes militares de Israel, "una fuerza especial del Ejército israelí operó durante la noche dentro de Líbano a fin de desestabilizar y evitar el tráfico de armas de Irán o Siria a Hezbolá, y los objetivos se lograron por completo". Las mismas fuentes añadieron que "hasta que unos organismos de supervisión adecuados sean establecidos en la frontera con Líbano este tipo de operaciones continuarán".

Por su parte, la milicia chií libanesa de Hezbolá aseguró haber repelido el ataque de un grupo de soldados israelíes que habían sido aerotransportados hasta una zona próxima a la localidad libanesa de Baalbek, en el valle de la Bekaa. Al menos un soldado israelí murió y otro sufrió heridas graves en los choques.

La UE se reúne el miércoles para tratar su aportación

Embosca Hezbollah a un comando israelí que pretendía asesinar a líder chiíta

Embosca Hezbollah a un comando israelí que pretendía asesinar a líder chiíta

ISRAEL ROMPE POR SEGUNDA OCASIÓN EL CESE DEL FUEGO ORDENADO POR LA ONU

Fuerzas de Tel Aviv irrumpen en valle de Bekaa para "impedir el paso de armas"; cuatro muertos

Reclama Kofi Annan al primer ministro Ehud Olmert por la violación de la tregua en Líbano

REUTERS, AFP Y DPA

Beirut, 19 de agosto.  Israel rompió hoy por segunda ocasión la
tregua iniciada el lunes pasado con la ejecución de una ofensiva
en una región habitada por musulmanes chiítas en el este de
Líbano, que desató un enfrentamiento en el valle de Bekaa, con
saldo de tres guerrilleros chiítas libaneses y un soldado israelí
muertos.

Un comando israelí fue emboscado por combatientes de Resistencia
Islámica (brazo armado de Hezbollah) cuando intentaban llegar al
pueblo de Budai, donde se ubica el complejo de edificios en que
reside el jeque Mohammed Yazbek, tesorero del movimiento.

Según versión del ejército de Tel Aviv, dos helicópteros
transportaron en la madrugada de hoy, hasta lo alto del monte
Líbano, dos vehículos tipo Hummer, que luego se dirigieron al
pueblo de Budai, a 15 kilómetros de Balbek.

Cazabombarderos de las fuerzas israelíes sobrevolaron la zona y
dispararon contra presuntas posiciones de la guerrilla chiíta,
mientras que los helicópteros acompañaban el paso de los
vehículos con fuego de metralla.

La operación, que también contó con el apoyo de aviones sin
piloto, se desarrolló entre las 4 y las 5 de la madrugada, un día
después de que la aviación de Israel había disparado proyectiles
contra la localidad de Yamune, que también se encuentra en el
valle de Bekaa, considerado un bastión del movimiento chiíta.

La emboscada ocurrió en las proximidades de Budai y desató un
tiroteo que obligó a los combatientes a retirarse de la zona,
protegidos por la aviación israelí, según reportes difundidos por
la televisión libanesa.

Tel Aviv, que en un principio intentó negar los hechos
denunciados en Líbano, reconoció las acciones, pero las justificó
con el argumento de que tenía el objetivo de interrumpir la
"entrega de municiones" a los combatientes de Resistencia
Islámica provenientes de Siria e Irán.

Tras conocer la versión israelí, el enviado de la Organización de
Naciones Unidas (ONU) a Líbano, Terje Roed-Larsen, dijo que si es
posible comprobar que el grupo guerrillero contrabandeaba armas
durante esa la madrugada, habría quebrantado la resolución 1701
del Consejo de Seguridad, aprobada el 11 de agosto, en la cual se
ordenó un cese del fuego.

Sin embargo, el primer ministro libanés, Fouad Siniora, dijo que
la operación israelí "es una cruda violación del cese de las
hostilidades declarado por el Consejo de Seguridad".

Siniora se comunicó con el secretario general de la ONU, Kofi
Annan, para protestar por "la persistencia de las violaciones
israelíes del espacio aéreo libanés, en particular los ataques
ficticios en la región de Balbek".

Más tarde, desde  Nueva York, Annan dijo en un comunicado que el
ataque israelí violó la tregua y que el hecho lo dejó
"profundamente preocupado".

"Todas estas violaciones de la resolución 1701 del Consejo de
Seguridad hacen peligrar la frágil calma que ha sido alcanzada
luego de muchas negociaciones y minan la autoridad del gobierno
de Líbano", agregó el comunicado.

Annan llamó por teléfono al primer ministro de Israel, Ehud
Olmert, para reclamarle por las acciones israelíes. Este
respondió que la operación tenía como objetivo impedir el
suministro de armas a Hezbollah y no constituía ante los ojos de
Tel Aviv una violación de la resolución 1701.

El gobierno de Estados Unidos defendió de su lado la incursión,
al señalar que "Israel se reserva el derecho a actuar para
reforzar el espíritu de la resolución 1701 del Consejo de
Seguridad, que pide un embargo total de las armas internacionales
que tiene Hezbollah", declaró un funcionario.

La operación israelí en Bekaa coincidió con las movilizaciones
del ejército libanés hacia el sur, cuyo objetivo es afianzar el
control sobre la frontera, donde por primera vez en 40 años
volvió el jueves pasado a establecer sus tropas.

Fuentes gubernamentales dijeron hoy que además del despliegue en
los límites con Israel, las fuerzas armadas libanesas han
reforzado sus posiciones en la frontera con Siria, que rodea a
Líbano por el este y el norte, con el fin de impedir el trasiego
de armas y cumplir así con otra de las órdenes establecidas en la
resolución 1701.

En reacción a la incursión en el valle de Bekaa, el ministro de
Defensa, Elías Murr, advirtió que si Israel lleva a cabo más
operaciones en Líbano, pedirá que se reconsidere la decisión de
desplegar tropas en el sur de la nación.

El gobierno libanés aprobó el fin de semana pasado apoyar con 15
mil soldados a la fuerza militar que la ONU aprobó enviar al sur
de Líbano, para sumar un total de 30 mil efectivos.

