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COMISIÓN de APOYO al PUEBLO PALESTINO

DELEGACION DEL CMI EN MEDIO ORIENTE.

DELEGACION DEL CMI EN MEDIO ORIENTE.

 

 

AGENCIA DE NOTICIAS PRENSA ECUMENICA

 

"La raíz del conflicto Israel-Líbano es la no resolución del caso Israel-Palestina", sostuvo la delegación que el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) en su visita a Jerusalén.

 

La delegación, presidida por el pastor Jean-Arnold de Clermont, Presidente de la Conferencia de Iglesias de Europa, afirmó que las negociaciones deben incluir el caso de las relaciones Israel- Palestina.

 

Clermont, quién también es presidente de la Federación Protestante de Francia, declaró que "Hezbollah es parte de la resistencia de toda la situación en Medio Oriente y no se puede simplemente decir que la Guerra aconteció por causa de Hezbollah"

 

En la visita a Beirut, durante el conflicto, la representación del CMI comprobó que "los líderes religiosos no pueden comprender la violencia de la destrucción" que produjo mas de mil muertes libanesas. + (PE)

 

PreNot 6164

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15/08/06 - PreNot 6164

 

 

Tel Aviv advierte que "detendrá la ofensiva" pero mantendrá la autodefensa.

Tel Aviv advierte que "detendrá la ofensiva" pero mantendrá la autodefensa.



ENTRA EN VIGOR CESE DEL FUEGO DESPUÉS DE INTENSO ATAQUE ISRAELÍ
SOBRE LÍBANO

Israel planeó invadir territorio libanés antes del secuestro de
los soldados: New Yorker

AFP, DPA, REUTERS Y THE INDEPENDENT

Beirut, lunes 14 de agosto.  El acuerdo de cese el fuego en Medio
Oriente entró en vigor este lunes a las ocho de la mañana en
Israel y Líbano, sin que se hayan reportado enfrentamientos en
los primeros minutos del día, aunque la artillería mantuvo el
fuego sobre territorio libanés hasta las seis horas, la aviación
tiró panfletos en los que advirtió de más represalias si el
Estado israelí era objeto de ataques, y las sirenas de alerta de
guerra sonaron en Haifa, Safed, Kiryat Shmona y la región oeste
de Galilea.

En la víspera, las tropas de Israel se quedaron a medio camino en
la invasión de la franja sur de Líbano, al tropezar con la férrea
resistencia de las milicias del movimiento chiíta Hezbollah, que
abatió a 29 soldados del ejército de ocupación entre sábado y
domingo -el mayor número de bajas en 48 horas- y persistió en sus
ataques con cohetes Katiusha hacia territorio israelí, a pesar de
los esfuerzos de Tel Aviv por neutralizarlos.

En una carrera contra el tiempo los combates en la región
suroccidental de Líbano se concentraron en dos frentes, ambos al
sur del río Litani, donde Israel pretende instalar sus batallones
antes de que entre en vigor el cese del fuego requerido en la
resolución 1701 de la Organización de Naciones Unidas (ONU), este
lunes a las 5:00 horas GMT, las 8:00 locales.

El primer foco de resistencia se mantuvo este domingo en
Ghandouriyeh, localidad ubicada sobre una colina que tiene una
estratégica vista hacia el río Litani, 22 kilómetros al este del
puerto mediterráneo de Tiro.

El segundo punto de choque con Resistencia Islámica (el brazo
armado de Hezbollah), se situó en Yater, otra población
establecida sobre una colina, seis kilómetros al norte de la
frontera, donde la tropa israelí intentó llegar -sin éxito- hasta
un helicóptero derribado por el fuego chiíta el sábado por la
madrugada, durante el desembarco de cientos de militares en un
operativo relámpago realizado ante la proximidad de la
convocatoria al cese de hostilidades.

Para abrir la ruta de la infantería y los tanques en dirección al
río Litani, la artillería, la aviación y la marina israelíes han
hostigado con proyectiles de grueso calibre las localidades
mediterráneas de Ras al Bayada y Taibé, dominadas por la
guerrilla chiíta.

En la madrugada de este domingo, la aviación israelí bombardeó
ocho gasolineras en los alrededores de Tiro -10 kilómetros al sur
del río Litani-, que desde el 7 de agosto quedó aislada del resto
del país.

Las fuerzas israelíes también intentaban abrirse paso por la
región suroriental de Líbano, antes del alto el fuego.

Aviones de Tel Aviv bombardearon el pueblo de Jiam, otra plaza
fuerte chiíta, sistemáticamente bombardeada desde el 12 de julio,
cuando comenzó la represalia israelí por el secuestro de dos
soldados a manos de Resistencia Islámica, que hasta ahora dejó
saldo de más de mil libaneses muertos -la mayoría civiles-, y 150
bajas del lado israelí, 90 de ellos soldados.