"Necesitamos un periodo de tres a cuatro meses entre el
despliegue del ejército, la llegada de las fuerzas
internacionales de la ONU y el arribo de armas sofisticadas, para
crear una zona segura para la población y para defender el sur de
Líbano", dijo Murr.

Llegan los primeros cascos azules

Este sábado llegaron a Líbano los primeros cascos azules de un
total de 3 mil 500 que deben instalarse en la frontera con
Israel, antes de que concluya agosto.

Medio centenar de ingenieros militares franceses arribaron a la
base principal de la Fuerza Interina de Naciones Unidas para
Líbano (FINUL) en Naqura, ubicada en la costa del mar
Mediterráneo. Francia ha comprometido hasta ahora el envío de 200
militares.

De acuerdo con un despacho de Reuters, los guerrilleros chiítas
de Hezbollah han abandonado lentamente sus puestos en el sur de
Líbano, pero sin dejar las armas.

Hezbollah, que este sábado informó que 54 de sus combatientes
fueron sepultados, dijo que perdió un total de 74 hombres durante
la invasión israelí, y que la organización chiíta aliada Amal
perdió a otros 17.

A su vez, el Frente Popular de Liberación Palestina (Mando
General) informó que dos de sus militantes murieron durante la
escalada militar israelí.

El Consejo Superior de Ayuda Humanitaria informó hoy que la
ofensiva israelí dejó en 34 días un total de mil 287 muertos, de
los cuales mil 140 eran civiles, cifra que no incluye los
cadáveres que se encuentran aún bajo los escombros de viviendas y
que todavía están siendo rescatados.

La policía libanesa informó que una persona murió y otra resultó
herida este sábado, cuando explotó una bomba de racimo -de lento
estallido- arrojada por las fuerzas armadas israelíes al jardín
de una casa en el puerto de Tiro.

Con este hecho, aumentó a siete el número de civiles muertos
desde que se implantó la tregua.

Unidades del ejército libanés y expertos antiminas de la ONU
empezaron a desactivar artefactos explosivos, bombas de
fragmentación y misiles sin estallar, en distintos puntos del
país.

Las fuerzas israelíes lanzaron un promedio diario de 5 mil
municiones en las primeras cuatro semanas de la escalada militar
y hasta 6 mil en los últimos siete días, es decir, según el
portavoz del Centro de Coordinación de la Acción Antiminas de la
ONU en Tiro, Dayla Farran, "pensamos que 10 por ciento no
estallaron al caer".

TREGUA EN ORIENTE MEDIO : LA CIUDAD SIMBOLO DE LA TRAGEDIA POR LOS BOMBARDEOS ISRAELIES

TREGUA EN ORIENTE MEDIO : LA CIUDAD SIMBOLO DE LA TRAGEDIA POR LOS BOMBARDEOS ISRAELIES

Vientos de ceniza, llanto y desolación en los funerales masivos de Qana

 

En medio de los escombros, enterraron a decenas de muertos de la guerra en Líbano.

 

María Laura Avignolo QANA. ENVIADA ESPECIAL

 

Fantasmales, con su chador negro y sentadas en lo que antes fue el living de una casa bombardeada de Qana, las mujeres eran la imagen de la tragedia libanesa. En su regazo, una, dos o cinco fotos, enmarcadas en dorado y con una rosa colorada, de sus muertos. Eran sus hijos, sus padres, sus maridos, sus hermanos o una familia entera, como los Chahlub o los Younis, enterrados por los escombros tras la masacre de Qana, como se conoce al bombardeo israelí del domingo 30 de julio, que dejó como resultado 57 muertos, niños en su mayoría.

Las tumbas abiertas esperaban los cuerpos que estaban llegando en ambulancia desde una exhumación colectiva en Tiro. Ellas permanecían lejos, sentadas en esas sillas de plástico blanco que contrastaban con el luto shiíta. Un silencio sepulcral y sólo algún gemido, cuando las vecinas llegaban para abrazarlas.

Hanani Chahlub se levantó con inmensa calma. Es una de las pocas sobrevivientes de la tragedia y vivió el bombardeo en el sótano. "Perdí a toda mi familia: mis dos hijas, mis padres, mis hermanos. Todos murieron asfixiados. Sólo me quedan tres hermanas, en Africa. Pero yo le digo a Israel: tenemos a Dios con nosotros y van a ser derrotados".

Tiene sólo 24 años y lo que le quedó es la casa de su familia de granjeros, con olivos y tabaco sin cosechar, frente a la gruta donde la Biblia sostiene que Jesús celebró La Ultima Cena. Todos murieron en el garaje donde se habían refugiado, a 20 metros de la chacra. Sólo tres sobrevivieron.

Tres semanas después de Qana, los cuerpos de sus víctimas y de otras 118 víctimas de la guerra en el Líbano comenzaron a ser extraídos de su fosa general frente al cuartel militar de Tiro. Así iniciaron una última peregrinación a sus pueblos y aldeas para ser despedidos.

Con barbijos y la ayuda de una topadora, los voluntarios de Hezbollah y la defensa civil libanesa comenzaron a sacar los precarios ataúdes, asistidos por los familiares. Cada cajón de madera aglomerada llevaba el nombre de la víctima y la fecha y el lugar donde lo encontraron. Los familiares colocaban sus fotos sobre el ataúd. Estaban tan ocupados por sobrevivir en la guerra que ni habían podido llorar. El duelo se iniciaba para las familias en ese escenario agobiante, indiscreto, entre ambulancias, cámaras, sirenas y el lejano rezo del mediodía en una mezquita, en el viernes santo musulmán. Las escenas de dolor eran tan insoportables como el olor.

El día de la muerte, al final de la guerra del Líbano. Las ambulancias trasladaban los cuerpos de familias enteras para su inhumación. Detrás de cada miliciano de Hezbollah, muerto en acción, iba un cortejo: su familia, la foto del 'mártir' en cada ventanilla y detrás, los combatientes —sin armas—, que filmaban la escena, que luego se transmitía por Al Manar, su canal de televisión.

El camino a Qana era la imagen de la destrucción. Ni una sola estación de servicio a salvo ni los edificios que las rodeaban. Otras casas aplastadas como tortas, los autos desfondados por las bombas, en un país que no tiene seguro de guerra. Un día después de su desplazamiento al sur, el ejercito libanés está omnipresente y las armas de Hezbollah, ausentes, al menos a la vista. Son los militares libaneses quienes organizaron el masivo embotellamiento de tránsito que llevó a familiares, amigos y periodistas a Qana a los funerales.

Irreconocible. La bíblica Qana es una ruina gris, aplastada por los obuses, los misiles, las bombas de oxígeno. Las casas, las villas de los que se fueron a trabajar al Golfo y volvieron millonarios y también los negocios han sido bombardeados. Los perros y los gatos famélicos fueron abandonados por sus dueños en la huida, junto a los burros y las cabras. El viento arrastra una ceniza irritante y hay tantos residuos de proyectiles que se debe tener cuidado al pisar. No demasiado lejos, el ejército, en otra explosión controlada, detona otra bomba dejada por la guerra. Son ya 10.000 en los primeros dos días del alto al fuego.

Veintiocho tumbas están abiertas a 100 metros de la casa de tres pisos donde se produjo la masacre de Qana. Cada una tiene una identificación en árabe de sus futuros ocupantes: 1 año, 4 años, 9 meses, 6 años, 10 años, 3 años, 7 años, 12 años, se lee en la primera fila. Como en el resto del Líbano, las mayoría de las víctimas fueron chicos.

En la casa de la familia Chaloub, las páginas del calendario —con la cara del líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah— se detuvieron el 12 de julio. Justo cuando la familia se refugió en el garaje vecino, donde murieron asfixiados días después.

Todo está como cuando se fueron: la heladera completa, los dos cuartos impecables con sus camas dobles, la cocina recién renovada y las fotos de los hijos en las paredes. Haula no podrá casarse este mes, aunque su padre le había construido su extensión en la casa: también murió en la masacre junto a Ahmad, su papá, Ardaf, su mamá, y sus hermanos Alí (16),Youssel (8), Latme (4) y Rukaiya(2).

"Mi padre me dijo que eran los hombres los que tomaban las armas. En mi familia no hay más hombres: la que va a tomar el fusil soy yo", anunció Hanani Chaloub, con las fotos de sus chicas muertas en la tragedia. "Hezbollah no es terrorista. Hezbollah somos hoy todos en el Líbano porque resistimos la ocupación".

Alí tiene apenas 8 años. Está jugando entre las tumbas con sus primos. La gente lo abraza, le toca la cabeza, le regala chocolates. El sonríe. Su madre espera en la esquina que llegue el ataúd del papá de Alí, un combatiente de Hezbollah, que ella murió peleando el 27 de julio. Lleva en su mano una foto de Hassan Hussain Chaloub, vestido de comando y saludando a Hassan Nasrallah, antes de su 'martirologio'. La familia de Hussein recibe las condolencias en el patio, bajo una parra.

—Alí, ¿qué vas a hacer cuando seas grande?

—Combatiente y mártir, como mi papá.

Mahmoud es el hermano del 'mártir'. Besa a Alí, lo abraza sin que se le caiga una lágrima. "Dios lo quiso así", dice. "Nosotros morimos defendiendo nuestra tierra, la de nuestros abuelos, la de nuestros hijos. Lo vi a Hussein tres días antes de la guerra: quería combatir y ser un mártir. No es el primero en nuestra familia".

El avión de reconocimiento israelí sobrevuela Qana desde la 6 de la mañana. Un intermitente ruido sobre la cabeza, como un generador, que pasa y pasa. Los habitantes ya no se conmueven. Inmutables,entierran a todos sus muertos. El MKA fotografía desde el cielo.

AVIONES DE ISRAEL ROMPEN LA TREGUA

AVIONES DE ISRAEL ROMPEN LA TREGUA

Enfrenta dificultades la ONU para formar el contingente de la Fuerza Interina de Naciones Unidas para Líbano (FINUL)

 