El nuevo bombardeo en Jiam sobrevino después de que la
infantería, la artillería y los blindados fracasaron en un
intento por tomar la localidad, no obstante que cientos de obuses
impactaron en la zona.

Fuentes militares israelíes informaron de la muerte en el sur de
Líbano del sargento Uri Grossman, hijo del escritor y pacifista,
David Grossman.

A pesar de la movilización israelí -cuyo objetivo declarado es
acabar con los ataques de Resistencia Islámica-, la guerrilla
lanzó este domingo 160 Katiushas, con saldo de un muerto en la
localidad de Shlomi. Del lado libanés, un total de 38 civiles
murieron bajo el fuego israelí, que una vez más cubrió el sur de
Beirut.

Al justificar las intensas operaciones en Líbano antes del cese
de hostilidades, el ministro de Defensa, Amir Peretz, afirmó que
la intención es "aplicar lo previsto" en la resolución 1701 y
"desmantelar" a Resistencia Islámica. El jefe del Estado Mayor,
Dan Halutz, aseguró que "detendrán la ofensiva, pero mantendrán
el derecho a la autodefensa".

A todo esto, el gabinete del primer ministro, Ehud Olmert, aprobó
este domingo la resolución de la ONU, y el propio premier ordenó a
las fuerzas armadas acatar el cese de hostilidades a partir de las
dos de la madrugada, seis horas antes de que entrara en vigor la
tregua.

Mientras, la revista estadunidense New Yorker reveló que Israel
fraguó la invasión a Líbano mucho antes del secuestro de los dos
soldados y obtuvo la venia del gobierno de George W. Bush.

Irán, por medio del vocero del Ministerio de Relaciones
Exteriores, Hamid Reza Asefi, criticó que el documento de la ONU
"no condena al régimen sionista ni sus crímenes en Líbano", y
advirtió que "mientras haya ocupación habrá resistencia".

Tras el cese al fuego votado por el Consejo de Seguridad

Tras el cese al fuego votado por el Consejo de Seguridad

NIKO SCHVARZ

 

SERÍA LÓGICO pensar que tras la aceptación por parte de los gobiernos de Israel y del Líbano de la resolución adoptada el viernes 11 por el Consejo de Seguridad de la ONU llamando “a un cese total de hostilidades fundada, en particular, sobre el cese inmediato por Hezbolá de todos los ataques y el cese inmediato por Israel de todas las ofensivas militares”, se habría detenido el derramamiento de sangre y reinaría la paz en la atormentada región. Pero sucede lo contrario. Israel intensificó su ofensiva, triplicó sus efectivos, continuó los bombardeos mortíferos sobre Beirut, Tiro y otras ciudades, y los mandos militares israelíes auguran varias semanas, al menos, de guerra intensificada.

 

General Halutz: guerra de larga duración

 

El jefe del estado mayor del ejército israelí (Tsahal), Dan Halutz, declaró el sábado 12 (o sea, después de votada la resolución en el Consejo de Seguridad) que cumplía la orden del primer ministro Ehud Olmert de lanzar una ofensiva en gran escala contra Hezbolá, para lo cual fueron concentrados 30 mil efectivos del Tsahal en el sur del territorio libanés. El general Halutz detalló el desarrollo de esta operación, que se cumple en dos tiempos: “el primero va a permitirnos tomar el control del terreno y durará algunos días, el segundo consistirá en limpiar (desbrozar) el terreno y se prolongará por varias semanas”. En la noche del viernes al sábado el Tsahal puso en obra los medios para una ofensiva de larga duración. “Continuaremos combatiendo contra Hezbolá hasta tanto no se instaure el cese al fuego y no se decida la forma en que las otras fuerzas (las del Finul reforzadas) tomarán posición”, explicó el general. Y agregó: “No sabemos cuánto tiempo transcurrirá entre la decisión de la ONU y su aplicación sobre el terreno. Durante ese lapso, que no está definido, continuaremos el combate”.

            En realidad, lo que están haciendo es intensificar su escalada al máximo grado. Crónicas de varias agencias concuerdan en que el sábado las tropas israelíes efectuaron su penetración más profunda en territorio del sur libanés, llegando hasta el pueblo de Ghanduriya, próximo al río Litani. En un mes de guerra, nunca los militares israelíes se habían alejado tanto de sus fronteras. Otro dato relevante: en la tarde del sábado, cientos de soldados israelíes fueron transportados en helicóptero al sur del Líbano. Según los medios de información de Tel Aviv, se trata de la más vasta operación de este tipo desde hace treinta años, con participación de más de 50 aparatos.

            Condoleezza Rice declaró que “nadie puede esperar un fin inmediato a todos los actos de violencia” ya que la resolución no era más que “un primer paso”, y apuntó contra Siria e Irán. Olmert envió su agradecimiento a Bush.