AVIONES DE ISRAEL ROMPEN LA TREGUA Y DISPARAN CONTRA POSICIONES EN LÍBANO

 Los daños materiales por los bombardeos, valorados en 3 mil 600 mdd: Consejo de Reconstrucción En una semana, unos 200 mil desplazados han regresado al sur libanés y una cifra similar a Beirut AFP, REUTERS Y DPA Beirut, 18 de agosto.  Enfrentada con dificultades para reunir a las tropas de paz para Líbano, la Organización de Naciones Unidas (ONU) lanzó hoy un llamado urgente a los países europeos para que contribuyan a la ampliación de la Fuerza Interina de Naciones Unidas para Líbano (FINUL), que no ha logrado asegurar ni la mitad de los 13 mil soldados que deben interponerse en la frontera con Israel, cuyas tropas aún ocupan parte del territorio libanés. Tres días después de que fue declarado el alto del fuego en Medio Oriente, Líbano no sólo continuó con el recuento de los daños causados por 34 días de la escalada militar israelí, sino que además volvió a ser blanco de ataques de la aviación israelí, que no elevó la cifra de muertos (al menos mil 300), pero en cambio alarmó a la población del valle de Bekaa, un presunto bastión de la milicia armada chiíta del partido Hezbollah, Resistencia Islámica, severamente dañado en el último mes. Helicópteros y aviones sin piloto sobrevolaron varias veces la región de Yammuné, y dispararon cuatro veces hacia una zona rural, de donde hubo enérgica respuesta con armas de fuego de grueso calibre, informó la policía libanesa, que luego fue desmentido por el ejército de Israel. La fuente libanesa señaló que aviones israelíes sobrevolaron a baja altura el noreste de Beirut, sobre todo las áreas cristianas de Biblos, así como las localidades de Aun al Siman y Kesrowan. El rompimiento de la tregua llegó en momentos en que una comisión de la Unión Europea dio a conocer hoy que entre 15 mil y 30 mil viviendas fueron destruidas en un mes en Líbano, lo que en un cálculo preliminar lleva a la conclusión de que unas 100 mil personas se quedaron sin techo. La información fue divulgada en Finlandia por la ministra de Comercio Exterior y Ayuda al Desarrollo, Paula Lehtomaki, quien encabezó una visita de cuatro días a Líbano para evaluar los efectos de la guerra desatada por Israel. Fadl Shalaq, miembro del Consejo de Desarrollo y Reconstrucción (CDR) de Líbano, afirmó que los daños materiales "desastrozos" han sido valorados hasta ahora en 3 mil 600 millones de dólares. Shalaq consideró este viernes que la destrucción provocada por la agresión israelí en un mes es equivalente a la que Líbano padeció durante los 15 años de guerra civil, entre 1975 y 1990. Para la reconstrucción, habitantes de este país comenzaron a recibir hoy dinero (las agencias hablan de "fajos" de billetes) de parte de Hezbollah, cuyos dirigentes revelaron además que han recibido financiamiento de libaneses radicados en Argentina y de "todos los países donde hay musulmanes", sin precisar montos. En declaraciones al periódico bonaerense La Nación, Muafak Jammal, una de las cabezas políticas de Hezbollah y hombre muy próximo al líder de la organización, Hassan Nasrallah, dijo que las contribuciones también provienen de "cristianos que son libaneses comprometidos con el esfuerzo de la reconstrucción". Hezbollah inició en la periferia sur de Beirut la entrega de dinero a las personas que quedaron absolutamente sin nada, tras los persistentes ataques en esta ciudad, donde las bombas cayeron hasta los últimos minutos antes de que comenzara el cese de hostilidades pactado por la ONU. El partido chiíta, que integra el gabinete del primer ministro Fouad Siniora, no ha dicho de dónde provienen los fondos para ayudar a la reconstrucción, pero cálculos independientes señalan que Hezbollah tendría que erogar unos 150 millones de dólares para atenuar el daño a 15 mil familias. Esa acción cubre de momento el vacío dejado por el gobierno libanés, debido a que todavía no anuncia un plan en esta materia. En decenas de pueblos del sur de Líbano -incluido Qana, donde una matanza perpetrada el 30 de julio causó la muerte de 30 personas, 16 de ellos niños-, la gente comenzó hoy preparativos para sepultar cadáveres y celebrar ceremonias religiosas masivas. Muchos de los cuerpos fueron sepultados de manera provisional durante los embates de guerra y otros fueron conservados en morgues del puerto de Tiro -85 kilómetros al sur de Beirut- y otras localidades medianas del país. En menos de una semana, según cálculos de Christiane Berthiaume, del Programa Mundial de Alimentos, unas 200 mil personas han vuelto al sur de Líbano y otras 200 mil han egresado a Beirut. En el pueblo de Chebaa, en la región sureste de la frontera con Israel, tropas del ejército libanés entraron al mediodía en medio de una fiesta popular que surgió de manera espontánea. En las faldas del monte Hermon, los habitantes de esta localidad de mayoría musulmana -distinta a las granjas de Chebaa, que están bajo ocupación israelí y son reclamadas por Líbano- sacrificaron dos ovejas para compartir la carne con los soldados, a quienes arrojaron arroz y flores. Camiones y unidades blindadas de transporte llegaron este viernes a Jiam -uno de los puntos de choque entre Resistencia Islámica y la infantería israelí-, en la continuación del despliegue de las fuerzas armadas libanesas en la zona sur de Líbano, donde estuvieron ausentes durante 40 años. Para apoyar el despliegue de las tropas libanesas en la región fronteriza con Israel y afianzar la tregua, la ministra de Defensa de Francia, Michele Alliot-Marie, dio instrucciones de que un batallón de ingenieros militares de su país viaje de inmediato y lleve 15 puentes metálicos que permitan remplazar la infraestructura destruida por la aviación de Tel Aviv. 

Más ayuda, pide EU a Francia

 Pese al anuncio del gobierno francés, desde la casa de descanso de Campo David, en el noreste de Estados Unidos, el presidente George W. Bush manifestó su deseo de que París haga mayores aportaciones a la FINUL. En Nueva York, altos funcionarios de la ONU dieron a conocer las características de los contingentes que desea enviar a Líbano, para remplazar a las tropas invasoras de Israel. "Los próximos días van a ser muy delicados para nosotros, si queremos honrar nuestra promesa de tener 3 mil 500 hombres en el terreno dentro de 10 días", dijo el secretario general adjunto de la ONU, Mark Malloch Brown, quien destacó la importancia de "que Europa suministre tropas para esta primera ola" de ayuda. La ampliación de la FINUL, que ya cuenta con 2 mil soldados en la frontera libanesa-israelí, se desarrolla con base en la resolución 1701 aprobada el viernes 11 en el Consejo de Seguridad. Hasta ahora, los ofrecimientos más firmes llegaron de Bangladesh, Indonesia, Malasia, Nepal, Finlandia, Italia y Dinamarca, que ofreció dos buques de guerra. El apremiante llamado a ofertas de la ONU para la fuerza internacional en Líbano comprende ocho batallones de infantería mecanizada, tres batallones livianos de reconocimiento, tres batallones de ingenieros y una unidad de cinco helicópteros de observación. La fuerza también necesitará un hospital militar, un batallón de logística, cuatro compañías de comunicación, dos de policía militar y otras tres compañías afectadas al cuartel general, indican los documentos transmitidos el jueves anterior por los planificadores de la ONU a los países potencialmente participantes.

EXIGE HAMAS MANTENER EL PUESTO DE PRIMER MINISTRO

EXIGE HAMAS MANTENER EL PUESTO DE PRIMER MINISTRO

Continúa la agresión israelí en los territorios palestinos; seis muertos, saldo

 

EXIGE HAMAS MANTENER EL PUESTO DE PRIMER MINISTRO EN UNA FUTURA COALICIÓN DE GOBIERNO

 AFP, REUTERS Y DPA Ciudad de Gaza, 18 de agosto.  El partido gobernante en los territorios palestinos, Hamas, exigió este viernes mantener el puesto de primer ministro y otros cargos clave dentro de una posible nueva coalición de gobierno con Fatah, la formación política del presidente Mahmoud Abbas, que hasta enero pasado tuvo el control total de la Autoridad Nacional Palestina (ANP). Ismail Haniyeh, en discurso pronunciado en una mezquita de Gaza, destacó que no sólo la jefatura de gobierno debe ser de Hamas, sino que además las fuerzas armadas de Israel deben acabar con el sitio impuesto a Palestina -especialmente a la franja de Gaza- y liberar a los diputados y ministros arrestados desde el comienzo de la ofensiva israelí, el 28 de junio. Haniyeh dijo que todos deben ser liberados, pero subrayó en particular el caso de Aziz Doweik, presidente del Parlamento palestino, quien fue sacado de su domicilio en Ramallah, Cisjordania, sede de la ANP. A las condiciones establecidas por Haniyeh y otros dirigentes del movimiento de resistencia islámica -vencedor de las elecciones parlamentarias en enero pasado-, se sumó también la advertencia del líder de Fatah en el Legislativo, Azzam Ahmed, quien dijo que las negociaciones para formar un gobierno de unidad nacional deben avanzar a condición de que las dos principales fuerzas partidistas palestinas formulen "una agenda política común". Antes de la reocupación militar israelí de Gaza, los palestinos se habían enfrascado en un debate sobre una plataforma política de unidad nacional, que implícitamente incluía el reconocimiento del Estado de Israel, constituido en 1948 sobre el territorio palestino, después de que Gran Bretaña decidió cancelar el tutelaje colonial. Mientras, en la llamada guerra olvidada de Gaza y Cisjordania, de acuerdo con la descripción de la agencia Dpa, seis palestinos murieron bajo el fuego israelí. Un presunto guerrillero palestino fue abatido en la franja cuando se encontraba cerca de la valla que separa Gaza con el territorio israelí, y cinco supuestos milicianos murieron en distintos puntos de Cisjordania -dos en Belén y tres en Jenin- a manos de soldados israelíes. Eclipsado por el secuestro de dos soldados israelíes, detonante de la invasión a Líbano el 12 de julio pasado, el destino del cabo Gilad Shalit volvió a la escena por las declaraciones del padre del militar, Noam Shalit, quien aseguró que Israel está dispuesto a obtener su liberación a cambio de la excarcelación de prisioneros palestinos. La escalada militar en Líbano también perjudicó los supuestos planes del gobierno del primer ministro Ehud Olmert de desmantelar colonias israelíes en Cisjordania. Una fuente próxima a Tel Aviv, consultada por Afp, reveló que Olmert dijo a ministros y dirigentes de su derechista partido Kadima que en este momento resulta "inoportuno" impulsar el plan, porque el gobierno tiene que dar prioridad a la reparación de los daños causados por los ataques de Hezbollah en el norte de Israel.

ACTIVISTAS PALESTINOS ACUERDAN FRENAR ATAQUES

ACTIVISTAS PALESTINOS ACUERDAN FRENAR ATAQUES

La condición, que Tel Aviv pare su ofensiva militar

 

ACTIVISTAS PALESTINOS ACUERDAN FRENAR ATAQUES A ISRAEL: ABBAS

 REUTERS, AFP Y DPA Gaza, 17 de agosto  .  El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas, informó hoy que los grupos armados acordaron detener el lanzamiento de cohetes artesanales hacia Israel desde la franja de Gaza, pero los militantes aclararon que dicho gesto dependerá de si Tel Aviv pone fin a su ofensiva militar. "Todas las facciones acordaron la calma y detener las acciones que puedan darle a otros el pretexto de atacarnos", dijo, y añadió que además preparan un plan que presentarán a la Organización de las Naciones Unidas para intentar revivir el proceso de paz. El ejército de Israel inició un operativo el 28 de junio tras el secuestro del soldado israelí Gilaed Shalit por parte de grupos armados palestinos tres días antes, con la finalidad de rescatarlo, y además para poner fin a los lanzamientos de cohetes Qassam hacia territorio israelí. Esta ofensiva ha dejado por lo menos 179 palestinos y un militar israelí muertos. Para liberar al militar los grupos palestinos ponen como condición la liberación de más de mil presos palestinos en cárceles israelíes,  a lo que se ha negado hasta ahora Israel. Pero este día, Noam Shalit, el padre del cabo capturado, afirmó en Jerusalén que conversó con Ehud Olmert y el primer ministro accedió "en principio" a excarcelar a presos palestinos a cambio de la liberación del soldado. No obstante, dijo que antes necesitan pruebas de que Gilad está vivo. De su lado, el representante de la ANP en Moscú, Baker Abdel Munem, declaró que el cabo israelí podría ser liberado "en los próximos días" a cambio de 600 prisioneros palestinos, tras asegurar que "los acontecimientos de los dos últimos meses demostraron que el uso de la fuerza militar no puede resolver los problemas". Tras la reunión del ayer, Abbas y el primer ministro Ismail Hamiyeh reportaron progresos en la formación de un gobierno de unidad nacional en Palestina, que comprenda  a Hamas, el movimiento gobernante, y a Fatah, partido del presidente. Fuentes cercanas a la reunión señalaron hoy que a fin de mes podría formarse un nuevo gabinete de 25 carteras, de las cuales siete serían para Hamas y seis para Fatah, y ambos se rotarían la jefatura del Ejecutivo, de acuerdo con un reporte de Dpa. Abbas también exhortó hoy a la comunidad internacional a reenfocar la atención en el conflicto palestino-israelí ahora que la tregua dio por terminada la batalla entre Hezbollah e Israel. "Nosotros también queremos deshacernos de la agresión que comenzó antes (de la guerra con Líbano) y que continúa", destacó. Hamas dijo que la calma se profundizará si Israel detiene sus ataques contra la franja de Gaza y el pueblo palestinos, mientras Jihad Islámica indicó que si bien su agrupación  no formará parte de ningún acuerdo, tampoco lo violará. A su vez, el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) dijo que no se inclinará ante la presión de Estados Unidos y rechazó detener la lucha. En tanto, soldados israelíes mataron a un civil palestino cerca del campo de refugiados de Bureij. Y la aviación israelí atacó en la ciudad de Gaza un taller siderúrgico con saldo de tres palestinos heridos. El ejército de Israel aseguró que el edificio era usado "para la fabricación de armas".