 En varios frentes 

Mientras tanto, la guerra no sólo se intensifica sino que se extiende en varios frentes. En las últimas horas, en actitud provocativa, la aviación y la marina israelíes volvieron a bombardear Beirut, cuyos barrios del sur están convertidos en amasijos de ruinas. Se registraron 18 explosiones y más muertes, en un cuadro de crisis humanitaria y penuria alimenticia. Fueron bombardeadas todas las colinas que rodean la ciudad de Tiro, a 20 kms. de la frontera, atacada por artillería pesada, la marina y la aviación en preparación de un asalto final con blindados. Se siguen atacando todos los vehículos, incluso las ambulancias y los que aportan ayuda humanitaria. Se reporta un raid israelí sobre una pick-up en Jarayeb, con la muerte de al menos cuatro civiles, y también ataques en la ciudad de Rchaf y en el valle de Bekaa. Antes de estos últimos hechos se habían cuantificado más de 1.100 civiles muertos en el Líbano y un millón de desplazados, así como 103 militares y 47 civiles israelíes caídos bajo el fuego de Hezbolá. Balance trágico, que se hubiera podido evitar.

            La resolución Nº 1701, aprobada por la unanimidad de los 15 miembros del Consejo de Seguridad, fue refrendada por el gabinete libanés en pleno y por el gabinete israelí por 26 votos y una abstención.

 La resolución Nº 1701 

A la vez que se felicitó por la votación, Kofi Annan lamentó que se hubiera tardado un mes en aprobarla. En su primer punto, la resolución (arriba trascrita) se refiere a un cese total de hostilidades (no dice inmediato). El segundo punto establece que desde el cese total de hostilidades, el Consejo de Seguridad solicita al gobierno libanés y a la Fuerza Interina de la ONU en el Líbano (Finul, cuyo número de efectivos se autoriza a elevar hasta 15.000) a desplegar sus fuerzas conjuntamente en todo el sur, y solicita igualmente al gobierno israelí, desde que comience este despliegue, a retirar en paralelo todas sus fuerzas del sur del Líbano.

 

Publicado en La República, 14 de agosto 2006, pág. 25

La resolución 1701 del Consejo de Seguridad: Luz verde para continuar la agresión

La resolución 1701 del Consejo de Seguridad: Luz verde para continuar la agresión

Por: Alejandro Teitelbaum

(especial para ARGENPRESS.info)

 

 

 

 

El 11 de agosto, un mes después de iniciada la cruenta agresión de Israel contra el Líbano, el Consejo de Seguridad adoptó una resolución, que lleva el número 1701.

Algunos consideran que es un avance, otros que es mejor que nada. Es la diferente visión que se tiene de la botella: unos consideran que está media llena y otros que está medio vacía. Nosotros pensamos que, desde el ángulo de la paz, del derecho internacional y del derecho humanitario está totalmente vacía. Dicho de otra manera, después de un mes de embarazo, la montaña parió un ratón.

En efecto, el artículo 24 de la Carta de las Naciones Unidas, que se refiere a las funciones y poderes del Consejo de Seguridad, dice: "A fin de asegurar la acción rápida y eficaz por parte de las Naciones Unidas, sus Miembros confieren al Consejo de Seguridad la responsabilidad primordial de mantener la paz y la seguridad internacionales…"

Sobre la base de esos poderes y frente a la agresión israelí, primero contra Gaza y después contra el Líbano, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas debió haber reaccionado en forma inmediata, es decir a las pocas horas de iniciada la agresión, para restablecer la paz y adoptar medidas a fin de evitar que la situación se agrave, como dicen los artículos 39 y 40 de la Carta de las Naciones Unidas. Entre las medidas previstas por la Carta están la interrupción total o parcial de las relaciones económicas, de las comunicaciones de todo tipo y la ruptura de las relaciones diplomáticas. Y si ello no es suficiente, se puede recurrir al empleo de las fuerzas armadas en demostraciones, bloqueos y otras operaciones (artículo 41 y 42 de la Carta).

Veamos, a la luz de las disposiciones de la Carta, el contenido de la resolución 1701 del 11 de agosto y para comprenderla mejor, en algunas de sus cláusulas la compararemos con la resolución 1696 adoptada por el mismo Consejo once días antes, el 31 de julio, contra Irán, intimándolo a cesar sus actividades en materia de energía nuclear. Perfectamente legales porque están permitidas por el Tratado Internacional de No Proliferación Nuclear.

El párrafo primero de la parte dispositiva de la resolución 1701 "hace un llamado" a favor de la cesación total de las hostilidades, al Hezbollah le pide la cesación de "todos los ataques" y a Israel la cesación de "todas las ofensivas militares".