CÁLIDA RECEPCIÓN AL EJÉRCITO EN EL SUR LIBANÉS

CÁLIDA RECEPCIÓN AL EJÉRCITO EN EL SUR LIBANÉS

No es su labor desarmar a Hezbollah, aseguran oficiales de las fuerzas armadas

 ROBERT FISK - THE INDEPENDENT Beirut, 17 de agosto.  Ahora las ven, ahora no las ven. ¿Las armas de Hezbollah? Esas nadie las ha visto y ninguna ha sido recogida por el ejército libanés. Para cuando este augusto cuerpo de hombres cruzó hoy el río Litani, sus oficiales dejaron perfectamente claro que no era labor del ejército desarmar a Hezbollah. No que esto sorprendiera a nadie en el país. Después de todo, las tropas libanesas están conformadas por chiítas al igual que Hezbollah, y en muchos casos los soldados que cruzaron el río Litani no sólo son de las mismas aldeas del sur, sino que muchas veces están emparentados con la guerrilla a la que se supone van a desarmar. En otras palabras, se trata de un típico compromiso libanés. Entonces, ¿qué pasa con la resolución 1701 del Consejo de Seguridad? Cierto, los franceses vienen en camino, o se supone que vienen. Al menos mil 300 soldados franceses llegarán a Beirut por mar, según París, y son los franceses los que encabezarán a las fuerzas internacionales en Líbano, después de todo el general francés Allain Pellegrini comanda ya una pequeña fuerza de Naciones Unidas aquí. ¿Pero acaso se supone que esas fuerzas desarmarán a Hezbollah? ¿O que combatirán a la guerrilla? Los franceses todavía están exigiendo -muy sabiamente- que el mandato de su papel en Líbano quede perfectamente claro. Pero Líbano no da mandatos claros a nadie, y mucho menos a los franceses. Los libaneses dieron a sus soldados una bienvenida tradicional, arrojándoles arroz y agua de rosas cuando venían sobre los recién construidos puentes sobre el río Litani, al amanecer de este jueves. Sin embargo, esas mismas aldeas también dieron la bienvenida tradicional a los israelíes en 1982, y posteriormente a Hezbollah. Pero el ejército libanés representa la paz en este momento -al menos por un tiempo- para aquellos que están desenterrando los cadáveres de sus familiares muertos en los poblados de las colinas del sur de Líbano. Se veían bien en televisión todos esos tanques destartalados modelo T-54 de tiempos del Pacto de Varsovia junto con los antiquísimos vehículos de transporte de tropas tipo Panhard, que supuestamente regresaban al lejano sur de Líbano por primera vez en 30 años. Desde luego esto no es cierto. Aunque no han estado desplegados en la frontera, miles de soldados han permanecido estacionados en poblados del sur desde la guerra civil, haciéndose de la vista gorda con las actividades de Hezbollah siempre y cuando ninguno de sus combatientes sea tan grosero como para conducir un camión repleto de misiles sin detenerse en puestos de control. Entre los soldados libaneses más familiarizados con el sur figuran los miembros de un cuartel de mil hombres en la localidad cristiana de Marjayoun, que huyeron después de las incursiones terrestres israelíes de la semana pasada. Y detrás de esto, como dicen, hay una historia pues su comandante, el brigadier general Adnan Daoud, ha sido arrestado por traición después que la televisión israelí lo mostró tomando té en compañía de un oficial israelí en las barracas de Marjayoun. Lo que es aún peor: Al Manar, la estación de televisión de Hezbollah que permaneció resueltamente en el aire durante la más reciente guerra -pese a los mejores esfuerzos de Israel de destruirla a bombazos-, obtuvo la grabación israelí y la retransmitió para todo Líbano. Antes de su arresto, el general Daoud fue tan imprudente que ventiló sus pensamientos a Lauren Frayer, una reportera del tema empresarial de la agencia Associated Press que llegó a Marjayoun a tiempo para grabar las últimas palabras pronunciadas por el general antes de su arresto. Aseguró que los israelíes "vinieron pacíficamente hasta la reja del cuartel y pidieron hablar conmigo, y mencionaron mi nombre". Un oficial israelí, quien se presentó como el coronel Ashaya, charló con Daoud sobre el futuro de las relaciones militares israelí-libanesas. "Durante cuatro horas lo llevé en un recorrido por nuestra base", dijo el general refiriéndose a lo que hizo con "Ashaya". "Probablemente él se encontraba en misión de inteligencia y quería ver si teníamos aquí a miembros de Hezbollah", señaló. Pero una hora después de que se marchara el supuestamente amistoso israelí, los tanques de Israel entraron disparando y derribando las rejas del cuartel libanés. Los soldados no respondieron al fuego, sino que huyeron de Marjayoun, sólo para recibir la sorpresa de que su largo convoy, en que iban también decenas de vehículos de civiles, fue atacado por pilotos de Israel que mataron a siete civiles, incluida la esposa de un mayor, decapitada por un misil israelí. En Beirut, todo esto quedó olvidado cuando el primer ministro Fouad Siniora repetía que ya no va a haber "más estados dentro del Estado", y que Hezbollah tendrá que salir del área al sur del río Litani. 

Esta declaración cae en la categoría de "historia dentro de lo probable". No sólo la mayoría de los miembros de Hezbollah vive en aldeas al sur del Litani sino que varios de sus funcionarios dejaron claro que ya le dijeron al ejército libanés que ni se ponga a buscar armas. Ahí tenemos el desarme de Hezbollah al sur del río Litani. También, la "guerra contra el terror" del presidente Bush, la cual los israelíes proclaman estar peleando del lado de Estados Unidos.

Fracasos

Fracasos

 

 

Jueves, 17 de Agosto de 2006

 

Por Juan Gelman

No le ha ido muy bien a Israel en la guerra a la que un frágil cese del fuego ha puesto fin por ahora. En el plano militar, no pudo acabar con Hezbolá, como era su objetivo. En junio de 1967 derrotó a los ejércitos de Egipto, Jordania, Irak y Siria juntos en apenas seis días. Con un arsenal militar considerablemente aumentado, no pudo aniquilar a la guerrilla libanesa en un mes. Para el columnista Gideon Levy, del diario israelí Ha’aretz, ese fracaso es una buena noticia: "Si Israel hubiera ganado cómodamente las batallas, (y obtenido) una victoria completa del tipo que tanto deseaban los israelíes, se hubiera causado un enorme daño a sus políticas de seguridad" (13/8/06). Explica: "Drogados de poder, borrachos de victoria, hubiéramos sido tentados a llevar nuestro éxito a otras arenas. Un incendio peligroso hubiese amenazado a toda la región y nadie sabe cuál habría sido el resultado". La referencia a Irán y Siria es nítida.

 

En el plano diplomático, Tel Aviv tuvo que aceptar la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU por la que, ante todo, paró sus bombardeos. Si cumple la resolución, debería retirarse del territorio que alcanzó a ocupar en Líbano, canjear sus prisioneros libaneses por los soldados israelíes que capturó Hezbolá y aceptar la futura devolución del enclave israelí en las granjas de Sheeba. A la vez, no está claro si Hezbolá habrá de desarmarse: "El gobierno libanés –dice el párrafo 4 de la resolución– extiende su autoridad sobre todo el territorio del país mediante sus fuerzas armadas legítimas, de manera que no habrá otros armamentos y otras autoridades que los del Estado libanés...". La redacción es ambigua si se toma en cuenta que el ala política de Hezbolá ocupa dos ministerios en el gobierno de Beirut.

 

La resolución de la ONU no trajo felicidad a la Casa Blanca, que durante semanas resistió la presión internacional por un cese del fuego: especialistas en Medio Oriente consideraron que entraña "un considerable retroceso" de las aspiraciones del gobierno Bush, que había incluido al conflicto entre Israel y Líbano en su "guerra antiterrorista" (The Baltimore Sun, 15/8/06). El notable y muy bien informado periodista norteamericano Seymour M. Hersh recoge en un artículo las confidencias de una fuente de los servicios de inteligencia yanquis: "Le dijimos a Israel ‘estaremos detrás de ustedes todo el tiempo. Pero pensamos que deben (actuar en Líbano) más temprano que tarde, cuanto más esperen, menos tiempo tendremos para evaluar (la acción militar israelí) y planificar con vistas a Irán antes de que Bush deje su cargo’" (www.newyorker, 14/8/06). El informante añadió que el vicepresidente Dick Cheney, ante la inminencia del ataque que Israel acordó con EE.UU., opinaba que el Pentágono podía "aprender cómo proceder en Irán observando lo que los israelíes hacen en Líbano". Con razón Gideon Levy señala que el fracaso israelí "podría enseñar a los estadounidenses la importante lección de que no hay que empujar a Israel a aventuras militares".

 

La guerra contra Hezbolá tampoco rindió frutos a Tel Aviv en el plano político, empezando por su gobierno mismo: en los primeros diez días de agosto, en plena batalla, la popularidad entre sus conciudadanos del primer ministro, Ehud Olmert, bajó del 75 al 48 por ciento, y la del ministro de Defensa, Amir Peretz, del 65 al 37 por ciento, según la encuesta publicada por el diario Ha’aretz (Reuters, 11/8/06). Del otro lado pasó exactamente lo contrario: "Los feroces bombardeos de Israel han concitado el apoyo a Hezbolá de muchos más libaneses, con independencia de su pertenencia política o religiosa, manifestó el general Antoine Lahad, ex jefe de una milicia ya desaparecida que ayudó a las tropas de Israel a vigilar la zona (de Líbano) que ocupaba antes de su retirada hace seis años. El principal periódico de Beirut, An-Nahar, siempre crítico de Hezbolá –especialmente cuando atacaba con cohetes a Israel antes de que la guerra comenzara–, instó a todos los libaneses a sostener al grupo de Nasralá para lograr la victoria contra el Estado judío" (Seattle Post-Intelligencer, 13/8/06). El bombardeo israelí de barrios cristianos de Beirut contribuyó a que la adhesión a Hezbolá pasara del 50 por ciento antes de la guerra a más del 85 por ciento después (Newsweek, 14/8/06).

 

La teoría del "castigo colectivo" que Tel Aviv inflige a los palestinos y que aplicó en Líbano, es decir, atacar a civiles para que culpen de sus desdichas a Hamas y/o Hezbolá y los odien, ha tenido el efecto exactamente contrario. Hasta la Liga Arabe –integrada por Jordania, Egipto, Arabia Saudita y otros, cuyos gobiernos verían con muy buenos ojos el aniquilamiento de los dos grupos político-militares– dio un apoyo decisivo a Beirut en las negociaciones del Consejo de Seguridad. Aunque Olmert proclamó que Israel seguirá "persiguiendo a los líderes de Hezbolá en todas partes y todo el tiempo" (Ha’aretz, 15/8/06) –¿se referirá a las ejecuciones extrajudiciales que los palestinos conocen bien?–, su ministro de Defensa, Amir Peretz, ferviente partidario de la guerra, dice ahora: "Debemos mantener un diálogo con Líbano y deberíamos crear las condiciones para dialogar también con Siria" (Ha’aretz, 15/8/06). Es lo sensato. La región tiene una historia de tolerancia y convivencia pacífica entre sus minorías que ha durado siglos. ¿Por qué no restaurarla?

 

Jueves, 17 de Agosto de 2006

OPINION

La guerra no terminó

 

Por Robert Fisk *

Los están excavando todo el tiempo, al creciente número de muertos del conflicto del Líbano. El poeta estadounidense Carl Sandburg habló de los muertos en otras guerras e imaginó que él era el pasto bajo el cual serían enterrados. "Pónganlos abajo y déjenme trabajar", dijo de los muertos de Ypres y Verdun. Pero en el Líbano están levantando sistemáticamente toneladas de escombros de los techos viejos y de los edificios de departamentos y encontrando a familias debajo, abrazados unos con otros en el momento de su muerte, cuando sus hogares se caían por los ataques de la fuerza aérea. Hasta anoche, habían encontrado 61 cuerpos, lo que aumentaba el número de muertos de la guerra de 33 días a casi 1300.