Pese a que, de acuerdo con el artículo 25 de la Carta, las decisiones del Consejo de Seguridad deben ser acatadas por todos los Estados, la resolución "hace un llamado a favor" de la cesación de hostilidades. Es decir no le confiere carácter obligatorio. En cambio en la resolución contra Irán, "exige" a éste que suspenda todas sus actividades relacionadas con la energía nuclear.

Como la resolución pide a Israel que cese todas las "ofensivas" militares y éste considera que está realizando una acción "defensiva" de su territorio, su Gobierno considera que puede continuar la agresión durante todo el tiempo que estime necesario a fin de cumplir con sus objetivos "defensivos".

Así lo afirman sus autoridades después de adoptada la resolución del Consejo de Seguridad (sus generales hablan de un mes más de hostilidades) y lo están poniendo en práctica: han triplicado sus efectivos en el Líbano, el 12 de agosto seguían avanzando en territorio libanés, el mismo día destruyeron una central eléctrica y masacraron una columna de refugiados, estas dos últimas acciones seguramente con fines "defensivos".

El párrafo 2 de la Resolución pide que, cuando cesen totalmente las hostilidades, es decir, como se ha visto, cuando las autoridades de Israel así lo decidan, el gobierno libanés y la FINUL (fuerzas de observación de la ONU) desplieguen sus fuerzas conjuntamente en todo el Sur del territorio libanés y pide que el Gobierno de Israel comience paralelamente en ese momento a retirar sus fuerzas del Sur del Líbano.

No hay, pues, en la resolución, plazo para un cese del fuego ni para la cesación de las hostilidades. Y, por consiguiente, no hay plazo para el retiro de las tropas israelíes de territorio libanés ni para la puesta en práctica de otras medidas propuestas por la resolución del Consejo de Seguridad.

Y no habiendo plazo, como consecuencia lógica, tampoco se anuncian medidas y sanciones en caso de incumplimiento por parte de los beligerantes, como las que figuran en la resolución contra Irán, al que se le ha dado plazo hasta el 31 de agosto para que cumpla con la exigencia del Consejo de Seguridad. El párrafo 8 de la resolución contra Irán dice:

"Expresa su intención (el Consejo) en el caso de que el Irán no haya cumplido para esa fecha las disposiciones de la presente resolución, de adoptar entonces con arreglo al artículo 41 del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, las medidas apropiadas para persuadir al Irán de cumplir la presente resolución y las exigencias de la OIEA y subraya que deberán adoptarse otras decisiones si fuera necesario tomar tales medidas adicionales;...".

Este párrafo de la resolución contra Irán es una verdadera bomba de tiempo para Medio Oriente, que puede estallar en cualquier momento a partir del 31 de agosto (Irán ya anunció que no va a acatar la exigencia del Consejo), en forma de un ataque contra Irán, en paralelo con las acciones "defensivas" del ejército israelí.

En la resolución 1701 del 11 de agosto siguen varios párrafos que sería largo analizar, en todo caso condicionadas a un efectivo cese del fuego y cesación de hostilidades.

Uno de los párrafos preambulares de la resolución dice que hay que poner remedio a las causas que dieron origen a la crisis actual, especialmente la liberación incondicional de los soldados israelíes secuestrados y agrega que el Consejo es consciente del carácter delicado de la cuestión de los prisioneros y promueve los esfuerzos que tienen por objetivo resolver urgentemente la cuestión de los prisioneros libaneses detenidos en Israel.

Ni una palabra sobre los miles de prisioneros palestinos, ni siquiera sobre los ocho ministros, el presidente del Parlamento y los 26 diputados palestinos secuestrados por Israel.

Tampoco en la resolución 1701 se pide que cesen las atrocidades que Israel sigue cometiendo en Gaza, que ya merecen el calificativo de genocidio.

Nadie puede pretender ignorar que Gaza y Líbano son dos partes de un mismo problema que no pueden resolverse separadamente.

Mientras tanto las bombas y misiles "made in USA and Israel" siguen diluviando sobre los pueblos palestino y libanés, para gran satisfacción de los industriales de armamentos de ambos países.

Y las grandes empresas de ingeniería civil ya se frotan las manos con el negocio de la reconstrucción del Líbano, tema al que sí alude el párrafo 6 de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad, siempre en diapasón con el poder económico transnacional.

Hace pocos días el presidente de Francia, Jacques Chirac, dijo que otra resolución del Consejo que no fuera el cese inmediato del fuego sería perfectamente inmoral. Pues bien, ese es el calificativo que merece la Resolución 1701, votada por la unanimidad de sus miembros, Francia incluida.

Así funciona el Consejo de Seguridad, al servicio exclusivo del neocolonialismo guerrero de las grandes potencias.

 

Uruguay se plegó a la Jornada Mundial contra el Genocidio del Líbano Y Palestina

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Más fotos: http://uruguay.indymedia.org/news/2006/08/53702.php 

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