 

En Srifa, al sur del río Litani, encontraron 26 cuerpos debajo de unas ruinas sobre las que yo me paré hace sólo tres días. En Aimata había ocho cuerpos más de civiles. Se descubrió un cadáver debajo de una casa de cuatro pisos al norte de Tiro y, cerca de ahí, los restos de una niña de 16 años junto a los de tres niños y un adulto desconocido. En Khiam, en el este del Líbano, asediada por los israelíes durante más de un mes, el anciano "mukhtar" del pueblo fue encontrado muerto entre las ruinas de su hogar.

 

No todos los muertos eran civiles. En Kfachouba, los conductores de un camión volquete encontraron los cuerpos de cuatro miembros de Hezbolá. En Roueiss, sin embargo, los trece cuerpos que se encontraron entre los escombros de ocho edificios de diez pisos eran civiles. Incluían siete niños y una mujer embarazada. Diez cuerpos más fueron sacados de entre los escombros en los suburbios del sur de Beirut, donde la gente del lugar decía que todavía podían oír los gritos de los vecinos atrapados debajo de los edificios de departamentos destruidos por las bombas. La organización de defensa civil libanesa –casi tan valiente como la Cruz Roja libanesa para tratar de salvar vidas bajo fuego durante la guerra– cree que por lo menos tres familias pueden estar atrapadas en los sótanos, enterrados profundamente bajo de los escombros.

 

Ignorando los peligros de proyectiles sin detonar, varios libaneses musulmanes chiítas regresaron a sus hogares destruidos para recuperar sus objetos personales –incluyendo fotos familiares y álbumes que contienen la historia de sus vidas– sólo para caer entre los huecos de los destruidos bloques de departamentos. Entre los últimos en morir minutos antes de que el cese de fuego de la ONU entrara en vigor, estaba un niño que fue encontrado en los brazos de su madre muerta en Beirut.

 

Cuantos de esos muertos podrían haber sobrevivido si el presidente George W. Bush y Tony Blair hubieran exigido un inmediato cese de fuego hace una semana no lo sabremos jamás. Pero muchos hubieran tenido la oportunidad de vivir si los gobiernos occidentales no hubieran considerado que esta guerra sucia era una "oportunidad" para crear un "nuevo" Medio Oriente humillando a Irán y Siria.

 

* Desde Beirut. De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.

Traducción: Celita Doyhambéhère.

 

14 de Agosto de 2006

Guerras, más guerras y justificaciones

 

Por Jack Fuchs *

Agosto de 2006

No pretendo en estas líneas analizar el conflicto actual en Medio Oriente. Admito que me resulta difícil optar por la búsqueda de justificaciones a esta guerra y a otras. Pretendo simplemente, y es probable que de forma muy desordenada, plantear lo que provocan en mí los acontecimientos actuales. En los últimos sesenta años, luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial –en la que perecieron 60 millones de personas–, se fueron sucediendo, sin tregua, centenares de conflictos entre naciones que generaron cerca de 100 millones de muertos alrededor de todo el planeta y 20 millones de refugiados viviendo en condiciones infrahumanas. Muchas de estas guerras no han preocupado demasiado al resto del mundo, que, en la mayor parte de las oportunidades, las vio pasar con indiferencia, a pesar de la destrucción y las crueldades que provocaron. Algunas sólo merecieron unas escasas líneas en los periódicos, y ni siquiera manifestaciones pacíficas en su contra. Basta sólo el ejemplo de los ocho años que duró la guerra entre Irán e Irak durante la década del ’80, que dejó un saldo de un millón de muertos, destrucción y las consecuencias que todo ello implica. En aquella oportunidad, no vimos manifestaciones frente a las respectivas embajadas repudiando la guerra. En este mismo sentido, podrían mencionarse decenas de conflictos.

 

Sé que me repito, que algunos temas me obsesionan. Tal vez se deba a mi propia historia, al hecho de haber sido testigo y víctima. Cada conflicto bélico, más allá de las responsabilidades que involucre, me vuelve a mi escepticismo.

 

Qué difícil nos resulta a los seres humanos aceptar que buscamos inexorablemente explicaciones y justificaciones a todos nuestros actos. Se elaboran todo tipo de teorías sobre las razones detrás de las guerras, los genocidios, la crueldad del hombre hacia el hombre. También están aquellas que profundizan sobre la manera en que se podrían haber evitado. La angustia que provoca la irracionalidad hace que muchos necesiten refugiarse detrás de ideologías y creencias (religiosas o no) que les permitan acostarse cada noche y dormir tranquilos, con la convicción (falsa) de que pueden explicar por qué suceden los hechos y encontrar culpables.

 

Antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial, toda la propaganda nazi se centraba básicamente en el odio a los judíos y en cómo su desaparición ayudaría a salvar al mundo. Las expresiones "Segunda Guerra Mundial", "nazismo" y "antisemitismo" quedaron asociadas de manera directa. Sólo después se tomó consciencia de que dicha guerra no era sólo contra los judíos sino una guerra de todos contra todos. La Segunda Guerra Mundial no fue sólo Auschwitz y las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki. Basta mencionar las atrocidades que sucedieron en el Lejano Oriente, con la invasión de Japón a China y Corea, donde las masacres fueron terribles, entre otros hechos que marcaron este trágico período de la historia de la Humanidad.

 

Me pregunto: ¿por qué ciertas guerras y barbaries tienen más prensa que otras? ¿Por qué los muertos no son todos iguales? ¿Qué lleva a la gran mayoría de los seres humanos a pensar que una guerra es más "justa" que otra, jerarquizarlas, y por ende justificar lo injustificable? Sólo me queda pensar que nosotros somos nuestros propios enemigos. Difícilmente haya salvación, probablemente, como lo fue hasta ahora en la historia de la humanidad, sólo existirán paliativos.

 

* Escritor y pedagogo sobreviviente de Auschwitz